{"id":4495,"date":"2016-01-12T12:03:32","date_gmt":"2016-01-12T10:03:32","guid":{"rendered":"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/?p=4495"},"modified":"2016-01-12T12:03:32","modified_gmt":"2016-01-12T10:03:32","slug":"una-brecha-en-el-patriarcado-louise-michel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/?p=4495","title":{"rendered":"Una brecha en el patriarcado: Louise Michel"},"content":{"rendered":"<div class=\"mce-body mce\">\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\"><em>Antoni Aguil\u00f3<\/em><a href=\"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/tumblr_nqcqkwXokJ1u0iiy9o1_1280.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-4496 alignleft\" src=\"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/tumblr_nqcqkwXokJ1u0iiy9o1_1280.jpg\" alt=\"tumblr_nqcqkwXokJ1u0iiy9o1_1280\" width=\"329\" height=\"402\" srcset=\"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/tumblr_nqcqkwXokJ1u0iiy9o1_1280.jpg 642w, https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/tumblr_nqcqkwXokJ1u0iiy9o1_1280-246x300.jpg 246w\" sizes=\"auto, (max-width: 329px) 100vw, 329px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Acaban de cumplirse 111 a\u00f1os de la muerte de Louise Michel. La ocasi\u00f3n nos brinda la oportunidad de reivindicar no s\u00f3lo la figura de esta maestra, escritora y luchadora anarquista, sino tambi\u00e9n una praxis subversiva para el patriarcado. Ello permite, en la estela de Walter Benjamin, una lectura \u201ca contrapelo\u201d de la historia que rescata el papel de las mujeres en la construcci\u00f3n de poder popular.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Pese a que no se consideraban feministas en sentido militante, las pioneras del feminismo anarquista contribuyeron a la lucha contra el machismo y el patriarcado, sobre todo si se tiene en cuenta que el feminismo, como dice Bell Hooks, es un \u201cmovimiento para acabar con la explotaci\u00f3n sexista y la opresi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<div class=\"no-adv-socios\">\n<div id=\"singleton\">\n<p id=\"SC_InPage.Layer.0.5430319339502603.singleton\" style=\"text-align: justify;\">El patriarcado es un r\u00e9gimen criminal que desprecia la vida de las mujeres, sobre todo de aquellas que claman libertad e igualdad. Desmontarlo exige abrir brechas capaces de subvertir las instituciones, creencias y pr\u00e1cticas que, en palabras de Marcela Lagarde, perpet\u00faan los \u201ccautiverios\u201d de las mujeres. Las brechas son una zona de combate que puede provocar rupturas o interrupciones del orden establecido. Representan resquicios u oportunidades para el avance feminista.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Louise Michel abri\u00f3 una\u00a0brecha en el patriarcado burgu\u00e9s y cat\u00f3lico del siglo XIX mediante una conciencia feminista articulada en torno a cinco premisas fundamentales:<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Primera: las mujeres pertenecen a un colectivo subordinado y como tal sufren injusticias. Como escribi\u00f3 en sus <em class=\"mce\">Memorias<\/em> (1886): \u201cLo primero que debe cambiar es la relaci\u00f3n entre sexos. Hombres y mujeres deber\u00edamos estar caminando de la mano. En lugar de ello, hay antagonismo, y este durar\u00e1 el tiempo que la mitad m\u00e1s fuerte controle o piense que controla a la mitad m\u00e1s d\u00e9bil\u201d.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Segunda: la condici\u00f3n de subordinaci\u00f3n femenina no es natural, sino socialmente determinada. Dice al respecto: \u201cAdmito que el var\u00f3n tambi\u00e9n sufre en esta sociedad maldita, pero ninguna tristeza puede compararse con la de la mujer. En la calle ella es la mercanc\u00eda. En los conventos, en donde se oculta como en una tumba, la ignorancia la ata, y las reglas ascienden en su m\u00e1quina como engranajes y pulverizan su coraz\u00f3n y su cerebro. En el mundo se dobla bajo la mortificaci\u00f3n. En su casa, sus cargas la aplastan. Y los hombres quieren mantenerla as\u00ed. No quieren que ella usurpe su funci\u00f3n o sus t\u00edtulos\u201d.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Tercera: las mujeres deben organizarse entre ellas para remediar esta situaci\u00f3n. Para ello reivindica el poder de las mujeres como fuerza instituyente capaz de desbordar el sistema patriarcal y crear nuevas formas de relaci\u00f3n social: \u201cNosotras simplemente debemos tomar nuestro lugar sin pedir permiso por ello\u201d. Y en un tono m\u00e1s amenazante: \u201cTened cuidado del d\u00eda en que las mujeres se cansen de todo lo que les rodea y se levanten contra el viejo mundo. Ese d\u00eda comenzar\u00e1 un mundo nuevo\u201d.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Cuarta: la necesidad de una visi\u00f3n alternativa de la sociedad y de la vida, donde el ser humano tuviera plena autonom\u00eda. Indicios de esta nueva sociedad pueden vislumbrarse en su cr\u00edtica a la moral familiar y sexual tradicional. Louise Michel condenaba el matrimonio por tratarse de un negocio m\u00e1s, que con el patrocinio de la Iglesia y el Estado fomentaba la mercantilizaci\u00f3n del sexo y la apropiaci\u00f3n del cuerpo de las mujeres. Ni los varones ni el Estado ni la Iglesia deb\u00edan tener potestad para decidir sobre la sexualidad y el cuerpo de las mujeres. Anticip\u00e1ndose a feministas como Simone de Beauvoir, concibi\u00f3 el matrimonio como una especie de prostituci\u00f3n legalizada: \u201c\u00bfAcaso no hay mercados donde se venden, en la calle, en los puestos de las aceras, las hermosas hijas del pueblo, mientras que las hijas de los ricos son vendidas por su dote? A una la toma quien quiere; a la otra, se la dan a quien quieren. La prostituci\u00f3n es la misma\u201d. No en vano rechaz\u00f3 casarse.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Como maestra defendi\u00f3 una escuela libre de segregaci\u00f3n de g\u00e9nero en las aulas y la importancia de introducir la educaci\u00f3n sexual en un encorsetado curr\u00edculum educativo que domesticaba a las ni\u00f1as ense\u00f1\u00e1ndoles costura y catecismo. Porque \u201cla tarea de los profesores es dar a la gente los medios intelectuales para rebelarse\u201d.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Quinta: terminar con la opresi\u00f3n sexista requiere la participaci\u00f3n activa de las mujeres en la lucha revolucionaria. Se trataba de combatir la sociedad machista y clasista a partir de la autoorganizaci\u00f3n desde abajo y la acci\u00f3n colectiva, mediante una democracia popular basada en la acci\u00f3n directa, pues el voto femenino por el que luchaban las sufragistas burguesas no representaba una amenaza para la estabilidad del sistema capitalista y patriarcal. En este sentido, el feminismo anarquista nos dej\u00f3 una reflexi\u00f3n memorable: las mujeres nunca se liberar\u00edan por la fuerza de los votos, sino por su propia fuerza. El compromiso era con la \u201crevoluci\u00f3n social\u201d, no con la pol\u00edtica parlamentaria, con el gobierno de la gente com\u00fan y no con la representaci\u00f3n pol\u00edtica profesionalizada.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Esta conciencia rebelde la llev\u00f3 a encabezar manifestaciones contra el paro y el hambre, a fundar peri\u00f3dicos, a ser encarcelada, deportada a Nueva Caledonia y a combatir, con un Remington en la mano y el uniforme de la Guardia Nacional enfundado, en las barricadas de la Comuna de Par\u00eds en 1871. Durante la Comuna, descrita como el \u201cperiodo revolucionario del que saldr\u00eda el mundo nuevo\u201d, form\u00f3 parte del movimiento de las \u201cpetroleras\u201d (mujeres acusadas de incendiar Par\u00eds con latas de petr\u00f3leo para frenar el avance enemigo), fund\u00f3 el Comit\u00e9 de Vigilancia femenino de Montmartre, cre\u00f3, junto con otras revolucionarias, la Uni\u00f3n de Mujeres por la Defensa de Par\u00eds (una organizaci\u00f3n feminista de masas que ya planteaba el principio de a igual trabajo, igual salario) y trabaj\u00f3 como enfermera de ambulancia. Dice Sheila Rowbotham que su experiencia all\u00ed sirvi\u00f3 para que las parisinas asumieran posturas feministas en tensi\u00f3n con el\u00a0machismo imperante tambi\u00e9n entre los comuneros.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Lo cierto es que no estamos ante un umbral democr\u00e1tico revolucionario como el del Par\u00eds de 1871, sino ante el predominio de sistemas electorales restringidos incapaces de satisfacer plenamente las exigencias y expectativas de las mujeres. En su largo camino hacia la emancipaci\u00f3n, los feminismos tienen por delante el reto de ahondar las brechas abiertas en la democracia machista y elitista institucionalizada. Pero tambi\u00e9n el de abrir nuevas brechas en articulaci\u00f3n con otros movimientos para ganar m\u00e1s espacios en la sociedad. Para ello, de acuerdo con Andrea Beltramo, tendr\u00e1n que proseguir su lucha sin tregua para organizar la rabia, politizar la alegr\u00eda, renovar las confianzas, aumentar la combatividad reivindicativa, no ceder, tomar las calles, diluir la l\u00ednea entre lo legal y lo ilegal, resquebrajar viejos consensos, construir nuevos acuerdos, inventar nuevas utop\u00edas, crear otras maneras de vivir el amor y de habitar nuestros cuerpos, arrebat\u00e1ndolos al control de las corporaciones financieras, las iglesias, la medicina, la tecnolog\u00eda, la ciencia, la moral, la publicidad, etc. S\u00f3lo as\u00ed estaremos en condiciones de luchar contra el presente en direcci\u00f3n hacia ese nuevo mundo imaginado por Louise Michel.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Fuente:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/contrapoder\/louise_michel_6_471812820.html\">http:\/\/www.eldiario.es\/contrapoder\/louise_michel_6_471812820.html<\/a><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antoni Aguil\u00f3 Acaban de cumplirse 111 a\u00f1os de la muerte de Louise Michel. 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