{"id":7698,"date":"2017-09-12T07:57:58","date_gmt":"2017-09-12T05:57:58","guid":{"rendered":"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/?p=7698"},"modified":"2017-09-11T07:59:58","modified_gmt":"2017-09-11T05:59:58","slug":"sacco-y-vanzetti-dos-revolucionarios-ante-la-silla-electrica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/?p=7698","title":{"rendered":"Sacco y Vanzetti, dos revolucionarios ante la silla el\u00e9ctrica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/mezzanine_863.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-7655 alignleft\" src=\"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/mezzanine_863-300x167.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"167\" srcset=\"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/mezzanine_863-300x167.jpg 300w, https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/mezzanine_863-768x428.jpg 768w, https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/mezzanine_863-1024x571.jpg 1024w, https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/mezzanine_863.jpg 1680w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>En el verano de 1919 explot\u00f3 una bomba frente a la casa de A. Mitchell Palmer, ministro de Justicia de los Estados Unidos. S\u00f3lo seis meses despu\u00e9s Palmer comenz\u00f3 su embestida contra los inmigrantes que resid\u00edan en este pa\u00eds. Para ello, recuerda el historiador y activista libertario Howard Zinn en \u201cLa Otra historia de los Estados Unidos\u201d (Las Otras Voces, 1997), se apoy\u00f3 en la legislaci\u00f3n aprobada por el Congreso al final de la Primera Guerra Mundial. En diciembre de 1919, fueron deportados a su pa\u00eds de origen \u2013la Rusia sovi\u00e9tica- 249 inmigrantes. Muchos otros corrieron la misma suerte. Un a\u00f1o despu\u00e9s 4.000 personas fueron detenidas y expulsadas tras pasar por juicios secretos. En Boston, el Ministerio de Justicia y la Polic\u00eda Local practicaron 600 detenciones, despu\u00e9s de redadas en hogares particulares y centros de reuni\u00f3n. Otro ejemplo citado por Zinn es el de Andrea Salsedo, impresor anarquista arrestado en 1920 por el FBI en el edificio Park Row de Nueva York; su cad\u00e1ver apareci\u00f3 destrozado en la acera. Seg\u00fan la versi\u00f3n oficial, se trataba de un suicidio: Salsedo se habr\u00eda supuestamente arrojado por la ventana del piso decimocuarto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente a\u00f1o se cumple el 90 aniversario de la ejecuci\u00f3n de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, extranjeros en Estados Unidos y militantes anarquistas. Fueron amigos de Andrea Salsedo. Tras el juicio, la condena y pasar siete a\u00f1os en prisi\u00f3n acusados de atraco a mano armada y asesinato, Sacco y Vanzetti fueron ajusticiados por electrocuci\u00f3n el 23 de agosto de 1927, en Massachusetts. El caso trascendi\u00f3 a otros pa\u00edses, pero los jueces, la fiscal\u00eda y el jurado no atendieron a las protestas en Estados Unidos (Boston, Chicago, Nueva York o San Francisco) ni en otros pa\u00edses (Par\u00eds, Londres, Argentina, Suecia o Sud\u00e1frica); tampoco a huelgas y disturbios; ni a los recursos y apelaciones ante la Corte Suprema de Massachusetts y la Corte Suprema de los Estados Unidos. \u201cTanto las anotaciones del juicio como las circunstancias que lo envolvieron indican que Sacco y Vanzetti fueron condenados a muerte por ser anarquistas y extranjeros\u201d, explica Zinn. El juez Thayer estuvo a cargo del proceso que, en 1921, sin las debidas garant\u00edas les sentenci\u00f3. Sobre sus afinidades, Howard Zinn revela unas palabras con las que se refiri\u00f3 a Saco y Vanzetti en una conversaci\u00f3n privada: \u201cEsos anarquistas mal nacidos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Primera Guerra Mundial hab\u00eda terminado s\u00f3lo dos a\u00f1os antes. \u201cEllos hab\u00edan protestado contra la guerra, se hab\u00edan negado al reclutamiento y vieron c\u00f3mo crec\u00eda la histeria contra los radicales\u201d, a\u00f1ade Zinn en el libro \u201cA Power Governments Cannot Suppress\u201d y reproducido por el peri\u00f3dico La Jornada. La noche de la ejecuci\u00f3n se manifestaron miles de personas en Charlestown; un enorme contingente policial los mantuvo alejados de la prisi\u00f3n, recuerda el historiador fallecido en 2010. \u201cFueron arrestados muchos manifestantes; las ametralladoras estaban emplazadas en las azoteas y los reflectores barr\u00edan el escenario\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hubo una historia previa. Cuando Bartolomeo Vanzetti abandon\u00f3 Italia rumbo a Estados Unidos, estaba pensando en arribar a la tierra de promisi\u00f3n. Lleg\u00f3, al igual que Sacco, en 1908, y en este pa\u00eds los dos abrazaron La Idea. La emigraci\u00f3n ten\u00eda en el caso de Vanzetti un componente de fuga y liberaci\u00f3n personal. En el libro \u201cSacco &amp; Vanzetti. El enemigo extranjero\u201d (Txalaparta, 1999), el periodista y escritor alem\u00e1n Helmut Ortner explica que Vanzetti hu\u00eda de \u201cuna f\u00e9tida panader\u00eda y de la autoridad omnipotente de su padre\u201d. Recorri\u00f3 durante dos d\u00edas Francia en ferrocarril y decidi\u00f3 embarcarse en el Puerto de Le Havre (Normand\u00eda), a\u00f1ade el periodista, a partir de los escritos del militante anarquista. El viaje por mar rumbo a Estados Unidos dur\u00f3 una semana, \u201cen unas condiciones a bordo catastr\u00f3ficas; la carencia de instalaciones higi\u00e9nicas y un estado de \u00e1nimo tenso desembocaban \u2013no raramente- en agresiones\u201d. Vanzetti viajaba hacinado con otros refugiados en la secci\u00f3n de entrecubiertas. Todos con el deseo de llegar a la patria de la libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de Ortner atiende a los pormenores de la estancia de Bartolomeo Vanzetti en Nueva York; pronto hall\u00f3 un trabajo como pastelero en un restaurante de Broadway, en el que s\u00f3lo permaneci\u00f3 ocho meses. El siguiente empleo fue en la cocina de un hotel en la S\u00e9ptima Avenida, del que le despidieron a los cinco meses. El inmigrante anarquista conoci\u00f3 las Empresas de Trabajo Temporal (ETT) de la \u00e9poca. Estas agencias actuaban de acuerdo con los jefes de cocina (compart\u00edan comisiones), de manera que a estos les interesaba no interrumpir el flujo de despidos y nuevas contrataciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vanzetti se march\u00f3 de Nueva York, donde hab\u00eda conocido la realidad de la supuesta tierra prometida: los pobres dorm\u00edan en los portales, y por la ma\u00f1ana revolv\u00edan los cajones de basura (\u201cbuscaban una hoja de repollo o alguna patata podrida\u201d). Pas\u00f3 cinco meses sin poder trabajar, hasta que encontr\u00f3 empleo en la construcci\u00f3n de una l\u00ednea de ferrocarril, en Springfield (Massachussets); all\u00ed laboraba entre 10 y 12 horas al d\u00eda. Tambi\u00e9n trababaj\u00f3 en el sector de la construcci\u00f3n, en varias f\u00e1bricas, en el carb\u00f3n, vendiendo pescado o como cortador de hielo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de Nicola Sacco, ya en Estados Unidos quiso aprender un oficio cualificado: sus conocimientos de mec\u00e1nica \u2013adquiridos en Italia- serv\u00edan de muy poco. Se apunt\u00f3, por 50 d\u00f3lares, a un curso de acabador de calzados que durante tres meses impart\u00eda la Milford Shoe Company. Fue un trimestre en el que no percib\u00eda un salario. Terminada la etapa formativa, la empresa le contrat\u00f3, de modo que empez\u00f3 a cobrar entre 60 y 70 d\u00f3lares semanales. Participaba adem\u00e1s en un curso de ingl\u00e9s, al que estaban obligados todos los trabajadores extranjeros de la compa\u00f1\u00eda, en la que permaneci\u00f3 siete a\u00f1os. \u201cSus lecturas se limitaban a los peri\u00f3dicos y a los obligatorios panfletos anarquistas; era m\u00e1s un hombre de acci\u00f3n; participaba en discusiones pol\u00edticas en c\u00edrculos anarquistas, y tomaba parte en fiestas y actos de la colonia italiana\u201d, recuerda el libro \u201cSacco &amp; Vanzetti. El enemigo extranjero\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El centro anarquista del que formaba parte en 1913 llevaba, por razones de seguridad, la denominaci\u00f3n de \u201cc\u00edrculo social\u201d. All\u00ed Nicola Sacco contribu\u00eda a la organizaci\u00f3n de asambleas, repart\u00eda panfletos y recababa dinero entre los inmigrantes italianos. En 1916 result\u00f3 detenido en una asamblea y, junto a otros militantes, multado, con la coartada institucional de que no pidieron un permiso previo. Seg\u00fan Helmut Ortner, \u201cestos permisos oficiales eran subterfugios para controlar \u2018desagradables\u2019 actividades pol\u00edticas\u201d. El escritor y periodista entrecomilla, en el libro de Txalaparta, algunas expresiones con las que la Administraci\u00f3n y la ciudadan\u00eda norteamericana calificaban a los anarquistas: \u201cagitadores maldecidos por Dios\u201d o bien \u201chombres sin Dios ni ley\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco antes que la ejecuci\u00f3n en la silla el\u00e9ctrica, a los 36 a\u00f1os, Sacco le escribi\u00f3 a su hijo Dante: \u201cAyuda al perseguido y a la v\u00edctima pues son tus mejores amigos\u2026En esta lucha de la vida, encontrar\u00e1s m\u00e1s. Ama y ser\u00e1s amado\u201d. A pesar de estas palabras, concluye el escritor germano, desde hac\u00eda medio siglo \u201cel anarquismo era el espectro terror\u00edfico de todos los estadounidenses \u2018\u00edntegros y amantes de la libertad\u2019\u201d. Defend\u00edan consignas revolucionarias, apelaban a la huelga y el conflicto con el patr\u00f3n; \u201ctodo aquel que guardaba simpat\u00eda por estas ideas era r\u00e1pidamente registrado, detenido, perseguido o deportado a su pa\u00eds de origen\u201d, explica Ortner. Lo corrobora Bartolomeo Vanzetti en sus escritos, cuando se refiere al \u201clinchamiento period\u00edstico\u201d que sigui\u00f3 a su detenci\u00f3n y la de Sacco, la noche del cinco de mayo de 1920. Los peri\u00f3dicos de Boston y Cap Code amanecieron con primeras planas espectaculares: \u201cSe arrest\u00f3 anoche a los bandidos de Braintree\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diferentes editoriales han publicado la vida, alegatos y cartas de Sacco y Vanzetti, por ejemplo la argentina Anarres o Ediciones Antorcha. Incluyen un texto de Aldino Felicani (\u201cC\u00f3mo se urdi\u00f3 la trama\u201d), amigo de Vanzetti y tambi\u00e9n proletario e inmigrante italiano en Estados Unidos; Felicani no s\u00f3lo compart\u00eda militancia anarquista con los ejecutados, sino que particip\u00f3 de modo muy activo en el Comit\u00e9 de Defensa de Sacco y Vanzetti. Calific\u00f3 el proceso contra los dos anarquistas como \u201cun acto de intimidaci\u00f3n\u201d hacia las fuerzas progresistas. El texto no s\u00f3lo analiza el modo en que se realizaron las identificaciones (\u201csin precedentes en los anales judiciales\u201d), el proceso a Vanzetti ante el tribunal de Plymouth (el rol del fiscal de distrito, y la cuesti\u00f3n de los cartuchos); el proceso contra Sacco en el tribunal de East Norfolk y el que se desarroll\u00f3 ante el Tribunal Superior de Dedham, que les declar\u00f3 culpables el 14 de julio de 1921. El obrero inmigrante recuerda algunas de las preguntas que las autoridades judiciales y policiales plantearon a Sacco y Vanzetti: \u201c\u00bfSon ustedes socialistas? \u00bfSon comunistas? \u00bfSon anarquistas?\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tip\u00f3grafo conocido como \u201cIl Murator\u201d, Aldino Felicani conoci\u00f3 a Vanzetti en Boston, y juntos proyectaron el lanzamiento de un peri\u00f3dico con el t\u00edtulo de Cara Compagna. En \u201cC\u00f3mo se urdi\u00f3 la trama\u201d resalta la importancia que tuvo en los hechos A. Mitchell Palmer, ministro de Wilson, cuyo departamento pagaba a los peri\u00f3dicos para que insertaran determinados art\u00edculos. El fin era soliviantar a los ciudadanos contra \u201cextranjeros\u201d e \u201cizquierdistas\u201d. Menciona asimismo un escrito de la \u00e9poca (\u201cEl delirio de la deportaci\u00f3n en 1920\u201d) sobre el \u201creinado del terror\u201d en Estados Unidos, que sigui\u00f3 a la Primera Guerra Mundial. \u201cMillares de inocentes fueron sometidos a todo tipo de persecuciones y malos tratos; los derechos constitucionales fueron pisoteados\u201d, afirma. En el 90 aniversario, a\u00fan resuenan las palabras de Sacco ante la audiencia de Dedham, iniciada en mayo de 1921: \u201cLlega un d\u00eda en que se necesita un poco m\u00e1s de pan y cuando (la madre) logra que el hijo lo traiga como producto del trabajo del muchacho, vienen los Rockefeller, los Morgan o alguna gente de esta laya, de las clases dirigentes, y los env\u00edan a la guerra\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=231262\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=231262<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el verano de 1919 explot\u00f3 una bomba frente a la casa de A. Mitchell Palmer, ministro de Justicia de los Estados Unidos. S\u00f3lo seis meses despu\u00e9s Palmer comenz\u00f3 su embestida contra los inmigrantes que resid\u00edan en este pa\u00eds. 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