¡NO SOMOS NÚMEROS!
Desde el pasado mes de octubre, la CGT estamos recorriendo diferentes
localidades del Estado español llevando a cabo una Campaña
Confederal bajo el lema «SINIESTRALIDAD LABORAL, NO SOMOS
NÚMEROS», con la que denunciamos los preocupantes datos de
accidentabilidad y mortalidad existentes en el ámbito laboral de todos los
territorios.
Desde Zamora hasta Cornellà, pasando por Calatayud y Alcázar de San
Juan, hemos podido comprobar que, aunque las realidades laborales
sean diferentes, las cifras de siniestralidad laboral son comunes y sobre
todo alarmantes, quedando clara la dejación, el poco interés y la
insuficiente inversión que los diferentes gobiernos y empresas dedican a
algo tan importante como es la Salud y la Seguridad en el puesto de
trabajo.
Este 28 de Abril, Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo,
ha de servir para continuar con esta lucha y para seguir exigiendo
medidas inmediatas que frenen ya las cifras tan alarmantes en materia
de accidentabilidad y muertes, unas cifras que reflejan que en el año
2023 las personas fallecidas mientras desarrollaban su trabajo
ascendieron a 721, superando las 30.000 personas fallecidas en los
últimos treinta años.
Asimismo, la CGT denunciamos los preocupantes datos de
accidentabilidad registrados durante el último año: los accidentes in
itinere han aumentado de manera alarmante (casi un 9%) focalizando su
aumento en sectores precarios como el comercio y la hostelería. En lo
referente a las causas de los accidentes laborales destaca que la primera
sea el sobreesfuerzo físico (casi un 30%) dejando claro que los infernales
ritmos de trabajo que se están imponiendo tienen una incidencia directa y
negativa sobre la salud.
La clase trabajadora no podemos seguir permitiendo que las empresas
nos traten como objetos de usar y tirar. ¡NO SOMOS NÚMEROS!, somos
personas, y exigir la máxima seguridad, el cumplimiento estricto de la
normativa en esta materia y su mejora en todos los centros de trabajo ha
de ser lo primero por lo que como organización anarcosindicalista
debemos luchar tanto en las empresas como frente a los Gobiernos.
Categoría: Salud laboral
Porque la salud debe estar siempre
por encima del negocio
La crisis del Covid-19 está dejando al descubierto la falta de escrúpulos de la patronal de nuestro país. En muchos casos, la salud de las personas ha sido la última prioridad, ya que se ha tratado de mantener la producción contra toda lógica, sin dotar a los trabajadores y las trabajadoras de los medios necesarios para evitar los contagios.
La siniestralidad laboral, que no ha dejado de crecer durante los últimos años, con incrementos de hasta doble dígito en algunos de los sectores más precarios, tendrá en 2020 datos todavía más trágicos.
Los políticos tampoco han estado a la altura. Y es que donde hay muertos suele haber buitres. Lejos de trabajar para que el Covid-19 no incrementase sus terribles efectos sobre la población, hemos asistido a un debate diario tan repugnante como estúpido.
La externalización de servicios públicos y, en concreto, el aniquilamiento de la sanidad pública en beneficio de unos pocos intereses privados, ha acelerado el colapso de nuestro sistema sanitario. Ambulancias que llegaban demasiado tarde, hospitales sin los medios necesarios, donde el colapso ha dado lugar a un triage escandaloso para decidir qué vidas se salvaban y cuáles se daban por perdidas.
Las personas que trabajan en los hospitales han hecho y siguen haciendo todo cuanto han podido. Pero se han tenido que enfrentar a este terrible virus sin las más elementales protecciones de seguridad. La salud de estas personas no ha importado, ni tampoco las de sus familiares.
Cuando el pico de muertes diario no dejaba de aumentar, se recurrió a una paralización de trabajos no esenciales que terminó siendo un nuevo paso en falso, ya que un número exagerado de empresas consideraron su actividad como crítica y esencial. Ni la inspección de trabajo ni las consejerías de salud de las distintas comunidades autónomas hicieron nada por evitar la imposición del criterio empresarial.
Este 28 de abril debemos recordar el valor que tiene la salud laboral dentro del mundo del trabajo. Nuestras vidas valen más que los intereses de unos pocos. Si la siniestralidad laboral derivada de accidentes de trabajo ya era insostenible, la realidad vivida a raíz del Covid-19 demuestra que el problema no estaba en la falta de previsibilidad de los hechos: se trata de un problema mucho más profundo, de un problema moral que procede de la imperdonable deshumanización del mundo del dinero.
Si esta crisis nos está enseñando algo es que no podemos vivir el primer día después del confinamiento como si no nos hubiéramos enterado de nada. Porque exigir medidas preventivas es defendernos en el sentido más literal de la palabra. Defendernos a nosotros y nosotras y a nuestras familias.
Por el cumplimiento del RD sobre COEFICIENTES REDUCTORES
Los cambios legislativos y las reformas laborales empobrecen y precarizan la sociedad, aumentando la desigualdad e instaurando un régimen de injusticia social.
En el Día Internacional de la Salud Laboral CGT denuncia que el modelo actual de relaciones laborales del Estado español está enfermo de neoliberalismo y ausente de derechos fundamentales.
Las diferentes reformas laborales de PP y PSOE, y los Pactos de la Moncloa alcanzados en 1.977, han conformado un modelo precario e inseguro que imposibilita el desarrollo de cualquier proyecto de vida digno.
Estas reformas laborales solo han perseguido la disminución de derechos de la clase trabajadora y la mejora de las condiciones de empresas y empresarios, que cada vez lo tienen más fácil para explotar y despedir a las personas. Además se ha logrado que la patronal pueda jugar con la salud de las personas, de ahí que cuando una persona necesita una baja por tener deteriorada su salud pueda ser despedida sin más.
La CGT considera que este marco de relaciones laborales en el que nos encontramos actualmente, con importantes retrocesos en los derechos conquistados durante décadas por la clase trabajadora, ha disminuido la capacidad de emancipación de las personas, especialmente de jóvenes y mujeres.
En el Día Internacional de la Salud Laboral, CGT asegura que solo el empoderamiento de las trabajadoras y trabajadores puede generar una buena salud laboral y social.
Macarena Amores García
Gabinete de prensa del Comité Confederal de la CGT

