Mes: julio 2017
Los Tratados de libre comercio son especialmente perjudiciales para las mujeres, esos son varios enlaces interesantes sobre el tema:
Objetivo 5: Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas
http://www.un.org/sustainabled
Comercio, Género y desarrollo:
http://unctad.org/es/Publicati
Aprendizajes de las resistencias feministas latinoamericanas a los Tratados de Libre Comercio e Inversiónhttp://www.noalttip.o
Las mujeres contra el libre comercio: Una historia de resistencia y lucha
http://www.bilaterals.org/?las
http://www.elcomercio.com/tend
Los días 7 y 8 de julio se celebró en la localidad de Avilés un encuentro estatal en Defensa de un Ferrocarril Público y Social.
CGT participamos de forma activa junto a Ecologistas en acción, Representantes de Unidos-Podemos de distintos ámbitos (Parlamento europeo, español y municipal), Asociaciones de vecinos, entidades de carácter social y Plataformas de defensa del Ferrocarril.
Fue un verdadero placer comprobar in situ, el gran número de organizaciones y personas sensibles con el ferrocarril, con un claro y común objetivo: recuperar el tren como un medio de transporte de calidad. Teniendo además, que ser una prioridad como servicio público.
La sociedad está comenzando a visualizar y reivindicar que el “todo AVE” es un timo, que el verdadero tren es el que usa el 95 % de población, el que acerca y une las poblaciones, los cercanías, los que tienen tarifas asequibles y son conceptuados para usar de forma combinada con otros medios de transporte. Trenes, a los que sólo se destinan las migajas en los PGE con un 13% del gasto en ferrocarril.
Es necesario aventurarse en la mejora del transporte de viajeros; pero también lo es, el transporte de las mercancías por tren, que actualmente ronda el 4% del transporte global en nuestro país. Muy lejos de las directivas europeas que exigen una tasa de transporte del 20%.
Todas las organizaciones asistentes y de forma unánime, distinguimos la imperiosa necesidad de revertir la actual situación de desmantelamiento programado del ferrocarril público. Acordando, entre otros temas los que siguen:
Elaboración de un manifiesto que aglutine a las organizaciones que luchamos por un Ferrocarril Público Social y Sostenible.
Campaña de comunicación e información, en la que informar y concienciar a toda la sociedad con charlas-coloquio, grupos de debate, ruedas de prensa, traslado de la problemática y las soluciones a las redes sociales, Etc.
Incidir para que los trenes considerados como Obligación de Servicio Público (OSP) se mantengan y en muchos casos se potencien. Igualmente, con el transporte de mercancías por ferrocarril.
Coordinación y reuniones continuadas de la Plataforma en Defensa del Ferrocarril, atrayendo e incluyendo a organizaciones europeas.
Llevar a cabo movilizaciones, concentraciones y manifestaciones en todo el estado.
El encuentro resultó plenamente productivo, transformándose en un instrumento importante que sin duda, dará sus frutos.
Desde CGT trabajamos y reivindicamos mejoras laborales relacionadas con el sector ferroviario. También, entendemos el tren como una herramienta transversal de transformación social con especial incidencia en el transporte, un elemento capaz de cohesionar la sociedad, vertebrar con justicia el territorio y ser respetuoso con el medio ambiente.
Para más información sobre nuestro modelo de ferrocarril:
¡FERROVIARI@, DEFIENDE TUS DERECHOS CON CGT!
La ultraexplotación como verdadera cara de la “recuperación”. Los conflictos de la precariedad como oportunidad para la recomposición de la lucha obrera y la pelea contra la burocracia sindical.
Domingo veraniego en las Ramblas de Barcelona. Entre las terrazas abarrotadas de turistas y el bullicio habitual se cuela una tonadilla ajena a esta estampa: “si no cobramos, no rodamos”. Bajando hacia Colón un nutrido grupo de “riders”, los ciclorepartidores de comida a domicilio de las aplicaciones móvil, cruzan esta arteria de la “marca Barcelona” para denunciar una de las peores formas de precariedad laboral.
Ese día, 2 de julio, se está llevando adelante el primer parón del sector. Tres horas, las “horas pico” de pedidos, en que los repartidores de Barcelona, Madrid y Valencia se han negado a pedalear. Este fin de semana en Barcelona el paro será total, ni sábado ni domingo habrá repartidores rodando. Vienen organizándose desde hace unas semanas y la respuesta de la empresa a sus reivindicaciones ha sido despedir a una docena de “cabecillas” y endurecer aún más sus condiciones laborales.
Denuncian su situación laboral fraudulenta. Son obligados a darse de alta como autónomos pero trabajan como asalariados. Es la figura del “falso autónomo”, cada vez más extendida en múltiples sectores. Los trabajadores ya no lo son, pasan a ser “colaboradores”. Y como tales se puede prescindir de sus servicios sin ninguna justificación. En sus retribuciones esta figura tiene un impacto brutal.
Cobran 4 euros por ir a un restaurante, coger un pedido y entregarlo. A esta cantidad deben restarle el 21% del IVA y el 22% del IRPF, se les queda pues en 2,28 euros. Pero aún tendrán que hacer muchas entregas para empezar a cobrar algo, pues con esos poco más de 2 euros deben pagar la cuota autónomos. Esto quiere decir que un trabajador que acaba de entrar debe pedalear 24 pedidos sin cobrar, pues le llegaría solo para pagar los 54,12 euros de la cuota bonificada. En los 6 meses siguientes deberá pedalear gratis 58 pedidos (la cuota sube a 134,06), en los otros 6 serán 82 pedidos sin cobrar (la cuota es de 186,25 euros) y en adelante 118 (para abonar los 267,04 de cuota).
Pero por si fuera poco Deliveroo ha decidido apretar aún más las tuercas. Hasta ahora abonaba un mínimo de dos pedidos a la hora, aunque no entraran. Esto garantizaba un ingreso mínimo de 8 euros brutos (4,56 netos). Ahora quiere eliminar esa cláusula de los contratos y que solo se cobre si hay pedidos. Esto hará que muchos repartidores estén a la espera una, dos o más horas, y si no se le asignan pedidos (porque no entran, no en su zona o porque la empresa quiere que se vaya) no cobren ni un euro.
Este modelo de ultraexplotación se extiende paulatinamente por todas las grandes ciudades. Además de Deliveroo hay otras empresas que funcionan igual, como Globo, Just Eat o la Nevera Roja. Todas ellas contribuyen a tirar a la baja los salarios y las condiciones de uno de los sectores más precarios de la hostelería: la comida rápida a domicilio. McDonalds acaba de acordar con Globo externalizar su servicio de deliveri y Burguer King se plantea deshacerse de sus repartidores para externalizar este sector con un acuerdo similar.
La líder del sector hasta ahora, Telepizza, no quiere “perder el tren”. Ya ha ofrecido sus servicios de reparto -en los que los trabajadores cobran 3,98 euros/hora- a Amazon y SEUR para la entrega de pequeños paquetes. Pero considera que todavía se puede exprimir más a sus trabajadores. Para ello acaba de poner en marcha un plan de franquiciación de tiendas. Dejarlas en manos de pequeñas y medianas patronales que garanticen un beneficio estable para la multinacional en tiempos de dura competencia y donde las representaciones de los trabajadores que se vienen estableciendo en distintas ciudades desaparezcan. Si bien el convenio que rige su actividad, el de Deliveri, es de los peores del Estado, siempre se puede incumplir (en horarios, pago de horas suplementarias…) y mejor hacerlo sin la molestia presencia de comités de empresa y secciones sindicales.
Este ataque también está siendo respondido. En una de las ciudades donde se está planteando la franquiciación, Zaragoza, el comité de empresa ha convocado una manifestación unitaria para el próximo lunes. En ella los delegados de la CGT Telepizza llaman también a participar a los trabajadores de Deliveroo y otras app y quieren reivindicar también su demanda histórica, que se les considere trabajadores de la hostelería y su pase a dicho convenio. De éste fueron segregados en 1994 para inventarse otro nuevo, el de Deliveri, donde se perdieron pluses, condiciones y salario de forma brutal. Todo con el apoyo de las federaciones de hostelería de CCOO y UGT.
Esta ofensiva de precarización afecta a otros muchos sectores. Uno de los más explotados es el de las camareras de piso de los hoteles. Con la aprobación de la reforma laboral de 2012 se abrió la veda para los descuelgues de convenio y las externalizaciones masivas. Los hoteleros, aún siendo uno de los sectores que más han maximizado su volumen de negocio y beneficios en estos años, decidieron hacer uso de las nuevas condiciones.
Las camareras de piso, “las que limpian”, fueron externalizadas y pasadas a empresas multiservicios. En la mayoría de ellas se pasó del convenio de hostelería, donde cobraban por encima de los 1.000 euros, al de multiservicios o el Estatuto de los Trabajadores, donde reciben el SMI, poco más de 600. Las nuevas condiciones implicaron también mayores abusos, más carga de trabajo, despidos por embarazo y otras lindezas.
En este colectivo comenzaron a gestarse también procesos de organización, como Las Kellys, que pelean por la prohibición de las externalizaciones y la vuelta al convenio y condiciones perdidas. Una pelea que la han llevado a las negociaciones de diversos convenios de hostelería provinciales. En Barcelona vienen concentrándose en las puertas de la patronal los días en que CCOO y UGT entra a negociar, exigiéndoles que pongan encima de la mesa la prohibición de estas prácticas. En la pasada manifestación del orgullo LGTBI participaron y realizaron una acción contra uno de los hoteles usuario de estas prácticas -Olivia Plaza-, y el próximo sábado 8 convocan a una concentración en la puerta del Hilton Diagonal Mar.
Estos son solo tres casos testigos de la verdadera cara de la “recuperación económica” de la que habla el gobierno y los grandes medios. El descargue de la crisis capitalista sobre la clase trabajadora ha sido brutal, en forma de desempleo de masas y aumento de la miseria. El peso de su “recuperación” también nos lo cargan en forma de salarios de miseria, precariedad y minijobs. El mismo Banco de España reconoce que si no se contaran los empleos a tiempo parcial forzoso el desempleo escalaría al 30%.
Pero también son una buena muestra de interesantes procesos de organización y lucha de los sectores más precarios y explotados de la clase trabajadora. No son los únicos y no han empezado ahora. Ya vimos grandes luchas de sectores similares como la de los técnicos subcontratados de Movistar en 2015. Hay otras muchas en curso, como los trabajadores de diversas contratas en lucha por su remunicipalización o de sectores como el telemarketing que llevó adelante este curso una pelea finalmente traicionada por las direcciones de CCOO y UGT.
El rol de las direcciones de los grandes sindicatos ante estos procesos sigue siendo nefasto. Desincentivando -cuando no bloqueando- estos procesos de organización, rechazando sus reivindicaciones por “maximalistas” y firmando, cuando puede, acuerdos a espaldas de los trabajadores, como en Movistar o telemarketing. No es de extrañar, si las empresas hoy pueden imponer estas condiciones es gracias a la labor de consorte que las direcciones de CCOO y UGT han realizado con los diferentes gobiernos desde 1997, cuando firmaron la primera de una serie de reformas laborales que trajeron las ETTs, los contratos basura, las subcontrataciones y toda la maraña legal en la que se ampara la precariedad.
En el caso de los “falsos autónomos”, viene siendo una figura aceptada de hecho por CCOO y UGT desde hace años en numerosos sectores. Los jóvenes trabajadores de Deliveroo y otras empresas no les quitan el sueño, como no se lo han quitado los trabajadores precarios a los que llevan años sin organizar ni defender. En el caso de los convenios de “segregación”, como el de Deliveri, fueron ellos los que lo firmaron dócilmente, como han “firmado” en estos años otras lindezas como las dobles tablas salariales o la aceptación de porciones de la plantilla permanente con contratos temporales o de ETTs. Y respecto a las subcontrataciones que hoy se extienden en los hoteles, no serán ellos los que la rechacen, pues vienen aceptándolas en la industria y grandes servicios desde hace años.
Y es que las luchas contra la precariedad son todo un cuestionamiento a la estructura de la que se ha dotado el capitalismo español desde al menos la mitad de los 90. Un modelo en el que el 40% de los trabajadores en activo son precarios, y ese es uno de los principales activos de la competitividad de las empresas españolas. Unas direcciones sindicales comprometidas con la estabilidad política del régimen y con la política de concertación con la patronal no quiere cuestionar este nudo gordiano de las ganancias capitalistas en el Estado español.
Estos procesos de lucha se vienen organizando mucha veces a través de plataforma unitarias como fue la Marea Azul de Movistar, las mismas Kellys, “Riders x Derechos”, el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes o la plataforma de las trabajadoras de atención domiciliaria de Barcelona, y cuentan con el apoyo de algunas centrales de la izquierda sindical, como la CGT, CoBas o la IAC en Catalunya, en las que muchos de estos trabajadores comienzan a sindicare.
Se trata de conflictos duros que pueden estar marcando una reactivación de la lucha obrera. Son varios los gigantes a derribar. Las mismas multinacionales y las leyes aprobadas a su medida, los diferentes gobiernos que las sostienen -incluido muchos del “cambio” que las siguen contratando para que gestionen servicios públicos, enfrentando huelgas contra la precariedad como la del metro de Barcelona o persiguiendo con la policía a los «manteros»- y las direcciones de los grandes sindicatos que juegan en contra de que estas luchas se desarrollen y logren victorias. Para lograrlo es clave avanzar en la puesta en contacto y coordinación de las distintas luchas, y que cuenten con todo el apoyo decidido del conjunto de la izquierda sindical, política y social para resistir y vencer.
Que los sectores más explotados y oprimidos de la clase trabajadora empiecen a organizarse y movilizarse es una oportunidad para ir conformando un polo anclado en la lucha de clases que pelee por la recomposición del movimiento obrero y disputar el rol de dirección que siguen jugando la burocracia sindical que hoy dirige CCOO y UGT. Esto pasa por que la izquierda sindical se vuelque en estos conflictos, supere la división entre diversas centrales, avanzando hacia la unificación de todo el sindicalismo alternativo, y mantenga una política de denuncia y exigencia a las grandes centrales para empalmar con aquellos trabajadores que son parte de su base y empiezan a estar descontentos con la política de paz social y concertación. Que estas primeras chispas se transformen en hogueras que arrasen con años de derrota y precariedad es posible.
Paro Junio 2017
La nueva gramática social del empresariado y los políticos: precariedad, desigualdad y pobreza.
El mes de junio, al igual que los meses estivales, a lo largo de todos los años desde que se conocen las estadísticas laborales, suele ser un buen mes para que baje el paro y aumente el empleo.
Junio del 2017 con varios factores positivos, como el aumento del turismo, mayor crecimiento de la macroeconomía y bajada de los precios de la energía, ha conllevado la realización de más de dos millones de contratos, de los cuales ni tan siquiera el 8% son de carácter indefinido, es decir, el empleo que se crea es no sólo temporal, por lo tanto efímero, sino que su característica principal es la PRECARIEDAD y condiciones salariales indignas.
Que el paro haya descendido en cerca de 99.000 personas es buena noticia, siempre y cuando esos empleos generados por la cantidad de millones de contratos respondieran cada uno de ellos a puestos de trabajo. La realidad queda muy lejos de ese 1 empleo = 1 puesto de trabajo. Hoy para generar un puesto de trabajo se necesitan 4 contratos.
A la vez, las cifras muestran la desposesión de las prestaciones públicas por parte de las políticas del gobierno: el 50% de todas las personas paradas oficialmente (SEPE) que son 3.362.811, NO PERCIBE NINGUNA PRESTACIÓN, y el otro 50% que sí percibe prestaciones, en su mayoría son prestaciones no contributivas, que no llegan a los 426 €.
Con los millones de nuevos contratos (se espera se realicen más de 20 millones a finales del 2017) aumenta la cifra de trabajadores y trabajadoras que entran en la sociedad de la PRECARIEDAD y, a la vez, aumentan sus posibilidades de ser consideradas personas con empleo pero POBRES.
El 30% de las personas trabajadoras, es decir, 4,3 millones de personas, no cobra ni tan siquiera 950€ brutos mensualmente, y sus jornadas laborales en la mayor parte de las contrataciones -especialmente en hostelería, turismo y restauración, así como en comercio- son a tiempo parcial y se les obliga a realizar dobles y triples jornadas de manera fraudulenta e indigna.
El concepto trabajo ha sido transformado desde los parámetros mercantilistas: solamente interesa la productividad y la competitividad, lo cual ha hecho saltar por los aires, no solo el “convenio social” (no escrito) de las relaciones entre el capital y el trabajo, sino que desaparecen los más elementales Derechos Humanos.
La Sociedad, si es sociedad, no es sino un compromiso en común. En consecuencia, los millones de personas ninguneadas, expoliadas, robadas y tratadas de manera indigna, no pueden instalarse en la aceptación de la precarización de las condiciones de vida y trabajo, como la única salida “posible”.
Al igual que el cambio climático no es un fenómeno natural, sino consecuencia de nuestra manera de vivir, de consumir y de sobreutilizar los recursos naturales. La Precariedad, la Desigualdad y la Pobreza, no son sino consecuencia de la gramática social que los políticos, los poderosos, los ricos y la aristocracia del dinero, han diseñado e impuesto para la mayoría social.
Desde CGT seguimos insistiendo: la única salida posible y digna de esta “crisis-estafa” es terminar con este modelo capitalista, siendo la movilización de las personas, asalariadas y desempleadas, la única garantía para conseguir nuestros Derechos.
Secretariado Permanente del Comité Confederal de la CGT
Tras la ejecución de las modificaciones sustanciales de condiciones de trabajo en Extel, hemos decidido presentar demanda, por lo injusto de lo acordado, e intentar tumbarla por varios motivos:
1 -Ha sido una tomadura de pelo por parte de la empresa y han conseguido uno de sus objetivos: cargarse los acuerdos firmados con los distintos comités de empresa.
2 -La causa alegada para ejecutar las MSCT (el supuesto nuevo horario comercial de Movistar) ha sido una gran mentira y que en ningún caso justifica el que se precaricen todavía más nuestras condiciones laborales.
3 -Muchas compañeras se han visto obligadas a abandonar la empresa, perdiendo su puesto de trabajo, con una indemnización miserable.
4 -El informe técnico que ha utilizado la empresa para justificar este despropósito ha tenido en cuenta solo los parámetros que le ha dado la gana.
5 -No se ha respetado el artículo 82.3 del estatuto de los Trabajadores.
Sabemos que es muy difícil desmontar judicialmente una mentira que cuenta con la complicidad de los compinches de la empresa: CCOO y UGT, responsables de avalar con su firma una modificación sustancial con la que Extel-Adecco ha alcanzado su objetivo: MÁS PRECARIEDAD, pero también sabemos que si no lo intentamos, no hay ninguna oportunidad de ganar.
PORQUE SI LUCHAMOS PODEMOS GANAR Y SI NO LUCHAMOS HEMOS PERDIDO
https://www.cgt-telemarketing.es/blog/941-cgt-demandara-las-modificacion…
El PSOE ha vuelto a obviar la voz de la ciudadanía demostrando que su prioridad es servir al poder económico y no a quienes juraron proteger.
La Confederación General del Trabajo (CGT) ha mostrado su indignación tras conocerse el resultado de la votación del 29 de junio en el Congreso de los Diputados que ha ratificado el CETA, acuerdo comercial entre Canadá y la Unión Europea.
Esta ratificación del CETA, que ha contado con el voto a favor de los diputados y diputadas del Partido Popular, Ciudadanos, Partido Democrático de Cataluña y Partido Nacionalista vasco va a suponer un ataque directo a los derechos y libertades de la ciudadanía.
Además, la posición hipócrita del Partido Socialista, que por un lado denuncia a través de su presidenta Cristina Narbona los peligros del CETA, proponiendo la creación de una comisión para el estudio de futuros tratados, y por otro lado permitiendo que este salga adelante con la abstención “socialista”, demuestra una vez más la disposición del PSOE para plegarse a los poderes económicos neoliberales.
En este sentido, la CGT tampoco quiere olvidar la actitud cínica del PNV y de los “demócratas” catalanes, quienes se atrincheran detrás del discurso soberanista para después, como buenos partidos neoliberales, hipotecar esa soberanía y los derechos y libertades de las personas a quienes dicen representar, rindiendo pleitesía y sumisión al omnipoder de la burocracia de Bruselas.
La CGT continuará luchando contra estos mal llamados “tratados comerciales” y en defensa de los derechos laborales, sindicales, sociales y medioambientales de las clases populares y trabajadoras.
Macarena Amores García
Gabinete de prensa del Comité Confederal de la CGT



