{"id":5747,"date":"2016-07-19T07:52:40","date_gmt":"2016-07-19T05:52:40","guid":{"rendered":"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/?p=5747"},"modified":"2016-07-19T08:04:35","modified_gmt":"2016-07-19T06:04:35","slug":"80-anos-de-la-revolucion-espanola-vivir-la-utopia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/?p=5747","title":{"rendered":"80 a\u00f1os de la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola. VIVIR la utop\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cLo universal es lo local sin muros\u201d<br \/>\n<\/em>(Miguel Torga)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad resulta\u00a0 un lugar com\u00fan entre muchos historiadores resaltar el extraordinario n\u00famero de publicaciones existentes sobre la Guerra Civil Espa\u00f1ola de 1936-1939, a pesar de su car\u00e1cter nacional. Hasta el punto de que no pocos estudiosos advierten que, en t\u00e9rminos relativos, existe m\u00e1s bibliograf\u00eda sobre esta contienda que de las dos guerras mundiales habidas durante el siglo XX. Como explicaci\u00f3n de la aparente \u201canomal\u00eda\u201d se aduce el car\u00e1cter polis\u00e9mico que tuvo aquel enfrentamiento en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. Ciertamente, algunos trabajos se han centrado en destacar el elemento fratricida de la guerra. Otros han puesto el foco en\u00a0 la lucha de clases que entra\u00f1aba. Y han sido tambi\u00e9n numerosas las investigaciones referidas a la vertiente internacional, analizando la intervenci\u00f3n de Mussolini y de Hitler a favor del bando franquista, y de Stalin por el republicano. Incluso, como corolario, tampoco han faltado textos referidos a la ola de solidaridad que despert\u00f3 la defensa de la Segunda Rep\u00fablica frente al alzamiento militar entre muchos dem\u00f3cratas del mundo, apoyo visualizado en la creaci\u00f3n de las Brigadas Internacionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguramente a este inusitado inter\u00e9s contribuy\u00f3 en buena medida la presencia en el campo de batalla, como enviados de distintos medios informativos o como simples combatientes, de conocidos escritores e intelectuales. Una larga n\u00f3mina que engloba a figuras como Ernest Hemingway, W. H. Auden, John Dos Pasos, Arthur Koestler, Kim Philby, Stephen Spender,\u00a0 Ilya Ehremburg, Mijail Koltsov, Andr\u00e9 Malraux, Saint-Exup\u00e9ry, Octavio Paz, Sim\u00f3n Weill o Georges Bernanos, entre otros muchos de parecido relieve que han dejado relatos sobre aquella experiencia (existen m\u00e1s de 2.000 novelas con tem\u00e1tica centrada en la guerra).\u00a0 Aparte de otras personalidades que andando el tiempo adquirir\u00edan notoriedad en la pol\u00edtica mundial, como el italiano Pietro Nenni, el alem\u00e1n Willy Brand o el yugoslavo Josip Broz Tito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/cnt-tram.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5748\" src=\"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/cnt-tram.jpg\" alt=\"cnt-tram\" width=\"450\" height=\"321\" srcset=\"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/cnt-tram.jpg 450w, https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/cnt-tram-300x214.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a>A\u00fan as\u00ed no fue hasta bien entrada la d\u00e9cada de los sesenta cuando se empez\u00f3 hablar de la \u201crevoluci\u00f3n espa\u00f1ola\u201d y de la decisiva participaci\u00f3n que en su desarrollo tuvo el \u201cmovimiento libertario\u201d, episodio social que hab\u00eda sido postergado en la narraci\u00f3n convencional, habitualmente monopolizada por el relato de las maniobras militares y las intrigas partidarias. Antes de esa \u201cruptura epistemol\u00f3gica\u201d, en l\u00edneas generales la guerra de Espa\u00f1a era tratada como un conflicto armado donde confrontaron por vez primera las ideolog\u00edas fascista y comunista, atribuy\u00e9ndose a esta \u00faltima la representaci\u00f3n casi exclusiva del \u201cantifascismo\u201d. Sin tener demasiado en cuenta, por parte de esta tendencia bibliogr\u00e1fica entonces mayoritaria, que el Partido Comunista de Espa\u00f1a (PCE) era pr\u00e1cticamente inexistente en los a\u00f1os inmediatos a la guerra, siendo por el contrario el sindicato anarcosindicalista CNT (Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo) la organizaci\u00f3n obrera m\u00e1s numerosa y arraigada del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta visi\u00f3n sectaria y discriminatoria de \u201cmatonismo intelectual\u201d\u00a0 se debilit\u00f3 al aparecer trabajos \u201cpol\u00edticamente incorrectos\u201d, hasta entonces marginados por la hegemon\u00eda ideol\u00f3gica-cultural de la estela dejada por la exitosa Revoluci\u00f3n Rusa. Autores como George Orwell, Burnet Bolloten, Noam Chomsky, Gast\u00f3n Leval, John Brademas, Vernon Richards, Frank Mintz, Hans Magnus Enzensberger, Xavier Paniagua o Walter L. Bernecker, no solo discut\u00edan el liderazgo pol\u00edtico-social de los contendientes comunistas sino que llegaban a se\u00f1alarles como parte del problema y no de la soluci\u00f3n, complejizando la <em>mainstream<\/em> sobre la guerra. La historiograf\u00eda disidente, que naci\u00f3 de la necesidad de los vencidos por hacer o\u00edr su voz, sac\u00f3 a la luz aspectos poco tratados o directamente silenciados por los escritores de la cr\u00f3nica\u00a0 oficial. Seguramente fue la aparici\u00f3n en 1969, dentro de la editorial parisina Ruedo Ib\u00e9rico, de la obra de Jos\u00e9 Peirats <em>La CNT en la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola<\/em>, el primer referente en cuestionar\u00a0 de manera solvente la \u201cepopeya comunista\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de un texto can\u00f3nico cargado de claves sobre ese \u201cvivir la utop\u00eda\u201d que significaba la gesta libertaria en la pr\u00e1ctica, como dej\u00f3 bien patente el espl\u00e9ndido documental del mismo nombre (<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=-uSIYJxknS4\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=-uSIYJxknS4<\/a>). Primero, porque el libro de Peirats solo alcanz\u00f3 a ver la luz en un sello comercial diecis\u00e9is a\u00f1os despu\u00e9s de haber sido publicado internamente por la propia central anarcosindicalista en el exilio franc\u00e9s, y ello una vez la revuelta de mayo del 68 \u201credescubriera\u201d las ideas anarquistas para las nuevas generaciones. Y en segundo lugar, debido a la propia personalidad de su autor. Que fuera precisamente un obrero manual autodidacta, de oficio alpargatero, y no un intelectual\u00a0 erudito o un historiador profesional, quien escribiera el texto m\u00e1s importante sobre la contribuci\u00f3n de la CNT\u00a0 a la guerra, resulta elocuente de lo que aquella tragedia represent\u00f3 como choque cultural y de la tergiversaci\u00f3n efectuada por nazi-fascistas y comunistas abusando de su mayor relevancia mundial. Una interferencia que se convertir\u00eda en funesta complicidad cuando, apenas cinco meses despu\u00e9s de concluir la Guerra Civil Espa\u00f1ola, los ej\u00e9rcitos de Hitler y Stalin de la mano invadieron Polonia y los Balcanes, desencadenando con ello la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pacto de no agresi\u00f3n germano-sovi\u00e9tico (en realidad un pacto de agresi\u00f3n contra los pa\u00edses del entorno) es uno de los episodios m\u00e1s bochornosos de la historia contempor\u00e1nea, porque ha permitido una interpretaci\u00f3n unilateral, viciada y descontextualizada sobre unos hechos que tuvieron un origen diametralmente opuesto. Al privilegiar el resultado de aquella guerra, con una URSS vencedora al lado de las potencias antifascistas, sorteando el impacto que sobre el estallido del conflicto tuvo la alianza b\u00e9lica entre Hitler y Stalin (1939-1941), se distorsionaba la realidad de los hechos, contribuyendo a potenciar el imaginario izquierdista de que en determinadas latitudes a\u00fan goza el comunismo. Afrenta intelectual que se mantuvo hasta los trabajos pioneros de Hannah Arendt revelando una misma identidad totalitaria en ambos reg\u00edmenes. Gracias a la alianza secreta con la Alemania nazi, Stalin pudo anexionarse por la fuerza seis naciones con las que compart\u00eda fronteras por su flanco oeste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, los hechos de la Guerra Civil Espa\u00f1ola ya prefiguraban esa impostura desp\u00f3tica e imperialista por parte de Mosc\u00fa. En pleno 1937, cuando los agentes del Komintern\u00a0 acosaban a las fuerzas situadas a la izquierda del PCE que, como la CNT y el POUM (Partido Obrero de Unificaci\u00f3n Marxista), manten\u00edan viva la llama revolucionaria, las purgas estalinistas hac\u00edan estragos en el Kremlin. Los llamados \u201cprocesos de Mosc\u00fa\u201d, que culminaron con el asesinato de una parte de la vieja guardia bolchevique y diezmaron a la c\u00fapula del Ej\u00e9rcito Rojo, ten\u00edan como objetivo \u00faltimo\u00a0 borrar pistas sobre la extra\u00f1a fraternidad que desde 1917 lig\u00f3 a la URSS con Alemania. Aparte de sembrar el terror para imponerse como l\u00edder \u00fanico, Stalin utiliz\u00f3 las purgas para eliminar testigos inc\u00f3modos de su agenda oculta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un oscuro expediente que en realidad encerraba un relicario de pactos secretos habidos a lo largo de m\u00e1s de dos d\u00e9cadas. En el primero, la plana mayor del ej\u00e9rcito alem\u00e1n financi\u00f3 el viaje de Lenin en un tren sellado desde su exilio en Suiza a la estaci\u00f3n de San Petersburgo en Leningrado, donde el 3 de abril de 1917 lleg\u00f3 dirigente\u00a0 bolchevique para encabezar\u00a0 la Revoluci\u00f3n de Octubre. El segundo, como si consistiera en una especie de devoluci\u00f3n de favor, consisti\u00f3 en la firma del tratado Brest-Litovsk, el 3 de marzo de 1918, acuerdo por el que la Rusia sovi\u00e9tica sal\u00eda de la Primera Guerra Mundial al sellar la paz por separado con el Imperio Alem\u00e1n, cediendo Finlandia, Polonia, Besarabia, Estonia, Lituania, Ucrania, Livonia y Curlandia al capitular ante los imperios centrales. Y el \u00faltimo\u00a0 acto se escenific\u00f3 en 1922 en la localidad italiana de Rapallo, cuando plenipotenciarios de ambos gobiernos acordaron utilizar el territorio sovi\u00e9tico para entrenamiento del embargado ej\u00e9rcito alem\u00e1n, saboteando as\u00ed los Tratados de Versalles que impon\u00edan la desmilitarizaci\u00f3n y el desarme de Alemania. Muchos revolucionarios de primera hora y militares de graduaci\u00f3n eliminados por orden de Stalin hab\u00edan colaborado en esos operativos que culminaron con el pacto entre los dos dictadores. En el libro <em>Tierras de sangre<\/em>, Timothy Snyder hace una descripci\u00f3n rigurosa de esa confluencia criminal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo eso ocurr\u00eda en Mosc\u00fa mientras las potencias democr\u00e1ticas contemplaban en silencio la masiva asistencia sovi\u00e9tica en armas y asesores militares para ayudar al proletariado espa\u00f1ol\u00a0 (en realidad se pag\u00f3 con todas las reservas de oro del pa\u00eds) en su lucha contra el fascismo. Porque el Estado que el general Francisco Franco quer\u00eda derribar con el alzamiento militar del 18 de julio era una &lt;&lt;rep\u00fablica democr\u00e1tica de trabajadores de toda clase&gt;&gt;, seg\u00fan el art\u00edculo 1 de la Constituci\u00f3n de 1931. Estamos hablando de una guerra que dur\u00f3 tres a\u00f1os en uno de los pa\u00edses menos desarrollados de Europa, en su costado mediterr\u00e1neo y a escasos kil\u00f3metros del norte de \u00c1frica, mar Mediterr\u00e1neo por medio. Esa Espa\u00f1a cuya guerra conmovi\u00f3 al mundo era en los a\u00f1os treinta del siglo pasado una naci\u00f3n con una econom\u00eda atrasada, fundamentalmente agr\u00edcola, con escasa infraestructura industrial, radicada sobre todo en el norte catal\u00e1n y vasco, y una poblaci\u00f3n de unos 24 millones de personas con altos \u00edndices de analfabetismo. En ese contexto, dominado por una oligarqu\u00eda latifundista y una iglesia profundamente retr\u00f3grada, tuvo lugar el choque entre \u201clas dos Espa\u00f1as\u201d, la conservadora e integrista y la que porfiaba por una democracia social avanzada ahondando en la senda liberal abierta por las Cortes de C\u00e1diz de 1815 y en los brotes verdes de la abortada experiencia federalista de la Primera Rep\u00fablica de 1873.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como de lo que se trata aqu\u00ed es de se\u00f1alar el aliento libertario que inspir\u00f3 la guerra civil, no vamos a hacer un relato exigente de lo que signific\u00f3 la contienda en el plano b\u00e9lico, cosa m\u00e1s propia de los libros de historia, pero s\u00ed de aquellos pasajes que jalonaron su impronta revolucionaria. En s\u00edntesis esa perspectiva se refleja en cuatro grandes momentos: el rechazo de la tentativa golpista en Madrid y Barcelona; la entrada de la CNT en el gobierno republicano; la represi\u00f3n estalinista de mayo del 37; y la puesta en marcha de las colectividades.\u00a0 Episodios todos ellos que permiten desenmascarar la confabulaci\u00f3n de la mentalidad totalitaria contra la facticidad de la democracia directa y radical impl\u00edcita en todo proyecto autogestionario, solidario y emancipatorio a escala humana. Volveremos a ello m\u00e1s delante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sublevaci\u00f3n militar liderada por el general Franco contra la Segunda Rep\u00fablica fue frenada en seco en las dos ciudades m\u00e1s importantes del pa\u00eds, Madrid y Barcelona,\u00a0 nada m\u00e1s producirse \u201cel alzamiento\u201d, lo que har\u00eda que la guerra se prolongara durante tres largos a\u00f1os. Ese fracaso inicial fue posible por la movilizaci\u00f3n espont\u00e1nea de una gran parte de la poblaci\u00f3n\u00a0 que se uni\u00f3 a las fuerzas leales al r\u00e9gimen, derrotando a los amotinados antes incluso de que lograran salir de sus cuarteles para ocupar los centros de poder. Y fueron principalmente los afiliados y simpatizantes de la central anarcosindicalista\u00a0 CNT y de la socialista Uni\u00f3n General de Trabajadora (UGT) quienes, ante inacci\u00f3n de las autoridades, asumieron desde el minuto uno el protagonismo de la defensa de aquella Constituci\u00f3n de trabajadores. El relato de aquella gesta popular fue efectuado por el periodista libertario Eduardo de Guzm\u00e1n, testigo directo de los hechos, en el libro <em>Madrid Rojo y Negro<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, fue el pueblo en armas integrado por milicianos y soldados quien desde el primer instante carg\u00f3 con la responsabilidad de parar al fascismo en la calle. Un\u00a0 protagonismo que tuvo en el conjunto del movimiento libertario (Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo, Federaci\u00f3n Anarquista Ib\u00e9rica y Juventudes Libertarias) tanto al m\u00fasculo como al cerebro de la contraofensiva, dado que al producirse el pronunciamiento franquista solo la organizaci\u00f3n cenetista contaba ya con cerca de un mill\u00f3n de afiliados fogueados en la dura lucha sindical. Esa relativa hegemon\u00eda libertaria, destinada por m\u00e9rito propio a condicionar los primeros meses de la contienda, ser\u00eda lo que los comunistas espa\u00f1oles a las \u00f3rdenes del Komintern sabotear\u00edan m\u00e1s adelante, controlando a los mandos del ej\u00e9rcito imponiendo \u201ccomisarios pol\u00edticos\u201d\u00a0 y recabando para sus cuadros los puestos de mayor relieve en la administraci\u00f3n republicana como fedatarios de \u201cla ayuda\u201d recibida de Stalin. Para ello hicieron campa\u00f1a contra las milicias anarquistas acus\u00e1ndolas de que al &lt;&lt;hacer la revoluci\u00f3n al mismo tiempo que la guerra&gt;&gt; favorec\u00edan al enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la aton\u00eda del primer ejecutivo republicano salido de las urnas que dieron el triunfo al Frente Popular en febrero 1936, se procedi\u00f3 a formar un nuevo gobierno de concentraci\u00f3n nacional capaz de dar una respuesta eficaz al desafi\u00f3 fascista. El gabinete entrante, constituido en noviembre de ese mismo a\u00f1o, estuvo presidido por el socialista Francisco Largo Caballero y cont\u00f3 con la novedad de incluir entre sus miembros a cuatro destacados militantes de la CNT y de la FAI (Federaci\u00f3n Anarquista Ib\u00e9rica). Algo que chocaba frontalmente con la identidad antiautoritaria del anarquismo y que nadie hab\u00eda previsto cuando en el IV Congreso de la CNT celebrado en Zaragoza dos meses antes de estallar la guerra fueron ratificados sus tradicionales principios de no colaboraci\u00f3n gubernamental. Federica Montseny, en la cartera de Sanidad; Juan L\u00f3pez en Comercio; Juan Garc\u00eda Oliver en Justicia; y Joan Piero en Industria, fueron las personas designadas por el Comit\u00e9 Nacional de la CNT para pilotar esa coyuntura hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de tratarse de un gobierno de guerra en una situaci\u00f3n excepcional, el acuerdo provoc\u00f3 fisuras en los \u00f3rganos confederales y fue vehementemente discutido por unas bases que cre\u00edan ver en los nombramientos una operaci\u00f3n encubierta para diluir el proyecto revolucionario del anarcosindicalismo. No obstante, hab\u00eda un cierto grado de coherencia entre el hecho de entrar en un gobierno de emergencia nacional y la circunstancia de que la central cenetista hubiera contribuido a la victoria del Frente Popular al dejar libertad de voto a sus afiliados en las elecciones. Por lo dem\u00e1s, en los escasos seis meses que dur\u00f3 el equipo de Largo Caballero, los ministros de la CNT-FAI dieron prueba de su capacidad de gesti\u00f3n plasmando en leyes algunas de sus reivindicaciones program\u00e1ticas. Especialmente notable fue la labor de Federica Montseny en terrenos hasta entonces tab\u00fa como la interrupci\u00f3n del embarazo en hospitales p\u00fablicos, la protecci\u00f3n integral de la infancia o los liberatorios de prostituci\u00f3n. Por su parte, Garc\u00eda Oliver, uno de los hombres claves en la defensa de Barcelona contra los fascistas, elimin\u00f3 las tasas judiciales para hacer efectiva la justicia gratuita; destruy\u00f3 los registros de antecedentes penales;\u00a0 derog\u00f3 la Ley de Vagos y Maleantes; elev\u00f3 a categor\u00eda legal la te\u00f3rica igualdad entre hombres y mujeres; cerr\u00f3 las c\u00e1rceles clandestinas de los partidos pol\u00edticos; y prohibi\u00f3 las excarcelaciones extrajudiciales, evitando que \u201clas sacas\u201d fueran utilizadas para eliminar prisioneros y adversarios pol\u00edticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona no solo significaron el ocaso del gobierno de Largo Caballero sino tambi\u00e9n el ascenso pol\u00edtico del PCE en la direcci\u00f3n de la guerra y en el dominio de los \u00f3rganos de decisi\u00f3n. La excusa fue el ultim\u00e1tum de los comunistas para que las milicias cenetistas desalojaran la sede de la Telef\u00f3nica en la ciudad, bajo su control desde que derrotaran en las calles a los sediciosos. Cuando, despu\u00e9s de cinco d\u00edas de duros enfrentamientos, los comunistas con ayuda de los Guardias de Asalto lograron su objetivo, se hizo visible que lo que aquellas jornadas de \u201cguerra civil en la guerra civil\u201d encubr\u00edan era el prop\u00f3sito de los emisarios de Stalin de yugular la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola. Lo que se tradujo en una encarnizada persecuci\u00f3n contra anarquistas y trotskistas del Partido de Unificaci\u00f3n Marxista (POUM), uno de cuyos dirigentes, Andr\u00e9s Nin, desapareci\u00f3 v\u00edctima de los sicarios estalinistas sin que hasta la fecha se hayan recuperado sus restos. El escritor ingl\u00e9s George Orwell, que trabajaba como corresponsal de guerra en las filas del POUM,\u00a0 describi\u00f3 puntualmente esos hechos en el libro <em>Homenaje a Catalu\u00f1a<\/em>, una obra que se ha convertido en testigo de cargo de la acci\u00f3n contrarrevolucionaria del comunismo. Aquella experiencia le inspirar\u00eda m\u00e1s tarde dos de sus obras m\u00e1s famosas, la s\u00e1tira del estalinismo <em>Rebeli\u00f3n en la granja<\/em> y la distop\u00eda futurista <em>1984<\/em>, donde Orwell muestra los mecanismos de dominaci\u00f3n totalitaria ejercidos a trav\u00e9s de la propaganda y del control de la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la piedra de toque de la revoluci\u00f3n libertaria, el locus donde se visualizaba el ideal anarquista por antonomasia, estuvo en las colectividades. Nunca hasta ese momento ning\u00fan pa\u00eds hab\u00eda realizado un proyecto de transformaci\u00f3n social de esa magnitud. Millones de hombres y mujeres movilizados, decenas de miles de hect\u00e1reas de territorio afectadas en varias regiones distintas, retrataban a un proletariado militante comprometido en hacer realidad un mundo nuevo al mismo tiempo que luchaba contra los golpistas franquistas. Una experiencia in\u00e9dita en los anales de la emancipaci\u00f3n que descansaba sobre el hecho incontrovertible de que solo aquellos que defienden lo que siente suyo pueden aspirar a cambiar la vida y no limitarse a soportarla. Reto que aplicaba a la realidad diaria, en momentos de extrema dificultad, el cl\u00e1sico dicho castellano &lt;&lt;predicar con el ejemplo&gt;&gt;. Aforismo af\u00edn al del &lt;&lt;apoyo mutuo&gt;&gt;, inscrito en el c\u00f3digo \u00e9tico del movimiento libertario que, en su aceptaci\u00f3n m\u00e1s cabal, ha inspirado la\u00a0 l\u00f3gica de la &lt;&lt;propaganda por el hecho&gt;&gt;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fen\u00f3meno de la colectivizaci\u00f3n de la producci\u00f3n que se implant\u00f3 durante la Guerra Civil Espa\u00f1ola se puede analizar desde muchos puntos de vista. Pero merecer\u00eda la pena acercarnos a su definici\u00f3n m\u00e1s sencilla y elocuente porque demuestra que el esfuerzo hecho por ese &lt;&lt;vivir la utop\u00eda&gt;&gt; no significaba otra cosa que plasmar en la pr\u00e1ctica social la definici\u00f3n acad\u00e9mica del concepto \u201ceconom\u00eda\u201d. Esa que el neokeynesiano Paul A. Samuelson, en su cl\u00e1sico manual <em>Curso de Econom\u00eda Moderna<\/em>, describe como &lt;&lt;el estudio de la manera en que los hombres y la sociedad\u00a0 utilizan \u2013haciendo uso o no del dinero- unos recursos productivos escasos para obtener distintos bienes y distribuirlos para su consumo presente o futuro entre las diversas personas y grupos que componen la sociedad&gt;&gt;. Recursos escasos, susceptibles de usos alternativos, para satisfacer necesidades humanas. Eso y nada m\u00e1s es lo que representaron las colectividades. Una obra constructiva de reparto equitativo de los bienes comunes que, por la pureza de su planteamiento, implicaba una revoluci\u00f3n. Un nuevo paradigma que amenazaba los principios inequitativos de la sociedad de la \u00e9poca y de todos los sistemas pol\u00edticos jer\u00e1rquicos basados en el dominio y la explotaci\u00f3n, a diestra y siniestra. Tal era su grado de subversi\u00f3n.: la autogesti\u00f3n del bien com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto parece pertinente recoger lo que sobre la experiencia colectivista en la Guerra Civil Espa\u00f1ola dijeron algunos de los historiadores emblem\u00e1ticos de la corriente \u201crevisionista\u201d. Para el franc\u00e9s Gast\u00f3n Leval fue el momento en que se plasm\u00f3 el ideal anarquista de &lt;&lt;la libertad como base, la igualdad como medio, la fraternidad como fin&gt;&gt; (<em>Colectividades Libertarias en Espa\u00f1a<\/em>, p. 17). Seg\u00fan el ingl\u00e9s Vernon Richards supuso &lt;&lt;un experimento social m\u00e1s interesante que cualquier otro, m\u00e1s a\u00fan que el ruso; porque fue un movimiento improvisado y espont\u00e1neo del pueblo&gt;&gt; (<em>Ense\u00f1anzas de la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola<\/em>, p.117). En opini\u00f3n del alem\u00e1n Walter L. Bernecker se trat\u00f3 de un intento de &lt;&lt;transformar en praxis en la base de la sociedad una democracia llena de contenido social&gt;&gt; (<em>Colectividades y revoluci\u00f3n social<\/em>, p.447). Y, finalmente, el espa\u00f1ol Jos\u00e9 Peirats precisaba as\u00ed sus caracter\u00edsticas: &lt;&lt; Este sistema ten\u00eda por base la explotaci\u00f3n en com\u00fan por los trabajadores de las f\u00e1bricas, empresas y fincas abandonadas o incautadas. Los patronos dispuestos a colaborar eran incorporados como otros tantos colectivistas, o bien \u2013caso de los peque\u00f1os propietarios y artesanos- se les permit\u00eda la explotaci\u00f3n individual de sus industria o de la parte capaz de cultivar por su solo esfuerzo familiar, a condici\u00f3n de no emplear mano de obra asalariada&gt;&gt; (<em>La CNT en la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola<\/em> , tomo 1, p. 274).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos en estas notas\u00a0 definidas algunas de las principales se\u00f1as de identidad del fen\u00f3meno colectivizador. A saber: que su actividad, con diversa intensidad, se extendi\u00f3 a todos los ramos de la actividad productiva, (agricultura, ganader\u00eda, industria, servicios y empresas); que existi\u00f3 una voluntad inicial de conjugar los principios libertarios con la imperiosa necesidad de atender las necesidades de la poblaci\u00f3n; y que se intent\u00f3 evitar que la f\u00f3rmula\u00a0 colectivizadora fuera utilizada para un ajuste de cuentas contra los \u201cenemigos de clase\u201d, reduciendo al m\u00ednimo las expropiaciones forzosas. Quiz\u00e1s porque exist\u00eda la experiencia hist\u00f3rica de lo ocurrido en Rusia, donde se procedi\u00f3 al despojo violento de las tierras por el Ej\u00e9rcito Rojo, provocando el rechazo del mundo campesino y los a\u00f1os de hambruna consiguientes ante la ineficacia de los bur\u00f3cratas sovi\u00e9ticos para poner en rendimiento las tierras. Curiosamente, eso no evit\u00f3 que fueran precisamente los \u201chombres de Mosc\u00fa\u201d en el gobierno quienes instigaran la ofensiva contra las colectividades, intentando granjearse el favor del peque\u00f1o y mediano empresario rural desafecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Catalu\u00f1a, Arag\u00f3n, la regi\u00f3n levantina (Valencia y Murcia) y las dos Castillas fueron las zonas donde las colectivizaciones tuvieran mayor presencia. Un total de m\u00e1s de tres millones de personas y cerca de 2.000 colectividades estuvieron involucradas en el empe\u00f1o. Y si bien la CNT fue su principal elemento dinamizador, tambi\u00e9n hubo colectividades gestionadas por la UGT y, en muchas menor medida, por miembros del PCE. Especialmente significativo fue lo sucedido en las tierras aragonesas, donde unos 600 pueblos colectivizados pusieron en pr\u00e1ctica su plan de transformaci\u00f3n social y de \u201capoyo mutuo\u201d, sirviendo adem\u00e1s a las necesidades de avituallamiento del frente, bajo la direcci\u00f3n t\u00e9cnica-administrativa del Consejo de Arag\u00f3n. De la simbiosis revolucionaria que se estableci\u00f3 entre el pueblo en armas y en las colectividades, como consigna el profesor Alejandro R. D\u00edez Torre, da idea el hecho excepcional de que Arag\u00f3n fue &lt;&lt;el \u00fanico caso de territorio reconquistado a los sublevados contra la Rep\u00fablica&gt;&gt; (<em>Trabajan para la eternidad<\/em>, p. 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El balance que este autor hace del trabajo en esas colectividades contiene la refutaci\u00f3n de uno de los mitos principales del capitalismo, el de que solo la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n y la competencia aseguran riqueza social. As\u00ed podemos leer que &lt;&lt;el paisaje agrario colectivo cambi\u00f3 cuando centenares de arados mec\u00e1nicos, segadoras y trilladoras poblaron los campos y -en el plazo de solo un a\u00f1o- elevaron la mecanizaci\u00f3n de labores campesinas al 50%&gt;&gt;, d\u00e1ndose &lt;&lt;incrementos agr\u00edcolas, durante 1937, del 20% sobre a\u00f1os precedentes&gt;&gt;.\u00a0 Todo ello en plena guerra y\u00a0 sometiendo las decisiones estrat\u00e9gicas al consenso de las asambleas en r\u00e9gimen de democracia directa. Un<em>know-how<\/em> comunitario y sostenible que se ver\u00eda ratificado a nivel cient\u00edfico en los estudios de Elinor Ostrom sobre las instituciones de acci\u00f3n colectiva, investigaciones que merecieron el Premio Nobel de Econom\u00eda en el a\u00f1o 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las colectividades puestas en funcionamiento durante la Guerra Civil Espa\u00f1ola no eran solo unidades de explotaci\u00f3n econ\u00f3mica. Junto a esa actividad central exist\u00eda la comuna, un espacio donde se expresaba la sociedad civil sin autoritarismos degradantes. Adem\u00e1s de facilitar suministros para el frente, servir\u00a0 a las tropas para recuperarse de la fatiga de guerra, el autogobierno de las familias all\u00ed congregadas cre\u00f3 sus propias normas de solidaridad y convivencia. Hasta podr\u00eda hablarse de que en su seno se impulsaron medidas precursoras de lo que luego se llamar\u00eda \u201cEstado de bienestar\u201d.\u00a0 El salario familiar; la exenci\u00f3n de trabajar a los menores de 15 a\u00f1os y mayores de 60; la pensi\u00f3n para las viudas; el mantenimiento de los hu\u00e9rfanos; el cuidado de los inv\u00e1lidos, entre otras medidas sociales, eran estipulaciones frecuentes en muchos estatutos de las colectividades agrarias. Tambi\u00e9n la abolici\u00f3n el dinero como medio de pago interno. Un esbozo de cosmopolitismo sostenible, erigido desde el eslab\u00f3n de la democracia de proximidad, que recuerda el enunciado del gran escritor portugu\u00e9s Miguel Torga <em>&lt;&lt;o universal \u00e9 o local sen paredes&gt;&gt;.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que, aparte de la organizaci\u00f3n horizontal cooperativa, las colectividades se estructuraban adem\u00e1s sobre un eje vertical ascendente y confederal que aportaba coherencia solidaria y apoyo t\u00e9cnico al conjunto. Los Consejos Municipales y Comarcales parec\u00edan responder al principio colaborativo de &lt;&lt;uno para todos y todos para uno&gt;&gt;, favoreciendo las transferencia de conocimiento y la asistencia mutua entre las diferentes unidades econ\u00f3micas de cada zona. Esta red de nodos productivos y convivenciales a escala humana, de abajo arriba, ha sido tambi\u00e9n objeto de inter\u00e9s por parte de algunos soci\u00f3logos y economistas que objetan al modelo de concentraci\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica que rige en el capitalismo como un factor de desigualdad e ineficacia. Incluso algunas de las propuestas m\u00e1s innovadoras en este \u00e1mbito se inspiraron en la experiencia de las colectividades. Es el caso del austriaco Leopold Kohr,\u00a0 Premio Nobel Alternativo de 1983 y autor de la c\u00e9lebre expresi\u00f3n &lt;&lt;lo peque\u00f1o es hermoso&gt;&gt;, utilizada para denunciar la ideolog\u00eda del gigantismo. Un concepto\u00a0 que le fue inspirado por el estudio de las colectividades de Arag\u00f3n durante su estancia en Espa\u00f1a como corresponsal de guerra independiente. Su heredero intelectual, Fritz Schumacher, alcanz\u00f3 reconocimiento mundial en 1970 con un libro del mismo t\u00edtulo, en la actualidad considerado vadem\u00e9cum de la econom\u00eda sostenible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desconocemos qu\u00e9 futuro esperaba a las colectividades libertarias porque las mataron sus\u00a0 adversarios ideol\u00f3gicos mucho antes de que lo pudieran hacer los propios franquistas. En su camino para acaparar todo el poder para el partido, el PCE instrumentalizado por la URSS se impuso como objetivo acabar con esa experiencia antiautoritaria poco despu\u00e9s de haber conseguido borrar del mapa a sus antagonistas del POUM. Aunque en esta ocasi\u00f3n no bast\u00f3 con la acci\u00f3n soterrada de pistoleros y checas, siendo preciso movilizar a las unidades del ej\u00e9rcito republicano bajo su influencia para dar el tiro de gracia a aquella experiencia hist\u00f3rica de revoluci\u00f3n social. El dudoso honor de desmantelar las colectividades y reintegrar las tierras en explotaci\u00f3n a sus antiguos propietarios fascistas correspondi\u00f3 a Enrique Lister, dirigente estalinista formado militarmente en la Academia Frunze de Mosc\u00fa, quien al frente de la XI Divisi\u00f3n disolvi\u00f3 el emblem\u00e1tico Consejo de Arag\u00f3n y detuvo a sus dirigentes con las mismas pr\u00e1cticas mafiosas. Culminaba de esta forma la ola reaccionaria iniciada meses atr\u00e1s en Catalu\u00f1a con el golpe de mano anticenetista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este punto es donde suelen acabar habitualmente las historias sobre las colectividades. Pero eso supone mostrar solo la parte emergida del iceberg. Lo que constituy\u00f3 el principio activo de la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola no se puede avistar en toda su integridad analizando solo los efectos. Es preciso remontarse a las causas primeras para conocer qu\u00e9 lo hizo posible, cu\u00e1l era su aliento vital. Como escribi\u00f3 el sabio Carlos Linneo &lt;&lt;<em>natura nom facit saltus<\/em>&gt;&gt; (la naturaleza no da saltos), y pensar que la transformaci\u00f3n social que emprendi\u00f3\u00a0 una parte del pueblo espa\u00f1ol en armas contra el fascismo fue un acto sobrevenido o improvisado incide en la categor\u00eda del pensamiento m\u00e1gico. Los hombres y mujeres de la quinta\u00a0 del 36\u00a0 eran el \u00faltimo eslab\u00f3n de un proletariado militante forjado en el racionalismo cr\u00edtico, el apoyo mutuo y la apuesta libertaria. Gentes que, como dijo Buenaventura Durruti al periodista canadiense Von Passen en el frente de batalla, &lt;&lt;llevan un mundo nuevo en sus corazones que crece a cada instante&gt;&gt;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El humus que dinamiz\u00f3 aquel esp\u00edritu ind\u00f3mito se incub\u00f3 gracias a la emergencia de una sociedad paralela al Estado y la Iglesia promovida por el esp\u00edritu librepensador, cuyo punto \u00e1lgido estuvo en la fundaci\u00f3n en Barcelona de la Escuela Moderna, por Francisco Ferrer y Guardia en 1901, sobre la pauta de &lt;&lt;una educaci\u00f3n racionalista, secular y no coercitiva&gt;&gt;. Fue medio siglo de cultura y acci\u00f3n anarquista,\u00a0 sembrando \u201cla Idea\u201d a trav\u00e9s de los m\u00faltiples ateneos y asociaciones de todo tipo, con actividades que iban desde la instrucci\u00f3n obrera al feminismo, para impulsar la autonom\u00eda personal frente a la delegaci\u00f3n suplantadora de la propia experiencia. Conferencias, debates, cursillos, escuelas diurnas, cursos nocturnos, lecturas, bibliotecas, peri\u00f3dicos, revistas, libros, folletos, veladas art\u00edsticas, excursiones campestres, naturismo, nudismo o ense\u00f1anza del esperanto, figuraban en el plantel de extensi\u00f3n cultural\u00a0 del universo libertario para la plena emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una forma de ser en el mundo que entroncaba con los dos principios rectores\u00a0 establecidos\u00a0 en la Primera Internacional. Aquel que primaba &lt;&lt;la emancipaci\u00f3n de los trabajadores ha de ser obra de los trabadores mismos&gt;&gt;, y su complementario &lt;&lt;no m\u00e1s deberes sin derechos ni m\u00e1s derechos sin deberes&gt;&gt;. Igualdad, libertad, fraternidad y responsabilidad a trav\u00e9s de la herramienta pol\u00edtica del autogobierno como proyecto de una aut\u00e9ntica democracia social y humanista. Seg\u00fan el estudio realizado por el investigador Francisco Javier Navarro Navarro, solamente en la comarca levantina durante la Segunda Rep\u00fablica operaban 54 ateneos libertarios: 16 en Valencia-Ciudad, 16 en Valencia-Provincia; 17 en Alicante-Provincia; y 5 en Castell\u00f3n-Provincial (<em>Ateneos y Grupos \u00c1cratas<\/em>, pp.583 a 584).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo lo expuesto no significa ocultar ni excusar la parte negativa de la tragedia humana que asol\u00f3 a Espa\u00f1a durante un trienio a causa del golpe militar. Tambi\u00e9n la izquierda cometi\u00f3 errores, excesos y\u00a0 se dieron situaciones totalmente reprobables. Por acci\u00f3n y por omisi\u00f3n.\u00a0 Y no solo al dar rienda suelta, en este caso con especial incidencia en el sector \u00e1crata, a su visceral anticlericalismo, que en ocasiones alcanz\u00f3 a convertirse en persecuci\u00f3n religiosa. Ah\u00ed no hay nada para vanagloriarse, sino todo por rectificar. Desmanes y hostilidades, en cualquier caso, muchas veces utilizados como v\u00e1lvula de escape por las humillaciones y privaciones a que las clases populares se vieron sometidas durante generaciones por el poder caciquil y sus correligionarios\u00a0 institucionales. No hay nobleza en la guerra, ni honor, aunque sea en defensa propia. Toda guerra siempre es incivil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para finalizar, y solo como apunte de perfil filos\u00f3fico. Hacer notar que el proyecto de las colectividades permiti\u00f3 explorar uno de los nudos gordianos del anarquismo: la dificultad del sujeto aut\u00f3nomo en una sociedad hol\u00edsticamente heter\u00f3noma. Y lo hizo demostrando en la pr\u00e1ctica que el proceso transformador es viable si est\u00e1 en la cabeza de las personas, si se produce una nueva conciencia en el individuo como &lt;&lt;zoon politik\u00f3n&gt;&gt; (de abajo arriba), y nunca al rev\u00e9s, como pretendieron los bolcheviques, imponiendo pr\u00e1cticamente por decreto la mentalidad revolucionaria desde el aparato del poder (de arriba abajo). En el primer caso se sigue el modelo cooperativo de Bakunin &lt;&lt;soy libre solo cuando todos los seres humanos que me rodean son igualmente libre&gt;&gt;. En el segundo entra en acci\u00f3n la f\u00f3rmula delegativa de Lenin que, al considerar la libertad de uno en competencia con la libertad de los otros, reproduce\u00a0 la ideolog\u00eda liberal y con ello la necesidad del Estado como \u00e1rbitro supremo. Precisamente la deriva tomada por la Guerra Civil Espa\u00f1a al imponerse la doctrina heter\u00f3noma comunista demostr\u00f3 el fracaso de ese planteamiento. Se abort\u00f3 la revoluci\u00f3n social y se perdi\u00f3 la guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Visto con la perspectiva que ofrece el ochenta aniversario de la Revoluci\u00f3n Espa\u00f1ola, la pregunta pertinente ser\u00eda cu\u00e1l es el legado del \u201cpositivismo libertario\u201d que reflejaban las colectividades, y la respuesta es que ha sobrevivido m\u00e1s all\u00e1 de las siglas y las coyunturas como un anarquismo n\u00f3mada, incrustado en el quehacer diario de la gente. Fen\u00f3menos como la rebeli\u00f3n de los indignados del 15-M y su capacidad expansiva, prueban la vitalidad del antiautoritarismo mientras la otra gran ideolog\u00eda de la familia socialista, la autoritaria del proclamado \u201csocialismo cient\u00edfico\u201d, ha pasado al \u00e1lbum de la historia. Hoy el anarquismo sigue vivo pero sin denominaci\u00f3n de origen, ni clich\u00e9s, ni carnets, y aparece poliniz\u00e1ndolo todo como la principal alternativa vital al ox\u00edmoron de la &lt;&lt;democracia capitalista&gt;&gt;. Tanto a nivel colectivo como en el \u00e1mbito individual, el activismo emancipatorio se han instalado en la vida real, hermanando redes de apoyo mutuo, acci\u00f3n directa y autogesti\u00f3n que &lt;&lt;crecen a cada instante&gt;&gt; para constituir un nuevo imaginario social a escala humana.\u00a0 A\u00fan a riesgo de caer en el vicio del presentismo, podr\u00eda decirse que ese aliento vital ha terminado contagiando a otras tradiciones culturales, te\u00f3ricamente distintas y distantes, como las \u201cprimaveras \u00e1rabes \u201c. Un amotinado egipcio de la Plaza de Tahrir razonaba as\u00ed su experiencia en un blog:&lt;&lt;Nos dimos cuenta que de hecho la organizaci\u00f3n estatal era la desorganizaci\u00f3n m\u00e1xima, porque se basaba en la negaci\u00f3n de la facultad humana de organizarse&gt;&gt;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nuevo\u00a0 anarquismo existencial, que en el crisol del 36 era sobre todo militante, obrerista y agresivo, se ha hecho proactivo, disidente, multiforme y cotidiano, que surge por doquier como por generaci\u00f3n espont\u00e1nea. Un exponente de este anarquismo antagonista lo encontramos en el ins\u00f3lito gesto del artista Santiago Sierra, uno de los creadores espa\u00f1oles de mayor reconocimiento mundial,\u00a0 representante en la Bienal de Venecia, al renunciar p\u00fablicamente al Premio Nacional de Artes Pl\u00e1sticas 2010 concedido por el gobierno espa\u00f1ol en protesta por las barbaries y atropellos del Estado y del Capital. Con este rotundo argumentario \u00e9tico: &lt;&lt;Este premio instrumentaliza en beneficio del Estado el prestigio del premiado. Un Estado que pide a gritos legitimaci\u00f3n ante un desacato sobre el mandato de trabajar para el bien com\u00fan sin importar qu\u00e9 partido ocupe el puesto. Un Estado que participa en guerras dementes alineado con un imperio criminal. Un Estado que dona alegremente el dinero com\u00fan a la banca. Un Estado empe\u00f1ado en el desmontaje del Estado de bienestar en beneficio de una minor\u00eda internacional y local. El Estado no somos todos. El Estado son ustedes y sus amigos. Por lo tanto, no me cuenten entre ellos, pues yo soy un artista serio. No se\u00f1ores, NO. Global Tour. \u00a1Salud y Libertad!&gt;&gt;.<\/p>\n<p>La utop\u00eda libertaria se reinventa en el mundo globalizado como <em>Demo-Acracia<\/em><\/p>\n<p><em>(Nota. Este trabajo ha sido publicado en el n\u00famero 29 de la revista brasile\u00f1a VERVE, del mes de mayo de 2016).<\/em><\/p>\n<p>Rafael Cid<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLo universal es lo local sin muros\u201d (Miguel Torga) En la actualidad resulta\u00a0 un lugar com\u00fan entre muchos historiadores resaltar el extraordinario n\u00famero de publicaciones existentes sobre la Guerra Civil Espa\u00f1ola de 1936-1939, a pesar de su car\u00e1cter nacional. Hasta &hellip; <a href=\"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/?p=5747\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-5747","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-accion-social","post_format-post-format-gallery"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5747","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5747"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5747\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5750,"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5747\/revisions\/5750"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5747"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5747"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5747"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}