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Todo lo que esconde el CETA firmado por la UE y Canadá


Un análisis del recorrido del acuerdo durante las últimas semanas y de los textos firmados finalmente demuestra que, en todo caso, la victoria de la Comisión y sus aliados es una victoria pírrica.

2016102516195399013El CETA está firmado: la UE y Canadá plasmaron su firma el domingo 30 de octubre en Bruselas. “Lo conseguimos”, dijo la ministra de Comercio de Canadá, Chrystia Freeland, a punto de saltar de alegría entre las sonrisas de los políticos presentes en la Cumbre de última hora convocada tras la ‘rendición’ de Valonia, la región belga que durante dos semanas ha bloqueado el Acuerdo Económico y Comercial Global entre la UE y Canadá.

La puesta en escena y el lenguaje corporal mostraron que la Comisión Europea, los gobiernos del continente y el canadiense y las grandes empresas que han empujado por este Tratado Comercial han salvado un momento crítico. La política comercial comunitaria “ha recuperado su credibilidad”, decía aliviada su responsable en la UE, la comisaria sueca Cecilia Malmström, mientras se escenificaba lo que aparentemente ha sido una victoria frente a sindicatos, organizaciones sociales o ecologistas y sobre Valonia, la pequeña aldea gala del siglo XXI que puso contra las cuerdas al mismísimo Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea.

Pero, ¿realmente han ganado los que apostaban por el tratado? ¿Han sido en vano los esfuerzos de las campañas de las organizaciones sociales y la izquierda europea? Un análisis del recorrido del acuerdo en las últimas semanas y de los textos firmados finalmente demuestra que, en todo caso, la victoria de la Comisión y sus aliados es una victoria pírrica.

Han sido quince días de “presiones increíbles” sufridas por Valonia, la pequeña región de apenas el 1% de la población de la UE, donde se han concentrado todos los poderes políticos (y económicos) hasta conseguir torcer el brazo de su gobierno. El líder de los socialistas belgas y ex primer ministro, Elio di Rupo, llegó a asegurar que tanto él como el ministro-presidente de Valonia, Paul Magnette, habían sufrido coacciones directas de los dirigentes europeos.

También el presidente del Europarlamento, Martin Schulz, en una actitud sin precedentes, ha llegado a presionar al presidente socialista del gobierno valón para que se rindiera a las presiones de la Comisión. El también socialista alemán realizó esas presiones sin la aquiescencia de la Eurocámara, y diversas eurodiputadas/os quieren pedirle responsabilidades.

Las presiones se han librado también en los grandes medios, que han intentando sacarle los colores al gobierno valón por su declive económico, utilizando cuestiones como el reciente cierre de la fábrica de maquinaria Caterpillar para intentar justificar la necesaria apertura a las inversiones extranjeras que se promueve con el CETA. De hecho, aunque en la Comisión afirman que “han respetado con paciencia” los tiempos de las instituciones belgas, Juncker ha reconocido que sus negociaciones habían ido más allá del gobierno federal del país. Un equipo de la Comisión visitó varias veces Namur, capital de Valonia, durante los días del rechazo al CETA para discutir directamente sus objeciones.

La resistencia de la pequeña Valonia representaba en realidad el esfuerzo de miles de activistas que llevan años de campaña contra el CETA y el TTIP, y sumaba las reticencias de otros Estados miembros que no acababan de estar cómodos con el acuerdo en ciernes y que han exigido, al calor de las negociaciones para convencer a la región belga, introducir cambios en el texto de la manera que fuera posible.

En realidad, tras dos semanas de fracasos (un Consejo de Comercio que no pudo firmar el acuerdo, una Cumbre de líderes europeos con el primer ministro belga cabizbajo, incapaz de convencer a los valones, una ministra canadiense llorando, horas interminables de negociaciones…) se podría afirmar que ha sido la Comisión la que ha dado su brazo a torcer.

Es cierto que el presidente Juncker y su equipo, con Malmström al frente, han salvado la cara evitando “un golpe muy serio a la política comercial común y a la credibilidad de la UE”, en palabras de un alto diplomático de un país europeo. Pero tampoco puede negarse que Valonia solo ha bajado los brazos tras conseguir un acuerdo de escala nacional con numerosas condiciones, que también se han plasmado de manera parcial en la Declaración firmada como anexo al CETA. En todo caso, tras la firma quedan numerosos pasos por dar para que el acuerdo con Canadá entre en vigor, de manera provisional primero y de manera total posteriormente.

El camino que le queda al CETA

El primer reto del CETA será conseguir el apoyo de la mayoría simple de las y los diputados del Parlamento Europeo, en una votación que, si no se celebra en diciembre, deberá esperar a febrero. En principio, ese primer trámite no debería dar problemas a las partes firmantes: votará a favor la gran coalición de facto, formada por los conservadores del PP Europeo y el grupo de los ‘Socialistas y Demócratas’, a la que se unirán los liberales del ALDE, el cuarto grupo de la Cámara. La oposición quedará en manos del GUE/NGL, el grupo de izquierdas del Parlamento, y Los Verdes, junto a algunas eurodiputadas/os belgas y franceses.

Es sabido, también, que los socialdemócratas franceses en conjunto están siendo muy combativos en las negociaciones del TTIP, el tratado comercial con Estados Unidos, así que la disciplina de voto socialista podría romperse. En todo caso, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha señalado que su previsión “es que no habrá problemas en el Parlamento Europeo”.

Una vez aprobado el CETA por el Parlamento Europeo, las dos partes procederán a la aplicación provisional del acuerdo. Este es el as en la manga de la Comisión, ya que permitirá que el tratado se aplique sin el tercer paso necesario para su ratificación, la aprobación por cada Estado de la UE. Sin embargo, gracias a las reticencias de Valonia, de numerosos juristas, del Tribunal Constitucional alemán y de varios países, la aplicación provisional sólo se producirá respecto de determinadas partes del tratado y no respecto de la totalidad del capítulo más criticado: el de la protección de la inversión extranjera. Aun así, durante la rueda de prensa tras la firma, el propio primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha señalado que “una de las claves es que la entrada en vigor provisional representa el 98% de lo que es el CETA”.

A partir de ahí, el CETA libraría su última batalla, una lid con casi 40 escenarios pues en algunos Estados miembros, como evidentemente Bélgica, el Tratado requerirá la aprobación en los parlamentos regionales. Por esta razón, Bruselas tiembla ante otros ‘valones’ en cualquier rincón del continente y, entre bambalinas, no se descarta que probablemente el acuerdo con Canadá nunca llegue a ser ratificado del todo.

Si finalmente el CETA descarrila porque alguno de los Estados Miembros de la UE no lo ratifica o, incluso, si un Tribunal Constitucional o una institución similar falla en contra de la compatibilidad entre el CETA y alguna de las Constituciones nacionales, finalizaría la aplicación provisional del acuerdo. La duda estriba en saber cuándo va a ocurrir esto ¿será inmediato el cese de la aplicación? ¿Habrá un tiempo mínimo para que el CETA muera definitivamente?

Esta cuestión ha ocupado, entre otras, un lugar central en el debate que ha llevado hasta el sí de Valonia. Si repasamos los documentos publicados tras la negociación en Bélgica se observa que la aquiescencia valona se ha conseguido mediante la adopción de una resolución firmada por el conjunto de autoridades belgas implicadas. Este texto, resultante de la negociación intrabelga, establece condiciones importantes que pueden lastrar la vida del Tratado.

Las condiciones de Valonia

En primer lugar, y como declaración principal, las autoridades implicadas van a realizar a intervalos regulares evaluaciones de las implicaciones sociales y ambientales de la aplicación provisional. Si una de las entidades federadas informa al gobierno belga de su decisión definitiva y permanente de no ratificarlo, éste deberá notificar en un plazo máximo de un año al Consejo la imposibilidad total de ratificación. Valonia y las otras federaciones siguen teniendo en su mano la muerte definitiva del CETA.

Un segundo punto clave es que los distintos Gobiernos belgas también han acordado elevar ante el Tribunal de Justicia de la UE una solicitud de examen de la compatibilidad del mecanismo de resolución de controversias inversor-Estado (ICS) con los Tratados de la UE. Estas regiones han manifestado en ese mismo texto su negativa a ratificar el CETA si se mantiene el capítulo 8, respecto de la inversión extranjera, tal y como está en el texto.

Además, la resolución incluye una previsión de activar la cláusula de salvaguarda en materia de agricultura, y la obligación de que el Parlamento belga apruebe cualquier iniciativa en materia de cooperación reguladora que trate competencias compartidas con Bélgica.

Las reclamaciones valonas contra el CETA también han estado muy centradas en los posibles cambios de la legislación europea en áreas como los productos transgénicos, en concreto sobre su “autorización, comercialización, crecimiento y etiquetado” en suelo europeo. El texto belga “reafirma que el CETA no afectará a la legislación de la UE” sobre estos alimentos, pero no hace mención, por ejemplo, a posibles problemas en la gestión del agua.

El resto del acuerdo intrabelga se vincula con el contenido de la Declaración interpretativa del CETA que llevaba meses fraguándose y que ha sido engordada y acabada in extremis, como único camino posible para sortear obstáculos que parecían infranqueables.

Realmente ¿qué han firmado la UE y Canadá?

El contenido del CETA finalmente firmado no ha cambiado, es exactamente el mismo que rechazó el Parlamento valón y que ha suscitado las críticas de Estados, movimientos sociales, sindicatos e incluso del propio Tribunal Constitucional alemán. Sin embargo, junto con el CETA se ha firmado una Declaración anexa que debe entenderse como parte del acuerdo.

Esta declaración de 12 páginas contiene dos novedades fundamentales respecto de los textos filtrados antes de que Valonia se rebelara. Por un lado, la Declaración se reconoce a sí misma como interpretación obligatoria en el sentido del artículo 31 del Convenio de Viena sobre el derecho de los Tratados. El CETA, por tanto, debe interpretarse según el sentido que le dé esa declaración, que incluye un listado de los artículos específicos a los que afecta y que deben ser interpretados según sus indicaciones.

Esta contundencia choca con la segunda de las novedades que incluye la Declaración, con afirmaciones que van en sentido totalmente contrario al contenido del CETA. Por ejemplo, en la Declaración se reconoce que del CETA no se va a derivar un trato más favorable para los inversores extranjeros que para los nacionales. Si aplicamos estrictamente esta idea, directamente hemos de eliminar del texto el mecanismo de solución de controversias inversor-estado (ICS), lo cual significaría dejar caer una de las piezas fundamentales del Tratado. ¿Cuál puede ser la solución? ¿Están diciendo realmente una cosa y la contraria? La respuesta puede estar en el propio artículo 31 del mencionado Convenio de Viena, donde se señala que la interpretación de todo tratado debe realizarse en primer lugar atendiendo a su texto y en segundo lugar a las declaraciones anexas. Si se aplica esta norma de manera rigurosa queda claro que, en todo caso, va a primar lo que diga el CETA, lo que sin duda resta valor a la Declaración que tantos esfuerzos ha costado firmar.

El anexo parece escrito para fomentar la tranquilidad. Su preámbulo tiene un aroma conocido y repite las bondades del CETA y sus potencialidades para impulsar la economía, incluyendo afirmaciones como que “el principal propósito del comercio es aumentar el bienestar de la ciudadanía”; el reconocimiento del derecho a regular; el reconocimiento de la capacidad de ambas partes de plantear y conseguir sus “objetivos legítimos de políticas públicas” decididas por sus instituciones democráticas; o la afirmación de que el CETA no rebajará los estándares y regulaciones relativas a la salud, protección del consumidor, ambiente o protección de los derechos laborales. Ambas partes reafirman su compromiso con el principio de precaución y reiteran que la cooperación en materia normativa será voluntaria, algo que es evidente según el capítulo 21 del CETA. No se explica en cambio que si una de las partes decide “voluntariamente” apartarse del método de cooperación debe justificarlo y esta justificación no es sencilla.

A partir de ahí la Declaración aborda los temas que más reticencias y polémica han despertado durante las negociaciones: el derecho a regular de los Estados y sus entidades, los mecanismos de cooperación reguladora, los servicios públicos, el ICS (el mecanismo de arbitraje entre inversor y Estado), el desarrollo sostenible (en cuestiones laborales y ambientales), las consultas con los agentes sociales, la contratación pública, el agua, las pymes o la protección de los pueblos aborígenes de Canadá.

En muchos de estos puntos la Declaración es una mera repetición de lo dicho hasta ahora: buenas intenciones sin modificar el texto del CETA. Sin embargo, hay algunas novedades como la mención a los sistemas de seguridad social, que se reconocen expresamente fuera del ámbito del tratado, y quedan exentos de las obligaciones de liberalización establecidas para el conjunto de los servicios en diversos capítulos del CETA.

Otro ejemplo es la materia laboral, ya que se afirma que los mecanismos de sanción por incumplimiento de los estándares laborales (mínimos) serán vinculantes, un extremo que no está establecido en el tratado y que, sin duda, generará confusión a la hora de activar estos mecanismos. Una parte positiva es que se remarca que el CETA no afecta a los derechos de negociación colectiva y de huelga.

Menos clara resulta la parte de la declaración que atañe a la contratación pública: se afirma que ninguna previsión del CETA va a ser un obstáculo para la introducción de cláusulas sociales y ambientales, pero el contenido del Tratado apunta a lo contrario. También se subraya que los stakeholders, o partes con intereses en el CETA, no son solo empresas, sino sindicatos, grupos ecologistas, cosa que hasta ahora no se contemplaba.

La parte dedicada a la protección de la inversión extranjera es la que más profundamente afecta al contenido del CETA. Para matizar la frase comentada sobre la no discriminación entre inversores extranjeros y nacionales, en la Declaración se indica que el “trato igual”  significa que los inversores extranjeros pueden, que no deben, utilizar los tribunales estatales. Además, se clarifica que una modificación normativa no puede ser objeto de un recurso de un inversor, y que sólo las empresas con un claro vínculo con Canadá o la UE podrán utilizar estos mecanismos (lo que no es óbice para que el mecanismo siga siendo una avenida para las empresas de EEUU porque muchas tienen filiales en Canadá).

La Declaración incluye cuestiones que ya se habían afirmado como un maquillaje que no cambia el corazón del mecanismo de ICS (jueces seleccionados por su currículum, un código de conducta, normas de remuneración, etc). Ante este contenido, los sectores críticos recuerdan que el principal problema es que el mecanismo de ICS genera una justicia paralela sólo al alcance de las empresas extranjeras, algo que no cambia con la Declaración anexa. Haciendo bandera de esta nueva aproximación a los mecanismos de solución de controversia inversor-Estado, la Declaración confirma la voluntad de la UE de caminar con rapidez y con el apoyo de Canadá hacia una Corte Multilateral de Inversiones.

También es importante señalar que la Declaración incluye la cuestión del agua. Aunque la Comisión había prometido dejar este asunto fuera del acuerdo, el European Water Movement ha analizado el capítulo del CETA sobre ‘Derechos y obligaciones relacionados con el agua’ y concluye que facilitará en Europa y Canadá “el acaparamiento del agua por parte de empresas multinacionales”. Aunque este capítulo considera que el agua no es un bien ni un producto y, por tanto, queda fuera del acuerdo comercial, el European Water Movement alerta de que sus usos posteriores como mercancía (agua potable, saneamiento o riego agrícola) sí abren la posibilidad de que esté sujeta a los mecanismos del CETA. Para contrarrestar estas críticas, se ha introducido una cláusula interpretativa asegurando que “nada en el Acuerdo obliga a la UE a permitir el uso comercial del agua para cualquier propósito”.

Tras el CETA, ¿está muerto el TTIP?

Juncker y su equipo, la autodeclarada “Comisión política y no de tecnócratas”, tienen serios problemas para sacar adelante su agenda política y especialmente uno de sus pilares, la política comercial. En el último choque de trenes europeo se ha evidenciado cómo, en este tema, lo que debería haber sido un paseo triunfal se ha convertido en una pírrica victoria y esto va a afectar sin duda al TTIP.

La suerte del tratado con los Estados Unidos está en sus horas más bajas. Los socialistas del continente están divididos y tienen por delante muchas votaciones para ahondar en sus contradicciones, sobre todo por sus repetidas sentencias de muerte al TTIP. El tiempo dirá si se materializan estas sentencias de muerte de ciertos políticos franceses y alemanes en horas preelectorales pero, de momento, ponen palos en las ruedas de los Tratados de Libre Comercio de nueva generación. Por añadidura, una gran parte de la ciudadanía conoce el CETA, el TISA –Acuerdo sobre el Comercio de Servicios que negocian 23 miembros de la OMC– y sobre todo el TTIP.

La lucha pública de Valonia en las dos últimas semanas ha supuesto un espaldarazo y un reconocimiento a la labor de las campañas y movimientos sociales que, en palabras de sus miembros, van a seguir peleando para extender el conocimiento y el rechazo de estos tratados al conjunto del continente. Como apuntan desde los movimientos de rechazo al CETA, “puede parecer que hemos perdido una batalla, pero hemos salido con la moral alta y el grueso de las tropas intactas, no todos pueden decir lo mismo. Ahora no vamos a bajar la guardia, tenemos por delante la votación en el Parlamento Europeo y hay que seguir en las calles”.

Fuente: http://ctxt.es/es/20161026/Firmas/9231/CETA-firma-del-acuerdo-UE-Canada.htm

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Acción Social

Concentración en Solidaridad con las Nais (Madres contra la impunidad)


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#RNtvLucha12


l12En el décimo segundo programa de Rojo y Negro Lucha se incluyen reportajes de los siguientes conflictos:

  • Contact Center, Convenio Telemarketig que afecta a más de 80.000 trabajadoras y trabajadores
  • Remunicipalización del servicio de parques y jardines en el ayuntamiento de Madrid
  • La Once persigue a los afiliados de CGT por denunciar esternalización de las ventas

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Acción Sindical Unipost

CGT convoca paros totales indefinidos en Unipost a partir del 7 de noviembre de 2016

unipost-abuso-300x300UGT, CCOO y USO ROMPEN LA UNIDAD SINDICAL CON UNA CONVOCATORIA DE PAROS DEFINIDA QUE ELL@S MISM@S MANIFIESTAN NO SABER POR QUÉ LAS HAN ESTADO CONVOCANDO CUANDO SUS DELEGAD@S NO LAS SECUNDAN.

El viernes 28 de octubre de 2016 CGT se reunió con el resto de las fuerzas sindicales en UNIPOST para tratar de consensuar nuevas movilizaciones visto que la empresa continúa sin abonar lo que se nos debe a l@s trabajadores/as. En la tercera fase de movilizaciones de la Unidad de Acción la intención de la CGT ha sido el incrementar la movilización con una huelga de carácter INDEFINIDO, tal y como l@s trabajadores/as de UNIPOST nos han transmitido, a lo cual el resto de fuerzas SE NIEGAN cuando, al haber sido mayoría en el Comité de Huelga que se hubiera formado, podían haber desconvocado en cualquier momento si así lo hubieran considerado aunque CGT hubiera estado en contra. Además, consideraban que sus delegad@s no debían de hacer los paros si no querían, y más aún, ni siquiera les iban a persuadir de la necesidad de dar ejemplo de lucha siendo l@s primer@s en secundar la huelga, y encima ¡¡¡CUANDO SU PROPIO SINDICATO ESTÁ CONVOCANDO!!! Vamos que le pides a l@s trabajadores/as que secundes los paros pero no a tod@s tus delegad@s, hasta ahí podíamos llegar… Bueno hay centros que ni siquiera abogan por que se realicen los paros argumentando que la Unidad Sindical no existe en todos los centros y que no van a respetar lo que la Unidad decida si no están de acuerdo. Por lo que CGT no podía pasar otra vez es por otras 2 semanas de paros parciales como en octubre y no haber podido seguir en la lucha cuando seguimos sin cobrar y la empresa sigue mintiendo descaradamente, l@s trabajadores/as se han sentido desprotegid@s, y eso no puede ser. No es cierto que CGT quisiera imponer nada al resto de fuerzas sindicales, todo han sido excusas baratas para no querer coger el toro por los cuernos y, con valentía, coraje, lucha y dignidad, dar un paso firme al frente y endurecer las movilizaciones visto el resultado de las habidas hasta el momento sin conseguirse que la empresa pague lo adeudado, además l@s trabajadores/as ya han llegado a un punto dramático en muchos casos y no se podía andar con huelgas banales.

CGT ha estado dispuesta a llegar a un acuerdo de movilizaciones conjuntas pero no a cualquier precio, e insistimos, sólo se pedía lo que l@s trabajadores/as nos habían demandado, más horas de paros y que fueran indefinidos. Por el contrario, los otros sindicatos pretendían que acatáramos lo que entre ellos decidieran al ser mayoría. Esta acción la interpretamos como lo que es, SÓLO BUSCABAN ROMPER LA UNIDAD DE ACCIÓN HACIÉNDONOS TRAGAR CON UNAS MOVILIZACIONES QUE LLEGADOS A ESTE PUNTO NO TENÍAN SENTIDO QUE SE VOLVIERAN A LLEVAR A CABO. En cuanto a la indefinición de las movilizaciones que se convocasen es algo que tod@s sabemos que era -y es- necesario para poder desarrollar una mayor presión que haga que nos paguen que es por lo que trabajamos. En lo referente a las horas de paros CGT estaba dispuesta a ceder, y había margen a pesar de lo que digan, para que los paros fueran parciales en lugar de totales, con la salvedad de que debían de ser más horas de paros al día para que la producción se viera mermada considerablemente, y que los retrasos en el reparto y la acumulación de envíos fuera aún mayor, pudiéndose llegar a conseguir que a consecuencia de la presión de los paros y las quejas de los clientes la empresa se apresurara en conseguir la financiación necesaria para cumplir con los pagos a sus trabajadores/as y, por tanto, alcanzar los objetivos marcados en la convocatoria de huelga. Ya estamos hart@s de las constantes mentiras de la dirección, de su nula credibilidad, de flecos que nunca acaban de resolverse, de firmas que no llegan, de comunicaciones de que está al caer el dinero pero lo que se dice al caer al caer no está, de correos informando de que en breve sabrán algo pero lo único que sabemos es que la pasta no llega y de que no pagan, de créditos que empezamos a pensar son puro espejismo ya que la empresa a petición de CGT se niega a facilitar más información como documentos que acrediten la operación y cuáles son las condiciones, esta negativa nos da que pensar en otro tipo de operaciones contrarias a los intereses de l@s trabajadores/as. Y mientras en los próximos días, el jueves 3 de noviembre de 2016, la empresa cita a las secciones sindicales para hablar de planes de viabilidad cuando no es capaz de cumplir el último que estamos padeciendo. No señores dirigentes de Unipost, más tomaduras de pelo no les vamos a consentir. CGT lo dejó bien claro en la reunión que mantuvimos las secciones el pasado miércoles 26 de octubre de 2016, para CGT hay que convocar de forma indefinida hasta conseguir el objetivo de que NOS PAGUEN LO QUE NOS DEBEN, y es por ello que sin más dilación CGT HA CONVOCADO PAROS TOTALES INDEFINIDOS A PARTIR DEL PRÓXIMO 7 DE NOVIEMBRE DE 2016. COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS DE UNIPOST HA LLEGADO EL MOMENTO DE IR A POR TODAS Y A POR ELLO DEBEMOS IR UNID@S L@S TRABAJADORES/AS, BASTA YA DE CONSTANTES MENTIRAS, DE QUE L@S TRABAJADORES/AS CUMPLAN PERO DE QUE UNIPOST NO, DE INFINITOS SACRIFICIOS, DE SER L@S TRABAJADORES/AS QUIENES DURANTE AÑOS ESTEMOS MANTENIENDO EN PIE LA EMPRESA CON ESFUERZOS Y MÁS ESFUERZOS IMPUESTOS POR SU NEFASTA GESTIÓN, PERO YA NO PODEMOS MÁS, SÓLO PEDIMOS LO NUESTRO Y LUCHAREMOS POR ELLO CAIGA QUIEN CAIGA. En los próximos días acudiremos a los centros de trabajo para pedir vuestro apoyo a las movilizaciones que convoca CGT porque creemos que son necesarias, aunque más vital e importante es que l@s trabajadores/as las respaldéis y las secundéis.

¡¡¡UNIPOST BASTA DE MENTIRAS Y PAGA LO QUE DEBES YA!!!

¡¡¡HACÍA FALTA YA UNA HUELGA INDEFINIDA EN UNIPOST!!!

CGT-Unipost

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Acción Social Internacional

COMUNICADO CONJUNTO DEL CNI Y EL EZLN EN APOYO A LA DIGNA RESISTENCIA DE LA TRIBU YAQUI


unnamedOctubre el 2016.

A LA TRIBU YAQUI,

A LOS PUEBLOS Y GOBIERNOS DEL MUNDO.

Desde los pueblos originarios que conformamos el Congreso Nacional Indígena y las comunidades zapatistas, enviamos nuestra palabra sencilla y solidaria a la Tribu Yaqui, a su gobierno tradicional y sus tropas, para expresarles que estamos con ustedes en estos difíciles momentos, tras los enfrentamientos ocurridos el pasado 21 de octubre en Lomas de Bácum.

Repudiamos la confrontación y la discordia que los malos gobiernos  y sus capataces las empresas nacionales y extranjeras, promueven y siembran en las comunidades, con la ambición de quedarse con el gas, el agua y los minerales del territorio Yaqui, para lo cual los poderosos fomentan la división  como una herramienta para imponer la muerte y la destrucción sobre nuestros territorios, porque para ellos sólo significamos más poder y más dinero.

Como pueblos, naciones y tribus del Congreso Nacional Indígena, así como pueblos zapatistas, saludamos la defensa del territorio de la tribu yaqui, llamamos a la unidad ante un enemigo que es uno solo y que va por todo lo que como pueblos tenemos y que hace posible nuestra organización colectiva, nuestra historia, nuestra lengua y nuestra vida.

En las diferentes geografías de la resistencia de los pueblos originarios de este país, los malos gobiernos están usando a nuestra propia gente para generar violencia entre hermanos, que les garantice la imposición de los proyectos extractivos de muerte, las reformas estructurales, la destrucción de la organización comunitaria y generar el terror entre los que luchan, para los que contrario a los capitalistas, la vida y el futuro de los pueblos significa todo.

Llamamos a la sociedad civil nacional e internacional, a los pueblos originarios, a la sexta nacional e internacional y a los medios libes de comunicación a estar atentos y exigentes del respeto que merecen los pueblos indígenas en su organización autónoma y libre determinación

Octubre de 2016

Por La Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos

Nunca Más Un México Sin Nosotros

Congreso Nacional Indígena

Ejército Zapatista de Liberación Nacional

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Acción Social TTIP

La gobernanza europea dobla el brazo de Bélgica y avanza hacia la firma del CETA

Pablo Elorduy

El pulso entre el Parlamento de Valonia, una de las federaciones belga, y el conjunto de los poderes de la Unión Europea continuará con la inminente firma del acuerdo Económico y Comercial Global entre la UE y Canadá, tras ceder Bélgica al ultimátum planteado por Comisión y Consejo europeo.

Charles Michel, primer ministro belga, ha anunciado a mediodía que su Gobierno levanta el veto al tratado de inversiones entre la Unión Europea y Canadá (CETA por sus siglas en inglés). El ultimátum de la gobernanza de la Unión Europea ha dado sus frutos y el Tratado sigue quemando etapas para su entrada, provisional, en vigor.

fb_header21En verano, la Comisión Europea, maniobró para que el Tratado, considerado Mixto –esto es, que tiene que ser ratificado en cada uno de los 38 Parlamentos nacionales y regionales– pudiera entrar en vigor de forma provisional antes de esa ratificación, que dependerá en países como Francia y Alemania de las cámaras resultantes de sus próximos procesos electorales.

Quedaba así allanado el camino para que el CETA comenzase a andar con el voto de los Gobiernos actuales, incluido el Ejecutivo español, en funciones hasta que se produzca la investidura de Mariano Rajoy. El Gobierno en funciones maniobró en verano para la ratificación exprés del CETA sin haber informado ni consultado al Congreso de los Diputados ni al Senado ni los Gobiernos de las Comunidades Autónomas.

El plan hubiera seguido su curso de no ser por la tenacidad del Parlamento de Valonia. El trabajo de 18 meses de esta cámara federal dio como resultado un ‘no’ fundamentado en varios aspectos. Entre otros, Valonia consideró que los derechos con que contarán los inversores en el Tratado entre la Unión Europea y Canadá constituyen «un atentado contra los derechos laborales, sociales y ambientales».

En concreto, el tribunal de diferencias entre estados e inversores, conocido como ISDS o como ICS, ha sido el motivo del rechazo belga. La gobernanza europea, en un juego de palo y zanahoria, ha hecho una declaración conjunta con Canadá para atraer el ‘sí’ de Valonia, pero no se han producido retoques en el Tratado. El Tribunal de arbitraje será la clave de una posible ratificación definitiva del tratado, que Valonia supedita a la desaparición del mecanismo.

Conservadores, socialdemócratas y liberales europeos obtienen así una victoria sobre la bocina –incompleta, ya que el Acuerdo se puede rechazar en los Parlamentos regionales– que se produce apenas unas horas después de que se anunciase el fracaso de las negociaciones con Canadá. En el Parlamento Europeo, el grupo de la izquierda GUE/NGL ha reaccionado hablando del «carácter antidemocrático» de una Unión Europea que, según la diputada de Izquierda Unida, Marina Albiol «pretende imponer sus políticas neoliberales por las buenas o por las malas” a los parlamentos elegidos democráticamente.

El activista Tom Kucharz, de Ecologistas en Acción, parte de la campaña contra los acuerdos de libre comercio, declara a Diagonal que «las presiones y los chantajes feroces de la Unión Europea, de la patronal europea y de los gobiernos europeos como el alemán y francés han surtido efecto», y compara la situación con el «golpe» a Grecia para la firma del tercer memorándum de entendimiento con la troika.

Para Kucharz, se ha unido a la presión de la Comisión Europea, una «presión inaceptable» del gobierno belga, «de corte derechista y ultra liberal a los gobiernos regionales como el de Valonia amenazando con los recortes en subvenciones u otras consecuencias políticas y económicas».

Desde Bruselas, se advierte del papel que ha jugado el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, en la presión a Bélgica, un papel para el que no está legitimado por mandato. Tras el pulso, el Tratado debe volver al Parlamento Europeo y a los 38 Parlamentos nacionales y regionales de la UE. La clave, señala Kucharz, es la mención a la obligación de “notificar” a la UE cualquier rechazo de los parlamentos regionales» porque con ello se paraliza la aplicación provisional, otro de los puntos anti-democráticos que se buscar aprobar en el Consejo de la UE, así se paraliza el proceso de ratificación y en consecuencia el tratado no entraría en vigor. Una posibilidad que sigue siendo bastante probable por el fuerte rechazo de la mayoría de varios parlamentos regionales belgas», concluye Kucharz.

El tribunal de arbitraje y otros secretos del CETA

Información de Tom Kucharz.

La declaración de hoy entre gobierno federal belga y gobiernos regionales de hoy también incluye que los jueces del Sistema de Tribunal de Inversión que CETA crearía tendría que estar formado por «jueces profesionales», algo que no recoge el tratado CETA y por lo tanto es improbable que se cumpla esta condición del acuerdo belga. Se trata, en todo caso de un tribunal de arbitraje privado que seguiría siendo una justicia privatizada y paralela a la justicia doméstica con derechos especiales de los inversores por encima del resto de la población. Por ejemplo, Estados y comunidades afectadas por violaciones a los Derechos Humanos por parte de los inversores no podrían presentar una demanda en este tribunal de arbitraje, El documento recoge también la exigencia de una garantía para que pequeñas y medianas empresas puedan acceder a este sistema de arbitraje, pero es una trampa porque no tienen los recursos económicos necesarios (varios millones de euros) para costear estos procesos. Investigaciones académicas muestran que en el 95% de todas indemnizaciones concedidas en los casos judiciales de arbitrajes internacionales privados los grandes ganadores de estos casos fueron grandes corporaciones (de más de 1.000 millones de dólares USA en ingresos anuales) e individuos súper ricos (con más de 100 millones de dólares de riqueza).

La declaración también recoge cláusulas para consumidores y agricultores para activar una protección y apoyos económicos específicos, pero como tales cláusulas no están integrados en el tratado CETA, tendría que ser el propio gobierno belga en este caso quien asumiera las medidas. Mientras en el CETA no hay ninguna obligación para las empresas transnacionales y los actores financieros especulativos, sí legisla de forma contundente para garantizar los beneficios de dichos actores corporativos en detrimento de las condiciones de vida de las mayorías sociales.

También habla del deseo de excluir los servicios públicos del CETA, pero es una declaración de buenas intenciones porque está demostrado que los servicios públicos no están excluidos del CETA y más bien sufrirían una profundización de procesos de privatización, externalización. CETA incluso impide las re-nacionalizaciones.

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Acción Social

El fantasma de Buenamuerte ronda las pensiones

Le llamaban Buenamuerte y siempre había trabajado en la mina. Sus esputos negros son todo un presagio del futuro que aguarda a los protagonistas de Germinal, la inmortal novela de Emilio Zola. Cincuenta años bajando a la mina, tres accidentes graves y una sucesión de trabajos extremadamente duros desde que tenía ocho años. Ahora, ya anciano y carcomido por la silicosis, acarrea carbón en el pozo de Voreaux mientras espera vanamente una pensión de 180 francos que le permitirá descansar.

teoria-de-las-pensionesTestigo privilegiado del conflicto que atraviesa la novela, el viejo sigue trabajando hasta que la enfermedad interrumpe de manera abrupta una trayectoria laboral que se prolonga durante toda la vida. Su sentido del humor y su proverbial resistencia lo hacían muy querido por sus compañeros, que como no reventaba le llamaban Buenamuerte. Su figura ilustra y resume uno de los rasgos más obscenos del capitalismo durante el siglo XIX: la utilización abusiva de los ancianos como mano de obra barata por parte de las empresas.

Como si de un déjà vu se tratase, el fantasma de Buenamuerte ronda nuevamente las pensiones de los jubilados. La ministra de Empleo y Seguridad Social en funciones, Fátima Báñez, ha anunciado que cuando arranque la legislatura el Gobierno permitirá compatibilizar la pensión de jubilación con la realización de cualquier trabajo por cuenta propia o ajena, elevando del 50 al 100 por cien la cuantía de la prestación que puede simultanearse con el desarrollo de una actividad profesional. Recordemos que, desde su introducción en 2013, la denominada “jubilación activa” implica una reducción del 50 por cien en la cuantía de la prestación a percibir por el beneficiario con independencia de la jornada efectivamente realizada, lo que supone una importante limitación en el recurso a esta modalidad de jubilación. Adicionalmente, para reforzar la sostenibilidad del sistema de Seguridad Social, se contempla una cotización especial de solidaridad del 8%, no computable a efectos de prestaciones, corriendo el 6% a cargo de la empresa y el 2% a cargo del trabajador.

Por lo pronto, la intención del Gobierno es difícilmente conciliable con el tenor literal del artículo 213 de la Ley General de la Seguridad Social, donde se establece que la pensión de jubilación “será incompatible con el trabajo del pensionista, con las salvedades y en los términos que legal o reglamentariamente se determinen”. Esta norma, ahora cuestionada, traslada al orden jurídico una conquista histórica del movimiento sindical: la garantía del retiro obrero en condiciones de bienestar y “suficiencia económica”, por retomar la expresión del artículo 50 de la Constitución Española de 1978.

Partiendo de esta base, los diversos instrumentos que permiten compatibilizar el trabajo y la pensión en nuestro ordenamiento, como la jubilación flexible, la jubilación parcial o la anteriormente citada “jubilación activa”, están rodeados de cautelas y han tenido muy poca incidencia práctica. Ahora, la ministra apunta a la supresión de estas limitaciones y a la plena normalización de lo que siempre ha sido una excepción, es decir, la compatibilidad entre el trabajo y el disfrute de la pensión de jubilación.

En nuestra opinión, esta opción legislativa está relacionada con las últimas reformas del sistema de pensiones aplicadas en nuestro país, que implican un recorte sustancial en la cuantía de las prestaciones. Como cabía esperar, sus efectos se despliegan de manera progresiva y no se percibirán plenamente hasta la entrada en vigor del factor de sostenibilidad en 2019, pero ya han empezado a sentirse en el poder adquisitivo de las pensiones. Si consideramos la revalorización prevista para el año próximo en el plan presupuestario que el Gobierno acaba de enviar a Bruselas (0,25 por ciento), las conclusiones son inapelables. La evolución acumulada y comparada del IPC y de las revalorizaciones aplicadas desde 2011 revela que las pensiones han sufrido una pérdida de poder adquisitivo del 3,55 por ciento en el caso de las prestaciones superiores a 1.000 euros, y del 2,55 por ciento para cuantías inferiores a esa cifra. Todo hace pensar que esta tendencia persistirá y se intensificará en los próximos años, obligando a muchos jubilados a compatibilizar el cobro de la pensión con el desarrollo de una actividad laboral.

Ya ocurre en otros países de Europa. En Alemania, por ejemplo, la reforma de la jubilación acometida en 2004 introdujo un factor de sostenibilidad que vincula las pensiones a la evolución de la población activa, lo que ha supuesto una importante reducción de las mismas con el transcurso del tiempo. Según Carmela Negrete, el número de jubilados que se ven forzados a trabajar se incrementa continuamente, alcanzando la nada despreciable cifra de 140.000 pensionistas sólo en la región de Baviera.

Para escapar de la pobreza, los ancianos aceptan los llamados minijobs, una suerte de trabajos mal pagados y no cualificados en los que se exponen a todo tipo de abusos. En el país teutón, los pensionistas se han convertido en una reserva de mano de obra barata y fácilmente explotable. Si se cumplen las previsiones de Fátima Báñez, España transitará por la misma senda y abrirá la puerta a la sobreexplotación de las personas durante la tercera edad. Sin olvidar que, con ello, la Seguridad Social podrá seguir recaudando las correspondientes cotizaciones, lo que no es cuestión menor ante una previsión de déficit de casi 19.000 millones de euros en 2017.

En nuestro país, muchos ancianos atraviesan una existencia precaria. El 20% de las pensiones contributivas y la totalidad de las no contributivas se encuentran por debajo del umbral de pobreza. El 72% de los jubilados perciben una pensión inferior a 1.100 euros y el 49% está por debajo de 700 euros. Muchos de ellos ni siquiera han acabado de pagar su hipoteca. Las reformas gubernamentales los están convirtiendo en una fuente de trabajo precario y mal pagado, permanentemente dispuestos a aceptar cualquier cosa con tal de evitar la exclusión social. Pero no sólo eso. La creciente desesperación de los ancianos representa una amenaza formidable para los trabajadores jóvenes que se encuentran en la periferia del mercado laboral. En cierto sentido, desempeñan un papel similar al de los inmigrantes: mucho más baratos que los jóvenes y provistos de una amplia experiencia laboral, pueden ser una opción muy atractiva para las empresas, especialmente en aquellos puestos en los que la edad no sea un elemento determinante.

El viejo contrato social, que representaba un compromiso entre generaciones, se está deshaciendo ante nuestros ojos. El Gobierno se dispone a acometer la enésima reforma de las pensiones, recortando aún más las ya exiguas prestaciones y convirtiendo a los ancianos en trabajadores pobres. Los Pactos de Toledo forman parte del pasado. El movimiento sindical debe prepararse para una batalla decisiva y exigir una reforma que provea mecanismos de financiación suficientes y adecuados para garantizar, e incluso mejorar, las pensiones. En definitiva, un nuevo contrato social basado en la solidaridad y al servicio de la ciudadanía.

En el camino encontrará la simpatía de la inmensa mayoría de la población, que no desea seguir trabajando tras alcanzar la edad de jubilación. Y encontrará, también, la complicidad de poderosas fuerzas sociales que han emergido al calor de la crisis y constituyen en la actualidad la izquierda más fuerte de Europa. El fantasma de Buenamuerte sobrevuela las pensiones, no dejemos que se apodere de ellas.

Fuente: https://www.diagonalperiodico.net/global/32052-fantasma-buenamuerte-ronda-pensiones.html

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Acción Sindical Telemarketing

“Puede que nos encontremos con una patronal envalentonada con el futuro gobierno del PP”

“Por motivos ajenos a nuestra empresa le informamos de que no podremos atenderle”. Esta es la locución que se pudo escuchar en los teléfonos de atención al cliente de muchas compañías los pasados 22 y 29 de septiembre, días de paros parciales, o el 6 de octubre, en el que se celebró la jornada de huelga en muchos call-center alrededor del Estado. A dos días de una nueva reunión con la patronal, entrevistamos a Santiago Alonso, Responsable Estatal de Telemarketing de CGT y miembro de la comisión negociadora del nuevo convenio de Telemarketing, para que nos cuente cuál es la correlación de fuerzas de cara a la negociación.

santi_tlmk_alvaro_minguito¿Por qué el sector del telemarketing aparece ahora como un brazo de lucha laboral importante?

Por los despidos en el día a día, asumidos como algo normal. Porque ir al baño se convierta en una amenaza de sanción. Por los horarios imposibles, las condiciones insalubres, los salarios de miseria, por las empresas con un 70% de mujeres sin que existan Planes de Igualdad, etc. Porque estas condiciones laborales son las de centros de trabajo con más de mil personas en muchos casos, y porque dada la juventud y la feminización de los trabajadores de este sector, nos hemos enfrentado a gente que no había hecho sindicalismo antes. Creo que todos estos factores explican porque se han dado las condiciones materiales para la creación de la coordinadora de Telemarketing. Esta lleva 15 años ya trabajando con el fin de acabar con los convenios colectivos que han ido instaurando una mayor precariedad.

¿Por qué apostar por una lucha a la ofensiva en el actual clima político y sindical?

Hace dos años y medio hicimos asambleas en todo el Estado y discutimos la creación de una plataforma a la ofensiva. Queríamos mejorar las condiciones laborales que tenemos en el sector. No se trataba sólo de parar más recortes, sino de que no nos vale el convenio actual. De ahí la consigna “Otro convenio es posible”. Muchos tenían miedo a perder los puestos de trabajo, más en el contexto de crisis de hace dos años, cuando se aprobó la plataforma. Pero a medida que nosotros pedíamos mejoras, la patronal, también muy a la ofensiva, hablaba de cambio de horarios, eliminación de las horas médicas, contención salarial, etc. En ese contexto nuestras reivindicaciones fueron cobrando fuerza. No queremos un convenio de continuidad, queremos transformar este sector y por ello hemos detallado punto por punto por qué tienes que tener un tiempo entre llamada y llamada, por qué hay que conciliar mejor los horarios con la vida familiar, etc. Otros sindicatos se han limitado más en sus peticiones, aunque todos rechazábamos las propuestas de la patronal.

¿Cómo se consigue generar conflicto y organizar a los trabajadores en un sector con jornadas parciales, contratos a través de empresas de trabajo temporal y un nivel de rotación que supera el 10%?

Es cierto que el miedo impera en los centros de trabajo. En este sector además es muy difícil llevar a cabo el sindicalismo directo que nosotros practicamos, hablando con cada trabajador. Todos ellos se encuentran sentados con los cascos en sus puestos, y si les hablas te sancionan. No es sencillo, pero la acción sindical no puede desarrollarse desde fuera de los centros de trabajo. Nosotros apostamos por repartir información de manera individual a cada trabajador y crear secciones sindicales en cada empresa. Ahora mismo en el Estado somos 80 secciones y casi 300 delegados. Si los empresarios pudiesen, nos despedirían a todos, los 300, entre los que me incluyo. Pero no lo hacen porque saben que perderían ante cualquier tribunal, que cuando se consigue hacer fuerza y mucha gente empieza a participar, se comienza a perder el miedo. La empresa puede despedir a un trabajador, pero no a 600.

¿Cuáles son vuestras principales reivindicaciones para la mesa de negociación de este jueves?

Hay dos grandes artículos en el convenio colectivo, el 17 y 18, que son nuestra prioridad ya que creemos que son los que instauran la precariedad de manera estructural y constante. En virtud del 18, cada vez que me una entidad cambia de licitación para algún servicio y contrata a otra empresa, los trabajadores son despedidos y pasan a esta última sin mantener los años de antigüedad que tenían en la anterior. El Estatuto de los Trabajadores y las directivas europeas reconocen la subrogación en casos similares, pero nuestro convenio colectivo no lo está aplicando. En cuanto al 17, el tipo de contrato más habitual en el telemarketing es el contrato por obra y servicio. Si la empresa alega que ha bajado el volumen de llamadas, mi contrato de obra termina. Nosotros defendemos que si el volumen de trabajo ha descendido, tendrás que despedirme, pero no puedes decir que mi obra ha terminado.

En tercer lugar, con el anterior convenio de 2010 a 2014 y la excusa de la crisis, perdimos un poder adquisitivo del 5%. Los sindicatos mayoritarios aceptaron no vincular el convenio al IPC la subida salarial. Sin embargo, todas las empresas han aumentado sus beneficios con el convenio anterior, mientras nosotros llevamos año y medio con una subida salarial del 0%. y trabajadoras que cobran 500 o 600 euros al mes. En esta línea, nuestra cuarta y última gran reivindicación es la jornada parcial. Con la jornada completa los trabajadores llegaban a cobrar 800 o 900 euros, pero ahora con cuatro horas se ven obligados a pluriemplearse, siempre con el miedo a perder alguno de los dos y volver a estar en la cuerda floja.

¿Por qué lanzáis vuestras convocatorias ahora con el actual clima político de desmovilización?

Nosotros llevamos 20 meses negociando el convenio colectivo en los que hemos ido comprobando que de nada sirven los cambios políticos por arriba si el movimiento no presiona e intenta cambiar la situación por abajo. Sabemos también que, desde este fin de semana, este jueves nos encontremos con una patronal más dura y envalentonada que antes con la futura de abstención del PSOE y el apoyo de este a un nuevo gobierno del PP. Los empresarios estaban esperando que la inestabilidad política se acabase en su beneficio y así ha sido. Pero con el éxito de la jornada de huelga del 6 de octubre, nosotros vamos a la reunión fuertes y convencidos de que otro convenio es posible. Ya estamos planteando un nuevo calendario de movilizaciones para noviembre y diciembre con el resto de sindicatos y en esa línea seguiremos trabajando.

¿Cómo convencerías al resto de trabajadores de que es importante que apoyen esta lucha? ¿Habéis establecido contactos con otros sectores precarios y organizados?

Evidentemente somos conscientes de que, para cambiar la última reforma laboral de 2012 y frenar todos lo que se avecina el año que viene con el ya por seguro nuevo gobierno de Rajoy, se requiere de una movilización en la calle lo más amplia posible. Nosotros partimos de lo más concreto que son nuestras condiciones laborales del día a día. Nos gustaría que el sector del telemarketing fuera un ejemplo para que la gente viese que puede conseguir avances en sus derechos. Que el telemarketing tiene que dejar de ser ese “curro” que nadie quiere.

¿Cuál ha sido vuestra postura frente al ayuntamiento de Madrid en lo referente al 010?

El 010 es el servicio de atención al ciudadano, donde puedo llamar si tengo un problema en Madrid con Bicimad, la basura, etc. El nuevo gobierno prometió remunicipalizar este servicio y frenar la pérdida de antigüedad de los trabajadores a los que afectaba el artículo 18 del convenio que he mencionado. Sin embargo, la corporación ahora dice que es imposible y que las normas establecidas por el gobierno anterior prohíben la remunicipalización, si bien se va a trabajar por la subrogación. Hay gente del ayuntamiento que cree que esto es una cuestión de voluntad política. Nosotros por nuestra parte seguiremos luchando por una reivindicación histórica como es “a igual trabajo, igual salario” y porque todos los trabajadores de los servicios públicos posean las mismas condiciones laborales.

Fuente: https://www.diagonalperiodico.net/global/32053-puede-nos-encontremos-con-patronal-envalentonada-con-futuro-gobierno-del-pp.html

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Acción Sindical Telemarketing

ATENTO: Cerremos las puertas al mal menor

cgt_convoca_huelga_24h_en_atentoEste martes 25 de octubre se ha celebrado la tercera reunión del periodo de consultas de la MSCT de Gran Público de Movistar. La CGT seguimos manteniendo que no existe causa para la medida. Hemos analizado los informes sobre el tráfico de llamadas que la empresa aporta para justificar los cambios a turno partido, y estos informes, que tratan sobre el mismo tráfico, dan un cómputo de llamadas totales diferentes. Si ya manteníamos que no había causas, esto es una prueba más. Como dato curioso no entendemos que lxs clientxs de Movistar conozcan siempre las ofertas antes que nosotrxs, y que este cambio de horario de atención no se le haya informado aún. La respuesta de la empresa a todo esto es que ya ha facilitado datos suficientes para acreditar las MEGA-MODIFICACIONES. A la propuesta que se puedan hacer tareas administrativas en los horarios afectados, Atento argumenta que no es viable porque lxs cordinadorxs no tienen trabajo suficiente de este tipo, y lxs teleoperadorxs aún menos. A día de hoy todos los sindicatos han exigido la retirada de la MSCT al entender que no se han acreditado las causas. Esto es importante pues la firma de un acuerdo nos imposibilitaría ir a juicio de forma colectiva e individual y una perdida de derechos “sin precedentes” en Atento. Sin embargo la empresa ya ha dejado caer que el jueves puede haber una nueva propuesta sobre la mesa. Es decir, el CUENTO DEL MAL MENOR, esto ya lo conocemos y no nos podemos resignar a aceptar una pérdida salarial, trabajar más fines de semana y asumir turnos partidos que impiden la conciliación y precarizan aún más nuestras vidas. Por tanto, lxs trabajadorxs debemos continuar presionando y exigiendo la retirada de la ModificaciÓn y evitar que ningún sindicato la pueda firmar. Hoy día 26 de octubre la CGT ha convocado paros de 2 horas a nivel estatal y en todos lo servicios. Esperamos tanto el apoyo como la asistencia a las concentraciones que se hagan de lxs compañerxs de UGT, CCOO, STC, USO, CSIF, CIG, STAS, FASGA, LAB y ELA .

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Desmantelamiento del Sistema Público de Pensiones

img_22568Las distintas leyes de reforma del sistema de Seguridad Social en lo relativo a Pensiones, más allá de garantizar la consolidación de nuestro sistema público, universal y solidario, han supuesto la dinamitación del mismo.

La Ley 27/2011 de Zapatero, pactada con todas las fuerzas políticas y los sindicatos CC.OO y UGT, más la Ley 23/2013 reguladora del Factor de Sostenibilidad y del Índice de Revalorización del sistema de Pensiones de la Seguridad Social, han supuesto: la primera, una rebaja –media- en torno al 20%, mientras que la reforma del 2013 sumará una pérdida adicional del 15% por la reducción de la pensión media nominal tras la jubilación.

Aún a pesar de estas rebajas significativas y, en consecuencia, un menor gasto, las cuentas de la Seguridad Social (que tienen presupuesto propio) vienen reflejando déficit contable (ingresos – gastos) a partir del 2011, situándose a finales del 2015 en 16.707 millones de euros.

Dicho déficit conlleva un apalancamiento de las políticas de consolidación fiscal, siendo uno de los factores en las cuentas generales del estado español, que desvía los compromisos con Bruselas, enfrentándose dicho estado al siguiente dilema: o bien aplicar recortes en el gasto (se baraja la cifra de unos 14.000 millones de € en los ejercicios 2016 y 2017), o bien subir los impuestos directos y/o indirectos para obtener mayores ingresos.

La descapitalización de la Seguridad Social

El que se haya tenido que tirar del Fondo de Reserva (la llamada “hucha” de las pensiones), no obedece sino a la grave caída de los ingresos vía cotizaciones (empresariales y trabajadores/as), a los mayores gastos del Estado al tener que abonar las cotizaciones en situaciones de desempleo (el cual se incrementó de manera espectacular a partir del 2011 y hasta el 2013), a los menores ingresos por cotizaciones dada la devaluación masiva de los salarios que se pagan a los nuevos contratos a partir de la reforma laboral del 2012 y al mayor gasto de las y los pensionistas que acceden a la situación de jubilación en estos años.

Los factores que explican la desposesión, el robo y el camino al desmantelamiento de nuestro sistema público de Pensiones:

1.En primer lugar nos encontramos que la gran destrucción de puestos de trabajo, las horas extraordinarias no pagadas y en consecuencia no declaradas y los contratos precarios, suponen una minoración de ingresos de 32.966 millones de euros.

2.El mercado de trabajo: el empleo nuevo que se genera, sus precios salariales por debajo de los 750€ y las cotizaciones de éstos, ha entrado en un campo lleno de minas, que hace crecer el ingreso respecto a los gastos, en tasas negativas. Es decir, se ingresa casi 2 puntos menos de lo que se gasta en prestaciones, mensualmente. Las Tarifas Planas y las exenciones de cotización empresarial (exención de cotizar hasta los 500€), además de las bonificaciones al empleo, permite dejar de ingresar 1.500 Millones de €.

3.La otra gran sangría es el mantenimiento de los topes máximos de cotización y las rentas salariales que se exoneran de cotizar, que ascienden a la friolera de 26.775 Millones de €.

4.Y, en el mismo sentido no reformador de todos los gobiernos, es la no equiparación de las bases medias de cotización entre el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) y el Régimen General, que sustrae otros 7.000 Millones de €.

5.Las subvenciones por bonificaciones de cuotas de la Seguridad Social han supuesto 21.106 millones de ahorro a las empresas, a cambio de crear empleos precarios, inestables y baratos.

6.El recorte en la Ley de Dependencia ha supuesto, en cuatro años, desde que el PSOE “despidió” a cientos de miles de cuidadoras/es, la pérdida de 4.109 millones de euros en cotizaciones.

Las personas, todas: las pensionistas actuales y los millones de personas que accederán a pensión antes o después, tenemos la obligación moral y material de impedir que nos sigan robando y desposeyendo este Derecho Esencial para una vida digna: la pensión pública suficiente para todos y todas.

La MOVILIZACIÓN y el CONFLICTO SOCIAL es la única garantía de nuestros Derechos.

Porque TENEMOS DERECHO A TENER DERECHOS, llamamos a toda la clase trabajadora y a la mayoría social a la MOVILIZACIÓN.

Secretariado Permanente de CGT