{"id":8595,"date":"2018-06-05T08:30:33","date_gmt":"2018-06-05T06:30:33","guid":{"rendered":"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/?p=8595"},"modified":"2018-06-03T12:33:29","modified_gmt":"2018-06-03T10:33:29","slug":"oleada-de-tratados-contra-la-vida-no-son-los-impactos-es-el-sistema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/?p=8595","title":{"rendered":"Oleada de tratados contra la vida: no son los impactos, es el sistema"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/andrea-lopez_revista-pueblos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-8596 alignleft\" src=\"http:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/andrea-lopez_revista-pueblos-300x212.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/andrea-lopez_revista-pueblos-300x212.jpg 300w, https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/andrea-lopez_revista-pueblos.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>TTIP, CETA, TPP, TISA\u2026 una oleada de tratados de comercio y\/o inversi\u00f3n se cierne sobre nuestras vidas. \u00bfC\u00f3mo afrontar semejante sopa de letras sin sentirnos abrumadxs o impotentes? \u00bfC\u00f3mo articular una lucha pol\u00edtica eficaz?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo afrontar esta nueva oleada de tratados de comercio y\/o inversi\u00f3n (en adelante, TCI)? Entre todas las dudas, surge una idea clara: necesitamos salir de las miradas productivistas, con las que nos leemos reduciendo nuestras vidas a la faceta de mano de obra, cuando no caemos directamente en la trampa de usar el lenguaje del poder corporativo, que nos invita a pensarnos como consumidoras y\/o supuestas emprendedoras jefas de nosotras mismas.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>SOSTENIBILIDAD DE LA VIDA E INTERSECCI\u00d3N DE EJES DE PRIVILEGIO\/OPRESI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una potente alternativa es la del feminismo, que hace dos propuestas centrales, en las cuales engarza con otras miradas cr\u00edticas que intentan escapar del estrabismo productivista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Plantea poner la sostenibilidad de la vida en el centro. Esto tiene, al menos, dos implicaciones. Por un lado, se desplaza el eje anal\u00edtico y pol\u00edtico de los mercados hacia las condiciones de vida encarnadas y arraigadas en un planeta vivo. As\u00ed, el foco se centra en comprender el significado de los TCI en t\u00e9rminos de recomposici\u00f3n del conflicto capital-vida, pregunt\u00e1ndonos por las condiciones de vida concretas y la reconfiguraci\u00f3n de la relaci\u00f3n del sistema socioecon\u00f3mico con el ecosistema. Por otro lado, esta mirada saca a la luz todas las formas de trabajo y resoluci\u00f3n de la vida en com\u00fan que operan en cada lugar, incluyendo aquellas que escapan de alguna manera a la l\u00f3gica capitalista y la subvierten (las\u00a0<i>econom\u00edas otras<\/i>: popular, social y solidaria, campesina\u2026) y las que son consustanciales al capitalismo heteropatriarcal, aunque invisibles: lo que podemos llamar los\u00a0<i>cuidados inmolados<\/i>\u00a0<sup>2<\/sup>, que son la cara B del trabajo asalariado. Estos trabajos son los que se realizan bajo tres condiciones: privatizados, feminizados e invisibilizados; y se encargan de tres tareas: sanar la vida de los da\u00f1os provocados por el capital, cerrar el ciclo econ\u00f3mico asegurando que el conjunto encaje en el sentido de cubrir las necesidades vitales y proporcionar el\u00a0<i>trabajador champi\u00f1\u00f3n<\/i>\u00a0<sup>3<\/sup>\u00a0que el sistema exige. Hemos de preguntarnos cu\u00e1l es la estructura socioecon\u00f3mica que los TCI (re)construyen, c\u00f3mo minan el terreno para econom\u00edas otras y c\u00f3mo se asientan sobre un colch\u00f3n de cuidados inmolados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, sit\u00faa el g\u00e9nero como un eje vertebrador del sistema socioecon\u00f3mico, en intersecci\u00f3n con otros ejes de privilegio\/opresi\u00f3n en el marco de lo que podemos denominar un\u00a0<i>sistema de dominaci\u00f3n m\u00faltiple<\/i>\u00a0(o\u00a0<i>esa cosa escandalosa<\/i>) que es capitalista, s\u00ed, pero tambi\u00e9n heteropatriarcal, colonialista y medioambientalmente destructor. Esto tiene al menos dos implicaciones. Por una parte, identificar cu\u00e1les son esos ejes de privilegio\/opresi\u00f3n que operan con mayor fuerza en el contexto en el que vayamos a centrarnos, para poder comprender c\u00f3mo los TCI reconstruyen esa dominaci\u00f3n m\u00faltiple e interseccional. En el norte global, estos suelen ser el g\u00e9nero, la clase social, el estatus migratorio, la racializaci\u00f3n y el \u00e1mbito urbano\/rural. Por otra, atender a la desigualdad global y al papel de los TCI en la reconfiguraci\u00f3n de los ejes de hegemon\u00eda global. Esto supone, entre otras cosas, no olvidar los TCI que se firmaron con anterioridad (los que, desde el norte global, se firmaron desde una clara posici\u00f3n de privilegio) y que siguen condicionando las relaciones socioecon\u00f3micas actuales, as\u00ed como atender con la misma intensidad a los TCI que se firman desde una posici\u00f3n de privilegio o subalternidad relativas (por ejemplo, dar igual de importancia al TTIP que al UE-Mercosur).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>IDENTIFICAR EL MODELO QUE ASIENTAN LOS TCI<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los TCI no son el todo del problema. Son una herramienta para la consolidaci\u00f3n de un sistema que ya est\u00e1 instalado y que, de no aprobarse los acuerdos, buscar\u00e1 otras v\u00edas de imposici\u00f3n. Una clave central es no limitarse a hacer an\u00e1lisis de impacto, sino identificar el modelo que los TCI asientan y refuerzan. Hoy, necesitamos entender el papel que la nueva oleada juega como instrumento para favorecer la rearticulaci\u00f3n del \u201ccapitalismo del siglo XXI\u201d<sup>4<\/sup>, el modo particular que toma esta cosa escandalosa en los actuales tiempos de transici\u00f3n ecosocial y colapso ecol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nueva oleada puede pensarse como la imposici\u00f3n de una \u201cconstituci\u00f3n econ\u00f3mica global\u201d. No hablamos de\u00a0<i>constituci\u00f3n\u00a0<\/i>en el sentido de que exista un documento \u00fanico que vaya a ser firmado por todos los pa\u00edses, sino de un conjunto de normas (dispersas, cambiantes) que, todas juntas, formar\u00e1n un cuerpo legal que definir\u00e1 las prioridades pol\u00edtico-jur\u00eddicas globales. Los TCI traen consigo el contenido de esa\u00a0<i>carta magna<\/i>, que asegura que todo se convierte en mercanc\u00eda (al ampliar inmensamente la definici\u00f3n de comercio internacional) y que los intereses del gran poder corporativo se sit\u00faan como m\u00e1ximo bien jur\u00eddico al aprobar los \u201cdiez mandamientos corporativos\u201d (principios legales que priorizan los intereses de las transnacionales, como, por ejemplo, el principio de la\u00a0<i>seguridad de las inversiones<\/i>). Adem\u00e1s, traen consigo los mecanismos de funcionamiento que garantizan que se cumplen esos contenidos: los llamados organismos de convergencia reguladora (\u00f3rganos de los que las grandes empresas forman parte y que est\u00e1n encargados de garantizar que las normativas laborales, sociales, ambientales, de igualdad, etc. entre pa\u00edses convergen entre s\u00ed\u2026 \u00a1a la baja!) y los tribunales de arbitraje (tribunales de justicia privados en los que las transnacionales pueden demandar a los estados si creen que est\u00e1n vulnerando la seguridad de sus inversiones). Se mercantiliza la democracia, posicionando al poder corporativo transnacional como m\u00e1ximo sujeto pol\u00edtico por encima de los pueblos. Se crea un \u201cmercado global ultra-autorregulado\u201d: autorregulado porque las transnacionales act\u00faan de forma aut\u00f3noma, y ultrarregulado porque se establecen las normas que garantizan esa autonom\u00eda y la defensa de sus intereses. Esto supone el asentamiento definitivo de la \u201carquitectura de la impunidad\u201d y la anulaci\u00f3n de la soberan\u00eda popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta constituci\u00f3n econ\u00f3mica global implica una virulenta agudizaci\u00f3n del conflicto capital-vida en tres sentidos. Primero, se profundiza la mercantilizaci\u00f3n al (1) convertir en mercanc\u00eda nuevas esferas de lo vivo, ampliando el radio de acci\u00f3n de la l\u00f3gica de acumulaci\u00f3n a lo que no estaba mercantilizado (por ejemplo, muchos servicios) e incluso a aquello que a\u00fan no existe (funcionamiento de las\u00a0<i>listas negativas<\/i>, que implican incluir todo aquello que no se excluye expresamente, incluso aquello que no puede nombrarse porque no existe); y (2) reducir la vida a su faceta de mercanc\u00eda (por ejemplo, el poder mover transnacionalmente a las personas sin trabas, siempre y cuando no se trate de personas que migran y reconstruyen proyectos vitales, sino de mano de obra que las transnacionales movilizan en el marco del comercio internacional como un recurso productivo m\u00e1s). Segundo, lo que se mercantiliza y lo que ya estaba mercantilizado se somete a un capital mucho m\u00e1s agresivo, el transnacional, que en esa tensi\u00f3n con la vida tiene mucha mayor capacidad de hacer da\u00f1o (por ejemplo, servicios p\u00fablicos que ya estaban privatizados ahora se someten a las transnacionales). Y, tercero, se amputan las capacidades de las instituciones p\u00fablicas para amortiguar el conflicto, para incidir en \u00e9l poniendo coto a la voracidad de la l\u00f3gica de acumulaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En \u00faltima instancia, la nueva oleada significa reforzar el proceso de acumulaci\u00f3n de poder y recursos<sup>5<\/sup>\u00a0en torno a quienes detentan el poder corporativo global, el BBVAh<sup>6<\/sup>\u00a0. Esto profundiza un proceso de hipersegmentaci\u00f3n socioecon\u00f3mica, que va m\u00e1s all\u00e1 de una simple escisi\u00f3n entre los de arriba y los de abajo, el norte y el sur globales, los hombres y las mujeres. A su vez, se pone mayor presi\u00f3n en las dimensiones invisibilizadas del sistema socioecon\u00f3mico, que deben resolver la vida en un contexto de dificultad agudizada y ataque m\u00e1s virulento, garantizando esa cara oculta sobre la que se apoyan los procesos de acumulaci\u00f3n. En otras palabras, se reorganizan las cadenas (globales) de cuidados. E implica que se rearticulan los procesos globales de dominaci\u00f3n, reconfigurando la divisi\u00f3n del mundo en zonas de acumulaci\u00f3n y de despojo, as\u00ed como la relaci\u00f3n campo-ciudad. Finalmente, y en clave de metabolismo socioecon\u00f3mico, la estructura socioecon\u00f3mica que se asienta con los TCI es de mayor tama\u00f1o (poniendo por tanto a\u00fan mayor presi\u00f3n sobre un planeta colapsado) y agudiza la distribuci\u00f3n desigual del consumo de materia y energ\u00eda a nivel global y por grupos sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una pregunta central, que hemos de esforzarnos por responder, es qu\u00e9 papel tiene esta nueva oleada en el paso de una cosa escandalosa que durante el\u00a0<i>neoliberalismo de colores<\/i>\u00a0jugaba m\u00e1s bien a la seducci\u00f3n (prometiendo sue\u00f1os de \u00e9xito individual urbi et orbe, econom\u00eda de mercado junto a libertades pol\u00edticas y civiles), a otra que es m\u00e1s abiertamente violenta, un proyecto de expulsi\u00f3n y orden jer\u00e1rquico expreso:\u00a0<i>Si los sue\u00f1os para todos no son factibles, lo ser\u00e1n para los m\u00edos, si se portan bien<\/i>. \u00bfEn qu\u00e9 sentido la nueva oleada est\u00e1 atravesada por un incremento generalizado de la violencia, en sus diversas formas y, sobre todo, en sus cruces (la violencia heteropatriarcal, la violencia corporativa, la violencia represora de los estados y la violencia del fascismo social)?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00bfLOS IMPACTOS?<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si, a pesar de todo, queremos atender a los impactos, hay varias claves a tener en cuenta. (1) No pensarlos en t\u00e9rminos de unos pa\u00edses frente a otros, sino de pueblos contra capitales, entendiendo al mismo tiempo las desigualdades que atraviesan a los pueblos. Es en ese sentido que proponemos pensar en t\u00e9rminos del impacto en la virulencia del conflicto capital-vida y en las condiciones de vida de sujetos desigualmente posicionados en ese sistema de dominaci\u00f3n m\u00faltiple. (2) Hablar en t\u00e9rminos vitales, que entendamos todxs y que acerquen los TCI a la vida concreta, en lugar de alejarlos. (3) Atender a la vida de las mujeres como un lugar privilegiado para comprender el significado y los impactos de los TCI (en el norte global, priorizar mirar desde las vidas de las mujeres migrantes, que enlazan las diversas oleadas de tratados). (4) No usar solo metodolog\u00edas cuantitativas; recurrir tambi\u00e9n a las cualitativas y huir de la obsesi\u00f3n por replicar las t\u00e9cnicas economicistas del discurso oficial. (5) Calibrar bien el esfuerzo que ponemos en este an\u00e1lisis de impacto, para evitar los tres riesgos de un sobredimensionamiento de lo t\u00e9cnico: perderse en el laberinto de informaci\u00f3n, desanimarse, y poner en marcha una movilizaci\u00f3n a dos niveles (el t\u00e9cnico y superior, que conoce; el afectado, que se moviliza a golpe de batuta de lo t\u00e9cnico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos formas de entrada a los impactos. Podemos ver los impactos sobre\u00a0<i>lo que ya hay<\/i>, es decir, sobre la estructura socioecon\u00f3mica que ya existe (los servicios p\u00fablicos, la agricultura, determinados sectores productivos\u2026). O podemos preguntarnos por los impactos sobre\u00a0<i>lo que querr\u00edamos que hubiera<\/i>, intentando entender qu\u00e9 implican los TCI en t\u00e9rminos de la posibilidad de poner en marcha alternativas, cre\u00e1ndolas o reforzando las que est\u00e1n. Se tratar\u00eda, por ejemplo, no de preguntarse c\u00f3mo afectan al sector agrario, sino a la soberan\u00eda alimentaria. La segunda opci\u00f3n es mucho m\u00e1s potente, porque significa abordar uno de los problemas centrales que se han detectado en lo que podr\u00edamos englobar bajo el paraguas de lucha antiglobalizaci\u00f3n: alcanzar amplios niveles de acuerdo en el diagn\u00f3stico, pero no en la contrapropuesta, dejando esta para un segundo momento y llegando sin fuerzas o abord\u00e1ndola desde el conflicto. Si queremos ver los impactos en t\u00e9rminos de amputaci\u00f3n de la capacidad de asentar alternativas, tenemos que abordar estos debates desde el principio: resistimos y luchamos al mismo tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos incluir una mirada feminista en la primera opci\u00f3n, la m\u00e1s cl\u00e1sica? (1) Atendiendo a la cara B de la econom\u00eda, las dimensiones feminizadas que suelen desatenderse al mirar los impactos en determinadas \u00e1reas (por ejemplo, preguntarnos por los impactos de la privatizaci\u00f3n de servicios p\u00fablicos en t\u00e9rminos de aumento de trabajo de cuidados no remunerado). (2) Pregunt\u00e1ndonos d\u00f3nde y c\u00f3mo termina resolvi\u00e9ndose la vida en un contexto de mayor dificultad (por ejemplo, si se destruir\u00e1n redes de apoyo mutuo, o c\u00f3mo abordar\u00e1n los hogares el encarecimiento de productos b\u00e1sicos, si reduciendo el consumo, aumentando el trabajo no remunerado, etc.). (3) Ampliando los sectores a analizar, prestando especial atenci\u00f3n a aquellos feminizados que suelen ser m\u00e1s opacos para una mirada productivista, entre otros: la atenci\u00f3n a la dependencia, el cuidado infantil y el empleo de hogar, as\u00ed como las bioeconom\u00edas de la reproducci\u00f3n asistida. (4) Atendiendo a las desigualdades de g\u00e9nero, en intersecci\u00f3n con otros ejes de privilegio\/opresi\u00f3n, que atraviesan los sectores que miremos (por ejemplo, al ver el impacto en el empleo, prestar atenci\u00f3n a los sectores laborales feminizados, e incluir datos desagregados por sexo y por aquellas otras variables que hayamos definido como m\u00e1s pertinentes para nuestro contexto).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda opci\u00f3n nos obliga a abordar una pregunta muy potente, si bien dif\u00edcil de responder: \u00bfcu\u00e1l es nuestro horizonte de subversi\u00f3n, desde una mirada feminista, ecologista, decolonial y de clase? Hay horizontes que s\u00ed tenemos claros, como, por ejemplo, la soberan\u00eda alimentaria, aunque precisen de una redefinici\u00f3n feminista. Otros est\u00e1n asent\u00e1ndose, como quiz\u00e1 sea el caso de la soberan\u00eda energ\u00e9tica. Otros m\u00e1s no est\u00e1n claros, sino que son objeto de importantes debates. Por ejemplo, \u00bfcu\u00e1l es el horizonte respecto al trabajo\/los trabajos?: \u00bfLa desaparici\u00f3n del trabajo asalariado y su contracara de los cuidados inmolados? O, de una manera m\u00e1s limitada, \u00bfla redistribuci\u00f3n de los trabajos existentes y el freno de la precarizaci\u00f3n laboral? Otra posibilidad ser\u00eda hablar del impacto en t\u00e9rminos de acceso a derechos, enfatizando aquellos que el feminismo reivindica y quedan a menudo desplazados (por ejemplo, derechos sexuales y reproductivos, derecho a la vivienda\u2026). Una pregunta con especial relevancia para el feminismo es cu\u00e1l es nuestro horizonte en materia de cuidados: \u00bfla garant\u00eda universal de un derecho al cuidado?, \u00bfla socializaci\u00f3n de los cuidados?, \u00bfla desaparici\u00f3n de los cuidados inmolados para construir una econom\u00eda donde el cuidado de la vida sea el eje gravitatorio? Otro elemento que podr\u00eda marcar nuestro horizonte son los comunes como modo de articulaci\u00f3n de la vida en com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trata de tener los horizontes niquelados antes de preguntarnos sobre los impactos de los TCI en ellos, sino de aprovechar la ocasi\u00f3n para lanzar una propuesta tentativa y provisional de horizontes aglutinadores. Quiz\u00e1 podr\u00edamos pensar en aquellos horizontes que suscitan mayor movilizaci\u00f3n social, para enganchar el trabajo sobre TCI con las movilizaciones pol\u00edticas en marcha. Desde los feminismos, se est\u00e1 proponiendo pensar estos horizontes en t\u00e9rminos de diversas soberan\u00edas vinculadas. As\u00ed, Bilgune Feminista plantea la soberan\u00eda feminista como \u201cel proceso de transformaci\u00f3n global de las relaciones sociales capitalistas, que son en s\u00ed mismas heteropatriarcales. Es el marco com\u00fan de subversi\u00f3n que debe articular el cambio hacia otra organizaci\u00f3n de la econom\u00eda orientada a la satisfacci\u00f3n de las necesidades sociales y al bienestar colectivos\u201d<sup>7<\/sup>. A su vez, Justa Revolta entrecruza soberan\u00eda (re)productiva, de curas y afectos (entendiendo que dentro de esta soberan\u00eda productiva tambi\u00e9n est\u00e1 la reproductiva); soberan\u00eda popular; soberan\u00eda ecol\u00f3gica (dividida en dos: alimentaria y energ\u00e9tica); soberan\u00eda cultural y soberan\u00eda del propio cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>CONFRONTANDO DESDE LA VIDA<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En definitiva, cualquier cosa que hagamos sobre los TCI ha de servirnos para construir un lenguaje de confrontaci\u00f3n que enganche con la vida concreta y se dirija no solo contra los TCI, sino contra el sistema del que son herramienta; para identificar las rearticulaciones que est\u00e1 experimentando ese sistema as\u00ed como comprender el funcionamiento de dimensiones que tienden a permanecer ocultas; y para ir definiendo un horizonte de subversi\u00f3n que pueda ser compartido y mine al poder corporativo a la par que nos obliga a afrontar las desigualdades que nos atraviesan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1- Este texto se basa en el trabajo realizado con OMAL a lo largo de 2017 y 2018 en torno a los TCI y, en concreto, en los siguientes documentos:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Amaia P\u00e9rez Orozco (2018),\u00a0<a href=\"http:\/\/www.revistapueblos.org\/blog\/2018\/02\/23\/manual-de-instrucciones-para-leer-un-tratado\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u201cManual de instrucciones para leer un tratado\u201d<\/a>,\u00a0<i>Revista Pueblos<\/i>, 76<\/li>\n<li>Amaia P\u00e9rez Orozco (2017),\u00a0<i><a href=\"http:\/\/omal.info\/IMG\/pdf\/resistencias_feministas_latinoamericanas_frente_tratados_comercio.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Aprendizajes de las resistencias feministas latinoamericanas a los Tratados de Libre Comercio e Inversi\u00f3n. Del no al ALCA al cuestionamiento del capitalismo patriarcal<\/a>\u00a0<\/i>, OMAL-Paz con Dignidad.<\/li>\n<li>Gonzalo Fern\u00e1ndez (2018a,\u00a0<a href=\"http:\/\/omal.info\/spip.php?article8617\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">pr\u00f3xima publicaci\u00f3n<\/a>),\u00a0<i>Mercado o democracia. Los tratados comerciales en el capitalismo el siglo XXI<\/i>, Icaria.<\/li>\n<li>Gonzalo Fern\u00e1ndez (2018b),\u00a0<a href=\"http:\/\/www.revistapueblos.org\/blog\/2018\/02\/21\/claves-para-interpretar-la-nueva-oleada-de-tratados-y-acuerdos-de-comercio-e-inversion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u201cClaves para interpretar la nueva oleada de tratados y acuerdos de comercio e inversi\u00f3n\u201d<\/a>,\u00a0<i>Revista Pueblos<\/i>, 76.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">2-\u00a0 Usamos este t\u00e9rmino para distinguirlos de otra forma deseable de cuidados (entendidos como la gesti\u00f3n corresponsable de la vida en com\u00fan) que ser\u00eda m\u00e1s bien una contrapropuesta a las formas de trabajo dominantes hoy, ambas alienadas: el trabajo asalariado y los cuidados inmolados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3- Con este t\u00e9rmino ir\u00f3nico nos referimos al trabajador (aparentemente) libre de cuidados aquel que, aparentemente, no tiene necesidades propias ni responsabilidades sobre la vida de otras personas que condicionen su inserci\u00f3n en el mercado laboral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4- Todos los t\u00e9rminos entrecomillados en este apartado los tomamos de Fern\u00e1ndez (2018a).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5- Lo cual no significa que el poder corporativo logre efectivamente salir de la crisis de rentabilidad en la que est\u00e1, o poner en marcha otra onda larga de acumulaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6- Acr\u00f3nimo con el que ir\u00f3nicamente nos referimos al sujeto que domina el proceso de acumulaci\u00f3n y que se sit\u00faa en la c\u00faspide de la intersecci\u00f3n de ejes de privilegio: el blanco, burgu\u00e9s, var\u00f3n, adulto y hetero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7- Tomamos este extracto de Uzuri Aboitiz (2018), \u201cSoberan\u00eda feminista: una aproximaci\u00f3n a la soberan\u00eda desde la vida cotidiana\u201d, en VVAA,\u00a0<i><a href=\"http:\/\/iratzar.eus\/images\/dokumentuak\/Iratzar_Burujabetza_CAST.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Conjugando la soberan\u00eda<\/a>\u00a0<\/i>, Iratzar Fundazioa.<\/p>\n<p>Fuente:<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/vidas-precarias\/oleada-de-tratados-contra-la-vida-no-son-los-impactos-es-el-sistema\">\u00a0https:\/\/www.elsaltodiario.com\/vidas-precarias\/oleada-de-tratados-contra-la-vida-no-son-los-impactos-es-el-sistema<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TTIP, CETA, TPP, TISA\u2026 una oleada de tratados de comercio y\/o inversi\u00f3n se cierne sobre nuestras vidas. \u00bfC\u00f3mo afrontar semejante sopa de letras sin sentirnos abrumadxs o impotentes? \u00bfC\u00f3mo articular una lucha pol\u00edtica eficaz? \u00bfC\u00f3mo afrontar esta nueva oleada de &hellip; <a href=\"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/?p=8595\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-8595","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-accion-social","post_format-post-format-gallery"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8595","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8595"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8595\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8597,"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8595\/revisions\/8597"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8595"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8595"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cgtcantabria.org\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8595"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}