Mes: abril 2018
1º de mayo contra el trabajo
La noche de este viernes Estados Unidos lo ha vuelto a hacer: ante el estupor y la indignación de unos, y la satisfacción de otros, se ha pasado nuevamente por el arco del triunfo el derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas al atacar a un país soberano. Washington ya asume que Siria se ha convertido en su patio trasero, donde primero experimentó (con la ‘Primavera árabe’ y luego el ISIS) y ahora bombardea casi a placer.
La noche del 13 de abril ya forma parte de la infamia, luego de que Donald Trump y sus socios halcones Theresa May (Reino Unido) y Emmanuel Macron (Francia) hubiesen dado el ‘sí quiero’ a esta barbarie. La historia es caprichosa, y un año después, en las mismas circunstancias, un ataque químico sin pruebas, Occidente se lanza contra Damasco por encima del Consejo de Seguridad y el propio sentido común.
No recuerdan Niza, París, el Puente de Londres y Mánchester
Es triste (por no decir demencial) que el Reino Unido y Francia, además, se presten a este juego, cuando por el experimento que han llevado acabo los países occidentales lideraros por EE.UU. en Irak, Siria y Libia dieron alas a un monstruo autodenominado ‘Estado Islámico’ (ISIS o daesh), que tras conquistar vastos campos petroleros en Siria vendieron su petróleo con el cual financiaron la barbarie que luego se manifestó varias veces en el Reino Unido (Londres y Mánchester) y en Francia (Niza, París y Trèbes). No cabe en la cabeza de muchos que May y Macron apoyen el combatir al Gobierno sirio que lleva años luchando contra el ISIS y otros grupos terroristas, labor en la que cuenta con la ayuda de Rusia, Irán y máxime cuando una coalición internacional liderada por EE.UU. se supone que también se dedica a eso.
El ISIS ataca aprovechando el bombardeo
Reportes de esta pasada noche indican que a la par que el centenar de misiles volaban hacia territorio sirio, el Ejército sirio también estaba luchando contra los terroristas del ISIS, que lanzaron un ataque contra una base al sur de Damasco. Muy oportuno el ataque ordenado por Trump.
Como bien dijo la portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, María Zajárova, se lanza un ataque cuando el país está a punto de lograr la paz, luego de «la victoria histórica» de esta semana, cuando las tropas sirias recuperaron el control absoluto de Guta Oriental.
¿’Manipuladores’ manipulados?
Washington, París y Londres con la excusa de un ataque químico que ni permitieron investigar, dado que los expertos de la OPAQ llegaban este sábado, han vuelto a levantar un avispero en Oriente Medio. Dicen Trump, Macron y May que quieren impedir que un tirano gasee a su pueblo, cuando ellos mismos lanzan misiles con los que dan aire a los terroristas que trafican con seres humanos, cortan cabezas y sacan corazones.
Se entiende que después de las armas de destrucción masiva, el levantamiento falso y manipulado (también con videos) del pueblo libio y la oxigenación exterior del conflicto sirio -que nos trajo al ISIS que primero degollaban sirios, algunos occidentales, sometían a mujeres y niñas como esclavas sexuales, provocaron un éxodo masivo y luego atentaron en Europa y Turquía-, ahora con la justificación del ataque químico del video millones de personas en el mundo digamos: «¡BASTA!»,
El problema es que no se nos oye, aunque algunos lo dejan claro en donde pueden y dicen «No en nuestro nombre».
Finalmente, al igual que muchos, me pregunto para qué demonios sirven las Naciones Unidas, en cuyo seno se sanciona a Corea del Norte e Irán, que no le han hecho nada a otro país en el siglo XXI, y cuyas resoluciones se pasa por el forro Israel y es ignorada una vez más por EE.UU., el Reino Unido y Francia, miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Deberían acabar con la ONU, por eso no me extraña que su secretario general António Guterres hable desesperanzado de otra Guerra Fría, aunque esta de fría ya no tiene nada.
Fuente: https://actualidad.rt.com/opinion/henry-pinto/268476-ataque-siria-washington-londres-paris-isis
La organización anarcosindicalista defiende la apuesta por una educación pública, laica y de calidad que construya una sociedad realmente igualitaria.
La Confederación General del Trabajo (CGT) ha mostrado su rechazo, a través de un comunicado, a la decisión del Tribunal Constitucional consistente en seguir respaldando con dinero público aquellos centros educativos que entre su ideario está la segregación por razón de sexo.
La organización anarcosindicalista explica que esta decisión del alto tribunal encaja perfectamente con los valores que se están inculcando en muchísimos centros del Estado español en base a la división de roles que, según ellos, debe existir entre hombres y mujeres en nuestra sociedad, como es el caso de algunos colegios religiosos como los gestionados por la corriente ultracatólica ‘Opus Dei’.
En este sentido, la CGT considera que esta educación choca de lleno con la idea de “sociedad igualitaria” y discrimina a la mujer, desde el mismo momento de su nacimiento, a la que se le inculca la sumisión y la resignación durante toda su etapa educativa. Este sindicato también cree que esta educación fomenta la pervivencia del patriarcado y las conductas machistas que tantas vidas se cobran a lo largo del año.
CGT lamenta y rechaza esta decisión, explicando que con ella lo único que se está logrando es que grupos reaccionarios, que incluso justifican determinadas agresiones con la manera de vestirse en pleno siglo XXI, puedan continuar imponiendo su particular visión sobre los aspectos más importantes de la vida de las personas con la ayuda de dinero público.
Desde la Confederación General del Trabajo (CGT) se pone el acento en este importante fallo del Tribunal Constitucional que debería, entre otras cosas, garantizar la igualdad en nuestra sociedad impidiendo que grupos ultraconservadores continúen trabajando en su particular cruzada contra la igualdad entre mujeres y hombres.
Gabinete de prensa del Comité Confederal de la CGT
EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
Comisión Sexta del EZLN.
México.
Marzo del 2018.
A las personas, grupos, colectivos y organizaciones que, en todo el mundo, entendieron e hicieron suya la iniciativa del Concejo Indígena de Gobierno y su vocera:
A la Sexta nacional e internacional:
A quienes firmaron por la vocera del Concejo Indígena de Gobierno:
CONSIDERANDO QUE:
Primero y único:
La Familia Feliz.
Un poblado, o ciudad, o como se diga. Un lugar del mundo. Un muro. Pegado en la rugosa superficie del gran muro, un afiche, cartel, o como se diga. En la imagen, un hombre y una mujer sonríen frente a una mesa rebosante de comida variada. A un costado de la pareja, una niña sonriente; al otro costado, un niño mostrando su reluciente dentadura. Sobre de ellos, en letras grandes e intimidantes, se lee “LA FAMILIA FELIZ”. El cartel está ya viejo, con la pátina del tiempo apagando los colores que, suponemos, alguna vez fueron brillantes y, sí, se podría decir que felices. Algunas manos anónimas han agregado, en papel, pequeños letreros: “La familia feliz es feliz sólo con la bendición del divino”; “No a la familia homoparental, ¡mueran los maricas y las machorras!”; “La maternidad es lo que define a la mujer feliz”; “Se destapan caños. Presupuesto sin compromiso”; “Se renta casa feliz para familia feliz. Familias infelices, absténganse”.
Al frente, por la acera al pie del muro, la gente transcurre de un lado a otro sin apenas prestarle atención a la imagen opaca. De vez en cuando, alguna perece aplastada por un pedazo que cae del muro decrépito. Cierto, cada vez con más frecuencia suceden esos derrumbes parciales. Gajos del muro se desprenden y aplastan a veces a una sola persona o a un pequeño grupo, a veces a comunidades enteras. La conmoción en la muchedumbre dura apenas unos instantes, y reanuda su camino bajo la mirada pálida de la familia feliz.
Catástrofes menores y mayores, eso no debe distraernos de lo esencial ahora: cada tanto de tiempo, el supremo hacedor de “familias felices”, anuncia la elección, libre y democrática, del cuidador del afiche. Y precisamente ahora, el feliz calendario que, ahora se percata usted de ello, se puede ver detrás de la familia feliz, marca que es el tiempo de elegir. En estas fechas, una febril actividad recorre al gentío que, sin detenerse, opina, discute y pelea por las distintas opciones que se ofrecen para cuidar el gigantesco cartel.
Hay quien señala el peligro de que la impericia manifiesta de sus oponentes, ponga en riesgo la ya maltrecha imagen, símbolo de identidad del poblado, ciudad, o como se diga. Una persona ofrece remozarlo y devolverle el brillo y el color que alguna vez tuvo (en realidad, nadie recuerda ese tiempo, así que ni siquiera se puede asegurar que alguna vez existió –claro, en el dado caso de que se le pueda atribuir existencia al tiempo-). Otra más dice que las administraciones anteriores han descuidado la imagen y a eso se debe su visible deterioro.
Las distintas propuestas encienden las discusiones en los transeúntes. Se cruzan acusaciones, calumnias, falacias, argumentos con la solidez de lo efímero, condenas y sentencias apocalípticas. Se reflexiona sobre la importancia y trascendencia del momento, la necesidad de la participación consciente. No en balde se ha luchado tantos años para poder elegir a quien cuide la feliz imagen de la familia feliz.
Se forman bandos: allá el de quienes insisten en una renovación prudente; aquel otro insiste en el postulado científico de que “más vale malo por conocido, que bueno por conocer”; otro bando aglutina a quienes ofrecen probidad, buen gusto, modernidad. Unos y otros gritan: “¡No pienses!, ¡Vota!”. Una pancarta estorba el trasiego de la gente, en ella se lee “Cualquier llamado a razonar el voto, es un llamado a la abstención. No es tiempo de pensar, sino de tomar partido”.
Las discusiones no siempre son mesuradas. Es tan importante elegir al responsable de la imagen, que no pocas veces los bandos llegan a la violencia.
Hay quien habla de cuantiosas cantidades de felicidad para quien resulte vencedor, pero, lejos de los intereses mundanos, en los rostros adustos de los contendientes se advierte la seriedad del asunto: es un deber histórico, el futuro está en la mano titubeante de quienes habrán de elegir, es una grave responsabilidad pesando sobre los hombros de la gente; peso que, felizmente, será aliviado cuando se sepa quién se alza con el triunfo, y vea de procurar felicidad a la feliz imagen de la familia feliz.
Es tal el frenesí, que todos se olvidan por completo de la imagen retratada. Pero la familia feliz luce, en la soledad del muro, su perenne e inútil sonrisa.
Al pie de la alargada y alta pared, una niña levanta la mano pidiendo hablar. Los bandos apenas si la notan, pero no falta quien diga: “pobrecita, es una niña y quiere hablar, dejémosla”. “No”, dice otro bando, “es un truco del bando contrario, es para dividir el voto, es un distractor para que no reparemos en la gravedad del momento, es un claro llamado a la abstención”. El bando de más allá, objeta: “¿Qué capacidad puede tener una niña para opinar siquiera sobre el cartel? Le faltan estudios, crecer, madurar”. Y por aquel lado: “no vamos a perder el tiempo escuchando a una niña, debemos concentrarnos en lo importante: decidir quién es mejor para cuidar el cartel”.
La “Comisión de Nitidez y Legitimidad para la Elección del Encargado de Cuidar la Imagen de la Familia Feliz” (CNLEECIFF, por sus siglas), emitió un serio y breve comunicado, acorde con la gravedad de los tiempos: “Las reglas son claras: NO SE ADMITEN NIÑAS”.
Nuevas reflexiones de los analistas especializados: “lo único que logró la niña fue legitimar a la CNLEECIFF. Al pedir la palabra, la niña entró al juego y perdió, lo demás son consuelos”; “El fracaso de la niña es síntoma del fracaso del proceso renovador, las instituciones deberían dejar que la niña hable”; “Fue conmovedora, ella con su manita levantada, pidiendo atención, pobrecita”; “Fue un resultado adverso, producto de un análisis erróneo de la coyuntura, el contexto y la correlación de fuerzas, eso señala la ausencia de una vanguardia revolucionaria que dirija a las masas”; “Etcétera”.
Pero las discusiones apenas duraron unos minutos, y el ir y venir de pasos y sinrazones siguió su curso. No se escuchó a la niña hablar, mientras señalaba, no a la imagen, sino al muro sobre el que la familia feliz lucía su ya deteriorada placidez.
Parada sobre uno de los escombros, rodeada de cadáveres de niñas y de piedras desgajadas, la niña señaló, lacónica, lo evidente:
“Se va a caer”.
Pero nadie escuchó…
Un momento… ¿nadie?
(¿Continuará?…)
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En base a lo anteriormente expuesto, la Comisión Sexta del EZLN convoca al:
CONVERSATORIO (o semillero, según):
“Miradas, Escuchas y Palabras: ¿Prohibido Pensar?”
En el que diversas personas del Congreso Nacional Indígena, del Concejo Indígena de Gobierno, de las artes, las ciencias, el activismo político, el periodismo y la cultura, nos compartirán lo que miran y escuchan.
El conversatorio se llevará a cabo los días del 15 al 25 de abril del 2018, en el CIDECI-Unitierra, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.
Han confirmado su participación, entre otr@s:
Marichuy (vocera del Concejo Indígena de Gobierno).
Lupita Vázquez Luna (concejala del Concejo Indígena de Gobierno).
Luis de Tavira Noriega (director de Teatro).
Mardonio Carballo (escritor).
Juan Carlos Rulfo (cineasta).
Paul Leduc (cineasta).
Cristina Rivera-Garza (escritora).
Abraham Cruzvillegas (artista visual).
Néstor García Canclini (antropólogo).
Emilio Lezama (escritor y analista político).
Irene Tello Arista (columnista y activista).
Erika Bárcena Arévalo (abogada y antropóloga).
Ximena Antillón Najlis (psicóloga, especialista en víctimas de la violencia).
Jacobo Dayán (académico y activista por los Derechos Humanos).
Marcela Turati (periodismo de investigación).
Daniela Rea Gómez (periodista).
Carlos Mendoza Álvarez (filósofo).
John Gibler (periodista).
Javier Risco (periodista).
Alejandro Grimson (antropólogo).
Enrique Serna (novelista).
Paul Theroux (escritor).
Juan Villoro (escritor).
Pablo González Casanova (sociólogo y zapatista, no necesariamente en ese orden).
Gilberto López y Rivas (antropólogo).
Alicia Castellanos Guerrero (antropóloga).
Magdalena Gómez Rivera (abogada).
Bárbara Zamora (abogada).
Margara Millán Moncayo (socióloga feminista).
Sylvia Marcos (psicóloga y socióloga feminista).
Jorge Alonso Sánchez (antropólogo).
Fernanda Navarro y Solares (filósofa).
Néstor Quiñones (artista gráfico).
Raúl Romero (sociólogo).
Rafael Castañeda (militante político).
Luis Hernández Navarro (periodista).
Carlos Aguirre Rojas (sociólogo y economista).
Sergio Rodríguez Lascano (militante político).
Carlos González (abogado y activista en la lucha de los pueblos originarios).
Adolfo Gilly (militante político, historiador y analista).
Carolina Coppel (videasta).
Mercedes Olivera Bustamante (antropóloga feminista).
María Eugenia Sánchez Díaz de Rivera (socióloga).
“Lengua Alerta” (musiquero).
“Panteón Rococó” (musiqueros).
“El Mastuerzo” (guacarockero).
“Batallones femeninos” (musiqueras feministas).
“Los Originales de San Andrés” (musiqueros zapatistas).
“La Dignidad y la Resistencia” (musiqueras zapatistas).
Conforme vayan confirmando l@s demás invitad@s (cuyo nombres no se señalan para proteger a l@s inocentes) se hará pública la lista completa, así como los días y horarios de la participación de cada quien.
La dirección para registrarse como escucha-vidente, medio libre o de paga, es:
asistentesemillero@enlacezapatista.org.mx
(por favor poner nombre, ciudad, estado o país, individual o colectivo).
Dicho lo anterior, no falten… o falten, el asunto es que miren, escuchen y piensen.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Por la Comisión Sexta del EZLN (sección “Invitaciones y obviedades)
SupGaleano.
México, marzo del 2018.
Los secretos oficiales en España no tienen fecha de caducidad, pero hasta ahora la consulta de material sobre la Guerra Civil eran accesibles a investigadores, fuese clasificada o no. Desde el 2 de abril, y sin previo aviso, el ejército restringe completamente el acceso a una importante parte de esa documentación en sus archivos históricos.
Ya no se pueden consultar los fondos documentales con marcas de clasificación de la Guerra Civil Española del Archivo General Militar de Ávila. Pero éste no es el único caso. Esta restricción afecta a toda la documentación histórica calificada como ‘secreta’ custodiada en cualquier archivo dependiente del Ejército de Tierra y anterior a la Ley de Secretos Oficiales de 1968.
Esta información surge de un irónico tuit de la cuenta @archimiles, cuyos integrantes son funcionarios destinados en archivos pertenecientes al Ministerio de Defensa y que forman parte “de los cuerpos Facultativo y Ayudantes de Archivos”, comentan a Público por correo electrónico. “La mayoría de nosotros, además pertenecemos a Asociaciones Profesionales de Archiveros”, apuntan.
En otro mensaje posterior, estos funcionarios informaban de que “la documentación de la Guerra Civil Española (1936/1939) que tiene marcas de ‘secreto’ o ‘reservado’, que hasta ahora eran de libre acceso, desde el día 2 de abril no se podrán ver ni reproducir, en contra de nuestro criterio técnico”. La orden proviene, según ellos, del Instituto de Historia y Cultura Militar, órgano responsable de protección, conservación, investigación y divulgación del patrimonio histórico del Ejército de Tierra.
Fuentes oficiales del Ejército de Tierra han explicado a Público que el criterio adoptado por el Estado Mayor del Ejército, como respuesta a una pregunta del Instituto de Historia y Cultura Militar, fue el de que “todo documento con marca de clasificación debería tratarse como documento clasificado, excepto si el propio documento contenía referencias concretas sobre la validez temporal de la clasificación”.
Esta restricción afecta, pues, a toda la documentación histórica custodiada en cualquier archivo dependiente del Ejército de Tierra y anterior a la Ley de Secretos Oficiales de 1968. Estos archivos son los generales de Madrid, Guadalajara, Segovia y Ávila, y los llamados archivos intermedios distribuidos por toda la geografía española.
Hay que tener en cuenta que, a diferencia de otros países como EEUU o Francia, los secretos oficiales son potencialmente ‘eternos’ en España, dado que sólo la autoridad que declaró una materia o documento como “clasificado” puede desclasificarlo, tal y como reza la citada Ley 9/1968 de Secretos Oficiales, en su artículo séptimo.
En el Archivo General Militar de Ávila se custodian, entre otros, documentos de la administración republicana anterior a la Guerra Civil, del Ministerio de la Guerra, de la Guerra Civil tanto de la zona Nacional como de la Republicana, de las milicias nacionales e incluso de la División Azul.
“Inquietud” de los archiveros
“La denuncia sobre las restricciones de acceso a documentación de la Guerra Civil, hasta hace poco de libre consulta, en el Archivo General Militar de Ávila responde a una inquietud común entre nosotros por ser coherentes con nuestra profesión”, comentaron los funcionarios integrantes de @archimiles, y añadieron: “Rechazamos todo límite de acceso a la documentación pública que gestionamos habitualmente que no especifique claramente la norma en la que se basa, ni los recursos posibles contra su denegación”.
Sin embargo, desde Defensa matizaron que la decisión “no se ha adoptado con el ánimo de impedir o dificultar la investigación científica de ningún período de nuestra historia, sino con el de ajustar a la normativa vigente situaciones que pudieran no haberlo estado con anterioridad y, según la cual, la desclasificación corresponde, bien a la autoridad que decretó la clasificación, bien al Consejo de Ministros, caso de que la anterior autoridad no sea identificable correctamente”.
Las mismas fuentes oficiales confirmaron que esa decisión ha implicado “la denegación de acceso a los investigadores a una documentación histórica hasta ahora a su disposición”. “Comprendiendo el contratiempo que implica, la medida hay que entenderla como de carácter temporal, supeditada a la conclusión del proceso de revisión normativa en que se halla inmerso el Ministerio de Defensa en estos momentos para la definición de un nuevo marco legal que supere el de la Ley de Secretos Oficiales de 1968, y que clarificará las condiciones de acceso a la documentación referida”, concluyeron.
El acceso a los Archivos Generales Militares y estatales es libre y gratuito. Pueden tener acceso los investigadores, bien acreditados mediante una tarjeta de investigador –renovable cada tres años- como con un pase temporal de 10 días. La documentación de estos archivos es de libre consulta “con carácter general”, aunque a veces es necesario un permiso especial para acceder a documentos que afecten a materias clasificadas de acuerdo con la Ley de Secretos Oficiales, aquellos cuya difusión pueda entrañar riesgos para la Seguridad y Defensa del Estado, o bien si existen riesgos para la investigación de delitos.
Además, el Reglamento de Archivos Militares (Real Decreto 2598/1998) otorga a los directores de los archivos militares el poder de restringir el acceso a documentos históricos si a su juicio pueden contener información relevante sobre la defensa o la seguridad del estado, o si puedan contener información que afecte al honor, la intimidad o la propia imagen de las personas y no cumplan los plazos establecidos para ser considerados de libre acceso por el artículo 57.1 c) de la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español.
Los funcionarios que alertaron de la súbita restricción del acceso a la documentación histórica clasificada comentaron a Público que sus opiniones y comentarios en las redes sociales se basan en su trabajo y experiencia personal. “Nosotros sólo contamos lo que nos pasa”, dijeron a este diario, conscientes del riesgo que supone para ellos saltarse los cauces oficiales de comunicación.
Os animamos a participar en las concentraciones que convoca la Coordinadora de Cantabria en defensa de las Pensiones Públicas y que tendrán lugar el Lunes 16 de abril, a las 12:00 horas, en las Plazas de los Ayuntamientos de Santander, Torrelavega, Castro Urdiales, Cabezón de la Sal y Reinosa. En Camargo será en el Parque Lorenzo Cagigas.
Hay un hilo de conexión entre dos hombres que comparten con cien años de diferencia una intolerancia xenófoba, una moralidad religiosa integrista y un supremacismo racial. Uno fue ministro de exteriores británico hace exactamente cien años, se llamaba Arthur James Balfour. El otro se llama Recep Tayyip Erdoğan, presidente de Turquía desde 2014.
Los dos anunciaron la ejecución de una limpieza étnica y cambio demográfico forzoso (crímenes contra la humanidad) que posteriormente se llevaron a cabo. El primero anunció en 1917 la limpieza étnica de Palestina con la Declaración Balfour, en la que prometió entregar Palestina al movimiento sionista europeo. El segundo lleva anunciando desde 2011 la limpieza étnica de Kurdistán en los medios de comunicación.
El próximo 15 de mayo de 2018 se cumplirán 70 años de la Nakba (“catástrofe”) palestina. La limpieza étnica de 800.000 personas nativas mediante su asesinato y expulsión cometida por las fuerzas militares sionistas, y la proclamación por estos extranjeros de un estado de carácter etno-religioso llamado Israel. Treinta años habían pasado desde que Balfour lanzó su anuncio predestinando a los palestinos a un exilio a punta de pistola.
Este crimen contra la humanidad cometido por el artefacto sionista, continúa hasta hoy impune con los más de 6 millones de personas refugiadas palestinas esperando el retorno tal como manda la legalidad internacional o la resolución 194 de la ONU. Viven de una caridad internacional que no desean (la agencia de la ONU para refugiados y refugiadas palestinas, UNRWA), y que EEUU ha anunciado que recortará dramáticamente. Lo que ellas y ellos desean es que se aplique su inalienable derecho al retorno a sus tierras y hogares. Son el colectivo humano refugiado más antiguo y numeroso del planeta.
Además, el crimen se realizó con la complicidad y el silencio de las grandes potencias del momento, Gran Bretaña, EEUU, y el bloque de la URSS, quienes previamente en la ONUhabían troceado esa tierra sin preguntar a quienes la habitaban su opinión al respecto.
A partir de ahí, la narrativa hegemónica en occidente se encargaría de encubrir el delito: bien desapareciendo su espacio en los medios de comunicación, o bien utilizando un relato que hiciese borrosa y confusa la simple aplicación de la legalidad para alcanzar una paz con justicia: “conflicto histórico”, “guerra árabe-israelí”, “dos pueblos”, “terrorismo palestino”, “mesas de negociación”, “proceso de paz”, etc.
La limpieza étnica de Afrin: anunciada por Erdogan hace siete años
En 2018 hemos presenciado otra limpieza étnica anunciada premeditadamente en los medios de comunicación: la invasión de la región kurda de Afrin por el ejército turco utilizando milicias extremistas. Desde 2012 —tras el acuerdo al que llegaron un gobierno sirio en retirada y las organizaciones kurdas-sirias— la exitosa defensa y gobernanza de Afrin corría a cargo de sus milicias populares YPG-YPJ y su autoadministración democrática comunal respectivamente.
Cientos de miles de personas, entre habitantes kurdas y refugiadas internas de otras zonas de Siria, acaban de evacuar la región más pacificada de toda la guerra ante la certeza de la masacre que se cernía sobre ellas por parte de Turquía y sus bandas yihadistas.
Tras los civiles, las milicias kurdas YPG se retiraron, renunciando a entablar una imposible guerra convencional contra el 2º ejército de la OTAN y provocar que toda la región, aldeas y ciudades finalizasen arrasadas por los bombardeos que Turquía había realizado las semanas previas matando a centenares de civiles.
Era una quimera pensar que el gobierno sirio y su diezmado ejército podrían haber asegurado la región con inexistentes unidades o tanques. Haber izado muchas banderas gubernamentales y retratos de Assad en toda la provincia como disuasión a las milicias turcas hubiera sido inútil para la población kurda de Afrin, pues Erdoğan tenía decidida la invasión desde hace años. Sólo EEUU y Rusia podían evitar el ataque turco o de sus grupos subcontratados.
Cuando la guerra en Siria apenas había comenzado —en junio de 2011— y Turquía sólo acogía a 8.000 refugiados del país vecino, Erdoğan ya anunció que iba a crear una “zona de exclusión” en el interior de Siria en su borde fronterizo para “reasentar a los refugiados”. Refugiados que, como vemos, por entonces Turquía acogía en cantidad minúscula. Se puede seguir en los medios el hilo de idénticas declaraciones de Erdoğan año tras año hasta 2018 con esas intenciones ampliadas a “devolver toda la zona fronteriza de Siria a sus dueños árabes”, o lo que es lo mismo, la expulsión de los nativos habitantes kurdos.
Hoy, el número de personas refugiadas sirias en Turquía está en un pico de 3.500.000 siendo un 10% kurdas-sirias, las cuales han tenido más restringido el retorno frente a otros grupos sociales. Hoy sí dispone Erdoğan de personas sirias refugiadas en número suficiente para llevar a cabo el cambio demográfico en el país vecino, lo cual es un crimen de guerra adicional según establece el derecho internacional.
Que Erdoğan ya plantease en 2011 un proyecto de cambio demográfico forzoso dentro de territorio sirio, en la frontera, con reasentamiento de unos refugiados que en esa fecha aún no estaba acogiendo, indica hasta qué punto uno de los intereses de la agenda turca en la guerra de Siria era que el número de estas personas refugiadas se incrementase exponencialmente. Y sólo hay una forma para conseguir que huya de su propio país la mayor población posible: alimentar la guerra.
ISIS es Turquía, pero la geopolítica es la geopolítica
El consenso entre las potencias ha sido absoluto en cuanto a los vínculos de Erdoğan con ISIS o con otras milicias de etiquetas intercambiables: los gobiernos de Rusia, EEUU o Alemania han estado de acuerdo en esto, y por supuesto también lo han denunciado las milicias kurdas YPG y el gobierno de Damasco. Y a pesar de esta insólita unanimidad en queErdoğan ha estado apoyando el terror y las bandas yihadistas, se le ha permitido reutilizar miles de mercenarios provenientes de ISIS y otros grupúsculos para ejecutar la limpieza étnica de la región kurda-siria de Afrin.
Y no sólo se le ha permitido, sino que los medios occidentales han blanqueado la operación de Erdoğan renombrando a sus mercenarios extremistas con los apelativos de “rebeldes”, “opositores” o “Ejército Libre Sirio”.Etiquetas intencionadamente confusas que esos mismos medios occidentales han utilizado y utilizan para otros mismos extremistas como los de Ghouta o Idlib. O peor aún, artículos en medios españoles que han hablado de la población nativa kurda como “ocupante” y por tanto como sujeto a ser expulsado, entre otras muchas falsedades.
Hacer una cosa y la contraria en la guerra de Siria ha sido la norma por occidente y ahora también Rusia. La OTAN dio luz verde en enero a la invasión de Turquía a Afrin alegando un supuesto derecho turco a la autodefensa (sin haber sido agredida) y ahora, dos meses después, EEUU dice sentirse muy preocupada por la situación. Por si a alguien se le olvidó, en la OTAN manda EEUU, Turquía es integrante de la OTAN y sus tanques son alemanes.
Por su parte, Rusia estaba asentada en Afrin en colaboración con los kurdos utilizando edificios como base logística, y su presencia disuadía a Erdoğan de la invasión. Y de pronto Rusia se retiró de Afrin dando luz verde al ataque turco. La misma Rusia que en los dos años anteriores había acusado a Erdoğan de colaborar con ISIS, sufrir el asesinato del embajador ruso en Ankara y derribos de aeronaves por Turquía. El millonario contrato del gasoducto ruso Turkstream, la venta de material militar y el deseo geopolítico de atraerse a Turquía, han hecho que a Moscú se retire de la zona permitiendo los crímenes de guerra otomanos.
Y es que a pesar de este apoyo común a las milicias kurdas, tanto EEUU como Rusia se siguen manejando con sus prioritarias agendas respectivas en la guerra abierta que mantienen a través de terceros, o incluso de forma directa con los varios bombardeos que EEUU ha realizado sobre tropas y asesores rusos causando decenas de muertos. Esa agenda siria particular rusa y americana relega a los kurdos a sujetos geopolíticos de “usar y tirar”, tal como ha ocurrido los últimos cien años con este pueblo que no es ajeno a ello.
Los objetivos de Turquía con la invasión
Y en definitiva, ¿por qué Turquía desea cambiar la demografía de todo el norte de Siria?. Desde la primera guerra mundial, hace cien años, Turquía se ha sumergido en un nacionalismo étnico extremo que chocaba violentamente con la pluralidad de grupos sociales y religiosos de Oriente Medio. El genocidio, limpieza étnica y asimilación ejercido por el estado turco contra armenios, griegos, asirios y kurdos ha sido el guión estos cien años en distintas fases.
Desde hace dos años las ciudades kurdas en Turquía están siendo arrasadas sin que aquí sepamos mucho de ello. Es la guerra del estado turco contra el pueblo kurdo que defiende su identidad, lengua y cultura, y además propone un modelo democrático alternativo a la proto-dictadura de Erdoğan llamado Confederalismo Democrático. Este paradigma de convivencia que proponen los kurdos se ha llevado a la práctica en todo el norte de Siria y por tanto el estado turco ha llevado su ofensiva extramuros de sus fronteras para erradicar un modelo que impugna el autoritarismo de Erdoğan.
Erdoğan juega todas sus bazas ganadoras para obtener la impunidad en sus crímenes contra la población kurda dentro de Turquía, dentro de Siria o dentro de Iraq. Ante la UE utiliza a los refugiados como rehenes para chantajear a Europa. La UE paga y evade su obligación de aplicar el derecho humanitario a las personas que huyen de nuestras guerras. Justo ahora se cumplen dos años de ese acuerdo de la vergüenza. Y ante EEUU y Rusia, Turquía juega utilizando la mayor ambigüedad en sus acercamientos y alejamientos de ambos países y obtener el máximo beneficio.
Mientras occidente acusa a Rusia de los bombardeos de Alepo o Ghouta, Putin señala los bombardeos por EEUU de Mosul o Raqqa, y mientras tanto, Rusia y occidente guardan un completo silencio de la limpieza étnica en Afrin y de las masacres en todo Kurdistán.
Así como los palestinos sufrieron la Nakba y la limpieza étnica continuada hasta hoy, los kurdos tienen su Karesat. De momento la población kurda de Afrin se ha marchado de sus casas con la llave en la mano, y así como las personas refugiadas palestinas deben regresar cuanto antes, las kurdas también.
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Daniel Lobato es miembro de Rojava Azadi Madrid – Colectivo en solidaridad con la revolución social en Kurdistán, también pertenece a BDS Madrid , el Movimiento en solidaridad con Palestina y por el Boicot a Israel.
En el día de ayer, recibimos la visita de dos compañeros hondureños que se encuentran de gira por Europa para dar a conocer, no solo la violación de derechos humanos que se siguen produciendo en Honduras a través de la represión sindical y social, sino también los proyectos de desarrollo local y defensa de los pueblos originarios en la ocupación de sus tierras, muchos de ellos para responder a las multinacionales que se reparten en Europa los dividendos de la expropiación y explotación del pueblo hondureño.
Compartieron sus luchas con rabia pero también con alegría y orgullo por la capacidad de respuesta del pueblo y en especial de las mujeres hondureñas, que acuden a las movilizaciones y acciones por la recuperación de sus tierras y la paralización de proyectos que privatizan recursos naturales como el agua.
Comenzó, Carlos Leonel George George, defensor de los derechos humanos y miembro de la Junta directiva de la COPA, la Coordinadora de Organizaciones Populares del Aguan, contándonos la defensa que hacen de los Derechos Humanos de las mujeres, hombres, niñas(os) jóvenes, defendiendo los territorios, además de los derechos laborales y organizativos de las comunidades tanto en lo cultural como en lo social en la defensa de los bienes públicos. También desarrollan la comunicación de la zona desde las comunidades y en la defensa de los bienes naturales, y nuestra soberanía con la Radio Popular del Aguan.
Por su parte, Martín Fernández desde el Movimiento Amplio por la dignidad y la justicia, un movimiento social y político comprometido en la lucha por construir y desarrollar, en Honduras, una propuesta popular en contra de la corrupción y el mal manejo de los bienes públicos y a favor de una sociedad que crezca desde la transparencia, la dignidad y el respeto a los derechos humanos y al ambiente.
Por nuestra parte, acogemos y apoyamos las movilizaciones que nos cuentan estas dos organizaciones comunitarias porque como acordamos recientemente en Valencia, la CGT debe seguir trabajando y apoyando las acciones de denuncia y de exigencia del cumplimiento de los Tratados Internacionales de Derechos Humanos que desde los movimientos sociales y plataformas se están promoviendo.
La intensa represión que se ejerce hacia las personas activistas que defienden las justas reivindicaciones de la ciudadanía en defensa de derechos fundamentales (libertad de expresión, manifestación, derecho de huelga efectivo, etc…) pone de manifiesto la voluntad de la clase política, fiel servidora de los poderes económicos que ejercen el poder en la sombra, de disciplinar mediante el miedo a las clases populares. La CGT debe luchar con todos los medios a su alcance en defensa de las libertades y contra la represión, apoyando también las luchas que los distintos movimientos sociales anti-represivos ponen en marcha y con los que nos une una misma visión de la realidad autoritaria que vivimos en el estado español.
Secretariado Permanente del Comité Confederal de la CGT
RNtv 31. 1º de Mayo
«Ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso», esta reivindicación de la clase obrera dio lugar a las movilizaciones que, en la segunda mitad del siglo XIX, llevaron a los sucesos que se conmemoran con el primero de Mayo.
Esta noche contamos con la presencia de:
- Noelia Alarcón trabajadora de Ferroser en el 010 de Línea Madrid
- Margarita Martínez de Territorio Doméstico
- Jesús Moreno de Servicios a Bordo Ferrovial en el AVE
- Javier Ferrero – Comité Intercentros Unipos
Presenta Rut Garrido


