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Acción Social

Cine de la clase obrera

La cooperativa Aragó Cinema de Valencia proyecta “La mano invisible”, de David Macián.

La filósofa y voluntaria en las “columnas” anarquistas durante la guerra española de 1936, Simone Weil, experimentó el trabajo en las fábricas -entre ellas las de Alsthom y Renault- entre diciembre de 1934 y agosto de 1935. En el libro recopilatorio “La condición obrera” deja testimonio de lo que allí vivió. En una carta a su amiga Albertine Thévenon, escribe: “Hay dos factores en esta esclavitud: la velocidad y las órdenes (…); una docilidad de bestia de carga resignada. Me parecía que había nacido para esperar, para recibir, para ejecutar órdenes, como si nunca hubiera hecho otra cosa, como si nunca fuera a hacer otra cosa”. Es el punto de partida de la película “La mano invisible”, dirigida por David Macián (Cartagena, 1980), en la que el realizador aborda lo que considera uno de los tabú en el mundo actual: el Trabajo.

El filme, de 80 minutos, proyectado el 7 de mayo en la cooperativa Aragó Cinema de Valencia, se interesa por la acción y los comportamientos de la clase trabajadora actual. Los obreros que aparecen en la película -un carnicero, un albañil, una costurera, un inmigrante que acarrea materiales, una trabajadora de la limpieza o un informático- no reaccionan (o lo hacen algunos, sólo al final) ante un descarnado conflicto en la fábrica. En general responden con la sumisión, aceptan las situaciones como les vienen dadas y acatan órdenes. “No hay una reacción colectiva desde la ira, que debería ser lo más instintivo frente a la explotación laboral”, explica el director de la película y guionista, junto a Daniel Cortázar.

“La mano invisible” está basada en una novela con el mismo título del escritor Isaac Rosa, publicada en 2011 por Seix Barral. La película se estrenó el pasado 28 de abril en las salas cinematográficas, ha recibido dos premios en el Festival Internacional Cinema de Tarragona y el reconocimiento con la selección en el Festival de Cine Europeo de Sevilla “Las nuevas Olas”. Fuera del estado español se ha proyectado en Italia y Austria. Forman parte del reparto, entre otros, Josean Bengoetxea, Edu Ferrés, Elisabet Gelabert, Christen Fallon, Marta Larralde y Esther Ortega. Se trata de actores profesionales aunque no conocidos por el gran público; además, en la búsqueda de mayor realismo, los intérpretes realizaron cursos previos en los oficios que desempeñan en la película.

La obra tiene también algo de autobiografía. Representa, en cierto modo, un conflicto laboral que el director vivió cuando leía la novela de Isaac Rosa. Las mismas condiciones de explotación, que le costaba asumir, mientras otros compañeros lo aceptaban de mejor grado. Sugiere el papel del albañil, que acaba por rebelarse, “aunque finalmente se harta e incurre en el individualismo; busca una salida desde sí mismo, y no a partir del colectivo”, explica David Macián. La costurera, en cambio, sí llama a la huelga y trata de articular una respuesta con sus compañeros: “No podemos continuar diciendo a todo que sí, quiero denunciar las condiciones laborales a las que nos tiene sometidos esta empresa”, exclama la trabajadora textil. El espectador puede presenciar otros picos dramáticos, como la prostituta a la que el camarero le ofrece un estipendio por la limpieza de los baños; o los insultos racistas del carnicero.

El director procede de los de “abajo”, de la clase obrera. Mientras hacía sus primeras incursiones en el sector audiovisual, trabajó en una compañía de seguros que empleaba a unos 2.000 operarios. Y ocurría como en “La mano invisible”. Cada poco tiempo la empresa aumentaba la carga laboral, con un salario que se mantenía en las mismas condiciones o incluso peores, y una dependencia cada vez mayor del concepto “variables”. En la aseguradora no existía siquiera comité de empresa. Esta parte, autobiográfica, es uno de los añadidos de la película a la narración de Isaac Rosa, pero el “mensaje” es muy similar. La novela, de 384 páginas, ahonda en los pensamientos de los personajes y describe muy en detalle los oficios que ejercen, generalmente poco considerados y tratados en las pantallas. Estas descripciones y reflexiones no figuran en el filme, tal vez por su complicada adaptación cinematográfica.

Otra fuente de la se nutre el filme es la película “Danzad, danzad, malditos”, realizada en 1969 por el director Sidney Pollack. Ambientada en los años de la “Gran Depresión” estadounidense, trata de un maratón de baile en el que los concursantes aspiran a salir de la pobreza. También la competitividad y los atropellos se anteponen a la solidaridad entre los trabajadores. Pero “no hay muchas películas que pongan el foco en el factor Trabajo”, lamenta el realizador y guionista. En el campo de la ensayística, la producción se apoya en textos como “Chaws: la demonización de la clase obrera” (2011), del escritor y periodista Owen Jones. Una de las tesis del libro es la satanización que se dio en Gran Bretaña, por parte de políticos y medios de comunicación, de trabajadores tachados de “incultos”, “paletos” y ninguneados por sus empleos poco cualificados. “El resto es clase media”, apunta David Macián; “si no recuperamos la solidaridad, todo será muy difícil”.

Los argumentos del filme corresponden a la ficción, pero también a la realidad. Según el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, el número de contratos firmados en abril de 2017 ascendió a 1,6 millones, pero más de 1,4 millones tuvieron un carácter temporal. Además, en el primer cuatrimestre del año se realizaron más de 6,4 millones de contratos, de los que sólo fueron indefinidos 631.110. En abril de 2017 el INE publicó la Encuesta de Condiciones de Vida del año anterior. De acuerdo con el indicador Arope (medidor de la pobreza), el 27,9% de la población española se halla en riesgo de pobreza o exclusión social; y el 15,3% de los hogares manifiesta llegar a finales de mes “con muchas dificultades”. En ese contexto, subraya David Macián, “hay que empoderarse como trabajador, identificarse como clase obrera y organizarse para reclamar los derechos que nos están robando”.

En la película el director hace intervenir a empleados con diferentes rasgos. Por ejemplo, a una atildada responsable de recursos humanos que realiza las entrevistas y comunica los despidos. Ocupa un rol intermedio, entre la dirección de la empresa y la plantilla. “Se trata de una trabajadora -aclara Macián-, aunque se la observe siempre de parte de la empresa; tampoco se la ve una persona feliz…”. También se incluye una alusión a la multinacional Ford, que en 2017 espera obtener unos beneficios antes de impuestos que rondan los 9.000 millones de dólares, según informó la Agencia Efe. En 2016 alcanzó unas ganancias antes de gravámenes de 10.400 millones de dólares y en neto, de 4.600 millones. En “La mano invisible” el gigante del automóvil conecta a una trabajadora de la cadena de montaje y a otra obrera de la limpieza, las dos empleadas años atrás en grandes factorías. El realizador sugiere de este modo el declive de las moles fabriles en favor de los servicios.

David Macián lamenta las reacciones que en el mundo real -no en la ficción- se están produciendo ante la explotación laboral: “En parte la rabia de los trabajadores se traduce en votos a la extrema derecha”. ¿Y en cuanto a las organizaciones sindicales? Entre 2009 y 2015, durante los años de crisis, los sindicatos mayoritarios (Comisiones Obreras, UGT, CSIF y USO) perdieron 584.788 afiliados, según informó el diario Expansión citando datos de estas organizaciones. “Algo falla -apunta David Macián-, no están sabiendo reaccionar y se aprecia una falta de conexión con la ciudadanía; tal vez la solución deba venir más bien de los sindicatos ‘alternativos’, pero sobre todo -insisto- de los ciudadanos organizados: la esperanza está ahí, en los trabajadores de ‘Coca-Cola en lucha’ o las limpiadoras de los hoteles”. Aunque se dan circunstancias que conducen al pesimismo y evidencian la insolidaridad de clase, señala el realizador. Por ejemplo cuando se acepta el discurso dominante ante una huelga en la estiba, los trenes o el metro. “Entonces hay gente que se caga en todo porque llega tarde a casa o al fútbol”.

En la producción de “La mano invisible” los promotores han mantenido la coherencia ideológica. Todo ha funcionado de manera cooperativa. Pero la tarea no ha resultado fácil, dado que el coste medio para producir una película en España oscila entre un millón y 1,5 millones de euros. Ningún trabajador ha cobrado, es más, los salarios se han reinvertido en la obra. “Hemos sufrido mucho”, revela el director, tras la proyección y coloquio sobre la película, en un acto en el que también participaron la activista de la Campaña por el Cierre de los CIE, Ana Fornés; el escritor y periodista Alfons Cervera; la sindicalista de la CGT, Emilia Moreno; el portavoz de Intersindical Valenciana, Vicent Mauri, el sociólogo José Manuel Rodríguez. El producto final –desde las primeras lecturas y guiones- es fruto de cinco años de trabajo. Y la financiación, se basó en campañas para sumar un apoyo económico que podía oscilar entre cinco y 500 euros. Aunque se dio el caso de empresas cooperativas que aportaron cantidades superiores. De ese modo, se logró concluir una película que adapta una novela y trata de una representación teatral en el interior de un polígono de fábricas. Y principalmente de la explotación y antropofagia de la clase obrera.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=226389

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Acción Social Internacional

Manifiesto de solidaridad con los presos políticos palestinos en huelga de hambre en las cárceles israelíes con ocasión de la conmemoración de la Nakba

Con ocasión de la conmemoración de la Nakba el próximo 15 de mayo y en recuerdo de la catástrofe que sufrieron los palestinos la expulsión de 800.000 personas de sus hogares en 1948 con el establecimiento del Estado de Israel, las organizaciones abajo firmantes desean manifestar su solidaridad con el pueblo palestino y muy particularmente con los prisioneros políticos palestinos en huelga de hambre en las cárceles israelíes desde el pasado 17 de abril, Día Nacional del preso político palestino.

Más de mil seiscientos presos políticos palestinos están en huelga de hambre en este momento en una acción sin precedentes como protesta por las condiciones infrahumanas en las que viven. Ante las humillaciones, torturas, carencia de atención sanitaria, alimentaria y educativa, los presos políticos palestinos, como en ocasiones anteriores, han tomado la firme determinación de realizar una huelga de hambre hasta que sus justas peticiones sean atendidas.

Después de tres semanas de esta terrible huelga de hambre en condiciones extremas, la respuesta de las autoridades israelíes no ha sido sino el aumento de medidas represoras, disciplinarias, el aislamiento de los presos, la prohibición de acceso a sus abogados, la supresión de las visitas de las familias y la dispersión de los huelguistas en otras prisiones.

Dada la gravedad de la situación, las organizaciones firmantes condenan y denuncian las violaciones de los derechos humanos que se están produciendo con estos presos y expresan su preocupación por su situación. Instan al Gobierno israelí a que cumpla las normas prescritas por el derecho internacional humanitario y exigen que se levanten las restricciones a las comunicaciones y visitas de sus familiares y sus abogados, el acceso a la atención médica, a material educativo, etc.

Por otra parte, las organizaciones firmantes requieren al Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España que manifieste su preocupación por la gravísima violación de los derechos humanos que se está produciendo en relación a los presos políticos palestinos y del derecho humanitario internacional (cuarto protocolo de la Convención de Ginebra) por parte del Estado Israel.

Las organizaciones firmantes convocan a la sociedad civil a manifestar su solidaridad con los presos políticos palestinos y sus reivindicaciones así como en defensa de los derechos humanos llevando a cabo ayunos en una carpa instalada a tal efecto frente a la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid (Plazo de la Provincia, 1) del 10 al 20 de mayo.

De la misma manera llaman a concentrarse en el mismo lugar el próximo 15 de mayo a las 12 horas en conmemoración de la Nakba palestina, fecha desde la que el Estado de Israel ha ignorado de manera sistemática todas las resoluciones internacionales continuando con la construcción de asentamientos ilegales, el muro de separación ilegal y la clara violación de los derechos elementales del pueblo palestino.

Organizaciones firmantes: Palestina Toma la Calle, Asociación de la Comunidad Hispano-Palestina Jerusalén, RESCOP (Red Solidaria contra la Ocupación en Palestina), Comisiones Obreras, Unión General de Trabajadores, Izquierda Unida, Podemos, CGT.

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Acción Sindical Acción Social

El 27 de Mayo ocuparemos las calles de Madrid

La CGT junto a las Marchas de la Dignidad han convocado una gran Manifestación de carácter estatal en Madrid el día 27 de Mayo para defender su ya clásico “Pan, Trabajo, Techo e Igualdad”, porque la Estafa Social, eufemísticamente llamada crisis, continúa.

Este espacio de confluencias para la movilización que son las Marchas de la Dignidad, vuelve a ocupar las calles de Madrid, como ya lo hiciera el 22 de Marzo de 2014, para expresar nuevamente, con rotundidad y firmeza, que ya no aguantamos más esta situación de emergencia social a la que han conducido a la mayoría social desde hace ocho años.

Las “milongas” que nos cuentan sobre “el crecimiento”, “la recuperación económica”, la “buena marcha de las cuentas”, no son más que falacias e insultos a la colectividad que sigue atrapada en cifras escandalosas de pobreza generalizada, de desempleo masivo, de precariedad laboral y social, de falta de servicios públicos, de pérdida de derechos y libertades, de recortes de salarios y pensiones, de represión policial, patronal y jurídica, de abandono a las personas dependientes, de víctimas de violencia machista sin apoyo público suficiente, de desahucios permanentes de sus casas a las personas más vulnerables, de despidos colectivos en empresas con grandes beneficios, sin salida laboral para las personas jóvenes que siguen teniendo que “exilarse”, en definitiva, sin la posibilidad de que la mayoría de la sociedad pueda tener un proyecto de vida digno.

Más grave resulta, si cabe, el extenso e intenso paisaje de la Corrupción política y empresarial que campa a sus anchas a lo largo del estado, evidenciando el saqueo que han llevado a cabo contra toda la población, de forma mafiosa y organizada en “tramas criminales”, ostentando niveles de propiedad y de consumo, (cuentas en paraísos fiscales, mansiones, lujos, fiestas…) totalmente insultantes, a cuenta de la miseria y la precariedad de vida de la clase trabajadora.

La Manifestación del 27 M saldrá de la Plaza de Neptuno a las 17,00 horas y discurrirá por Cibeles y Gran Vía hasta finalizar a la altura de la Plaza de España. Previamente, la semana anterior, se han convocado multitud de actos de protesta en la ciudad (Concentraciones, Ocupaciones…) sobre diversas luchas, que servirán de prólogo y llamamiento a la Gran Manifestación del 27 M.

La CGT llama a todos sus sindicatos, secciones sindicales y personas afiliadas, a participar masivamente en esta Manifestación, a la vez que llama también a toda la clase trabajadora, a las personas migrantes, estudiantes, desahuciadas, pensionistas, desempleadas, represaliadas policial y laboralmente, a las mujeres y hombres en general que están sufriendo en sus carnes el ataque despiadado de este sistema injusto, inmoral, corrupto, represivo y autoritario, para que se incorporen el 27 de Mayo a esta Manifestación, desde todas las ciudades y pueblos del estado, pero especialmente a las personas de Madrid y su área metropolitana, para que juntas expresemos pacífica, pero firmemente, nuestra indignación y nuestra voluntad decidida de transformar la sociedad a través de la unificación de las luchas porque:

“LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO”

Por el SP del Comité Confederal