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Ante la exhumación del cadáver de Franco, la CGT espera que se sigan los pasos de reconocimiento a las víctimas del franquismo

Por fin se ha aprobado la salida del dictador del gran mausoleo que fue construido por mano de obra esclava. Increíblemente esta decisión se toma cuando han transcurrido 43 años de la muerte de Franco y habiendo gobernado el Partido Socialista durante dos décadas sin haber abordado el tema del fin del franquismo.

En cualquier país que se autodenomine “democrático” esta situación sería inconcebible por la misma razón por la que no existen -como han afirmado otras muchas personas en medios y foros-, mausoleos ni homenajes de ningún tipo a otros dictadores europeos como Hitler o Mussolini. En el Estado español, sin embargo, no se ha pasado página y se continúan manteniendo monumentos, estatuas, calles, etc. para gloria del régimen nacional-católico franquista y a sus caídos. Uno de esos símbolos es el Valle de los Caídos, que posteriormente con el proceso de la transición y la llegada de la supuesta democracia se ha intentado “vender” como monumento a la conciliación uniendo los restos de sus “caídos por Dios y por España” con los de las personas presas republicanas, anarquistas, etc. a quienes consideraban enemigas de la “cruzada” liderada por el fascista General Franco y que fueron expoliados y trasladados sin previa comunicación ni autorización de sus familias.

Por todo esto, desde la Confederación General del Trabajo (CGT) exigimos la entrega a las familias de las personas represaliadas por el régimen franquista de los restos de quienes nunca habrían imaginado que su destino sería permanecer al lado de su verdugo, el sanguinario dictador Francisco Franco. Un ejemplo de esto sería la situación por la que pasa la familia de los hermanos Lapena, que continúan esperando a que los restos de Manuel y Antonio, tras años desde que se dictara la sentencia que obligaba a la exhumación de sus restos, sean identificados. El día que nuestros compañeros anarquistas, Manuel y Antonio, regresen a Villarroya de la Sierra, lugar en el que fundaron la CNT, sí estaremos realmente satisfechas. Todo esto ocurre mientras se decide la exhumación y traslado de Franco por mayoría y no por unanimidad, algo que evidencia claramente que su espíritu anida en muchos representantes de la ciudadanía. El franquismo sigue hoy, en pleno 2018, más vivo que nunca. Las declaraciones y manifiestos que hemos tenido que escuchar y leer en estos dos últimos meses han dejado bien claro que las instituciones del Estado, un Estado heredado de aquellas estructuras fascistas, son permisivas con la apología del terror y la muerte que impusieron Franco y sus militares. El franquismo no está acobardado ni extinguido, sino todo lo contrario gracias a los nostálgicos y privilegiados de aquel régimen.

Se ha planteado por el gobierno español la modificación de la Ley de Memoria Histórica de Rodríguez Zapatero. Ante esto, desde la CGT se volverá a exigir que sean garantizados los derechos de justicia y reparación de las víctimas sin distinción. Seguimos sin entender las razones por las que se diferencia entre unas víctimas y otras, y nos referimos a las personas represaliadas tras 1968. Por otro lado, se hace imprescindible la modificación del Código Penal junto con la Ley de Amnistía para que sea efectiva la aplicación del principio de justicia con quienes cometieron los crímenes durante el franquismo y que hoy continúan sin ser juzgados. También, debe actuarse de una vez por todas contra el enaltecimiento de la ideología fascista, que defiende el franquismo, y no permitir que sus seguidores campen a sus anchas en medios de comunicación y en nuestras calles.

Finalmente, desde CGT exigimos que el anuncio inicial del gobierno socialista del Estado español consistente en aplicar la nulidad de las sentencias de los tribunales franquistas, sea una realidad. En este sentido, queremos y exigimos que nuestros compañeros Delgado y Granado sean declarados inocentes y víctimas de un sistema judicial vengativo que condenó a muerte sin pruebas ni garantías de defensa a estas dos personas y de cuyos asesinatos a garrote vil se han cumplido ahora 55 años.

La CGT se alegra de que la momia de Francisco Franco salga de su mausoleo pero no vamos a conformarnos con que este hecho sea un simple gesto para con sus víctimas, sino que debe ser solo uno de los primeros pasos para que se haga efectiva la reivindicación de Verdad, Justicia y Reparación.

Comisión de Memoria Libertaria de la CGT

Madrid, 17 de septiembre de 2018

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Acción Social

Cronología de las crisis y burbujas financieras

El economista canadiense John Kenneth Galbraith afirmaba en su libro Breve historia de la euforia económica (Ariel, 1991) que “debe haber pocos ámbitos de la actividad humana en los que la historia cuente tan poco como en el campo de las finanzas”. Las crisis y las burbujas financieras se llevan repitiendo de una forma más o menos cíclica desde que en 1637 la inversión en bulbos de tulipanes en Holanda inflara los precios hasta el punto en que un bulbo podía llegar a valer lo mismo que una casa.

Según explica Galbraith, todas las euforias financieras que han acabado convirtiéndose en crisis financieras en la historia han repetido, a grandes rasgos, unos mismos patrones: un bien que empieza a subir de precio empujado por la idea de que nunca vaya a caer su valor, personas que se hacen ricas pensando que es debido a su enorme inteligencia, el linchamiento y condena pública hacia aquellos que ponen en duda ese crecimiento y enriquecimiento (del que el mismo Galbraith fue víctima) y la poca memoria a la que nos referimos antes.

Pueden ser tulipanes, participaciones de empresas públicas, deuda de un país que está creciendo, inversiones en ferrocarriles, acciones de empresas puntocom o activos financieros complejos, pero al final siempre ocurre lo mismo: un detonante (guerra, quiebra, rumor o simplemente alguien más listo.) hace que unos pocos salgan y detrás de ellos lo intenten todos. Lo que en la actualidad llamamos «el estallido de la burbuja». Se contrae el crédito, el flujo de dinero se paraliza, lo que valía antes mucho ahora no encuentra comprador, o sea, no vale nada. Arranca la crisis. Cada vez más grande. Cada vez más expansiva y contagiosa.

1637. La tulipamanía holandesa
Los bulbos del tulipán se convirtieron en un valor especulativo que todo el mundo quería poseer. Uno de ellos podía llegar a valer 3.000 florines (más de 50.000 euros actuales). Unos pocos inversores se retiraron. Se creó el pánico. Lo precios cayeron y miles de personas se arruinaron.

1720. Burbuja de los Mares del Sur
En Inglaterra se creaba la Compañía de Los Mares del Sur y en Francia la Banque Royale para poder absorber y comercializar la deuda pública de los dos Estados y sus empresas. Quebraron y arrastraron a toda Europa a una gran recesión.

1797. El pánico de 1797
Una burbuja de suelo en Estados Unidos estalla ese año. El Parlamento británico elimina la obligatoriedad de que el Banco de Inglaterra tenga que convertir los billetes en oro. Esto se suma a una retirada masiva de depositantes de bancos británicos que temían una invasión francesa por parte de Napoleón. Miles de deudores arruinados fueron encarcelados.

1819. El pánico de 1819
Los bancos estatales de Estados Unidos emitieron moneda para dar préstamos a agricultores que querían comprar tierras, lo que fomentó una burbuja especulativa de estas. Cuando el US Bank congeló el crédito y reclamó que los bancos estatales devolvieran sus deudas, muchos quebraron.

1837. El pánico de 1837
Los bancos norteamericanos dejaron de hacer sus pagos en oro y plata. El presidente Andrew Jackson rehusó renovar los estatutos jurídicos del Second Bank of the United States, lo cual significaba la retirada de los fondos del gobierno de ese banco. La crisis duró cinco años.

1857. El pánico de 1857
El Reino Unido se salta su propia ley para mantener las mismas reservas de oro y plata que de billetes en circulación. La quiebra de la Ohio Life Insurance and Trust Company, una crisis del sector ferroviario norteamericano y el hundimiento de un barco cargado de oro camino de Nueva York provocaron la primera crisis económica a nivel mundial.

1873. La (primera) Gran Recesión
La desmonetización de la plata en Alemania y Estados Unidos, inversiones especulativas en el sector del ferrocarril, la guerra franco-prusiana y la pérdida de propiedades en los grandes incendios de Chicago y Boston, entre otros factores, vaciaron las reservas de muchos bancos americanos. La quiebra financiera de Viena en ese año provocó que la crisis se extendiera por toda Europa.

1884. El pánico de 1884
Las entidades financieras Grant and Ward, Marine National Bank de Nueva York y el Penn Bank de Pittsburgh quebraron y provocaron un efecto dominó en Wall Street. La crisis se pudo contener en Nueva York y varios bancos tuvieron que ser rescatados, pero más de 10.000 empresas quebraron.

1901. El pánico de 1901
El primer crack de la bolsa de Nueva York fue causado por una lucha entre E. H. Harriman, Jacob Schiff y J. P. Morgan/James J. Hill por el control financiero del Ferrocarril del Pacífico Norte. Los grandes banqueros acabaron por llegar a un acuerdo, pero miles de pequeños inversores se arruinaron.

1907. El pánico de los banqueros
Varios bancos de Nueva York retiraron liquidez del mercado. Los depositantes perdieron la confianza en los bancos porque no había un prestamista de última instancia y por la falta de regulación. En esta ocasión, J. P. Morgan convenció a varios grandes banqueros para mantener el sistema a flote a base de inyectar capital.

1929. Crack del 29 o La Gran Depresión
La mayor crisis, la más larga y la que afectó a un mayor número de países en todo el siglo XX. Los grandes márgenes y beneficios que daba la especulación bursátil desde 1925 se truncaron con los desplomes del 24 de octubre, el “jueves negro”, y cinco días más tarde, el “martes negro”. El contagio hizo temblar las bolsas de todo el planeta. La recesión se sintió hasta finales de la II Guerra Mundial.

1937. La crisis olvidada
En 1933, la economía y el empleo norteamericanos se habían recuperado del crack del 29. El presidente Franklin D. Roosevelt creía que era momento de retirar los estímulos, como reducir el gasto público y las políticas monetarias expansivas. Pero la economía estaba más débil y asistida de lo que pensaban y en el 37 volvió a caer la bolsa y a crecer el desempleo.

1973. La crisis del petróleo
La Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo cerró el grifo del petróleo a los países que habían apoyado a Israel durante la guerra de Yom Kippur, que enfrentaba a Israel con Siria y Egipto. Especialmente a Estados Unidos y los Países Bajos. Dos años antes, Nixon había abandonado el patrón oro y el dólar se devaluó varias veces. La subida del precio del crudo llevó a la economía global a una recesión durante 1974.

1987. El Lunes Negro
El lunes 19 de octubre de 1987 hubo un desplome en las bolsas de todo el mundo sin ningún motivo aparente más que el pánico. Arrancó en Hong Kong, se propagó a las bolsas europeas cuando estas abrieron y por último llegó a Estados Unidos. Warren Buffett perdió cerca de 350 millones de dólares en un solo día. Bill Gates más de 250 millones.

1994. Efecto Tequila
El 1 de enero de 1994 entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre México, Estados Unidos y Canadá. Los gobiernos mexicanos se endeudaron con bonos referidos al dólar para mejorar infraestructuras y atraer la inversión. Cuando el peso se hundió, la deuda se hizo impagable y arrastró la economía. Bill Clinton tuvo que inyectar 20.000 millones de dólares en la divisa mexicana para reflotarla y que no arrastrara a otros países.

1997. La crisis financiera asiática
Lo que hasta el momento se había llamado el “milagro económico asiático” se derrumbó, entre otras cosas, por la debilidad de sus monedas frente al dólar. La devaluación de la moneda tailandesa fue la primera. Le siguieron Malasia, Indonesia y Filipinas. El contagio se notó en casi todos los países de Asia y en las bolsas de todo el globo, lo que llevó a llamarla la “primera gran crisis de la globalización”.

2000. La burbuja puntocom
Atraídos por las nuevas empresas de internet y la economía digital, los inversores encontraron en esta nueva industria el lugar perfecto para invertir. Los grandes movimientos especulativos convirtieron rápidamente este mercado en una burbuja. Al no dar los resultados esperados, los inversores huyeron y en el año 2000 empezaron a caer. El NASDAQ, bolsa de empresas electrónicas, pasó de cotizar por encima de los 5.000 puntos en el año 2000 a 1.300 en octubre de 2002. Cerca de 5.000 empresas puntocom cerraron.

2008. La caída de Lehman Brothers
Las hipotecas subprime, las arriesgadas apuestas en el casino financiero y décadas de desregulación financiera provocaron que, el 15 de septiembre, el gigante financiero norteamericano quebrara. Las bolsas de todo el planeta cayeron de manera estrepitosa, se congeló el crédito y cerca de 30 países arrancaron una crisis económica que hoy en día todavía no se ha podido superar.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/crisis-financiera/cronologia-de-crisis-y-burbujas-financieras-del-capitalismo