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Acción Social Internacional

UNA HISTORIA PARA TRATAR DE ENTENDER


17 de noviembre del 2016.

A la Sexta nacional e internacional:
A quienes simpatizan y apoyan la lucha de los pueblos originarios:
A quienes son anticapitalistas:
Compañeras, compañeros, compañeroas:
Hermanas y hermanos:

 Este extenso texto lo hicimos conjuntamente con el Subcomandante Insurgente Moisés, vocero y actual jefe del EZLN, y consultando unos detalles con algunas de las Comandantas y Comandantes de la delegación zapatista que asistió a la primera etapa del V congreso del Congreso Nacional Indígena.

 Aunque en ésta, como en otras ocasiones, me toca a mí la redacción, es el Subcomandante Insurgente Moisés quien lee, agrega o quita, aprueba o rechaza no sólo este texto, sino todos los que aparecen a la luz pública como auténticos del EZLN.  No pocas veces, a lo largo de estos escritos, usaré el primer pronombre del singular.  La razón de esto se entenderá más adelante.  Aunque la destinataria principal de estas líneas es la Sexta, hemos decidido ampliar su destino a quienes, sin ser ni estar con nosotras, nosotros, tienen idénticas inquietudes y parecido empeño.  Va pues:

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156048-084555a7f2d8482b0_pf-9169080101_zapatistas_js3-c-702x468TAMPOCO NUESTRAS PESADILLAS.

  Hace algunos años, la creatividad y el ingenio de algún colectivo de la Sexta produjo una frase que, al paso del tiempo, fue adjudicada al zapatismo.  Bien saben que estamos en contra del copyright, pero no solemos adjudicarnos ni palabras ni acciones que no son nuestras.  Sin embargo, aunque no de nuestra autoría, la sentencia sí refleja en parte nuestro sentir como zapatistas que somos.

  Enarbolada por la Sexta contra quienes, con chantajes burdos y amenazas, atacaban (como ahora) al escepticismo frente al “poder” de las urnas electorales institucionales, la frase va más allá y define los límites y carencias de una forma de lucha, la electoral:

  “Nuestros sueños no caben en sus urnas”, se decía y se dice.

  Nosotros, nosotras, como zapatistas que somos la suscribimos entonces… y ahora.  Tiene la virtud de decir mucho con pocas palabras (un arte ahora olvidado).  Pero, desde este lado del pasamontaña, desde nuestro ser lo que somos, agregamos: “tampoco nuestras pesadillas”.

  Cierto, pudimos haber puesto “y tampoco nuestr@s muert@s”, pero resulta que, en estos tiempos aciagos, el dolor se ha extendido aún más allá.  Ya no sólo es la muerte natural la responsable de alejarnos de quienes nos hacen falta hoy; como, en nuestro caso, del subteniente insurgente de infantería Hernán-Omar (parte nuestra desde antes del alzamiento, y arrebatado por el cáncer de nuestro lado y del de su compañera e hijo -a quienes abrazamos especialmente en este primer cumpleaños sin él-).

  Ahora son, y en forma creciente, los asesinatos, las desapariciones, las cárceles, los secuestros.

  Si usted es pobre es vulnerable, si usted es mujer es todavía más vulnerable.  Como si el sistema no se conformara con agredirla por lo que es, y se diera a la macabra tarea de eliminarla.  Es decir, ya no sólo es objeto de acoso y violencia sexual.  ¿Qué ha pasado en este sistema que vuelve “natural” y hasta “lógico” (“sí, ellas se lo buscaron”, dice la sociedad entera) ya no sólo la violación, también el secuestro, la desaparición y el asesinato de mujeres?  Sí, mujeres.  La democratización del odio de género iguala edades, razas, colores, estaturas, pesos, credos, ideologías, militancias o no; todas las diferencias, menos las de clase, diluidas en una falta mayor: ser mujer.

  Y vaya usted agregando potencias según su diferencia: color, estatura, peso, indígena, afrodescendiente, niña, niño, ancian@, joven, gay, lesbiana, transgénero, su modo suyo de usted, cualquiera que sea.  Sí, un sistema empeñado ya no sólo en segregar y despreciar las diferencias, ahora decidido a eliminarlas por completo.  Y no sólo exterminarlas, ahora haciéndolo con toda la crueldad de que es capaz una modernidad.  Sigue la muerte matando, pero ahora con mayor sadismo.

  Entonces, lo que queremos decir es que no sólo nos faltan las muertas y los muertos, también l@s desaparecid@s (y con la arroba incluimos no sólo al masculino y al femenino, también a todo lo que rebasa la falsa dicotomía de género), l@s secuestr@das, l@s encarcelad@s.

  ¿Cuántos de los ausentes de Ayotzinapa caben en cuántas urnas?  ¿En qué proyecto partidario se encuentran?

  ¿Cuál logotipo institucional es el que se cruza pensando en quienes nos faltan?

  ¿Y si ni siquiera hay la certeza de que murieron?  ¿Y si no sólo es la ausencia la que duele, sino que también se agregan la incertidumbre y la angustia (¿comió?, ¿tiene frío?, ¿se enfermó?, ¿ha dormido lo suficiente?, ¿alguien lo consuela?, ¿sabe que aún le busco, que siempre le buscaré?)?

  ¿En qué aspiración a un cargo, un puesto, un gobierno, caben las mujeres agredidas, desaparecidas, asesinadas por todo el espectro ideológico?

  ¿A cuántas boletas electorales equivalen los infantes asesinados, por el Partido Acción Nacional, en la guardería ABC?

  ¿Por quién votan los exterminados, por el Partido Revolucionario Institucional y sus réplicas mal disimuladas, en toda la extensión de las geografías y calendarios del México de abajo?

  ¿En cuál conteo de votos aparecen los perseguidos, por el Partido de la Revolución Democrática, acusados del delito de ser jóvenes?

  ¿En cuál partido político se representan las diferencias sexuales perseguidas en público y en privado, para las que hay como condena el infierno en vida y en muerte?

  ¿Cuáles son los partidos políticos institucionales cuyos logos y consignas manchan los muros que deben saltar miles de migrantes, hombres, mujeres y niños para caer en manos de gobernantes-criminales-empresarios de la trata de personas?

  Y se podrán encontrar ejemplos en crónicas, blogs, reportajes, notas periodísticas, artículos de opinión, hashtags, etc., pero siempre quedará la certeza de que son más los hechos criminales que no alcanzan siquiera una mención pública.

  ¿Dónde está la casilla electoral para que ahí se exprese la explotación, la represión, el despojo y el desprecio a los pueblos originarios?

  ¿En cuál urna se depositan los dolores y las rabias de …

 el Yaqui, el Kumiai,

el Mayo,

el Cucapá,

el Tohono O´odham,

el Raramuri,

el Kikapú,

el Pame,

el Totonaca,

el Popoluca,

el Nahua,

el Maya Peninsular,

el Binizáa,

el Mixteco,

el Hñähñü,

el Totonaca,

el Mazateco,

el Purépecha,

el Mixe,

el Chinanteco,

el Mazahua,

el Me´phaa,

el Téenek,

el Rarámuri,

el Chontal,

el Amuzgo,

el Ópata,

el Solteco,

el Chatino,

el Papabuco,

el Triqui,

el Cora,

el Cuicateco,

 el Mame, el Huave,

el Tepehuano,

el Matlatzinca,

el Chichimeca,

el Guarijío,

el Chuj,

el Jacalteco,

el Lacandón,

el Comca´ac,

el Wixárika,

el Kanjobal,

el Chontal,

el Chocho,

el Tacuate,

el Ocuilteco,

el Kekchí,

el Ixcateco,

el Motocintleco,

el Quiché,

el Kakchiquel,

el Paipai,

el Pápago,

el Cochimí,

el Ixil,

el Kiliwa,

el Aguacateco,

el Mame,

el Chol,

el Tzotzil,

el Zoque,

el Tojolabal,

el Tzeltal?

  ¿Dónde cabe todo eso?

  ¿Y cuándo obtuvieron su registro legal la dictadura del terror y su lógica perversa invadiendo todo y reajustando los criterios?

Tuve suerte, dice cualquier mujer u hombre asaltado en la calle, en su casa, en el trabajo, en el transporte, no me dispararon-acuchillaron.

Tuve suerte, dice la mujer golpeada y violada, no me secuestraron.

Tuve suerte, dice el infante sometido a la prostitución, no me quemaron vivo.

Tuve suerte, dice el gay, la lesbiana, el transexual, loa otroa con los huesos rotos y la piel lacerada, no me asesinaron.

Tuve suerte, dice el obrero, la empleada, el trabajador sometido a más horas de trabajo y menor salario, no me despidieron.

Tuve suerte, dice el líder social torturado, no me desaparecieron.

Tuve suerte, dice el joven estudiante asesinado y tirado en una calle, mi familia ya no tendrá que buscarme.

Tuve suerte, dice el pueblo originario despojado, no me exterminaron.

  Y más:

  ¿Qué encuesta toma nota de la destrucción de la Tierra?  ¿Por quién votan las aguas contaminadas, las especies animales acorraladas hasta la extinción, la tierra estéril, el aire sucio?  ¿Dónde se deposita la boleta de un mundo agonizante?

  Entonces tienen razón: “nuestros sueños no caben en sus urnas”.

  Pero tampoco nuestras pesadillas.

  Cada quien puede ser responsable de sus sueños.  Falta pedirle cuentas a quien es el responsable de nuestras pesadillas.  Falta lo que falta…

UN “SÍ”, VARIOS “NO”.

  Sí, la propuesta inicial y original es nuestra, del ezetaelene.  Nosotras, nosotros, se la hicimos saber a las delegadas y delegados al Quinto Congreso del Congreso Nacional Indígena.  Esto sucedió los días 9, 10, 11 y 13 de octubre del año 2016, en la sede del CIDECI-Unitierra, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.  En esas fechas hubo delegadas y delegados de colectivos, organizaciones, barrios, tribus, naciones y pueblos originarios de las lenguas amuzgo, binni-zaá, chinanteco, chol, coca, náyeri, cuicateco, kumiai, lacandón, matlazinca, maya, mayo, mazahua, mazateco, mixe, mixteco, nahua, ñahñu, ñathô, popoluca, purépecha, rarámuri, tlapaneco, tojolabal, totonaco, triqui, tzeltal, tzotzil, wixárika, yaqui, zoque, y chontal.  El día 13 de octubre del 2016, la plenaria de ese Quinto congreso del CNI decidió hacer suya la propuesta y someterla a una consulta entre quienes lo integran.  El día 14 de octubre del 2016, en horas de la mañana, el CNI y el EZLN hicieron pública esa decisión en el documento llamado “Que retiemble en sus centros la tierra”.

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   No, ni el EZLN como organización, ni ninguna, ninguno de sus integrantes, va a participar por un “cargo de elección popular” en el proceso electoral del 2018.

  No, el EZLN no se va a convertir en un partido político.

  No, el EZLN no va a presentar a una mujer indígena zapatista como candidata a la presidencia de la República en el año del 2018.

  No, el EZLN no “ha dado un giro” de los grados que sean, ni seguirá su lucha por la vía electoral institucional.

  Entonces ¿el EZLN no va a postular a una indígena zapatista para presidenta de la República?  ¿No van a participar directamente en las elecciones de 2018?

  No.

  ¿Por qué no?  ¿Por las armas?

  No.  Se equivocan rotundamente quienes piensen que es por eso: las zapatistas, los zapatistas tomamos las armas para servirnos de ellas, no para ser esclavizados por ellas.

  Entonces, ¿porque el sistema político electoral institucional es corrupto, inequitativo, fraudulento e ilegítimo?

  No.  Aunque fuera diáfano, equitativo, justo y legítimo, las zapatistas, los zapatistas no participaríamos para alcanzar y ejercer el Poder desde un puesto, un cargo o un nombramiento institucional.

  Pero, en determinadas circunstancias, por cuestiones estratégicas y/o tácticas, ¿no participarían directamente para ejercer un cargo?

  No.  Aunque “las masas” nos lo demanden; aunque la “coyuntura histórica” necesite de nuestra “participación”; aunque lo exijan “la Patria”, “la Nación”, “el Pueblo”, “el Proletariado” (ok, eso ya está muy demodé), o cualquiera que sea el concepto concreto o abstracto (tras el cual se esconde, o no, la ambición personal, familiar, de grupo o de clase) que se enarbole como pretexto; aunque la coyuntura, la confluencia de los astros, las profecías, el índice bursátil, el manual de materialismo histórico, el Popol Vuh, las encuestas, el esoterismo, “el análisis concreto de la realidad concreta”, el etcétera conveniente.

  ¿Por qué?

  Porque el EZLN no lucha para tomar el Poder.

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  ¿Ustedes creen que antes no nos han ofrecido eso y más?  ¿Que no nos han ofrecido cargos, prebendas, puestos, embajadas, consulados, viajes al extranjero con “todo incluido”, además de los presupuestos que vienen adjuntos?  ¿Creen que no nos han ofrecido convertirnos en un partido político institucional, o ingresar a alguno de los ya existentes, o a los que se formarán, y “gozar de las prerrogativas de ley” (así dicen)?

  ¿Aceptamos?  No.

  Y no nos ofendemos, entendemos que la ambición, o la falta de imaginación, o la cortedad de miras, o la ausencia de conocimientos (y, claro, el no saber leer), lleven a más de uno a urgirse a sí mismo el entrar a un partido político institucional, luego salirse y pasar a otro, luego salirse y formar otro, luego lo que siga.  Entendemos que, a más de uno, una, todavía le funcione la coartada de “cambiar el sistema desde adentro”.  A nosotras, nosotros, no.

  Pero, en el caso de la dirección y tropa zapatista, no sólo es frente al Poder institucional nuestra negativa, también frente a las formas y procesos autonómicos que las comunidades crean y profundizan día con día.

  Por ejemplo: ningún insurgente o insurgenta, sea de la comandancia o sea de tropa; ni ninguna comandanta o comandante del CCRI pueden siquiera ser autoridades en comunidad, ni en municipio autónomo, ni en las diferentes instancias organizativas autónomas.  No pueden ser consejas ni consejos autónomos, ni juntas de buen gobierno, ni comisiones, ni ninguna de las responsabilidades que se designan por asamblea, creadas o por crear en la construcción de nuestra autonomía, es decir, de nuestra libertad.

  Nuestro trabajo, nuestra tarea como ezetaelene es servir a nuestras comunidades, acompañarlas, apoyarlas, no mandarlas.  Apoyarlas, sí.  A veces lo logramos.  Y sí, cierto, a veces estorbamos, pero entonces son los pueblos zapatistas quienes nos dan un zape (o varios, según) para que corrijamos.

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  Todo esto no necesitaría ser aclarado y reafirmado si se hubiera hecho una lectura atenta del texto titulado “Que retiemble en sus centros la tierra”, hecho público la mañana del 14 de octubre del 2016.

  No, no participamos en la redacción del pronunciamiento.  El texto lo hizo la comisión provisional nombrada por la asamblea del CNI y nos lo dieron a conocer.  No le pusimos ni le quitamos ni una coma, ni un punto.  Tal y como lo escribieron las delegadas y delegados del CNI, así lo hicimos nuestro.

  Pero, como está visto, el analfabetismo funcional no reconoce fronteras ideológicas ni signos partidarios, pues de todo el espectro político han surgido algunas expresiones, valoraciones y opiniones que se debaten entre el racismo y la estupidez.  Sí, hemos visto a parte de la intelectualidad de la izquierda institucional, y alguna marginal, coincidir con el paladín panista “del feminismo”, “la honradez”, “la honestidad”, “la inclusión” y “la tolerancia”: Diego Fernández de Cevallos, quien ahora se dedica, junto a la versión esotérica de “La Ley y el Orden”, Antonio Lozano Gracia, a esconder a ¿ex? gobernadores en fuga.  ¿Alguien olvida a La Calderona aplaudiendo a rabiar cuando el referido Fernández de Cevallos, siendo candidato presidencial en 1994, llamaba a las mujeres con el “cariñoso” nombre de “el viejerío”, y a los campesinos les decía “los calzonudos”?  ¿Es La Calderona el símbolo del empoderamiento de las mujeres de arriba o una simple prestanombres de un psicópata insatisfecho?  ¿Todavía engaña a alguien el que se presente con su nombre de “soltera”?

  Como les contaremos más adelante, las delegadas y delegados del CNI al V congreso, advertían que el profundo racismo que hay en la sociedad mexicana era un obstáculo para llevar adelante la iniciativa.

  Nosotros les dijimos que no era sólo racismo.  Hay también, en la clase política mexicana, un profundo desprecio.  Para ella, los pueblos originarios ni siquiera son ya un estorbo, un mueble viejo que hay que arrojar al pasado adornándolo con citas del Popol Vuh, bordados multicolores y muñequitos de ocasión.  La política de arriba ve a través de los indígenas, como si fueran las cuentas de vidrio olvidadas por algún conquistador, o los restos anacrónicos de un pasado atrapado en códices, libros y conferencias “magistrales”.  Para la política institucional los pueblos originarios no existen, y cuando “reaparecen” (así dicen), entonces es una sucia maniobra de una mente perversa y todo poderosa.  Después de 524 años sólo conciben al indígena como incapaz, tonto, ignorante.  Si los originarios hacen algo, es porque alguien los manipula; si piensan lo que sea, es porque alguien los mal orienta.  Para los políticos de arriba de todo el espectro ideológico, siempre habrá “un extraño enemigo” detrás de los pueblos indígenas.

  El mundo de la política institucional no es sólo increíblemente cerrado y compacto, no.  También es donde reina la “popularidad” sobre la racionalidad, la bestialidad sobre la inteligencia, y la desvergüenza sobre un mínimo de decencia.

  De que los medios de paga trampeen la información para convertirla en mercancía, vaya y pase.  De todas formas, de algo tienen que comer los reporteros y es comprensible que, para ellos, venda más la “nota periodística” de que el EZLN va a participar en las elecciones con una mujer zapatista; en lugar de decir la verdad, a saber, que el CNI es quien va a decidir si participa o no con una delegada propia, y, dado el caso, contará con el apoyo del zapatismo.

  Eso se entiende, la falta de información es también una mercancía.  Los reporteros y redactores se ganaron el pan de cada día, ok (sí, de nada colegas, no, no hay por qué darlas, no, en serio, paso).

  Pero que personas que se dicen cultas y pensantes, que se supone que saben leer y escribir, y tienen un mínimo de información, dan clases en centros de estudios superiores, son eméritos, cobran sin falta sus becas y sueldos, y viajan vendiendo “conocimiento”, no lean lo que el documento “Que retiemble en sus centros la tierra” dice claramente, y digan y escriban toda clase de boberías pues es, ¿cómo decirlo suavemente?… bueno, es de sinvergüenzas y charlatanes.

  Como que los 140 caracteres y la casa de cristal plomado de los medios de comunicación, se convirtieron ya en un muro que niega la realidad, la expulsa y la declara ilegal.  Todo lo que no quepa en un tuit no existe, se dicen y conforman.  Y los medios de paga lo saben: “nadie va a leer con atención un documento de 6 cuartillas, así que hacemos un resumen de lo que sea y los “líderes de opinión” en las redes sociales lo darán por cierto”.  Se presentan así una serie de barbaridades que, ya, precipitan una histeria de borrado que tal vez provocará que se colapse el inmenso reino del pájaro azul.

  Cuánto será el desprecio que le merecen los pueblos originarios a estas personas, que ni siquiera les conceden existencia.  Aunque el texto dice claramente “una mujer indígena delegada del CNI”, la magia de la estupidez borra “del CNI” y lo suplanta por “del EZLN”.

  ¿Después?  Bueno, pues una cascada de posicionamientos, comentarios, opiniones, críticas, descalificaciones, likes y dislikes, pulgares arriba y abajo, y no pocos dedos medios levantados.

  Cuando alguien, que sí se tomó la molestia de leer el texto original, tímidamente señala que la posible candidata sería del CNI y no del EZLN y que, ergo, el EZLN no es quien participa en las elecciones, le cae el mundo encima: “nah, todo es una burda manipulación del cara de trapo”.

  Luego los que reclamaron, casi inmediatamente, que por qué no se “liberaba” (sí, así escribieron) primero Chiapas.  Claro, como en Chiapas están los territorios de Yaquis, Kumiai, Rarámuris, Nahuas, Zapotecos, Mixtecos, Chinantecos, Totonacos, Popolucas, Mayas Peninsulares, Wixaritaris, por mencionar a algunos.  A las primeras burlas, trataron de corregir y al menos, se pusieron a consultar en google quiénes rayos eran esos otros indígenas “manipulados por el cara de calcetín”, y se dieron cuenta de que no sobreviven en Chiapas (lo que, dicho sea de paso, implicaría que las habilidades manipuladoras del finado rebasan ya las fronteras de “las montañas del sureste mexicano”).

  Después de consultar a compas abogados, le pregunté al Subcomandante Insurgente Moisés y no.  No habrá demandas ante la CONAPRED (Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación) por violar el artículo primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, ni ante los tribunales por divulgar información “inexacta o falsa” que causa “un agravio, ya sea político, económico, en el honor, vida privada y/o imagen”.

  No, no sabemos si el Congreso Nacional Indígena (quien tiene en sus filas a no poc@s especialistas en jurisprudencia) procederá a las demandas respectivas.

  Tampoco sabemos si l@s alumn@s, lector@s, seguidor@s y quienes les pagan sueldos y becas procederán judicialmente en su contra por fraude (fraude: engaño, dar apariencia de verdad a lo que es mentira), según el artículo 386 del Código Penal Federal: “Comete el delito de fraude el que engañando a uno o aprovechándose del error en que éste se halla se hace ilícitamente de alguna cosa o alcanza un lucro indebido”.

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  Sin embargo, ha habido, hay, y habrá dudas y cuestionamientos legítimos y racionales (la inmensa mayoría provenientes de compas de la Sexta, pero no sólo).  A esas dudas y cuestionamientos es que, en lo posible, trataremos de dar respuesta en este texto.  Es seguro que nuestras palabras no serán suficientes.  Todas las críticas, desde todo el espectro político e ideológico, hechas con un mínimo de racionalidad, respeto y con información verídica, las tomaremos en cuenta hasta donde nos toca.

  Y aquí es necesario dejarles claro algo a tod@s: la propuesta ya no está en manos del zapatismo.  Desde el 13 de octubre del 2016, la propuesta dejó de ser sólo nuestra y se convirtió en conjunta en el Quinto Congreso del CNI.

  Y más: desde el día en que inició la consulta del CNI, la aceptación, el rechazo y/o la modificación de la propuesta, corresponde única y exclusivamente a los colectivos, organizaciones, barrios, tribus, naciones y pueblos originarios organizados en el Congreso Nacional Indígena.  Ya no al EZLN.  El resultado de esa consulta y las decisiones conducentes, si las hubiere, se conocerán en la segunda etapa del Quinto Congreso, los días 29, 30 y 31 de diciembre del 2016 y el primero de enero del 2017, en Chiapas, México.  O antes, si así lo decide el CNI.

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  Claro, usted se está preguntando por qué hicimos esa propuesta, si seguimos pensando como hemos dicho desde el inicio de nuestra lucha y ahora lo ratificamos.  Bueno, ahora les platicamos.

  Cuando el Subcomandante Insurgente Moisés me dijo que me tocaba explicarle a la Sexta, le pregunté cómo debía hacerlo.  “Muy sencillo”, me respondió, “cuéntales lo que pasó”.  Así que eso haré…

UNA PEQUEÑA Y CORTA GENEALOGÍA.

  No hemos podido precisar la fecha.  Ambos coincidimos en que es entre los años 2013-2014.  Aunque el finado Supmarcos no estaba difunto todavía, su muerte ya había sido decidida, el Subcomandante Insurgente Moisés ya tenía la jefatura del EZLN y los primeros avistamientos de la Hidra empezaban a hacerse más claros.

  No sé allá, pero acá las ideas no surgen en un momento particular, ni tienen un autor o autora precisa.  Nacen y luego se van moldeando, a veces alcanzan a convertirse en una propuesta, luego en una iniciativa.  Otras, las más, se quedan en ideas solamente.  Para pasar el límite entre idea y propuesta se necesitan meses, años, a veces décadas.  Y, si eso ocurre, basta que la idea se concrete en la palabra de alguien para que empiece su accidentado caminar.

  Tampoco surgió de una reunión exprofeso.  Si me apuran, diré que comenzó una madrugada de café y tabaco.  Analizábamos lo que los distintos puestos de vigía detectaban, y los cambios profundos que, aunque iniciados tiempo antes, ya se manifestaban en los pueblos y parajes zapatistas.

  Yo digo que la idea empieza a andar por el Subcomandante Insurgente Moisés.  Estoy casi seguro de que a mí no se me hubiera ocurrido algo tan descabellado y absurdo.

  Como quiera que haya sido, fue hasta que el SubMoy la habló que nos pusimos a pensarla en serio, con el famoso método zapatista de ir vuelteando y vueltando, hasta llegar a donde queremos, es decir, hasta “el día después”.

  Empezamos por el principio, es decir, por las dificultades y los obstáculos.  Si unas y otros son suficientemente grandes como para que sean dignas de un desafío, entonces se pasa a la siguiente fase: lo que tiene en contra.  Después, y sólo después, se analizan los pros, lo que tiene de bueno.  Es decir, no se decide hasta no saber si vale la pena.  O sea que primero va el qué, luego todo lo que va en contra y a favor del cómo, luego dónde y cuándo (el calendario y la geografía), y, ya al final del principio, quién.

  Todo esto no es de una persona, sino que se va abriendo a colectivos cada vez mayores.  Ahí se va “completando” a partir de las preguntas, primero de los comités “más viejos” (nos referimos a quienes tienen más antigüedad y conocen de primera mano nuestra historia), luego con los que se han ido incorporando al trabajo de dirección organizativa, luego quienes están ya como “suplentes” (es decir, los que van relevando a las jefas y jefes), por último, a quienes están en formación, l@s “candidat@s” (o sea los que se están preparando para hacer el trabajo).  Aquí ya estoy hablando de cientos de cabezas, de pensamientos, del ir y venir de la palabra, del oído; hablo ya de un corazón colectivo que se va ensanchando, haciéndose más y más grande.

  El siguiente paso tiene que ver con la respuesta a la pregunta “¿Quién lo va a hacer?”.  Si corresponde a las autoridades autónomas, entonces la consulta pasa a ellas; si a las comunidades, entonces se hace una consulta general: a todas y todos.  Si no le toca a ninguna de esas instancias, entonces se tiene que preguntar a quien lo va a hacer, a veces en forma indirecta, a veces directamente.  Si ese “quién” responde afirmativamente, entonces se consulta con tod@s para definir si sí se apoya y cómo.

  En eso anduvimos 2 o 3 años al menos.  Es decir, la idea iba y venía, pero sin pasar más allá.  Después, me dijeron que hiciera un sondeo con gente cercana.  Lo hice.

  Tiempo después, amaneciendo este año del 2016, el subcomandante insurgente Moisés me llamó y me dijo: “Hay un trabajo, hay que hablarlo”.

  El tono me provocó inquietud: la última vez que lo escuché, terminé muerto y renacido en una sola jornada, hará ya poco más de dos años.  No obstante, acudí a la reunión.

  Debió ser el primero de enero de este año del 2016, en el 22 aniversario del alzamiento.  No había nadie más en la champa de la Comandancia General del EZLN que, desde hace ya más de 3 años, ocupa el SubMoy.  El café estaba frío, pero había tabaco suficiente.  Él me explicó a grandes rasgos, como suele hacer: como si estuviera pensando en voz alta.  Expuso los contras, los pros, y esperó.  Entendí que era mi turno.  La idea, como ya expliqué, tenía tiempo madurándose, así que me limité a acotar los contras y añadir interrogantes a los pros.  El “quién” nos rebasaba, y todo lo que no tiene que ver directamente con nosotros, nosotras, es un enigma.  Cuando el SubMoy respondió a mi pregunta de “¿quién?”, con un lacónico “el cumpleañero” (es decir, el CNI, que cumpliría 20 años), lo inseguro se redujo: llevábamos 2 décadas de conocernos y el Congreso Nacional Indígena era la iniciativa más sólida desde que salimos a la luz pública: el CNI se había mantenido, con sus altibajos, leal a su esencia, y, aunque lejano su dolor de los medios de comunicación, representaba al sector más golpeado por la Hidra.  Sin embargo, todo eso no hacía sino acrecentar las dudas.

  “En realidad”, le dije, “no es posible saber qué va a pasar.  Eso va a desatar varios nudos y, cierto, lo que de ahí resulte es, en el mejor de los casos, una incógnita.  No sabemos si va a aceptar el Congreso Nacional Indígena, ni mucho menos si la Sexta va a entender.  Y, bueno, los otros de allá arriba no piensan, reaccionan con el hígado, y van a romper cosas que tal vez sea imposible rearmar.  Es muy arriesgado.  Ahora mismo, mirando y analizando lo que hay afuera, te digo que es más probable que salga mal a que salga bien”.

  El SubMoy dejó de lado la taza de café y encendió un cigarrillo.  “Por eso, ahí es donde entras tú.  Sabes bien que nuestro modo es prepararnos primero para que salga mal, recuerda cómo fue el alzamiento y todo lo que le ha seguido.  Entonces si sale mal, necesitamos…”

  Me precipité y lo interrumpí: “¿un plan alterno?”.

  Se rió de buena gana y dijo: “No, necesitamos a quién echarle la culpa de que salió mal”.

  A grandes rasgos, el Subcomandante Insurgente Moisés fue recordando pedazos de la película “La Ley de Herodes” y, cuando pensaba yo que se detendría en el discurso final del diputado Vargas (la historia de un mediocre que se hace criminal y luego gobernante, ¿les suena?), se refirió a la parte de “Hay una noticia buena y una mala”.

  (Nota ociosa: “La Ley de Herodes” es un filme de Luis Estrada, con Martín Torres como ayudante de dirección, historia y guion de Jaime Sampietro, Fernando León, Vicente Leñero y el mismo Luis Estrada, fotografía de Norman Christianson, música de Santiago Ojeda, maquillaje de Alfredo Mora y Felipe Salazar.  Junto con “El Infierno” -también de Luis Estrada, con el gran Joaquín Cosío en el reparto, con el papel del “Cochiloco”-, son las únicas películas que han logrado desplazar a las de Jean Claude Van Damme del “top” cinéfilo en las comunidades y los campamentos zapatistas).

  Luego añadió: “necesitamos planear primero qué vamos a hacer con la noticia mala”.

  No se necesitaba mucho para adivinar que la noticia mala era el fracaso de la iniciativa.  Y no me refiero a que no tuviera éxito en sí, sino a que fuera rechazada por el CNI, quien, de aceptarla, se convertiría en el protagonista indiscutible de algo que habría de asombrar a México y al mundo.

  El Subcomandante Insurgente Moisés fue avanzando en los detalles.

  “Mira, lo primero que le va a preocupar al CNI es que los acusen de que traicionan su palabra, de que se van a meter a la mierda, que se van a desviar del camino, que están claudicando.  O sea que ya se dejaron convencer por el sistema y que quieren la paga, o sea el Poder, mandar, ser como los otros.  Que se rindieron, que se vendieron.  Esas críticas, pues de por sí las van a tener, pero estoy seguro de que tienen la cabeza y el pensamiento para responder cabal.  Pero el problema es que quién los va a escuchar.  Los van a atacar muy fuerte y no les darán la oportunidad siquiera de defenderse.

  Pero ahí les podemos echar la mano.  Si nosotros, o sea tú, se pone para recibir las críticas y los ataques, entonces el CNI podrá ver no sólo quiénes saltan, también podrá ver puntos a favor y en contra que no se podrían ver hasta que se hace público.  Todo eso les va a ayudar a decidir si sí o si no”.

  Siguió hablando.  Casi que hizo un retrato hablado de lo que ha pasado en las 4 últimas semanas.  Dijo quién iba a decir qué, quién se iba a poner en contra y por qué, cuál iba a ser el pensamiento del Mandón, quiénes se iban a confundir, quiénes se iban a esperanzar, quiénes iban a extender sus alas de buitres, y quiénes iban a apoyar con todo porque iban a entender cabal lo que se ponía en juego.

  Después de unas horas de preguntas y respuestas, le dije: “Pero para eso no es necesario que esté presente.  Bastarán algunos comunicados, tal vez alguna entrevista.  Los medios son así, pensarán que nada ha cambiado, que se puede hacer lo mismo.  Los de arriba, bueno, son tan predecibles que hasta dan flojera.  Saldrán con lo del protagonismo, la manipulación, el divisionismo.  Eso sí, se concentrarán en una persona, en eso tienes razón.  Pero, te repito, para eso no es necesario que asista.  Es más, son tan cuadrados que sin siquiera decir nada, irán en contra de mí”.

  “No”, dijo el SubMoy, “tienes que presentar la propuesta tú.  No sólo porque si te ven ahí pensarán que es tu maña y la contra va a caer redondita, también y sobre todo porque los compas del CNI tienen que entender que no es algo que sólo tenga que ver con los pueblos indígenas.  Es más grande, muy grande”.

  Entonces, después de encender otro cigarrillo, agregó:

  “Tan grande, o más, que el primero de enero de 1994”.

  No era nada despreciable la aseveración, sobre todo viniendo de quien venía.  El Subcomandante Insurgente Moisés no sólo es veterano de guerra, llegó al EZLN desde mucho antes del inicio de la guerra.  El primero de enero de 1994 le tocó asumir el mando de un regimiento y tomar la plaza de la cabecera municipal de Las Margaritas, al mismo tiempo que cargaba el cuerpo ya sin vida del Subcomandante Insurgente Pedro.  Años después, se encargó de las comunidades zapatistas.  El 26 de octubre del 2010 fue ascendido al grado de Subcomandante Insurgente, el más alto en la jerarquía militar del EZLN.  En el año de 2012, “el día del fin del mundo”, fue él quien organizó y coordinó la movilización silenciosa de más de 40 mil hombres, mujeres, niños y ancianos zapatistas que, en esa fecha, sorprendieron al mundo.  El 14 de febrero del 2013, asumió la vocería y jefatura del zapatismo.  Desde entonces, toda nuestra palabra pública, y cualquier iniciativa nacional o internacional, debe pasar por su aprobación.

  Y tuvo y tiene razón: el empeño es tan, pero tan terrible y maravilloso, que podría ser más grande que aquel primero de enero del año 1994 que nos marcó indeleblemente.

  “Aunque el CNI rechace la propuesta, con sólo ponerse a pensar, a discutir, a dialogar, ya no será igual, porque se pasará del “esto nos hacen” a “vamos a hacer algo”, y eso ya lleva a otro pensamiento”, siguió diciendo el Subcomandante Insurgente Moisés.

  “Y no estarán solos ni solas”, dijo casi al final, “además de nosotras y nosotros, tendrán de su lado las artes y las ciencias”.

  Antes de retirarme, le pregunté por qué el Congreso Nacional Indígena.  El Subcomandante Insurgente Moisés se levantó para acompañarme a la salida y me respondió:

  “Porque son los únicos que pueden hacer lo que nosotros no podemos”.

  Luego pasó lo que pasó.  El magisterio democrático refrendó su rebeldía, los pueblos originarios siguieron padeciendo golpes, despojos y desprecios, la Hidra siguió devorando mundos, y el CompArte estalló en colores, sonidos, formas y movimientos que no fueron sino el preludio de lo que vendría después: un temblor terrible y maravilloso.

  Todavía la víspera le pregunté al Subcomandante Insurgente Moisés si había algún cambio.  “De por sí como dijimos, prepárate para salir”, me respondió sin añadir más.

  Llegamos el día 9 de octubre al CIDECI, cuando la tarde ya colgaba sus ropas manchadas en árboles y casas.  Más tarde, cuando la noche ya era ama y señora del calendario y de la geografía, las delegaciones del CNI llegaron espaciadas.  No era corto el camino que debían recorrer para llegar.

  Habíamos seguido con atención todos y cada uno de los procesos en el seno del CNI, su palabra pública y privada.  El CNI es el único espacio donde los originarios pueden hacerse escuchar.  Sabíamos ya que, a la cuenta de asesinados, desaparecidos, encarcelados, golpeados, se sumarían ahora los cadáveres de territorios enteros.

  “Cuando un territorio de un pueblo, nación, tribu o barrio originario es despojado o destruido”, decía el Tata Grande, Juan Chávez Alonso, un indígena purépecha que fue maestro y guía del CNI y del EZLN, “entonces mueren con él los originarios que tiene en él raíz y casa.  Y cuando muere un pueblo originario, un mundo se apaga”.

  Sabíamos ya entonces que en las mesas de trabajo y las relatorías de ese congreso habría menos mundos.  No eran pocos los que llegarían a despedirse, aunque no lo supieran todavía.

  “Hay que empezar ya”, me dijo el Subcomandante Insurgente Moisés, “hay que compartir la carga”…

NACE UNA PROPUESTA

  El día 9 de octubre del 2016, ya noche, pedimos unas primeras reuniones con quienes iban llegando.  Nos reunimos en un apartado de las instalaciones del CIDECI-Unitierra.  La delegación zapatista se sentó frente a las delegadas y delegados del CNI que estaban llegando.   Permitan que les hable un poco de la delegación zapatista: eran 34, 17 mujeres y 17 varones; de ell@s, sólo 7 eran de “l@s viej@s”; el resto, 27, eran comandantas y comandantes que eran niñas y jóvenes cuando nos alzamos el primero de enero de 1994.

  Saludamos con un apretón de manos.  Tod@s se sentaron, menos el Subcomandante Insurgente Moisés y yo.  Él me hizo una señal.

  Empecé a hablar, tratando de recordar todo lo que habíamos hablado antes, explicando lo que, palabras más, palabras menos, habría de repetir al día siguiente, 10 de octubre, en la plenaria cerrada, y luego en la plenaria abierta del 13 de octubre:

  “Pensamos que tenemos que tomar una decisión como CNI y EZLN.  Tenemos que decidir si este Quinto Congreso es como otras reuniones, donde decimos nuestros dolores, platicamos de nuestras resistencias, nos quejamos, maldecimos al sistema, declaramos que no nos vamos a rendir, y nos vamos cada quien a su tierra a seguir llevando la cuenta de agresiones, despojos, injusticias, muertes.

  Nuestro dolor cada vez llega a menos personas.  Nuestras muertes no encuentran eco como antes.  Y no es que la gente de afuera se haya hecho cínica o apática.  Es que la guerra que padecemos desde hace tiempo como pueblos originarios, ya les llegó, ya está en sus calles, en sus casas, en sus escuelas, en sus lugares de trabajo.  Nuestros dolores son ya uno más entre muchos otros.  Y, aunque el dolor se extiende y se hace más hondo, estamos más solos que nunca antes.  Cada vez vamos a ser menos.

  Pronto el CNI no podrá reunirse porque no se pueda salir de sus territorios, sea por la paga, sea por el mal gobierno, sea por las empresas, sea por la delincuencia, sea porque la muerte natural o la muerte mala lo impidan.  En un tiempo más estaremos hablando sólo entre nosotros mismos, sabiendo ya lo que vamos a decir.

  Ustedes, delegadas y delegados al CNI, están aquí porque los mandataron, porque sus pueblos, naciones, tribus y barrios buscan apoyo, palabra y oído que les alivie y conforte.  Vienen a hablar y a escuchar.  Ustedes se deben a sus pueblos, a nadie más.  Todo está muy mal y, ustedes y nosotros los sabemos, se va a poner peor.  Tienen que hacer algo.”

  Les conté entonces una anécdota sucedida al finado Supmarcos cuando la otra campaña, hace 10 años.

  Contó él que, en una nación originaria en el noroeste de México, se reunió con un jefe indígena.  Como en otras veces, el finado fue criticado porque el dicho jefe había recibido antes a gobiernos institucionales.  El finado dijo que a él no lo habían mandado a juzgar y a condenar o absolver, sino que debía escuchar porque un día se iba a necesitar.  El jefe indígena lo recibió por aparte y en privado.

  Le dijo el jefe al finado: “Sé bien que no querían que te reunieras conmigo, que te presionaron para que no estuvieras aquí.  A mí también me presionaron para que no te recibiera.  No sé por qué estás aquí.  Me imagino que quienes te mandaron así te dijeron, que nos vieras y escucharas.  No lo sé.  Pero te voy a decir por qué te recibí.  Yo he recibido a los gobiernos.  Han venido de todos los colores y de todos los tamaños.  Llegan, se toman su foto, dicen unas palabras, se van, no vuelven.  Yo los he recibido porque mis anteriores me dijeron que mi deber era ver que mi gente, mi pueblo, no muriera, que sobreviviera.  Por eso los recibí a ésos, por eso te recibo a ti.  No creo que me traigas ni consejos ni enseñanzas, aunque es bueno que no busques foto y escuches en lugar de hablar.  A ésos los recibí porque pienso que así mi pueblo sobrevive un tiempo más y no muere.  Por eso te recibo a ti, porque creo que algo se verá de lo que somos y esa mirada, aunque sólo por poco tiempo, ayudará a mi pueblo a sobrevivir.”  El finado anotó todo en su cuaderno, por eso tenía cabal las palabras del jefe indígena.

  Después de esas palabras, el jefe quedó callado.  El finado pidió entonces permiso para hablarle.  El jefe le concedió la palabra.  El finado dijo, palabras más, palabras menos (no las anotó en el cuaderno porque no podía hablar y apuntar al mismo tiempo): “Gracias por recibirme.  Sólo tengo una pregunta: ¿no le preocupa haberse equivocado, es decir, que el recibir a los gobiernos o a mí, no le haya ayudado a su pueblo a no morir y sea juzgado como un mal jefe?”

  El jefe indígena esperó a ver si era toda la pregunta, luego respondió: “A mí sólo me puede juzgar mi propio pueblo.  Si mi pueblo me condena por eso que hice y hago, quiere decir que no me equivoqué.  Porque para que me juzgue y condene, mi pueblo tiene que haber sobrevivido.  Así que habré cumplido mi deber y daré buenas cuentas a los muertos, aunque los vivos me condenen”.

  Aquí termina la anécdota del difunto.  Seguí hablando:

  “Por eso ustedes tienen que tener claro a quién le deben.  Al EZLN no le deben nada.  Tampoco a la Sexta.  A nadie que no sean sus propios pueblos, a quienes representan, le deben nada.  Tienen que hacer algo, porque pronto para muchos no habrá nada y será demasiado tarde.”

  Les dijimos que tenían que hacer algo, que su deber era para con sus barrios, tribus, naciones y pueblos originarios, para con sus colectivos y organizaciones.

  Les dijimos que hicieran algo, lo que fuera; que, si lo veían necesario, se entraran en Morena (está en las grabaciones y lo pueden certificar las delegadas y delegados asistentes; fue la única vez que, por nuestra parte, se mencionó a quienes después, y antes que nadie, deslegitimaron y condenaron la propuesta, haciendo gala de estupidez, racismo, intolerancia, desprecio y franca esquizofrenia.  Sí, la primera opción que el zapatismo le presentó al CNI fue apoyar al Partido Movimiento de Regeneración Nacional).  O que entraran a cualquier otro partido político.  O que hicieran su propio partido político.

  Que en todo eso no los íbamos a seguir, pero íbamos a comprender por qué lo hacían y no tendrían, de parte nuestra, ni juicios ni condenas.

  Les dijimos que si les estorbaba la Sexta, que la dejaran.

  Que si les estorbaba el EZLN que cortaran la relación con nosotros.

  No necesito decirles que, a cada una de esas opciones, las delegadas y delegados hacían gestos como de estarse espantando moscas impertinentes.  Todas y todos se mantenían callados.  Seguí:

  “Hagan algo, eso u otra cosa.”

  Aquí voltee a ver al Subcomandante Insurgente Moisés.  Él hizo un gesto de que continuara:

  “Nosotros les venimos a proponer otra cosa: estamos golpeados, con muertes, desapariciones, secuestros, encarcelamientos, despojos, injusticias, territorios enteros destruidos y otros en vías de extinción.  Estamos acorralados, sin esperanzas, sin fuerzas, sin apoyos, débiles, agonizantes.  Para los políticos y los medios, aunque sean de izquierda o progresistas, no existimos.

  Así que nosotros, nosotras, zapatistas, pensamos que es el momento de pasar a la ofensiva.  Llegó la hora del contra ataque.  Y hay que empezar golpeando uno de los corazones del sistema: la política de arriba.

  Por eso les proponemos que el CNI forme una Junta de Gobierno Indígena (así se llamaba en nuestra propuesta original; ya en asamblea, y a propuesta de una delegación indígena magonista de Oaxaca, pasó a llamarse “Concejo Indígena de Gobierno”), un colectivo, formado por delegados del CNI, que aspire a gobernar el país.  Y que se presente a las elecciones presidenciales del 2018 con una mujer indígena del CNI como candidata independiente.”

  No, ante esa propuesta las delegadas y delegados no hicieron como si se espantaran un insecto molesto, sino que francamente se enojaron.  A algunos les molestó mucho (bueno, más bien se encabronaron).  Otros más dijeron que como chiste era muy malo, que no les daba risa sino dolor de estómago.  Pero la mayoría guardó silencio.

  Debo decirles que, en el modo de los originarios, el silencio no significa acuerdo, convencimiento o falta de argumentos.  Significa que escuchan y, ojo, piensan y analizan antes de hablar (sí, a más de un@ le haría mucho bien seguir ese método).

  ¿Por qué nos escucharon?  Porque nos consideramos hermanos y hermanas.  El respeto que nos tenemos mutuamente hizo que nos escucharan hasta el final.

  Y entendieron que no era una ocurrencia, sino una idea que podría llegar a ser una propuesta.  Y como tal empezaron a pensarla.

  Después de un alargado silencio, alguien inició diciendo algo como: “estoy pensando que así podríamos reconstruir el CNI, que la iniciativa le daría otra vez visibilidad a los indígenas.  Porque, hay que decirlo claro compas, no existimos para la clase política.  Ya ni como objeto de limosna nos mencionan.  Y creo que con esta propuesta no sólo podríamos encontrarnos con otros indígenas, también nos encontraríamos con mucha gente de abajo que está jodida.  Hay mucho descontento en todo el país, y no hay alternativa para los indígenas, y tampoco para los que no son indígenas.  Claro, la propuesta tiene varias cosas en contra que tenemos que analizar con seriedad”.

  Alguien más tomó la palabra y mencionó dos contras: el racismo que hay en la sociedad mexicana; y que los iban a criticar y atacar por buscar el Poder.  Ambos puntos en contra se repitieron en las valoraciones posteriores.  No, ni en esa reunión, ni en las subsiguientes, nadie mencionó como punto en contra que se acusara de querer “dividir a la izquierda”.

  Así fue como la idea empezó a dejar de ser sólo nuestra.  Así es como el CNI empezó a pensarla y a hacerla suya.  La palabra fue ensanchándose a más y más.  Pronto, todas las delegaciones estaban pensando, opinando, valorando.  La absurda idea empezaba a convertirse en una propuesta colectiva.

  En la asamblea plenaria cerrada del día 10 de octubre y en las mesas de trabajo del día 11, la palabra iba y venía.  Sin dejar de cumplir con el mandato que llevaban las delegaciones, el tema central dejó de ser la denuncia.  La posibilidad de pasar a la ofensiva se convirtió en lo más importante.  En las mesas de trabajo (fueron 4), a las que podían asistir como observadores, algun@s compas de la Sexta, cuando se tocaba el tema, se movían nerviosos en sus asientos, se miraban un@s a otr@s (no podían hablar, sólo escuchar), volteaban a ver a la delegación zapatista (nos habíamos repartido para cubrir las 4 mesas y tener así cabal el apunte de todas las denuncias y experiencias de las delegaciones del CNI).  Más de un@ se salió con molestia manifiesta.

  Un movimiento febril recorría reuniones grandes y pequeñas.  Quienes podían, llamaron por teléfono a sus pueblos contándoles lo que se discutía, pidiendo opiniones, pareceres.  Los pros y los contras eran analizados y discutidos.  Se hacían listas de unos y otros.  Se pesaban.  Se buscaba la respuesta a una pregunta: “¿Valdría la pena?”.

  La idea había ya dejado de ser del EZLN.  Era ya del Congreso Nacional Indígena.  En el corazón colectivo de los pueblos originarios crecía el eco de las palabras iniciales del Subcomandante Insurgente Moisés, a nombre de todas y todos los zapatistas:

 “Ahora es la hora del Congreso Nacional Indígena.  Que a su paso retiemble en su centro la tierra.  Que en su sueño se derroten el cinismo y la apatía.  Que en su palabra se levante la de quien no tiene voz.  Que en su mirada se ilumine la oscuridad.  Que en su oído encuentre casa el dolor de quien se piensa solo.  Que en su corazón encuentre consuelo y esperanza la desesperación.  Que con su desafío se asombre de nuevo el mundo”

-*-

  Pero faltaba lo que faltaba.

  Además de valorar los pros y los contras, para el CNI tenía que quedar claro cuál era el papel del zapatismo en esa iniciativa.

  Con la antelación debida, el Subcomandante Insurgente Moisés y el Comité Clandestino Revolucionario Indígena, habían organizado una pequeña fiesta para homenajear al cumpleañero, el Congreso Nacional Indígena, que ese día 12 de octubre del 2016 llegaba a los 20 años de ser casa, oído, palabra y eco de los pueblos originarios de México.

  ¿El lugar?  El caracol de Oventik, en las montañas del sureste mexicano.

  Se recibió a las delegaciones del CNI conforme a los protocolos zapatistas para invitados especiales.  Claro, hubo un esfuerzo extra por honrar a esas visitas.  No todos los días se podía recibir a nuestros familiares más cercanos, a quienes tienen en común con los pueblos zapatistas la sangre, el dolor, la rabia, la resistencia y la rebeldía.  Es decir, la historia.

  Al principio no entendí por qué el Subcomandante Insurgente Moisés había dispuesto el acomodo de las delegaciones de esa forma: en el templete principal acomodó a las delegaciones del CNI, y enfrente puso una pequeña tarima donde se colocó la dirección zapatista, encabezada por él mismo.

  Yo pude ver todo porque me movía de un lado a otro, tratando de convencer a las compañeras y compañeros del CNI que podían subirse a las bancas para ver mejor.  “Es que traigo lodo en los zapatos y voy a manchar la banca”, argumentó una delegada.  “Compañera”, le dije, “aquí lo que sobra es lodo, así que no tengas pena”.

  El CNI nombró a una mujer indígena delegada para tomar la palabra en la ceremonia.  Habló el Comandante David para dar la bienvenida.  Luego habló la compañera del Congreso Nacional Indígena.  Ella habló como se habla entre familiares: con el corazón en la mano.  No voy a repetir sus palabras, ni las que luego el Subcomandante Insurgente Moisés dijo a nombre de todas y todos nosotras.  Ya se iba a retirar la compañera del CNI cuando el Subcomandante Insurgente Moisés le pidió que se quedara.

  Ahí quedó la compañera durante todo el acto, rodeada de la jefatura indígena zapatista, de frente a las delegaciones del Congreso Nacional Indígena.

  Entonces entendí.

  Yo miraba desde un costado, pero con la perspectiva visual de las delegaciones del CNI, quienes pudieron ver cómo una mujer, indígena como ellas y ellos, del Congreso Nacional Indígena como ellos y ellas, era acompañada por la máxima autoridad del EZLN, cubriéndola, protegiéndola, acompañándola, apoyándola, marcando lo que nos hacía diferentes, pero compañeras y compañeros.

  Fue así como, con ese símbolo, el Subcomandante Insurgente Moisés respondió a la pregunta que rondaba a las delegaciones del CNI desde el primer día: “¿Qué lugar iba a tener el EZLN en la iniciativa si se aprobaba?”

  Hubo después bailables, obras de teatro, canciones y poesías.

  Al final del acto, una compañía miliciana zapatista presentó un comunicado completo sin decir una palabra.

  ¿Después?  La comida: res y guajolote, a elegir, café y pozol.  Luego se retiraron.

  Al otro día, el 13 de octubre, fue la asamblea general resolutiva…

¿POR QUÉ?

  El 13 de octubre inició con buenos augurios: una de las mesas de trabajo no había terminado y la apertura de la asamblea plenaria se fue retrasando.  Después se inició con la presentación de las relatorías.  Sí, una de las mesas no había terminado de transcribir.  Siguió el retraso, como debe ser en cualquier decisión importante.  Oh, lo sé.  De balde lo decimos, si nosotros somos la actualización constante del software “la rebelión de los colgados”.

  Por indicaciones del Subcomandante Insurgente Moisés, en las tres asambleas plenarias (la cerrada, la de inauguración y la de cierre) la delegación zapatista se sentó hasta atrás, al fondo del auditorio del CIDECI-Unitierra.  Así quedaba claro de qué iba el asunto: era la hora del Congreso Nacional Indígena.

  Cuando al fin se llegó al tema de “Propuestas para el fortalecimiento del CNI”, el Subcomandante Insurgente Moisés pidió la palabra para la delegación zapatista.  Le fue concedida y el SubMoy pasó al frente.  Inició sus palabras más o menos así:

  “Me contaron una película, creo que se llama “La Ley de Herodes” (risas generales, menos mi mueca particular porque ya sabía lo que seguía).  Entonces en esa película que me contaron hay una parte donde el Vargas dice: traigo una noticia buena y una mala (más risas generales, más muecas particulares).  Entonces tenemos que ver cómo vamos a hacer con la noticia mala.  O sea, a quién le vamos a echar la culpa de que salió mal.  Entonces le voy a pedir al SupGaleano que pase a explicar la propuesta” (más risas generales, ya ninguna mueca particular).

  Pasé al frente.  Después de aclarar de que hacía con mucho gusto mi trabajo de “punching bag”, o de “plan alternativo”, y que para mí era un poderoso afrodisíaco el recibir críticas e insultos (bueno, lo dije en forma más prosaica, pero ése era el tenor), dije lo que tenía encomendado decir.  Lo haré de forma sintética, puesto que ya son varias cuartillas y, si usted ya ha llegado hasta ésta, merece un poco de consideración.  Además, ahora sabrá usted el por qué el ezetaelene hizo esa propuesta y por qué al CNI.

  Primero insistimos en que nuestra propuesta original era la de una mujer indígena, delegada del CNI, de sangre indígena, que hablara su lengua y conociera su cultura.  Y abrimos con esto porque lo referente a “una mujer” se había ido diluyendo en los conversatorios y mesas de trabajo.  Primero pasaron a decir “la candidata o candidato”, luego “el candidato o candidata”, luego sólo “el candidato”.

  Luego les recordamos que no se podía tomar una decisión ahí, en ese Quinto Congreso, porque era un compromiso desde su nacimiento, que el Congreso Nacional Indígena consultaba con quienes lo forman las propuestas que se presentaban en las reuniones.  Los siete principios obligaban al CNI a consultarse a sí mismo, según el modo de cada quien.

  Después les dijimos lo que creemos respecto a la iniciativa:

  Que el Concejo Indígena de Gobierno debería estar formado por delegados y delegadas de todos los colectivos, organizaciones, barrios, tribus, naciones y pueblos originarios organizados en el Congreso Nacional Indígena.

  Que no van a ganar porque el sistema electoral en México está hecho para beneficiar a los partidos políticos, no para la ciudadanía.

  Que, si ganan, no se los van a reconocer, porque el fraude no es una anomalía del sistema electoral mexicano, es su columna vertebral, su esencia.

  Que, si ganan y se los reconocen, no van a poder hacer nada trascendental, porque allá arriba no hay nada que hacer.  Las cuestiones fundamentales de la maltrecha nación mexicana no se deciden ni en el poder ejecutivo, ni en las cámaras legislativas, ni en el poder judicial.  El Mandón no tiene cargo visible y despacha en las catacumbas del Poder financiero internacional.

  Y que, no a pesar de todo lo anterior, sino precisamente por todo lo anterior, podían y debían hacerlo.

  Porque su acción iba a significar no sólo un testimonio de inconformidad, sino un desafío que seguramente encontraría eco en los muchos abajos que hay en México y en el mundo; que podría generarse un proceso de reorganización combativa no sólo de los pueblos originarios, también de obreros, campesinos, empleados, colonos, maestros, estudiantes, en fin, de toda esa gente cuyo silencio e inmovilidad no es sinónimo de apatía, sino de ausencia de convocatoria.

  En respuesta a lo que se había dicho de que era imposible, que había mucho en contra, que no se iba a ganar, les respondimos que, si nos hubiéramos encontrado el 31 de diciembre del 1993 y les hubiéramos dicho que, en unas horas, nos íbamos a alzar en armas, declarar la guerra al mal gobierno y atacar los cuarteles de la policía y el ejército, también nos hubieran dicho que era imposible, que había mucho en contra, que no se iba a ganar.

  Les dijimos que no importaba si ganaban o no la presidencia de la República, que lo que iba a importar era el desafío, la irreverencia, la insumisión, el quiebre total de la imagen del indígena objeto de la limosna y la lástima (imagen tan arraigada en la derecha y, quién lo dijera, también en la izquierda institucional del “cambio verdadero” y sus intelectuales orgánicos adictos al opio de las redes sociales), que su atrevimiento cimbraría al sistema político entero y que tendría ecos de esperanza no en uno, sino en muchos de los Méxicos de abajo… y del mundo.

  Les dijimos que la iniciativa estaba a tiempo para que, con toda libertad y responsabilidad, decidieran hasta dónde la llevaban, qué tan lejos llegaban.

  Les dijimos que podrían decidir en todo momento qué, porque era su paso, y que el destino que se marcaban rompería todos los esquemas, sobre todo los de quienes se creen y piensan vanguardia del cambio y la revolución.

  Les dijimos que, si estaban dispuestos a desafiar a una sociedad racista, deberían ir más allá y desafiar también a un sistema patriarcal y machista (no es lo mismo, se lo pueden aclarar quienes militan en la lucha feminista).

  Les dijimos que las comandantas zapatistas decían que ellas podían ver de apoyar a las compañeras que quedaran en el Concejo Indígena de Gobierno, y a la compañera que quedara como vocera y candidata, cuidando a sus hijos en comunidad.  Que los cuidaríamos bien, como si fueran propios.  Irían a la escuela autónoma para que no se retrasen en sus estudios, veríamos de que doctoras y doctores solidarios estuvieran pendientes de su salud.  Y que, si tenían animalitos, pues también los íbamos a cuidar.  Que las compañeras del CNI fueran sin pena a ese trabajo si así lo mandaba el acuerdo del CNI.

  Les dijimos que no se preocuparan si no saben hablar bien español.  Que el Peña Nieto tampoco sabe y ahí está.

  Les dijimos que podíamos reorientar nuestra economía de resistencia y hacer un llamado a personas, colectivos y organizaciones de México y el mundo, para conseguir la paga para moverse a donde fuera necesario.  Así podrían tener la libertad de renunciar a la paga económica institucional que el sistema da a las candidaturas independientes.

  Les dijimos que no sólo pensábamos que podían gobernar nuestro país que se llama México, también podían gobernar el mundo entero.

  Les dijimos que aprovecharan para hablar y escuchar a otros pueblos originarios, y a otros y otras que no son indígenas, pero que igual están sufriendo sin esperanza ni alternativa.

  Les dijimos que había cosas que nosotras, nosotros como zapatistas podíamos hacer y el CNI no.  Y que el CNI podía hacer cosas que nosotros, nosotras como zapatistas no podíamos hacer.

  Les dijimos que ellas, ellos, el colectivo que se nombra Congreso Nacional Indígena, podía hacer lo que nadie más (incluyendo al zapatismo) podía hacer: unir.  Porque un movimiento legítimo, como el de los pueblos originarios, puede y debe ser un punto de unión entre los diferentes pero iguales en empeño.

  Pero no “unir” bajo una sigla, una jerarquía, una lista de siglas reales o suplantadas.  No.  Unir como punto de confluencia, ser el asidero donde las diferencias y rivalidades encuentran punto común, donde coinciden.  La tierra, pues.  Y para ello quién mejor que quienes son el color que son de la tierra.

  Les dijimos que, en torno a ese Concejo y a esa mujer indígena, podía generarse un gran movimiento que cimbrara el sistema político entero.

  Un movimiento donde confluyeran todos los abajos.

  Un movimiento que haría retemblar en sus centros la tierra.

  Sí, ya en plural, porque son muchos los mundos que en la tierra yacen y aguardan una buena sacudida para nacerse.

  Les dijimos que tal vez, entonces, no importará si se juntan o no las firmas, si sale o no la paga para moverse, si se obtiene o no el registro de la candidata, si se presentan o no las otras candidaturas a debatir, si se participa o no en las elecciones, si se gana o no, si se reconoce o no el triunfo, si se puede o no algo hacer allá arriba.

  Y no iba a importar porque serían otros los problemas, otras las preguntas, otras las respuestas.

  Les dijimos que no les íbamos a heredar nuestras fobias y filias, que respetaríamos sus decisiones, sus pasos, sus caminos.

  Les dijimos que, como zapatistas, seríamos una fuerza más entre las que seguramente habrían de sentirse convocadas por su desafío.

  Y les dijimos lo más importante que habíamos ido a decirles: que estábamos dispuestos a apoyar con toda nuestra fuerza.

  Que íbamos a apoyar con todo lo que tenemos, que, aunque poco, es lo que somos.

-*-

  Siguieron las participaciones, todas ya en el sentido de hacer propia del CNI la propuesta.  Alguno que otro pidiendo que ya se decidiera ahí mismo.  La inmensa mayoría señalando que había que consultar.

  La comisión relatora nos pasó una copia del proyecto de resolutivo.

  Instintivamente tomé un lapicero para agregar comas, y puntos.

  El Subcomandante Insurgente Moisés me detuvo y murmuró:

  “No, ya esa palabra es de ellas y ellos.  Es grande esa palabra, más grande que nosotros, nosotras, zapatistas.  Como decía el finado: somos los más pequeños, nos toca hacernos a un lado y esperar…”

LA CONSULTA INTERNA ZAPATISTA.

  Podríamos darles los resultados y ya.  Pero creemos que tal vez les ayude a entender, y entendernos, si les platicamos cómo fue el proceso.

  Desde el día 15 de octubre del 2016, la delegación zapatista al Quinto Congreso del Congreso Nacional Indígena, junto con la CG-CCRI del EZLN, se dieron a la tarea de organizar la consulta interna para conocer la opinión y decisión de las bases de apoyo zapatistas sobre la propuesta central.

  La consulta interna la hicimos en todas y cada una de las comunidades, colectivos, regiones y zonas zapatistas.  También incluimos en la consulta a las compañeras, compañeros, hermanos y hermanas de la ciudad, que participan en diversos equipos de apoyo de la Comisión Sexta del EZLN.  No se incluyó en la consulta a las tropas insurgentes zapatistas porque no es nuestro trabajo tomar ese tipo de decisiones.

  La consulta la hicimos según nuestro modo, siguiendo una guía que realizó el Subcomandante Insurgente Moisés, la mañana del día 14 de octubre del 2016, antes de que se hiciera público el texto “Que retiemble en sus centros la tierra”:

1.- Información. –  O sea que, en cada comunidad, colectivo, región y zona, primero se informó lo que se dijo en esos días del mes de octubre del 2016.  Se informó de los dolores de nuestros hermanos pueblos del Congreso Nacional Indígena, de todas las maldades que les hacen por los capitalistas, que explotan, reprimen, desprecian y roban a los pueblos originarios, de cómo están matando pueblos enteros.  Pero no sólo, también informamos de cómo se organizan y resisten contra esa política de muerte y destrucción.  Para este informe usamos la relatoría que hizo la comisión provisional del CNI, el documento que se hizo que se llama “Que retiemble en sus centros la tierra”, y el resumen y los apuntes que tomó la delegación zapatista a esa primera etapa del Quinto Congreso del CNI.

  Este punto es muy importante, porque es aquí donde convertimos a nuestras hermanas y hermanos, compañeros y compañeras, en oído y corazón para los dolores y resistencia de otros que son como nosotros en otras partes.  Es muy importante y urgente este punto porque si no nos escuchamos entre nosotros, pues menos nos van a escuchar otras personas.

2.- La propuesta. – Se dijo y se explicó cuál es la propuesta: que el Congreso Nacional Indígena nombre un Concejo Indígena de Gobierno (que es como una Junta de Buen Gobierno, pero nacional o sea en todo México), formado por representantes mujeres y hombres de cada uno de los colectivos, organizaciones, barrios, tribus, naciones y pueblos que están organizados en el Congreso Nacional Indígena.  O sea que este Concejo está formado por indígenas, y ellas y ellos son los que van a gobernar el país.

  Ese Concejo Indígena de Gobierno es colectivo, o sea que no una persona manda, sino que entre todas y todos hacen sus acuerdos para gobernar.  Ese Concejo Indígena de Gobierno no hace lo que se le ocurre, sino que toma en cuenta lo que dicen los pueblos de todo México, indígenas y no indígenas.

  O sea que ese Concejo tiene los 7 principios del Mandar Obedeciendo: servir y no servirse; representar y no suplantar; construir y no destruir; obedecer y no mandar; proponer y no imponer; convencer y no vencer; bajar y no subir.

  Ese Concejo Indígena de Gobierno tiene como voz a una mujer indígena del CNI (no del EZLN), o sea que tiene sangre indígena, que habla su lengua originaria y conoce su cultura.  O sea que tiene como vocera a una mujer indígena del CNI.

  Esa mujer indígena del CNI es la que se presenta como candidata a la presidencia de México en 2018.  Como no se puede que se ponen todos los nombres de quienes son del Concejo Indígena de Gobierno, porque puede haber confusión, entonces el nombre que se pone es el de la vocera del Concejo.  No es que esa mujer indígena está en un partido político, sino que es candidata independiente.  Así se dice cuando alguien está en una elección, pero no pertenece a un partido político.

  Entonces, ese Concejo Indígena de Gobierno, junto con la mujer indígena del CNI, se ponen a recorrer todo lo que se pueda de México y el mundo para explicar cómo está la situación en que estamos por culpa del sistema capitalista, que explota, reprime, roba y desprecia a la gente de abajo, a los pobres del campo y de la ciudad, y que además ya está destruyendo la naturaleza o sea que está matando al mundo en que vivimos.

  Ese Concejo Indígena de Gobierno va a tratar de hablar y escuchar a todos los indígenas de México mero en sus pueblos, regiones, zonas, estados, para convencerlos de que se organicen, de que no se dejen, de que resistan y de que se gobiernen ellos mismos, así como de por sí hacemos como zapatistas que somos, que nadie nos dice cómo o qué tenemos que hacer, sino que mismos pueblos deciden y mandan.

  Ese Concejo Indígena de Gobierno también va a tratar de hablar y escuchar a quienes no son indígenas, pero que también son explotados, reprimidos, robados y despreciados en México y el mundo.  Igual les va a llevar un mensaje de organización y lucha, de resistencia y rebeldía, según su modo de cada quien, según su calendario y su geografía.

  Para que esa mujer indígena, delegada del CNI, sea reconocida como candidata por las leyes mexicanas tiene que juntar casi un millón de firmas de personas con credencial de elector.  Si las junta y están cabal las firmas, entonces sí la reconocen como que es candidata independiente para presidenta de México, y se pone su nombre para que, en el año 2018, la gente vota o no, según su pensamiento de cada quien.  Entonces se trata de que el Concejo Indígena de Gobierno y la vocera indígena, recorren México y donde haya personas mexicanas para conseguir las firmas para registrar.  Luego otra vuelta de recorrido para que la apoyen y votan por la indígena del CNI.

  Como zapatistas pensamos que, cuando hacen ese recorrido el Concejo Indígena de Gobierno y su vocera, van a conocer muchos dolores y rabias que hay en México y el mundo.  Dolores y rabias de personas indígenas, pero también de personas que no son indígenas, pero que también sufren, pero resisten.

  Entonces eso es lo que se quiere.  No se busca que una mujer indígena del CNI sea presidenta, sino que lo que se quiere es llevar un mensaje de lucha y organización a los pobres del campo y de la ciudad de México y del mundo.  No es que tomamos en cuenta de que, si se juntan las firmas o se gana la elección, es que sale bien.  Sino que sale bien si se puede hablar y escuchar a quienes nadie habla ni escucha. Ahí vamos a ver si sale bien o no, si es que mucha gente va a agarrar fuerza y esperanza para organizarse, resistir y rebelarse.

  ¿Hasta dónde se llega?  Es hasta donde lo decida el Congreso Nacional Indígena.

  1. – Luego se dijeron y se explicaron los puntos en contra de esa propuesta. Por ejemplo:

.- nos van a criticar como zapatistas que somos, porque dijimos que no luchamos por el Poder y ya queremos tener el Poder.

.- nos van a criticar que traicionamos nuestra palabra que no queremos cargo.

.- nos van a criticar que hablamos mal de los partidos políticos pero que vamos a hacer igual que eso que criticamos.

.- nos van a acusar que estamos apoyando al partido PRI porque vamos a dividir los votos para la izquierda y así gana la derecha.

.- nos van a criticar de que las mujeres indígenas no tienen educación y no saben hablar la castilla.

.- nos van a despreciar que los indígenas no tenemos buen pensamiento para gobernar.

.- nos van a burlar mucho y a mal hablar de nosotras y nosotros como indígenas que somos.

  (Ojo racistas y machistas: antes de que iniciaran sus ataques, los indígenas zapatistas ya sabíamos lo que iban a decir ustedes.  Y eso que nosotras, nosotros, somos los tontos e ignorantes, y ustedes son los muy inteligentes y sabios).

  En las asambleas participaron las compañeras y compañeros diciendo de otras cosas que pueden ser puntos en contra.

  Por ejemplo, dijeron de la seguridad, que los gobiernos pueden hacer un ataque contra el Congreso Nacional Indígena y la candidata para que no gana; que los malos gobiernos pueden atacarnos a las comunidades zapatistas para que no apoyamos al CNI; que se hace trampa para que no avanza su lucha del CNI porque de por sí los malos gobiernos son mañosos y traicioneros; que se van a llegar los zopilotes políticos para ver qué sacan de ganancia individual de su lucha de los pueblos indígenas; que hay quien va a querer llevar la lucha de los pueblos indígenas por otro camino; y otras cosas.

4.- Luego se dijeron los puntos a favor de esa propuesta.  Por ejemplo:

.- sirve para que la sociedad mexicana vuelva a ver y escuchar a los pueblos indios de México, que ahora ya ni los mencionan.

.- sirve para que se puede escuchar y hablar con indígenas de todo México que no están organizados y los están destruyendo por los malditos capitalistas.

.- sirve para que los indígenas vuelvan a tener orgullo y honor de ser indígenas, de su color, su lengua, su cultura, su arte, su historia.

.- sirve para que las mujeres indígenas se levanten con su propia voz y se organicen, así como se han levantado y organizado las mujeres zapatistas.

.- sirve para explicar a la gente de abajo de toda la destrucción y mal que están haciendo los malditos capitalistas.

.- sirve al Congreso Nacional Indígena para que se conoce cómo es su modo del CNI y más pueblos, naciones, tribus y barrios indígenas se entran en el CNI y se conocen entre sí como indígenas y ven sus dolores y sus fuerzas.

.- sirve como zapatistas que somos porque así podemos apoyar a nuestros hermanos y hermanas indígenas de otras partes, para que siguen su lucha y pueden vivir con libertad y dignidad.

.- sirve para los pueblos zapatistas porque así más gente conoce cómo es nuestra historia de lucha y cómo nos hemos organizado, y se animan.

.- sirve para los pueblos zapatistas porque así aprendemos a organizarnos ya no sólo para ayudarnos entre nosotros, sino que también organizarnos para apoyar a otros que luchan, como hicimos con los maestros democráticos.

5.- Luego se pasó a pensar si esa propuesta le sirve al Congreso Nacional Indígena o no le sirve.

6.- Después se pasó a pensar si esta idea nos sirve como zapatistas que somos o no nos sirve.

7.- Luego se pasó a discutir si sí apoyamos o no apoyamos esa propuesta y, si sale que sí, cómo no podemos apoyar como zapatistas que somos; y luego cómo sí podemos apoyar como zapatistas que somos.

  Por ejemplo, no podemos apoyar con las firmas porque de por sí los zapatistas no usan credencial de elector; tampoco podemos ser candidatas o candidatos porque como zapatistas no luchamos por el Poder; no podemos votar porque no usamos ese modo de votar de poner un papel en una caja, sino que tomamos nuestros acuerdos en asambleas donde todos participan y dicen su palabra.

  Pero sí podemos apoyar de otras formas, por ejemplo: podemos apoyar explicando esa buena idea y convenciendo a los que sí usan la credencial, que la usan para apoyar a la mujer indígena del CNI; podemos hablar con la gente de la ciudad que nos apoya como zapatistas para que también apoyen al Concejo Indígena de Gobierno; podemos organizarnos como colectivos y gobiernos autónomos para conseguir algo de paga para apoyar al CNI y que pueda viajar a todos lados que necesita; podemos hablar y convencer a gente de la ciudad para que también se organiza para conseguir paga para el CNI; podemos explicar en México y el mundo cómo es que hacemos para gobernarnos nosotros mismos y así vea la gente de buen pensamiento que como indígenas sí sabemos gobernar.

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  Y, bueno, también se les informó a todos los pueblos otro de los acuerdos del Quinto Congreso: que es que si, en la consulta zapatista interna (y en la de cualquier colectivo, organización, barrio, tribu, nación y pueblo originario del CNI) sale como resultado que no se apoya la propuesta, que es mala idea y no se está de acuerdo, entonces el Congreso Nacional Indígena respeta esa decisión, aunque la mayoría diga que sí apoya.  Es decir, se sigue tomando en cuenta como parte del CNI.  O sea que no es fuerza que, quien no está de acuerdo, tiene que hacer lo que decida la mayoría.  O sea que se respeta la autonomía, los modos de cada quien.

  Igual como se hace en las comunidades indígenas zapatistas, no es que vamos a ver mal o a sacar de zapatista a quien piense diferente, sino que vamos a respetar y tomar en cuenta.  Como es en nuestras asambleas comunitarias, que no porque alguien está pensando en contra de lo que dice la mayoría, lo sacamos, sino que sigue.

  Como se puede ver, la consulta interna se enfocó a si se apoyaba o no lo que resultara de la consulta del CNI.  Estos son los resultados:

  Se consultaron varias decenas de miles de hombres y mujeres zapatistas.  De ellas y ellos, la inmensa mayoría se manifestó por apoyar la decisión a la que llegue el CNI en la medida de nuestras posibilidades.  Se manifestaron en contra 52 compas (26 compañeras y 26 compañeros).  Se manifestaron como “no sé”, o “indecisos”, 65 compas (36 compañeras y 29 compañeros).  Las razones que dieron quienes se manifestaron en contra son diversas: desde el compa que dijo “yo voy a votar en contra para ver si es cierto que me respetan y no me sacan de zapatista”; hasta quienes argumentaron que no iban a estar en su pueblo y no querían comprometerse porque no iban a poder cumplir el trabajo que saliera.  Quienes se manifestaron indecisos dijeron, entre otras cosas, que de balde se decide si todavía no se sabe qué va a decir el CNI, que qué tal que dicen que sí apoyan y el CNI dice que no hace.

¿QUÉ ESPERAR?

Compas:

  Ya, ésta es la última parte.  Gracias a quienes llegaron hasta estas líneas… ¿eh?… sí, claro, quedan pendientes… sí… dudas, claro… preguntas, por supuesto…, ¿qué?… ¿cuál va a ser el resultado de la consulta del CNI?… ¿Quieren un spoiler?…  ok, ok, ok, dejen pregunto…  Ya… que les diga la verdad, así que va:

  Les somos sinceros: no tenemos ni la más remota idea.

  Y es en serio.

  Ya hemos visto antes cómo una propuesta se va modelando con el trabajo de la palabra en el modo de los originarios.  Como si una idea no fuera más que una masa deforme de barro y fueran manos colectivas las que le van dando forma, tamaño, color, destino.

  Así que, al igual que ustedes, estamos esperando.

  Aunque, cierto, nosotros, nosotras zapatistas, no esperamos lo mismo que ustedes.

  Ustedes, creemos, están esperando cuál es el resultado y todo lo de ahí se va a derivar.

  Nosotras, nosotros zapatistas estamos esperando lo que va a ocurrir luego, el día después.  Y preparándonos ya para ese calendario.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.   Subcomandante Insurgente Galeano.
México, noviembre del 2016.

Del cuaderno de Apuntes del Gato-Perro.

  No crean que no me he preparado para el caso en que, en la consulta del CNI, sale que se rechaza la propuesta.  No, no me preocupa.  He tomado mis providencias.  Por ejemplo: ya tengo un certificado médico de que estoy en lista de espera para una operación de cambio de sexo, así como un trámite de adopción con una familia indígena zapatista.  Así podrán decir que todo era una jugada para ser yo el candidato… ok, ok, ok, la candidata a la presidencia de la República.

  Ah, mi perversidad es sublime ¿no?

  Claro, con esa salida se me arruinará la correspondencia femenina.   Oh, esperen, ya no hay correspondencia, ni femenina ni no femenina.  Ah, si tuviera redes sociales me haría varias cuentas alternas (no se hagan, de por sí así hacen) y me auto daba rt, follow y like, y también me auto troleaba, para que se viera que todo es f-i-d-e-d-i-g-n-o.  ¿Cuántas cuentas alternas se pueden sacar como límite?  No se hagan, seguro que ya lo investigaron.

  En fin, ya se me ocurrirá algo.

  Ahora que, si sale que se aprueba, pues habrá que chambearle para conseguir paga.  Entonces me pondré en contacto con loas compañeroas de la Brigada Callejera, que me aparten una esquina en La Meche.  Ni modo, la calle es de quien la talonea.  Estoy seguro que mi pancita causará furor… ¿eh?… ok, ok, ok, mi panza… ¿qué?… bueno pues, mi panzota… ¿no les digo?, si de que son maloras, son.

El SupGaleano reventando varias fajas.

(no, gracias, de veras, no, no necesito que alguien me venga a fajar… voooi, oigan, de plano enseñan el cobre, oigan, puro albur sesentero, oigan, por eso no loas quieren los bien portados, oigan… ¿eh?… ¿un reality show para conseguir paga?… ¿con Trump, Macri, Temer, Putin y Rajoy intercambiando nudes?… mta magre… ya no vean esa televisión… mejor series de TV en producción alternativa…sí, en los puestos de eje central ya está la nueva temporada de Games of Thrones… sí, resulta que el Tyrion y el Snow son parientes con la Dayanaris… como se diga, pues… sí, un dragón para cada quien, un mensaje de equidad… sí, en el nuevo escudo se unen el león, el lobo y el dragón… bueno, sí, una versión de la Hidra… sí, como si unieras al gran capital financiero, con el industrial y el comercial… sí, el sistema se recompone y todos los de arriba contentos, y los de abajo pues a la chinga… sí, pero están viendo un final alternativo… sí, cuando toda la banda está agarrando la jarra para celebrar no sé qué, llega una mujer indígena, se caga en el trono de hierro y con un soplete lo derrite … bueno, están viendo si le quitan el soplete y le dan una caja de cerillos, para que tarde, el suspenso pues… sí, chance y otra temporada, depende de cuántos cerillos le lleve… sí, ahí acaba… pues por el Brexit ése, los costos se fueron a las nubes.  Y ahora con el Trump, pues peor… ¿Qué? ¿que no haga spoilers?  Oh, pues, para qué me invitan si ya saben cómo soy).

Doy fe.

Miau-guau.

Fuente: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/11/17/una-historia-para-tratar-de-entender/

 

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Acción Social

De las colectivizaciones al 15M: 80 años de lucha por la autogestión en España

Ponencia presentada en el Panel “Las ocupaciones obreras y la autogestión a lo largo de la historia –vínculos con el presente. II Encuentro Euro – Mediterráneo “La Economía de los trabajadorxs” – VIOME – 28/29/30 Octubre 2016. Participantes: Francesca Gabbriellini (Italia), Milos Vlaisavljevic (Croacia), Ozgur Narin (Turquía), Alan Tuckman y Tom Unterrainer (Reino Unido) y Mario Hernandez (Argentina)

Esta ponencia habla de las colectivizaciones durante la Guerra Civil española, y de cómo esas ideas han tenido después su manifestación en el movimiento 15M que apareció en el Estado español en el año 2011.

empresa-obrera-bcnHace 80 años, el 18 de julio de 1936, los militares fascistas inician un golpe de Estado contra la República española. Gran parte del país cae en sus manos en poco tiempo. Pero tienen un problema: Barcelona. En la capital de Cataluña los sindicatos de la CNT, la organización anarquista mayoritaria en el movimiento obrero, organizan la resistencia. Los disparos y enfrentamientos se extienden a toda la localidad. Antes de que acabe el día los militares han sido derrotados y los obreros se hacen dueños de la ciudad.

Poco a poco las noticias sobre lo sucedido en Barcelona se extienden a otros sitios, aumentando las resistencias, en Madrid, Valencia, etc. En más de la mitad del país la resistencia al golpe triunfa comandada por las masas obreras ante la pasividad y la pusilanimidad de las autoridades republicanas que una vez más se niegan a dar las armas a las multitudes que defienden la democracia. Los militares y fascistas han sido derrotados. Muchos empresarios y terratenientes huyen a la zona nacional, las autoridades republicanas están escondidas, paralizadas. Los obreros son de hecho los dueños de las situaciones. Pero, ¿qué es la democracia para los obreros? ¿Cómo es una democracia obrera?

Antes de que el aparato estatal pueda reaccionar, los trabajadores proceden a construir un auténtico poder popular, incluso en el ámbito económico. Las patrullas de control formadas por las milicias de los sindicatos se hacen dueñas de los barrios obreros, un tribunal revolucionario sustituye a la justicia burguesa y gran parte de la industria y del campo queda en manos republicanas y es colectivizado en régimen de autogestión.

El 25 de julio el sindicato CNT de las Aguas de Barcelona advierte al pueblo que la ciudad no tiene nada que temer por lo que respecta al suministro, ya que el servicio queda totalmente garantizado por el Comité revolucionario obrero que ha incautado la empresa. Lo mismo ocurre con los tranvías, los autobuses, el metro, las redes ferroviarias, la industria de la madera, las agencias marítimas en las que la iniciativa de la colectivización viene de trabajadores sindicalizados en la UGT, el sindicato socialista, minoritario en Cataluña. También gran parte de las factorías de la metalurgia y la construcción.

Un ensayo curioso hoy, que se habla tanto de bienes comunes y servicios públicos socializados, fue el de las panaderías, constituyendo un mercado diseminado por el territorio en la forma de hornos y obradores pequeños; en un ambiente insano de locales anticuados los trabajadores pusieron un gran empeño en que la producción se realizara en el menor número de hornos posibles, mejorando las condiciones de seguridad e higiene y abaratando los costos. Por ejemplo, ¿cómo se hizo la colectivización de los tranvías? Un grupo de obreros armados se presentó en las oficinas de la Compañía de tranvías de Barcelona, situada en la Ronda de San Antonio, esquina a la calle Campo Sagrado. Incautándose de la misma y del fichero social que la Compañía poseía de los obreros, siendo quemado en la mitad de la calle.

Mientras tanto, las empresas de propiedad extranjera que no podían ser colectivizadas eran sometidas a mecanismos de control sindical y obrero. En la Telefónica de capital norteamericano, el control se extendía a todos los aspectos de la explotación, conservación, comunicaciones, construcción, incluso a las operaciones cambiarias. La compañía no podía retirar dinero de los bancos para la realización de pagos sin la autorización correspondiente del Comité de control compuesto por los delegados del CNT y dos de la UGT. Este Comité era nombrado por las asambleas de trabajadores, las atribuciones de la empresa se redujeron a la administración de los ingresos y las salidas.

En el campo también ocurría con las tierras abandonadas por los fascistas. Se establecían colectividades, organismos locales autogestionarios para realizar el trabajo en comunas. Parte de ellas también establecían el pago a los miembros en función de las necesidades familiares en lugar de las horas trabajadas, así como formas de moneda social local. Las colectividades establecían escuelas, hospitales, ateneos culturales, todos los servicios que faltaban en pueblos que habían sido sometidos durante décadas y siglos a una situación de atraso y miseria.

El anarcosindicalista José Negre indicaba en marzo de 1937, en una conferencia en Barcelona, cuál era el concepto dominante en el seno del proceso colectivizador: “La socialización es un régimen social en el cual los campos, las fábricas, talleres y todos los instrumentos de trabajo son propiedad de la sociedad, es decir, de todos en general y de nadie en particular. En el sistema de socialización, campos, fábricas y talleres quedan en manos de los productores, como asimismo la facultad de organizar la producción, trasporte y distribución de los productos, pues a nadie compete dicha misión más que a los trabajadores encuadrados en sus organismos sindicales, en sus sindicatos de industria y en las federaciones y confederaciones de los mismos. El señalar el volumen de producción, es decir la cantidad de productos que deben producirse para cubrir las necesidades de la sociedad, a dónde deben transportarse y cómo deben distribuirse será competencia de organismos superiores que se crearán para atender las necesidades de toda la sociedad, para coordinar la compleja vida de la relación social, de la sociedad en su conjunto”.

Estos organismos de coordinación de conjunto se van creando, instituyendo federaciones de ramo, industria y colectividades agrarias. El ejemplo más acabado es el llamado Consejo de Aragón, la zona donde la colectivización agraria es más completa, donde se instituye un gobierno basado en la democracia directa y en la autogestión por parte de los campesinos. El Consejo de Aragón tiene su correspondencia económica. Antonio Gambau Gil representante de la CNT de Abastos en el almacén de la Colectividad de Castel lo explica así: “El sistema que tenía como misión coordinar las necesidades de conjunto de las colectividades aragonesas era la Federación regional de colectividades. Una especie de banco sin cajas fuertes ni dinero. Su labor consistía en contabilizar las disponibilidades, es decir, los excedentes de producción de las colectividades y las necesidades de las mismas. Si una colectividad tenía la necesidad de ayuda, la Federación con la disponibilidad de otras comunidades, se la presentaba sin cobrar por ello ningún crédito. Por otra parte, aquellas colectividades con excedentes tampoco percibían ningún interés por sus depósitos que en sí constituían un fornido de solidaridad para los demás y hacia sí mismos”.

Para dar una idea de la dimensión del proceso indiquemos los datos que nos da el historiador Alejandro Rodríguez Díaz de Torres para los principales espacios geográficos implicados. Aragón: 450 colectividades máximo, integradas por más de 300.000 personas. Cataluña, colectividades agrícolas 297 mínimo, 400 máximo, 70.000 integrantes, promedio 350 colectividades a 250 personas cada una. Colectividades industriales 80% de los 700.000 obreros en empresas colectivas, 1.020.000 personas implicadas. Levante: 503 colectividades agrícolas mínimo, con unos 130.000 integrantes familiares, 30.000 personas implicadas en colectividades industriales. Solo son ejemplos, podríamos dar más. El proceso implicó a toda la España republicana y todos los estados económicos, desde los pueblos vitivinícolas de Castilla La Mancha hasta empresas cinematográficas de Madrid.

El proceso colectivizador fue derrotado. Las contradicciones y enfrentamientos en el seno de los sectores populares, el rearme y la vuelta al poder de la burguesía republicana en la zona leal apoyada por el estalinismo que entendía que primero había que ganar la guerra y luego hacer la revolución provocando la desmoralización de las masas obreras catalanas junto con la derrota militar final, llevaron a la disolución a sangre y fuego de las colectivizaciones.
Son múltiples los testimonios de sorpresa de los antiguos patrones al volver a las instalaciones de sus fábricas y verlas mejoradas y reorganizadas de una manera más racional por los trabajadores. Los subproductos sociales de la derrota pueden rastrearse hasta el día de hoy en la ausencia de memoria histórica, en un país en el que los exiliados de la postguerra siguen enterrados en las cunetas de las carreteras y en las fosas comunes, sin que se les haya permitido a sus familiares darles digna sepultura. El miedo generalizado de la sociedad española a todo lo que suene a compromiso político o a subversión del orden existente, la despolitización social de generaciones que no conocen su propia historia y que no saben que el actual monarca es hijo del que el dictador puso al final en España.

Esta experiencia colectivista desapareció al hilo de la derrota de la República y la brutal represión del franquismo. Ochenta años después, sin embargo, la autogestión se extiende en el sentido amplio, sigue siendo un elemento que actúa como un importante referente para amplias capas de la sociedad cuando se moviliza, como fue en el caso del llamado movimiento 15M que ha generado en gran medida la actual situación política española.

Tras la toma de la Puerta del Sol por las multitudes el 15 de mayo de 2011, tras el ciclo de movilizaciones sociales que se desató inmediatamente después, iniciado por la emergencia de centenares de asambleas en pueblos y barrios de toda España, los conceptos de democracia directa, una democracia real, y la autogestión actuaron como catalizadores de muchas de las experiencias desarrolladas en las luchas sociales subsiguientes.

Las asambleas populares organizaron bancos de tiempo, monedas locales, cooperativas locales, grupos de consumo agroecológico, intercambios de conocimientos, proyectos de transformación de índole autogestionaria como la Cooperativa Integral catalana o el Mercado Social de Madrid, centros sociales autogestionados como el EKO o la Enredadera en Madrid, bancos de alimentos comunales como el Banco Bueno de la barriada degradada de Palma Palmilla en Málaga. Hay iniciativas de este tipo en toda la Península y son mucho más populares y conocidas que hace años atrás.

La llegada al poder municipal de los llamados “ayuntamientos del cambio” dirigidos por un sector puesto por el llamado “asalto institucional” asociándose para ello con partidos políticos nuevos y viejos ha abierto la posibilidad del debate para las posibilidades de la remunicipalización de los servicios públicos privatizados en las décadas anteriores.

Ante esta oportunidad un amplio conjunto de trabajadores activistas y vecinos que apoyan dichas reivindicaciones están planteando que las mismas se hagan de una manera que permita la construcción de instituciones del común, es decir, autogestionadas por los trabajadores y usuarios. Generando un nuevo tipo de propiedad, ni privada ni estatal burocrática, sino comunal comunitaria.

En este escenario es que hay que entender la nueva propuesta de remunicipalización cooperativa del servicio público de limpieza de la ciudad de Madrid presentada por el Instituto de Ciencias Económicas y de la Autogestión (ICEA) y que tiene como objetivo abrir este debate y que será presentada en este mismo encuentro mañana.

Desde Solidaridad Obrera, desde una organización de trabajadores que se reclama heredera de la iniciativa de las colectivizaciones, entendemos que estos procesos tienen que ser profundizados, desarrollados y fortalecidos y que nuestro pueblo y nuestra clase tienen que empoderarse cada vez más para que conociendo el pasado podamos edificar la sociedad del futuro. Como decía en 1937 Alardo Prats y Beltrán de los colectivizadores de Aragón: “Todas estas muchedumbres de hombres, mujeres y jóvenes tienen en su memoria aún grabado de qué se trata un régimen de opresión y atraso y ante la realidad actual el contraste surge poderoso como argumento que aniquila toda una época para siempre derrumbada. Cualquier sombra de recelo por el porvenir está lejos de su espíritu. Da la impresión de que trabajan para la eternidad, tal es su seguridad en las decisiones que toman, tal es su ahínco en la perfección de los sistemas de trabajo y producción, tal es su fe en la victoria”.

José Luis Carretero (Solidaridad Obrera, España).
Edición: Mario Hernandez
Desgravación: Ana Laura Xiques

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Acción Social Amnistía Social

“La base de la transformación social está en la calle, no en las instituciones”

Entrevista a Manolo Bayona y Jesús Arteaga (“Jipy”),
activistas y miembros de la iniciativa Amnistía Social

Enric Llopis
Rebelión

La propuesta Amnistía Social reivindica, entre otros puntos, la supresión de todas las causas penales abiertas en los juzgados, que se deriven de protestas contra las políticas de recorte de los derechos laborales y sociales. También la derogación de la ley del menor, la de Extranjería y el cierre de los CIE; y la “erradicación de las prácticas policiales abusivas”, se trate de listas negras, montajes o torturas. Manolo Bayona, de 62 años, y Jesús Arteaga (“Jipy”), de 60, son activistas y miembros de la iniciativa Amnistía Social. No son pocas las organizaciones que plantean la necesidad de las “dos patas” en la lucha emancipadora: una en la calle y la segunda en las instituciones. Ellos anteponen la calle. Manolo Bayona participa en Baladre Internacional, coordinación de luchas contra la desigualdad, el empobrecimiento y la exclusión en cualquiera de sus formas. “Jipy” dedica una parte de su tiempo al Projecte AU, iniciativa de economía solidaria y de autogestión de la Asamblea de Paradas y Precarias de CGT-Valencia. También es músico, en los grupos Skaparápid y Kanas Free (ulldtro).

219290_1-La iniciativa Amnistía Social -entendida como una respuesta colectiva y desde abajo a la represión- celebrará el próximo encuentro estatal el 10 y 11 de febrero de 2017 en Salamanca, un año y medio después de la primera asamblea en Madrid…

-Manolo Bayona: Ante una sociedad con leyes injustas, lo que implica tener que desobedecerlas, te responden con la criminalización. La Amnistía Social implica saldar cuentas, es decir, ni debía ni debo nada. En todo caso, me lo deberían a mí. Pero hay que superar este marco legal. Para vivir y ganarnos la vida durante estos últimos 70 años hemos tenido que hacer cosas muy básicas, como la apropiación de bienes comunales u ocupar viviendas. Es el marco legal de protofascismo, el fascismo, el capitalismo y el patriarcado el que ha regido todo esto.

-Jesús Arteaga (“Jipy”): La Amnistía Social es muy importante por una cuestión de justicia. La justicia social requeriría saber por qué las personas están en una determinada situación que les aboca a cometer un delito. Además, amnistía implica olvido: lo que sirvió un día para castigarte, hoy desaparece. Ésta es la base teórica de cualquier tipo de amnistía, que se diferencia del indulto y el perdón en que aquélla implica un esfuerzo por reconocer que el marco legal vigente -cuando cometiste un delito- era injusto. Porque las leyes son siempre un producto de la correlación de fuerzas. En muchas ocasiones te sancionan, cumples una pena y sales, pero después queda un fichero con antecedentes.

-¿Cómo empieza un recorrido de tantos años como activistas sociales?

-MB: Empecé a los 16 años en el barrio de “La Sagrada”, en A Coruña, un barrio obrero y con numerosa población excluida. Allí participé en el movimiento juvenil y vecinal. A lo largo de los años he trabajado, fundamentalmente, en lo comunitario, en el ámbito de los parados y los excluidos. Entre 1982 y 1998 en la asamblea de parados de Gasteiz, que es uno de los grupos que da origen a Baladre. También en el movimiento vecinal Abetxuco de Gasteiz, sobre todo desde 1986. Mi diplomatura dice que soy trabajador social, pero lo que me interesa es la desprofesionalización y la desmercantilización del trabajo social. Durante los últimos años trabajo principalmente en Baladre, Coordinación de luchas contra el paro, el empobrecimiento y la exclusión social. Una de nuestras propuestas medulares es la Renta Básica de las Iguales (RBI).

-JA: Procedo del movimiento autónomo, obrero y consejista de finales de los años 70. Formé parte de “Topos Obreros”. Cuando llegó la Transición y los procesos de desindustrialización, en los años 80, mucha de esta gente cae en el desempleo y la precariedad. En este punto surge una segunda fase, con la presencia del ecologismo, el comunitarismo, los medios de comunicación libres, las okupaciones y el trabajo cooperativo y autogestionado (participé por ejemplo en la formación de “El Rastrell”). Se generó entonces todo un movimiento no estructurado de contestación al sistema. A partir de ahí me vinculo al movimiento alternativo y libertario. Tomo parte en el impulso inicial de la Feria Alternativa de Valencia, donde participo en la organización durante los primeros 17 años. Y en ese contexto, me da por la música. Participé activamente en la Okupación del Kasal Popular, a finales de los años 80 y durante los 90. Allí nació Skaparápid, grupo del que fui cantante.

-¿Cómo han evolucionado el activismo y los movimientos sociales durante las últimas décadas?

-MB: En primer lugar, hay más mercado. Las estructuras de las organizaciones han apuntado progresivamente hacia la mercantilización y el desarrollo de servicios; y también hacia planteamientos muy elitistas. Desde los años 90 el activismo viene principalmente de las universidades. Se trata de sectores, por tanto, que incorporan sus análisis y valores a la acción sociopolítica. De ese modo va cerrándose el ámbito a los barrios, comunidades y parroquias de base, que cada vez aportan menos gente. Actualmente te encuentras con que hay personas más armadas intelectualmente, pero muy distanciadas del dolor, las carencias y el malestar, lo que les lleva al vanguardismo moderno. Su libro básico sería “Manual de guerrilla de la comunicación”.

-JA: Me parece que se ha producido un “salto” importante, cuantitativo y cualitativo, a partir del 15-M. Lo observo como un fenómeno espontáneo, que da un vuelco a la comodidad establecida dentro de la acción política y social. Actualmente hay más grupos activos, nuevas reflexiones y aportaciones, por lo que no comparto que todo tiempo pasado fuera mejor. Ciertamente la época que viví de Okupa resultó muy emocionante, pero hoy existen en Valencia una infinidad de casas okupas: en l’Horta, en el barrio de El Cabanyal, en el Parque Alcosa… Estas personas lo viven hoy con la misma pasión que yo en el Kasal Popular y además originan un mayor movimiento social que cualquier formación política clásica. Por ejemplo en la música, hay expresiones que le pegan veinte patadas… En nuestra época había grupos como Skaparápid, Maniática o Nocivo, mientras hoy existen a centenares. Si entonces era un éxito reunir a 5.000 personas, actualmente los grupos te juntan a 50.000. Lo que creo que falta hoy, al igual que entonces, es dar el salto de lo local a algo más global y compartido. Estamos mucha gente en muchos frentes, sin embargo faltan espacios de confluencia. Pero, ojo, hablo dentro de los antagonistas…

-¿Qué fenómenos represivos son los más invisibilizados y ocultos para el ciudadano medio que se informa a través de la televisión? ¿Dónde se localizan estos silencios atronadores?

Se producen unas confusiones enormes en las llamadas sociedades de la comunicación, que ciertamente han tenido un gran éxito en la tarea de ocultación; porque la gente llega a dudar incluso de lo que vive. Y esto es algo nuevo. Antes, en el territorio se compartían las experiencias y la comunicación era casi directa, por ejemplo se decía: “Hoy me ha machacado el jefe en la fábrica”. Actualmente tenemos unos aparatitos virtuales y rectangulares que cambian la percepción de la vida. Puede parecer Orwell y la novela “1984”… Pero creo que el 15-M desvela el entramado y deja en pelotas la legitimidad del sistema; es un momento histórico en que ese dejarse llevar por la cotidianidad se rompe, gracias también a movimientos como la PAH y otros. Realmente estamos en un mundo donde el trabajo de los medios de comunicación, sobre todo respecto a la imagen y en materia de sublimación, es enorme. Es el minuto de oro de la Coca-Cola, como ha demostrado la psicología aplicada. Me como los contenidos, aunque no los reflexione.

JA: A la represión que aplican sistemáticamente y con mayor intensidad, se añaden otras modalidades más sutiles y sofisticadas. Hay una represión que se transmite por los medios de comunicación, que yo llamo de contaminación ideológica, y que es igual que las toxinas que emite una fábrica. Por ejemplo, el amor vinculado al romanticismo ponzoñoso, o la “adultocracia”, que consiste en la imposición por parte de los mayores a los menores de su visión del mundo y de la vida; desconsiderarlos porque se equivocan o cometen errores y llegar a verlos como una “oveja negra”, cuando lo cierto es que el adolescente no adolece de nada. Todas estas ideas se cocinan también a través del arte y la literatura. Sabemos mucho de las músicas occidentales, pero nada de las africanas. ¿Qué grupos de música portugueses conocemos? Ninguno. Y sólo porque hay una línea llamada frontera, que es física y mental.

–Por otro lado, ¿se puede esperar algo de la política en el marco de las instituciones? ¿Sois partidarios de entrar en el “juego” parlamentario?

MB: Hay una expresión que repito mucho cuando me llaman a compartir experiencias o prácticas de formación en Podemos, Bildu, la CUP o las mareas. Les digo que es duro ocupar la casa del amo, ya que éste tiene estructuras y normas. Que lo hagan, de acuerdo, para frenar en lo posible las políticas del amo, pero no podrán hacer nada más, ya que los cambios reales están afuera; la base de la transformación está en las comunidades y la cotidianidad. Y esto hay que decírselo a los compañeros con cariño, para que no te venga luego el secretario judicial o el tribunal de turno de la institución y te diga que tal cosa no puede hacerse. Lo que más les pido a los compañeros –y lo digo, aunque éste no sea mi recorrido- es que conciencien a la gente de que dentro no hay cambio posible… aunque después no les voten. Allí dentro no podrán hacer lo que quieran. Eso se lo tienen que explicar a sus votantes. Insisto, lo institucional ha de servir para generar más oxígeno al afuera, no al adentro.

-JA: Situaría la acción política (con mayúsculas) fuera de las instituciones. No me gusta la división artificial que considera que la política se hace dentro, yo creo en la otra, la que pone el centro en las personas y en los problemas. Ahora bien, no soy abstencionista congénito. Me parece además que el ámbito en el que mejor se puede actuar es el muncipalista, principalmente en el municipalismo libertario. Últimamente creo que los movimientos sociales han sido más determinantes que las formaciones políticas clásicas. Me refiero a movimientos como la PAH, las Marchas de la Dignidad o la Primavera Valenciana, que han tenido mayor influencia que el surgimiento de Podemos.

-¿Consideráis que en la izquierda tiene un peso excesivo el “intelectualismo” y la argumentación académica, que hay militantes a quienes se les valora por el currículo de publicaciones y doctorados?

-MB : No sólo tienen un peso excesivo. Hemos confundido el conocimiento con el conocimiento académico. Es como si unas minorías quisieran darnos a entender que la construcción de experiencias y de la vida sólo viene de los profesores y de la academia. Sin embargo, éste es un conocimiento muy sesgado y mercantilizado; además, lo que estamos comentando remite a un pequeño drama que sufrimos los pequeños colectivos sociales: vemos que no tenemos voz en distintos ámbitos de comunicación que deberían ser los nuestros. Así pues, creo que hace falta una visión holística de lo que están generando nuestras vivencias; no sólo el enunciado de abstracción y análisis, sino mostrarnos la vida y el pensamiento con toda su tensión. De eso andamos totalmente escasos.

-JA: Creo que el pensamiento que adolece de práctica se queda en eso, en pensamiento. En cuanto a la faceta de los intelectuales dentro del mundo del conocimiento, si éste no se traslada al común de los mortales, queda en muy poco. En los ámbitos en los que me muevo –la Asamblea de Paradas de la CGT o Baladre- las aportaciones en el terreno del pensamiento no se miden por el nivel académico, sino por la posibilidad de la praxis. En mi opinión, dentro de la izquierda no hay gente que tenga más razón por tener más conocimiento. Lo que tienen que hacer es ponerlo en común, esto es lo importante. Nosotros estamos ahora con gente que trabaja el campo, y esto implica también un conocimiento… Y también de tipo intelectual, como saber cuándo se ha de plantar…

-Por último, participáis en colectivos que priorizan la renta básica. ¿Por qué tanta polémica en cuanto a las diferentes modalidades de renta básica, o si debe anteponerse el trabajo garantizado?

MB- Cuando tú constituyes un planteamiento como vanguardia y verdad, tenemos un problema. Todo esto viene de un proceso muy largo. “Gente de Baladre” empezó a trabajar la propuesta en 1984, y durante 20 años el ninguneo fue permanente. Gracias a sectores de la economía crítica –y me refiero a personas como José Iglesias Fernández o Josep Manel Busqueta-, le conseguimos dar a la propuesta una potencia mayor. Pero en las primeras Jornadas sobre la Renta Básica, celebradas en 1998 en Barcelona, algunos sectores de la academia iniciaron el camino de colocar la iniciativa en los carriles del sistema; de modo que potenciaron el que sólo hubiera una lectura de la renta básica, la de la ciudadanía universal. Pero nosotros continuamos con el desarrollo de nuestra idea. Actualmente hay tres modelos. El de las Rentas Mínimas de Inserción, orientadas a sectores en exclusión, que se abonan con algún tipo de contraprestación; en segundo lugar, la Renta Básica Universal como mecanismo de redistribución de la renta, sin contrapartidas ni contraprestaciones; y por último, la Renta Básica de las Iguales (RBI), línea por la que apostamos en Baladre. Ponemos el acento en que la RBI nos ayude, durante el proceso, a generar comunidad; y también a disponer de bienes y servicios, no sólo de dinero.

-JA: En el País Valenciano y en el estado español nos hallamos en un proceso que trata de romper con el desconocimiento y el bloqueo sobre qué significa la renta básica; y además, que dé origen a un movimiento autoorganizado. Las asambleas de paradas y precarias de la CGT somos partidarias de la Renta Básica de las Iguales, pero consideramos que no hay posibilidad de acceder a nuestras propuestas sin una actitud más activa de la gente, respecto a cómo cubrir sus necesidades. No se trata de una idea para la discusión en ateneos, sino para la lucha social y la movilización.

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Desde Europa: Solidaridad con Luis Fernando Sotelo !

Los golpes, las intimidaciones, los castigos y humillaciones no acabarán con lo que se ha estado gestando, ni tampoco con el trabajo que hemos venido tejiendo “afuera” y “adentro”… sus acciones son ecos y resonancias.

luisfernandosotelolibertadA Luis Fernando Sotelo Zambrano
A la Campaña Luis Fernando Sotelo Libre.
A la Red contra la Represión y por la Solidaridad
A la Cruz Negra Anarquista de Mexico
A  los compañeros y compañeras solidarias

10 de noviembre de 2016

Hace un par de horas nos enteramos que nuestro compañero Luis Fernando  Sotelo Zambrano fue golpeado por los custodios del reclusorio Sur en la  ciudad de México, lo cual nos preocupa profundamente, ya que este tipo  de intimidación se suma a las múltiples que se han cometido en contra de  su persona desde hace ya 2 años de encierro y de aislamiento. El 20 de Septiembre, después de 1 año y 9 meses de proceso,  Luis Fernando fue  condenado a una sentencia absurda de 33 años y 5 meses de prisión mas  una multa de mas de $519,000 por los delitos de ataques a las vías de  comunicación, ataque a la paz pública calificado y daño calificado.

Ante esto, la solidaridad en sus múltiples formas no tardó en hacerse  presente. Hace unos días, el 5 de noviembre quienes con él hemos caminado, recordamos también de múltiples formas el día en que Luis Fer  fue detenido. Los golpes que recibió el compañero el día de ayer, forman  parte de todo un mecanismo de control carcelario que se pone en marcha para acallar y atemorizar a los compañeros presos en resistencia, no solamente para castigar y tratar de aplastar la organización que se ha venido gestando por medio de acciones conjuntas en varios reclusorios y penales, sino también para desgastar a su familia y a los compañeros y compañeras que no lo dejan solo y que lo acompañan. Sabemos que Luis Fernando junto con otros compañeros había emprendido recientemente una huelga de hambre y un ayuno como forma de protesta y acción desde el interior, sabemos que las acciones que se han generado en los diversos penales y los intercambios que entre los detenidos seguirán floreciendo  y fortaleciéndose pese a estos actos de amedrentamiento, que no representan otra cosa, mas que el temor que las autoridades tienen a esos procesos organizativos que se están construyendo y gestando desde el interior mismo de las cárceles. Los golpes, las intimidaciones, los castigos y humillaciones no acabarán con lo que se ha estado gestando, ni tampoco con el trabajo que hemos venido tejiendo “afuera” y “adentro”… sus acciones son ecos y resonancias.

Luis Fernando, estamos escuchando atentamente, aquí seguimos y sabes que  puedes contar con nosotros-as, lo mismo les decimos a los compañeros y  compañeras que conforman la campaña de Luis Fernando Libre.

Seguimos!

Les trois passants, Toulouse, Francia
Caracol Solidario, Besançon, Francia
CGT–Confederación General del Trabajo, Estado Español
Adherentes a la Sexta de Barcelona, Estado Español

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Raquel Absolución


Manifiesto de Apoyo a Raquel Absolución

Las Marchas de la Dignidad del año 2014 significaron la expresión ciudadana más importante de los últimos tiempos. Miles de personas andando hacia la capital, recorriendo pueblos, ciudades y encontrando la solidaridad de las gentes a su paso. Unas marchas que culminaron con una manifestación de más de un millón de personas pidiendo otras propuestas de salida de la crisis.

raquel-absolucionEn esas marchas y en esa manifestación participaron gentes de todos los territorios, estratos sociales y movimientos ciudadanos. Una de estas personas fue nuestra vecina Raquel Tenías Barón que, además de hacer alguna etapa, el día 22 de Marzo cogió un autobús desde Zaragoza con el resto de sus compañeros/as de las marchas y de organizaciones sociales y políticas y acudió a la manifestación. Pero Raquel esa noche no volvió con el resto. Cuando Raquel se dirigía junto con otras compañeras y compañeros al autobús se vio arrastrada por una marabunta de personas que corrían huyendo de una carga policial en la plaza de la Puerta de Alcalá, y acto seguido, fue placada por varios agentes de la policía que la tiraron al suelo y se la llevaron detenida a la comisaría de Moratalaz. Lo siguiente fue cerca de 72 horas de incomunicación en una celda sin luz. Y después la petición de 4 años de prisión. Cuatro años de prisión por ejercer un derecho básico. Cuatro años de prisión por pedir que se dé otra solución a esa penosa situación social.

Hay testigos presenciales. Personas que caminaban con ella todo el tiempo, charlando, paseando y a quiénes no detuvieron, el azar hizo que la cogieran a ella. Podríamos haber sido cualquiera de nosotros y nosotras. Raquel es madre de un hijo de 14 años y nunca se ha visto en ninguna situación violenta. Es una trabajadora como cualquiera de nosotras. Es una persona conocida y querida en la ciudad, vinculada a su Movimiento Asociativo Vecinal ‐ha sido miembro de la ejecutiva de la FABZ-Federación de Asociaciones Vecinales- y a gran parte del Movimiento Social y Político de Zaragoza y Aragón. No en vano está recibiendo el reconocimiento público de personas, entidades e instituciones de todos los estratos y orientación ideológica, que piden su absolución porque conocen a Raquel, y saben que es imposible que cometiera aquello de lo que arbitrariamente le acusan.

Sabemos que cualquiera de nosotras podía haber sido y la injusticia de querer encarcelar a una madre durante 4 años por reclamar futuro, ha hecho que en este tiempo la respuesta de apoyo sea impresionante: más de 20.000 firmas recogidas, cientos de fotos de apoyo y miles de muestras de cariño.

El juicio se celebrará en Madrid, en el Juzgado de lo Penal nº 13, el viernes 25 de noviembre a las 11:00h y ante esta horrible situación sufrida por nuestra vecina y compañera, nos sumarnos a la amplia campaña de solidaridad que se está desarrollando en nuestra ciudad, pidiendo nosotras y nosotros también su libre absolución.

 

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Por la Amnistía Social, en común y desde abajo contra la represión

Luchas mineras, huelgas generales, escraches, “rodea” los parlamentos, marchas y desahucios, conflictos estudiantiles, concentraciones, cortes de carreteras y polígonos en defensa de una vivienda digna; el 15-M, las okupaciones, mareas (blancas, verdes, azules, negras…), las marchas de la dignidad, en defensa del derecho al aborto y los derechos de las mujeres, los discapacitados, los preferentistas, contra la represión…Miles de personas se han enfrentado durante los últimos años a la legalidad establecida, en defensa de sus derechos y de lo público. Éste es el punto de partida de la propuesta Amnistía Social: “Nos han desdibujado e insultado sin compasión a través de sus medios de desinformación”. Hablan, incluso, de un “genocidio de baja intensidad”, en la que el Estado ha emprendido una acción represiva y desmedida en defensa de quienes son responsables de la actual situación de emergencia social. Dicho en otros términos, se establecen represalias por pedir cosas tan elementales como el final de los desahucios o buscar comida en las basuras.

219323_2El 10 y 11 de febrero de 2017 se celebrará en Salamanca el cuarto encuentro estatal de la iniciativa Amnistía Social. La idea surgió hace aproximadamente dos años en una comarca valenciana, L’Horta, de la mano de la Koordinadora de Kolectivos del Parque Alcosa (barrio adscrito al municipio de Alfafar donde viven cerca de 10.000 personas, con un 70% de la población por debajo del umbral de la pobreza) y personas de la extinta Asamblea Antirrepresiva del 15-M de Valencia. El objetivo, una respuesta colectiva a la miríada de episodios represivos ocurridos en los últimos años. La Coordinación Baladre de luchas contra la pobreza, el sindicato CGT y Ecologistas en Acción se adhirieron a la propuesta. Las primeras jornadas de ámbito estatal se celebraron en septiembre de 2015, en Madrid. La PAH, la CNT, 25-S Madrid, familiares y amigos de los encausados por “Rodea el Parlament” y Can Vies asumieron la Amnistía Social en el siguiente encuentro, celebrado en Valencia (febrero de 2016). Desde el primer día definieron la iniciativa como una respuesta “en común y desde abajo a sus bestialidades y pretensiones de dominarnos”. En la siguiente cita, en Málaga (mayo de 2016), participaron personas y colectivos de Madrid, Alicante, Andalucía y Valencia. Cuatro meses después, se produjo el Encuentro de Madrid, organizado por Ecologistas en Acción. Allí se acordó avanzar en la elaboración de un mapa de la represión por territorios; habilitar una página Web (prevista para diciembre), además de cuentas en Facebook y Twitter; y constituir grupos de trabajo por áreas, como feminismo, cultura, empobrecimiento o derechos sociales. La agenda se completó entre el pasado 16 y 21 de julio, con la caravana-marcha por la Amnistía Social entre Valencia y Alicante organizada por Baladre.

Califican la situación como “excepcional”. Exigen, en consecuencia, la derogación inmediata de las “leyes represoras”: Ley Orgánica 1/2015 de Reforma del Código Penal; Ley sobre Protección de la Seguridad Ciudadana; Ley 5/2014 de Seguridad Privada; la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal o la Ley Orgánica 2/2015 de Reforma del Código Penal en materia de terrorismo. ¿Qué implica, en concreto, la Amnistía Social? Los activistas desarrollan la idea en un decálogo de reivindicaciones; en primer lugar, la supresión de todas las causas penales abiertas en los juzgados, derivadas de protestas contra los recortes de derechos laborales y sociales; además, la anulación de todos los procesos y expedientes sancionadores en contra de los manifestantes; la eliminación de cargos delictivos para quienes se enfrentaron a intervenciones policiales en desahucios, huelgas generales y otras luchas; en relación con el punto anterior, la libertad de los presos por estas causas; asimismo, la desaparición de toda ficha penal y antecedentes archivados que provengan de las protestas sociales; los tres últimos apartados exigen la supresión de leyes y mecanismos represivos: la ley del menor, la ley de extranjería, el cierre de los CIE, las “listas negras”, los “montajes” policiales, las torturas y el régimen de incomunicación en las prisiones (Fies).

“La idea es combatir la atomización de casos y la dispersión de fuerzas; lo importante es tener claro que quienes practican la represión son siempre los mismos”, explica Jesús Arteaga, activista por la Amnistía Social. Dicho en otros términos, que quienes padezcan un caso de represión, reciban la solidaridad de otros grupos: “Si nos tocan a una, nos tocan a todas”. Arteaga considera que la estrategia del poder es infundir miedo y aislar a los grupos que protestan en la calle. Lejos de dogmas y jerarquías, el modelo organizativo que se perfila en torno a la Amnistía Social se asemeja a la del Movimiento contra la OTAN, que incorporaba asambleas, comités, diferentes espacios y plataformas sectoriales, entre la diversidad de fórmulas. “Lo importante es que sea una propuesta de todas, la idea de confluencia”, agrega Jesús Arteaga. Se trata de un espacio de coordinación que avanza en difundir la idea de Amnistía, pero no de un modo cerrado: “Cada grupo o individuo la puede interpretar a su manera, según su realidad”, subraya el activista Manolo Bayona. Además del decálogo reivindicativo, les une una consigna sencilla y fundamental: todo lo social es político, pero no todo lo político es social. En concreto, han convocado para el próximo 23 de diciembre un “día de acciones descentralizadas” en todo el estado, que incluya –además de la Amnistía Social- luchas locales. Encierros, pintadas, charlas, concentraciones…

Ese día la Campaña por la Renta Básica del País Valenciano convocará una manifestación en la que se reivindicará, también, la Amnistía Social. Esto concuerda con el principio de actuación que se está manteniendo, resalta Jesús Arteaga: “La Amnistía Social no es una campaña, sino un proceso de extensión de la idea por los colectivos que sufren la represión; que incorporen la propuesta a sus prácticas”. Además se están generando materiales de apoyo: chapas, camisetas en diferentes idiomas o listas de correo para difundir las denuncias. ¿En el ámbito del estado español? “Esto no es una estructura estatal, no queremos estructuras sino espacios de puesta en común”, insiste Manolo Bayona. Cada cuatro meses celebran, en diferentes ciudades, jornadas de refuerzo e intercambio de experiencias. La tarea requiere un trabajo ímprobo, por la multiplicidad de casos. El pasado cuatro de noviembre se cumplió un año de la detención por orden de la Audiencia Nacional de seis personas del colectivo Straight Edge de Madrid, en el contexto de la llamada “Operación ICE”. De ideología anarquista, vegana y en contra de cualquier tipo de drogas, uno de los miembros del colectivo, Nahuel, permanece en prisión preventiva y a la espera de juicio; en sólo un año ha pasado por las cárceles de Soto del Real, Navalcarnero, Estremera, Morón de la Frontera y Aranjuez.

El ocho de noviembre de 2016 la policía nacional abordó en sus ciudades de residencia a los 13 integrantes del grupo de Hip Hop “La Insurgencia” (todos los residentes en el estado español, salvo un menor de edad). Se les requisó, según informaron en un comunicado, todo el material electrónico que llevaban consigo y se les citó a declarar nueve días después en la Audiencia Nacional. El motivo de la imputación, presuntos delitos de enaltecimiento del terrorismo, incitación al odio, asociación ilícita y contra las instituciones del Estado. El mismo día tuvo lugar la detención de 15 miembros de la Peña Bukaneros del Rayo Vallecano (tres de ellos, menores) y otra del colectivo de Moratalaz, “Distrito 14”. La policía acusó de una supuesta agresión a los miembros de Bukaneros, que quedaron en libertad tras prestar declaración ante el juez. En el listado podría agregarse al activista Diego Lores, detenido en enero de 2015 por supuesto delito de atentado contra agentes de la autoridad y lesiones. El activista había participado en las protestas por el traslado de un barco a la rotonda ubicada en el barrio de Coia (Vigo). Una de las críticas a esta iniciativa era el elevado coste del traslado, al tiempo que se desatendían las necesidades básicas de la población. La fiscalía ha pedido el sobreseimiento del caso.

El joven malagueño y militante del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), Francisco Molero, acudió a la convocatoria de “Rodea el Congreso” en Madrid el 25 de abril de 2013. Fue detenido por agentes de la policía nacional, juzgado en la Audiencia Provincial de Madrid y condenado en noviembre de 2015 a cinco años de prisión y más de 16.000 euros en concepto de multas e indemnizaciones. Un caso más reciente en la extensa nómina de represaliados son las 45 familias de las Corralas de la Dignidad de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), cuyo juicio comenzó a finales del pasado mes de marzo. A las acusaciones por un presunto delito de usurpación, respondían con una apelación a la justicia social: “Ni casa sin gente, ni gente sin casas”. Pero con independencia de la pluralidad de ejemplos, tal vez marque un hito la aprobación de la Ley de Seguridad Ciudadana. Eldiario.es publicó un balance a partir de las cifras recabadas tras una petición de información al gobierno, que arroja conclusiones palmarias. Durante los siete meses posteriores a la entrada en vigor de la ley, se tramitaron más de 40.000 sanciones en virtud del nuevo texto legal. Uno de los apartados que llama la atención es el de las sanciones por “faltar el respeto a los miembros de las fuerzas de seguridad” (6.217 sanciones tramitadas en el citado periodo); además, se tramitaron 3.700 sanciones por desobediencia, resistencia a la autoridad o negarse a la identificación.

Otro ángulo del que se pueden enfocar las políticas represivas se incluye en el libro “Los gobiernos españoles contra las libertades” (Akal), de Pascual Serrano y Juan García Mollá. Constatan una tendencia que no resulta una novedad: con 161 presos por cada 100.000 habitantes, el estado español posee la tasa más elevada de población carcelaria en los países de la Europa occidental. Esta realidad convive con el hecho de que España cuente con una de las tasas de criminalidad más bajas de la UE (46,1 delitos por cada 1.000 habitantes, frente a la media comunitaria de 62,8). ¿Quién ingresa en prisión? Los autores destacan que el 42% de los reclusos entran por delitos patrimoniales como hurtos o robos, entre los que no se hallan los de “guante blanco”, “que se cometen desde los despachos de empresas y entidades financieras”. El 34% cumplen condena por delitos contra la salud pública (tráfico de drogas). La media del tiempo de estancia en prisión en España es, además, muy superior al del resto de países de la UE (16,9 meses de cumplimiento de condena, frente a los 10,4 meses de promedio en la Europa occidental).

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=219323

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Concentración delegadas Telemarketing

Concentración en la empresa Unitono de Maliaño
Centro de Riamar de 11:00 a 12:00
Motivo: la paralización de la negociación del Convenio

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Obama prende la mecha del otoño griego

La visita de Obama abre un nuevo ciclo de movilizaciones en Grecia que durará cerca de un mes. La visita del presidente en funciones de los EE UU llega en la víspera de una fecha señalada para la clase obrera griega, la matanza de la Universidad Politécnica, en la que murieron 24 personas y que supuso el punto de inflexión que haría caer la dictadura de la Junta de los Coroneles.

greciariot_alexialoiaconoEl 14 de noviembre de 1973 se iniciaba una huelga estudiantil y la ocupación en dicha universidad. Tres días después, el ejército entraba a sangre y fuego, dejando marcado ese día como uno de los más significativos para los movimientos sociales del país balcánico. De hecho, la valla que derribó uno de los tanques y aplastó a algunos estudiantes permanece expuesta en el recinto de la universidad, con los hierros retorcidos y oxidados. Por eso, el 17 se desarrollarán otra serie de manifestaciones, con motivo de la conmemoración de los hechos.

Otra fecha señalada del mes será el día 24, cuando se celebrará una huelga general en el sector público convocada por el respectivo sindicato ADEDY, a la que se han sumado los trabajadores marítimos. Al día siguiente, el 25 hay una manifestación contra la violencia machista por el Día Mundial de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer. El 34% de los griegos conoce a alguna mujer de su entorno que haya padecido esta lacra, según el último Eurobarómetro.

Los primeros días del último mes del año tampoco prometen ser nada tranquilos para el gobierno de Syriza-Anel. El día 5 debería concluir la segunda revisión del rescatecon un paquete de medidas que incluye recortes, que se traducirán en despidos masivos, una reforma del derecho de huelga (cierre patronal) y la desaparición de las pagas extras en el sector privado –ya eliminadas en el sector público–. Por ese motivo, el día 8 hay programada otra huelga general del sector privado convocada por el GSEE y a la que finalmente ha decidido sumarse el KKE y sus diferentes secciones sectoriales.

Antes, el día 6 es el aniversario de la muerte Alexandros Grigoropoulos, el estudiante de apenas 15 años asesinado por la policía en 2008, a cuyos mandos estaba Prokopis Pavlópulos, el hoy Presidente de la República. Todo eso salpimentado con paros de metro y tranvía durante tres días cada semana hasta la segunda semana de diciembre, debido a una posible unificación de empresas del transporte metropolitano de Atenas.

La influencia estadounidense viene de lejos

“El pueblo griego tiene sentimientos antiimperialistas y antiamericanos. No olvida el Politécnico, no olvida la dictadura y no olvida el napalm que emplearon en Vietnam, pero que usaron por primera vez en la Guerra Civil griega”, señala Nikos Xerudakis, uno de los manifestantes que participaron en las movilizaciones de ayer, por las calles de Atenas. También apunta que la intervención de Estados Unidos en la política griega se inició con la Guerra Fría al acabar la 2ª Guerra Mundial.

El colapso del Imperio británico, entre otros motivos por la 2ª Guerra Mundial y las revueltas en sus colonias asiáticas, dio paso a que los EEUU le sustituyeran en la intervención de la Guerra Civil griega, apoyando las fuerzas conservadoras del rey Jorge II para así evitar que otro país cayera en la órbita comunista. Los comunistas griegos fueron unos de los principales organizadores de la resistencia contra los nazis, con el KKE a la cabeza.

Con la victoria de los monárquicos, Grecia quedó alineada con los países occidentales, rodeada en la península balcánica de aliados de la URSS. Como comenta Nikos, EE UU jugó un papel activo en la organización de la dictadura de la Junta de los Coroneles y de ahí que el recorrido de la manifestación del 17 sea idéntico al de ayer, desde el Politécnico a la Embajada de EEUU.

Sofía, otra de las personas que acudieron a la convocatoria, dice que ve mucha indignación y enfado en la gente. “Tsipras nos dijo: ‘si me seguís, os conduciré a un camino mejor’, y nada más consiguió la presidencia, nos dio una patada en la boca. Pero esto no termina aquí. Para la próxima vez creo que la gente tendrá algo más de experiencia y puede que consiga derribarlo”, nos comenta ella, algo más optimista que sus compañeros, que señalan que ni Trump, que es un candidato del sistema, podrá cumplir con prometido porque no se lo permitirá.

Las manifestaciones de ayer se encontraron con el bloqueo de la policía, que había plantado los autobuses de antidisturbios en las entradas a la Plaza Sintagma, tanto en la calle Akadimías, por donde transcurría la del KKE, como en Stadiu, por donde lo hacía la del resto de grupos de la izquierda extraparlamentaria, organizaciones anarquistas y un pequeño grupo de refugiados, con una pancarta que rechazaba tanto el imperialismo americano, como el ruso.

El gobierno de Syriza ha prohibido las protestas en el centro de la ciudad durante la estancia de Obama. Lejos quedan las declaraciones de prensa en las que el partido criticaba esa misma decisión tomada por el gobierno de Samarás en 2014, calificándola de hecho “inadmisible” y de “deriva autocrática del gobierno”.

La protesta del KKE se disolvió sin problemas, pero en la otra algunos de los grupos decidieron enfrentarse a la policía para intentar pasar, lo que desató losenfrentamientos cuerpo a cuerpo entre manifestantes y la policía, con palos, bombas de humo, granadas aturdidoras, gas pimienta y cócteles molotov. Incidentes que se desarrollaron hasta altas horas de la noche en el barrio de Exargia.

En el plano institucional, Obama y Tsipras han hablado de una posible relajación de la deuda griega, de la crisis de los refugiados y de la cuestión chipriota, con el objetivo de que el mandatario americano medie entre turcos e insulares. El mismo día que Obama se marcha a Alemania, llega el presidente de Chipre, Nikos Anastasiadis que se encontrará esta misma tarde con Tsipras.

Fuente: https://www.diagonalperiodico.net/global/32341-obama-prende-la-mecha-del-otono-griego.html