{"id":7665,"date":"2017-08-31T09:15:27","date_gmt":"2017-08-31T07:15:27","guid":{"rendered":"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/?p=7665"},"modified":"2017-08-31T09:15:27","modified_gmt":"2017-08-31T07:15:27","slug":"america-latina-cinco-siglos-de-luchas-populares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/?p=7665","title":{"rendered":"Am\u00e9rica Latina, cinco siglos de luchas populares"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/230102_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-7666 alignleft\" src=\"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/230102_1-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/230102_1-300x300.jpg 300w, https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/230102_1-150x150.jpg 150w, https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/230102_1.jpg 458w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Una marcha ind\u00edgena que recorri\u00f3, durante dos meses, 600 kil\u00f3metros del territorio boliviano fue reprimida en septiembre de 2011, pero finalmente lleg\u00f3 a La Paz. Pretend\u00eda paralizar la construcci\u00f3n de una carretera que part\u00eda en dos el Territorio Ind\u00edgena y Parque Nacional Isiboro S\u00e9cure. La construcci\u00f3n de la v\u00eda de 305 kil\u00f3metros, entre los departamentos de Cochabamba y Beni, no se consult\u00f3 previamente con las poblaciones afectadas. Estas apuntaron como trasfondo de la infraestructura, adjudicada a la constructora brasile\u00f1a OAS, la extracci\u00f3n de crudo, de otros recursos naturales y la ampliaci\u00f3n de la frontera agropecuaria. Las movilizaciones forzaron al presidente Evo Morales a dar marcha atr\u00e1s en el megaproyecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En mayo de 2006 se produjo en Sao Paulo una desaforada ola de violencia tras la ofensiva de grupos narcotraficantes. Sin embargo, la represi\u00f3n por parte de las fuerzas de seguridad y escuadrones parapoliciales apunt\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de estas bandas, y cercen\u00f3 la vida de 500 personas. \u00bfCon qui\u00e9nes se encarniz\u00f3 la acci\u00f3n represiva? Una de las fundadoras de Madres y Familiares de V\u00edctimas de Violencia de la Baixada Santista aport\u00f3 la clave de la masacre: \u201cEl Estado brasile\u00f1o extermina a los pobres y a los negros de las favelas\u201d. Hace algo m\u00e1s de una d\u00e9cada tambi\u00e9n naci\u00f3 en Argentina la experiencia de organizaci\u00f3n popular \u201cParen de Fumigarnos\u201d, con uno de los epicentros en Santa Fe. Esta provincia es, junto a Buenos Aires y C\u00f3rdoba, una de las que m\u00e1s se ha volcado en el cultivo de la soja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El periodista e investigador uruguayo Ra\u00fal Zibechi compila estos tres ejemplos, entre otros, en el libro \u201cLatiendo resistencia. Mundos nuevos y guerras de despojo\u201d, publicado en 2016 por Coordinaci\u00f3n de Luchas contra la Precariedad Baladre y Zambra Iniciativas Sociales. Pero el ensayo de 210 p\u00e1ginas no s\u00f3lo aborda una pluralidad de luchas, sino que \u2013en la primera parte del libro- el articulista de Brecha y La Jornada plantea un giro en la perspectiva. En una entrevista realizada por el colectivo \u201cVeredas Aut\u00f3nomas\u201d, Zibechi propone un pensamiento cr\u00edtico no tan vinculado a la tradici\u00f3n euroc\u00e9ntrica, sino que eche ra\u00edces en las tradiciones singulares de Am\u00e9rica Latina; por ejemplo en los quilombos, caracoles, comunidades y cabildos. As\u00ed, \u201cel quilombo de Palmares dur\u00f3 m\u00e1s a\u00f1os que la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u201d, recuerda Ra\u00fal Zibechi. Organizado en 1580 y finiquitado en 1710, fue un territorio libre promovido en Brasil por esclavos negros, fugitivos y sus descendientes. No se trata de una cuesti\u00f3n menor, ya que pese a que sufrieran asesinatos masivos, tanto los quilombos como los palenques y las rebeliones ind\u00edgenas desempe\u00f1aron un rol capital en la derrota de los imperios hispano y portugu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este punto Zibechi hace visible una de las significativas contradicciones de la izquierda. Se hace visible una parte del pasado, mientras que se silencia otro. La izquierda celebra, porque los considera propios, a \u201cmilicos criollos que se limitaron a continuar la tarea exterminadora de los conquistadores\u201d. Sus figuras se exhiben en muchas de las plazas de Am\u00e9rica Latina. Los ensayos de este periodista militante, y que lleva tres d\u00e9cadas recorriendo el continente acompa\u00f1ando a los movimientos populares, suponen un aldabonazo contra el pensamiento adormecido y la anestesia burocr\u00e1tica. Autor de libros como \u201cDescolonizar al resistencia\u201d, \u201cPol\u00edtica y miseria\u201d y \u201cTerritorios en resistencia\u201d, antepone la \u00e9tica (\u201cque ata palabras y formas de vida\u201d) a manifiestos y discursos, \u201cque en muchos casos se los llevan las urnas\u201d. Y este profundo sentido \u00e9tico le lleva a valorar como dos grandes revoluciones la del movimiento zapatista y la Comuna de Par\u00eds (\u201cuna creaci\u00f3n heroica de los obreros\u201d). No es casualidad que el \u201cmandar obedeciendo\u201d del zapatismo se extienda, de manera fluida y por empat\u00eda natural, entre pueblos como el mapuche o los aymara de Bolivia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente su estancia en la \u201cescuelita\u201d zapatista le llev\u00f3 a Zibechi a asumir grandes lecciones. Entre otras, que para transformar el mundo no hace falta tomar el poder del estado; o que no existe la reflexi\u00f3n te\u00f3rica al margen de la pr\u00e1ctica. \u201cNo es lo mismo reflexionar en un despacho rodeado de libros, con aire acondicionado y c\u00f3modos sillones, que despu\u00e9s de dormir sobre una tabla\/cama; o hacerlo en el cafetal colectivo despu\u00e9s de un d\u00eda trajinando con el ganado\u201d. Puede que esto ya se supiera, en la teor\u00eda; pero, asevera el periodista, \u201cno lo sent\u00edamos en el alma y en el cuerpo\u201d. Por otra parte, m\u00e1s que centrarse en arquetipos, f\u00f3siles, de sujetos revolucionarios extra\u00eddos de los manuales, Ra\u00fal Zibechi prefiere referirse a la extraordinaria heterogeneidad de los \u201cabajos\u201d, lo que incluye a marineros, campesinos sin tierra, delincuentes, borrachos, negros, mestizos, prostitutas, blancos, tullidos y enfermos. Asimismo fue una multiplicidad de sujetos la que se rebel\u00f3 contra los amos durante la \u00e9poca del esclavismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En \u201cLatiendo resistencia\u201d Zibechi defiende la descolonizaci\u00f3n del pensamiento cr\u00edtico. Y, para ello, pone como ejemplo la idea de Autonom\u00eda. La tradici\u00f3n europea bebe de la autogesti\u00f3n obrera de las f\u00e1bricas y autores como Pannekoek (\u201cLos consejos obreros\u201d); asimismo de Castoriadis y el colectivo \u201cSocialismo o Barbarie\u201d, que pone el \u00e9nfasis en la capacidad del individuo y de las masas para regir su vida; la historia de la autonom\u00eda obrera en Europa se apoya en una sucesi\u00f3n muy conocida de experiencias: los soviets de la Revoluci\u00f3n Rusa (1905 y 1917); los consejos fabriles en Italia (1919) y Alemania (1918); la Barcelona autogestionada de 1936 o mayo de 1968 en Francia. Seg\u00fan Zibechi, \u201cEn Am\u00e9rica Latina estamos ante otra genealog\u00eda\u201d. \u00c9sta incluye no s\u00f3lo la autonom\u00eda zapatista, el alzamiento aymara del a\u00f1o 2000 en Bolivia, la Asamblea de los Pueblos de Oaxaca o los asentamientos de los \u201csin tierra\u201d en Brasil; sino al l\u00edder ind\u00edgena Tupac Amaru, que encabez\u00f3 en 1780 las revueltas en el Virreinato de La Plata y el Per\u00fa, durante el Imperio Hispano. Derrotado, la cabeza de Tupac Amaru termin\u00f3 exhibi\u00e9ndose en la punta de una lanza. El caudillo inca Tupac Katari, rey de los aymaras, no tuvo mejor fortuna, tras sitiar La Paz a finales del siglo XVIII con decenas de miles de seguidores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta raigambre latinoamericana \u2013que no es ilustrada ni racionalista, ni se concreta como en Occidente en los derechos humanos y de ciudadan\u00eda- podr\u00eda continuar con Zapata y Pancho Villa, Hait\u00ed (despu\u00e9s de 1804), los esclavos deportados de \u00c1frica o los quilombos, palenques y cimarrones. \u201cTodas estas luchas fueron aplastadas a sangre y fuego\u201d, resume el investigador uruguayo. Expresiones actuales de esta tradici\u00f3n, explica el autor de \u201cPol\u00edtica y miseria\u201d, son las Juntas de Buen Gobierno zapatista, la autonom\u00eda mapuche o los Cabildos Nasa del Cauca. Una de sus caracter\u00edsticas es que abordan la vida de modo integral, desde la agricultura hasta el modo de impartir justicia. Son las ra\u00edces que distinguen a la socialdemocracia, el marxismo y el anarquismo, derivados de la raz\u00f3n ilustrada europea; del Sumak Kawsay (Buen Vivir) y el Sumak Qama\u00f1a (Vivir Bien) de los quichuas en Ecuador y los aymaras y quechuas, en Bolivia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra de las diferencias respecto a Europa es que en Am\u00e9rica Latina determinados grupos fueron relegados directamente a la zona del \u201cno-Ser\u201d: all\u00ed donde la vida no se tiene en consideraci\u00f3n. El soci\u00f3logo peruano An\u00edbal Quijano ha se\u00f1alado la construcci\u00f3n de los estados nacionales en Am\u00e9rica Latina a partir de la noci\u00f3n de raza y la idea de colonialidad del poder. Otro distingo respecto a la vieja metr\u00f3poli radica en que en Latinoam\u00e9rica la masacre es el modo de proceder habitual. \u201cS\u00f3lo el color de piel explica el diferente trato que tuvieron Tupac Amaru y Tupac Katari, as\u00ed como todos los indios, negros y mestizos\u201d. Zibechi extiende al presente la idea de masacre: la asociaci\u00f3n Madres de Mayo hizo cuenta de 25 escabechinas en Brasil entre 1990 y 2012, cuyas v\u00edctimas principales fueron negros\/j\u00f3venes\/pobres de las favelas. Podr\u00edan incluirse una mir\u00edada de ejemplos en diferentes pa\u00edses y periodos; uno de los que cita Zibechi es la matanza en 1907 de 3.600 mineros en huelga en Santa Mar\u00eda de Iquique (Chile). \u201cEs el modo de advertir a los de abajo que no deben moverse del lugar asignado\u201d, remata el escritor uruguayo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=230102\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=230102<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una marcha ind\u00edgena que recorri\u00f3, durante dos meses, 600 kil\u00f3metros del territorio boliviano fue reprimida en septiembre de 2011, pero finalmente lleg\u00f3 a La Paz. 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