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28 de junio, Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+

Por la dignidad y el derecho a la libertad de todas las personas, en sus vidas, en sus cuerpos y, por supuesto, también en sus sexualidades.

El 28 de junio conmemoramos el día Internacional por el Orgullo LGTBIQ+: Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales, Intersexuales, Queers y demás sexualidades no heteronormativas, orgullosas de la disidencia con el modelo binario impuesto por el capitalismo patriarcal que otorga privilegios al hombre heterosexual, para controlar y someter al resto.

Desde el anarco-sindicalismo nos rebelamos a la explotación de nuestras vidas y nuestros cuerpos, que a través de la discriminación LGTBI-Fóbica, trata de imponer un único modelo de vida dominada y controlada por los mercados.

La CGT se suma a las reivindicaciones de un Orgullo Crítico, disidente e incluyente en el que cabemos todas las identidades que denunciamos las injusticias del heteropatriarcado capitalista. Porque no existen el uno sin el otro. Un ejemplo, este año, el capitalismo y la comercialización de nuestras disidencias queer se ha encumbrado yendo más allá del Gay-friendly o lo que es lo mismo, aparentar la convivencia respetuosa con la libertad personal, “poniendo un gay en tu mesa”, aunque expulses la expresión y ejercicio de la libertad de tus calles, para acoger al gay-pitalismo que va a consumir en tus comercios, alojamientos y festejos sin cuestionarse la explotación de las personas que fabrican sus ropas, que trabajan en los establecimientos de consumo y finalmente a quién enriquece. Pero vamos allá, denunciamos el inmovilismo del Ayuntamiento de Carmena, que ha reproducido el esquema de explotación capitalista de otros “GayPride” que antecedieron. De nada sirve postularse como una alternativa de cambio cuando se reproducen los esquemas de anteriores gobiernos. De nada sirve autodenominarse amigas y amigos de las y los LGTBI+ si no denunciamos la barbarie genocida en Chechenia, o el fundamentalismo LGTBI+fóbico tanto en países islámicos que controlan la economía mundial como en las políticas norteamericanas.

Insistimos en defender una disidencia orgullosa, autogestionada, horizontal, anticapitalista, antirracista y transfeminista hoy, 28J, salimos a la calle como bolleras, maricas, latines, trans*, intersex, negres, queer, arrománticas, asexuales, viciosas, bisexuales, alorrománticas, gordes, sordas, pansexuales, poliamorosas, moras, trabajadoras sexuales, diversas funcionales y como todas aquellas personas que con nuestra existencia cuestionamos la heteronorma.

El timón de nuestras acciones deben ser siempre los seres humanos, en respecto con los seres no humanos y nuestros ecosistemas, no las leyes del mercado ni los dogmas políticos, culturales o religiosos.

Este miércoles 28 de junio rememoraremos el ejemplo de lucha que supuso la primera respuesta espontánea de la comunidad LTBIQ+ a la redada policial que hicieron las fuerzas de represión en el bar Stenewall Inn del barrio Greenwich Village en Nueva York en la madrugada del 28 de junio de 1969. Nombrarla, visibilizarla y empoderar las disidencias al sistema capitalista ayuda a empoderarnos, no solo al colectivo LGTBIQ+, pero en este caso, rompiendo la estigmatización que se hace social y moralmente.

Por todo esto y porque nos sentimos orgullosas de ser clase obrera, CGT hace un llamamiento a la movilización el 28 de junio, por un Orgullo Crítico y Disidente.

Madrid, 22 de Junio de 2017

Secretariado Permanente Comité Confederal

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#RNtvLucha20


En el vigésimo programa de Rojo y Negro Lucha se incluyen reportajes de los siguientes conflictos:

  • Objeción Fiscal al Gasto Militar. Desobedece a las guerras en tu declaración de la renta. La OFGM es una campaña de Desobediencia Civil y como tal se encuadra en la tradición y estrategia de la No violencia.
  • SEGORBE, 22 trabajadores son juzgados por ejercer el derecho a la huelga en el año 2007, en el que comienzan una huelga por la mejora del convenio. A los tres meses la empresa denuncia a 25 trabajadores por vulneración del derecho al trabajo. Las penas solicitadas superan los 3 años. Diez años después, en mayo de este año, se celebra el juicio. Los trabajadores están a la espera de la sentencia.
  • Las trabajadoras de la Agencia de Medio Ambiente, Agua y Bomberos Forestales han comenzado sus movilizaciones ante la indiferencia de las Administraciones Públicas. La precariedad laboral que sufre este colectivo, esencial para la ciudadanía, lleva prolongándose desde hace más de 10 años.
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«Estamos en guerra. Vosotras y vosotros representáis todo aquello que nuestro enemigo odia. No sois presas comunes… sino presas de guerra»

Se cumplen dos años de la detención y encarcelación de Alfonso Fernández Ortega, ‘Alfon’, tras ser acusado por el aparato represor y juzgado por los tribunales burgueses de este Estado «democrático» en una puesta en escena ante la sociedad calificada de «montaje» por quienes no nos tragamos ya sus manipulaciones. Su delito: ser obrero y defender sin vacilar los derechos y libertades de la gente de nuestra clase social, los de la clase obrera.

Alfon es un preso político que está pagando muy caro haber elegido vivir contra este sistema. Lejos de rendirse, su familia, su gente y su barrio han coordinado para el mes de junio diversas actividades que giran alrededor de una gran manifestación convocada para el 17 de junio en Madrid, día en el que hace dos años Alfon decidió entregarse voluntariamente a la policía para cumplir así con la sentencia de 4 años de prisión que el Tribunal Supremo había ratificado.

Una de las actividades que la plataforma Alfon Libertad ha celebrado en el barrio del joven ha sido una charla con ex presas para conocer las condiciones en las que se vive en las cárceles del Estado español y cómo el poder ejerce la represión física y psicológica tras esos muros. ¿Cómo es la cárcel desde dentro? ¿Qué se siente? ¿Cómo pasan las horas las personas que están allí cumpliendo condenas? ¿Qué derechos tienen? ¿Cómo mantienen vivas las relaciones sociales que tenían antes ser encerradas? Javier, párroco de San Carlos Borromeo, Julen, ex preso político vasco y militante de la Izquierda Abertzale, Carmen, ex presa comunista durante el franquismo, y Benito, vecino de Vallecas y anarquista, han sido capaces de reunirse en Madrid para contarnos sus experiencias.

Javier,  es el párroco de la iglesia San Carlos Borromeo que está situada en Entrevías,  en el barrio de Vallecas. Este fue el último refugio de Alfon el 17 de junio de 2015. Allí se encerró junto a su familia, amigos y vecinas de su barrio a esperar a que la Policía Nacional llegara para apartarle de todo lo que daba sentido a su vida. Javier lleva años visitando a presos y presas en diferentes cárceles y tiene claro que si continúa con esta actividad es porque en ellas todavía hay un gran número de personas de barrios obreros.  «Este es un espacio que lo ocupamos nosotras para recordar a esas personas de la lucha social. No dejamos nada puesto que este lugar no es ni del cura ni del obispo, sino del barrio que lo ocupa y lo utiliza».

Javier había visitado en la mañana del viernes 16 de junio a Alfon en la cárcel de Navalcarnero. Dentro de lo que cabe, el chico se había mostrado contento y animado, insistiéndole a Javier en que trasladase las gracias a toda la gente que continúa apoyándole desde la calle.

Para Javier la cárcel es un sistema perverso tanto para quienes la sufren como para las familias de las condenadas. Es una herramienta que lejos de solucionar un problema lo agranda y perjudica también a quienes trabajan en ella porque el entorno y sus efectos despoja a las personas de lo mejor de sí mismas.

Javier relató la odisea que tiene que vivir cada vez que intenta ir a visitar a algún preso. Una lenta burocracia carcelaria impide muchas veces que las visitas se produzcan cuando realmente son necesarias. Esto solo tiene un objetivo que es impedir o hacer mucho más cuesta arriba la comunicación entre las personas presas con su gente. «Es habitual que la Administración Penitenciaria permita realizar actividades dentro de las cárceles pero nosotros, desde la coordinadora en la que participamos, nos negamos a hacerlas porque no creemos en las cárceles y por lo tanto no alimentamos al sistema».

En un mundo en el que todo se contabiliza en euros, en el que el valor de las cosas lo marca el poder económico, el párroco de San Carlos Borromeo piensa que las cárceles son instrumentos muy costosos para el Estado porque realmente no cumplen con el objetivo de reinsertar a las personas en la sociedad. Además, Javier afirma que a medida que pasa el tiempo y cada vez más sin ningún disimulo, las cárceles son lugares en los que se almacenan personas. Aquí pierden capacidades y por supuesto no logran rehacer su existencia porque la cárcel es un lugar que deja lo que él ha denominado «huella de futuro».

Convencido de otras fórmulas, Javier explica a las asistentes que la mejor manera que tenemos de luchar contra la cárcel es transformar las condiciones de vida en la calle porque estos lugares están llenos de pobres. En estudios realizados se pone de manifiesto que en el Estado español existe un número definido de familias que son las que retroalimentan continuamente el sistema penitenciario.

Como anécdota, Javier contó que el 15 de junio se cumplía 25 años de vida de la cárcel de Navalcarnero, donde Alfon cumple condena. Hablando con él pocas horas antes de la charla en la que nos encontrábamos, le había confesado que ese día los presos habían comido cordero y ensaladilla pero que no sabían a qué se debía ese menú especial. El capellán de la prisión le contó a Javier la verdadera razón, y es que había tenido lugar una celebración por el aniversario de la prisión. Javier nos lanzaba una reflexión: «Estas son las paradojas de este sistema. No solo es una burla celebrar algo así, sino que además a este tipo de actos no asisten los sujetos principales de ese sitio. Una fiesta para celebrar el aniversario de una cárcel sin la presencia de ningún preso en el salón de actos».

Benito, vecino de Vallecas, lleva años apoyando a grupos de presos y presas que se organizan en las cárceles para luchar contra la impunidad del sistema y de sus carceleros. «La lucha dentro de la institución sin el apoyo de la gente que está fuera es imposible», comenzaba diciendo Benito, convencido de que la cárcel no sirve para absolutamente nada. «Es un instrumento del Estado para asegurar el éxito de su plan de dominación y explotación. No existe cárcel terapéutica sino un plan por parte de la institución para que los presos terminen haciendo el trabajo de los funcionarios y poder vender que la gente puede reinsertarse gracias a su paso por la cárcel. Luego continuarán vendiendo a la sociedad el sistema establecido organizando visitas a las prisiones. Es curioso que estas visitas se hagan solo a determinadas zonas entre las que no se cuentan los módulos de aislamiento o los módulos FIES».

Benito explicó que es necesario el apoyo que desde fuera se le pueda dar a estas personas, por eso participa junto a más compañeros intentando llevar el debate al interior de las prisiones. Es algo muy complicado porque para empezar las comunicaciones son intervenidas por los carceleros. Son ellos quienes deciden lo que entra y lo que no con la excusa de la seguridad, excusa que según Benito «es una patraña para que sigamos acojonados y quietos».

Palizas y humillaciones por parte de quienes velan por la seguridad de los condenados y condenadas, terminan siendo silenciadas a pesar de las denuncias que las propias personas presas realizan. La palabra de un agente de la autoridad siempre tendrá más peso que la de un civil ante un juez o jueza. En este sentido, Benito explica que no confía en la justicia burguesa: «No queremos humanizar las cárceles, lo que queremos es destruirlas y al Estado también porque somos conscientes de que mientras exista el Estado habrá represión y cárcel. Por eso no nos cansamos y continuamos acudiendo a las puertas de las cárceles, con nuestra propaganda subversiva contra el sistema».

Julen se ha pasado 14 años de su vida preso y ha conocido 16 prisiones distintas del Estado español. Sabe bastante bien las consecuencias de la política de dispersión puesta en práctica tanto por los gobiernos del PP como por los del PSOE. «La política de dispersión era una medida para alejarnos de nuestras familias y amigos, haciéndonos rotar por prisiones diferentes. Para mí la prisión es el basurero del capitalismo. Allí arrojan a la disidencia, a la gente que lucha o que quiere cambiar las cosas. Aquí acaba la gente sin recursos y los residuos que el propio sistema genera».

El sistema penitenciario español es el 4º en número de presos y masificación en las prisiones, solo superado por Chipre, Italia y Grecia, países muy castigados económicamente. «Veréis muy pocos políticos entre rejas y menos durante largas temporadas, por no hablar de banqueros y personas de la aristocracia o la realeza».

Julen analiza el sistema penitenciario desde su experiencia personal en base a dos líneas. Por un lado asegura que el sistema que tenemos actualmente es heredero del franquismo y sus estructuras, y por otro lado analiza las formas que se tienen para hacer frente a la prisión, desde dentro pero también desde la calle. «Hablamos de tribunales especiales que juzgan con leyes «especiales» como la Ley Antiterrorista. Estos tribunales actuales sustituyeron a lo largo de los años otros pero que continúan cumpliendo las mismas funciones que los primeros. La Ley Antiterrorista es la evolución de la Ley de Peligrosidad Social franquista».

No es ninguna sorpresa que el código penal que el régimen franquista saca en 1947 perdure hasta el año 1996. Este código originó tribunales y más leyes que según Julen, no nos juzgan por lo que hacemos sino por quiénes somos y por el entorno del que procedemos. Así, de este modo, la Ley de Peligrosidad Social es sustituida por la Ley de Vagos y Maleantes, y esta a su vez por la Ley Antiterrorista que ha ido completándose en los últimos años con modificaciones.

Ante este panorama, ¿cómo no vamos a tener derecho a hablar de «régimen del 78» a pesar de que muchos se lleven las manos a la cabeza? Julen lo tiene claro: «Las 50 familias más ricas durante el franquismo siguen siendo las más ricas ahora. El periódico más leído durante el franquismo, el Marca, también sigue siéndolo en la actualidad. No se comprende que esto suceda sin la existencia de un régimen cómplice que lo sostiene. Aquella pseudo-amnistía que se llevó a cabo al iniciarse la transición solo benefició a los franquistas pero no sirvió para quienes luchaban en las calles, para quienes deseaban cambiar las cosas socialmente hablando».

Julen recuerda que durante algún tiempo se vivió en el Estado español un período de motines en las cárceles. Los presos y presas, a pesar de ser en su gran mayoría analfabetas, empezaron a tomar conciencia de su situación y a organizarse. Esto hizo reaccionar al Estado inmediatamente que comienza diseñar una serie de medidas «especiales». Se crean nuevas prisiones para tener en ellas a las personas que han participado o colaborado en esas revueltas. Los presos políticos son los más numerosos.

Más tarde llegaría el «régimen FIES», con dos objetivos muy claros. Por un lado lograr el arrepentimiento de las presas políticas mediante chantajes y torturas físicas y psicológicas. Esto en algunos casos llevaría a muchos de estos presos a renegar de su condición política o de su pensamiento, ofreciéndoles una salida a cambio.  El segundo objetivo estaría encaminado a destruir luchas o resurgimientos de estas. Por ello es fundamental el apoyo que los presos y presas puedan tener fuera de los muros, porque el resultado de todo esto suele ser el aniquilamiento, tanto de las luchas como de las personas: suicidios, palizas, depresiones, etc.

Julen no olvida cómo eran los módulos FIES, diseñados y puestos en marcha durante la etapa de gobierno socialista. «Los presos tenían que salir esposados al patio, había cámaras dentro de las celdas que grababan 24 horas».

Con la llegada de Aznar la situación carcelaria se colapsó. Se dobló la población penitenciaria en apenas tres años creando problemas de masificación y sobre todo perjudicando la atención médica de las personas que cumplían condena en ellas. Aznar dio una vuelta de tuerca a la iniciativa del PSOE, modificando hasta en 13 ocasiones el Código Penal para perseguir el cumplimiento íntegro de las condenas. Además anuló los Juzgados de Vigilancia Penitenciaria, uno de los pocos y limitados instrumentos que podían, en un momento dado, garantizar los derechos de las presas y presos. Todo ello tenía un único fin: destruir a la gente en prisión física y anímicamente.

Para Julen las conclusiones tras su experiencia como preso político vasco se asientan en que nuestro Estado «democrático» mantiene la continuidad del franquismo gracias a leyes heredadas de este régimen que solo han modificado para hacerlas más atractivas. «Nos siguen reprimiendo con el único fin de aniquilarnos y domesticarnos, nunca de rehabilitarnos, buscando la sumisión a la autoridad y anulando nuestra conciencia. Pero se puede hacer frente a todo ello, desde dentro y desde fuera. Desde fuera, creando redes de solidaridad y apoyo a los presos, y desde dentro no perdiendo el tiempo, haciendo deporte, estudiando y formándote porque te quitan un tiempo de la calle pero no de tu vida».

Julen no olvidó que el capitalismo también consigue sacar beneficios económicos del Estado policial en el que vivimos. «Están haciendo negocio con la seguridad. Los centros de menores, por ejemplo, ya son privados y algunos servicios dentro de las prisiones, como la lavandería, también. Se trata de ganar dinero con la represión».

La última experiencia que conocimos fue la de Carmen, ex presa comunista durante la transición. Carmen habló sobre todo de resistencia y lo que significa para quienes están dentro de las prisiones.«Si estamos hoy aquí, hablando de la cárcel desde dentro, es porque Alfon, que no podía imaginar ni en sus peores pesadillas que terminaría en la cárcel por participar en una huelga, se ha mantenido una actitud de resistencia y firmeza».

Carmen quiso contarnos que es un error pensar que durante el tiempo que pasas encerrado o encerrada en una prisión estás perdiendo parte de tu vida. No se trata de un paréntesis sino de una nueva etapa de lucha contra lo mismo que peleabas en la calle, en las comisarías y en los juzgados.

Para Carmen la cárcel tiene el objetivo de asustarnos para que nos paralicemos. El Estado fascista tiene esto clarísimo y sabe que los presos y presas son un ejemplo y una muestra de que la resistencia, incluso en las peores condiciones, se puede lograr. El preso político no es un hecho individual, está relacionado con un movimiento mayo en el que la resistencia es el motor. Por eso, el objetivo del Estado será siempre eliminar esta base. Carmen lo argumenta diciendo que si esto no fuera así no tendría sentido el ensañamiento que se produce con las personas una vez que son detenidas y les cae una condena. Esto es así porque el objetivo es doblegarnos una vez que nos han reprimido, de ahí que la pregunta que siempre se hace a los condenados en los juicios sea «¿te arrepientes?».

Carmen recuerda que en este país existe una larga tradición de lucha y organización dentro de las cárceles. En las cárceles españolas no ha habido ni un solo día en el que no hubiera un preso político.«Nos venden que hace 40 años nos convertimos en una democracia maravillosa y que con la Ley de Amnistía todos los presos y presas políticas se pusieron en la calle. Ahora, 40 años después, nos queda claro que esta ley lo que hizo fue legalizar la impunidad de los torturadores. Una ley pactada con todos los grupos que estaban ilegalizados y que se incorporaron al sistema. Pero aquellos presos que siguieron denunciando que nada había cambiado continuaron en prisión. La paradoja está en que el día en que salió con aquella ley el último preso vasco de la cárcel entró, inmediatamente después, el primero de la transición con la etiqueta de «terrorista» quedado claro que aquellos que se integraran disfrutarían de la parte del pastel correspondiente y los que no, encontrarían más represión».

Durante la transición se produce un cambio en el sistema penitenciario español con la modernización de la estructura de las prisiones y bajo la regla del «palo y la zanahoria». Se crean prisiones como la de Herrera de la Mancha siguiendo el modelo europeo, con bloques independientes. Eran cárceles dentro de la cárcel. La «zanahoria» hace referencia a la creación de un nuevo reglamento penitenciario basado en la política de premios y castigos. La forma de cumplimiento de las condenas queda en manos de los funcionarios de prisiones: educadores, asistentes sociales, carceleros, etc. De este modo, la condena dependerá del grado de sumisión, premiándose la división, la insolidaridad y el «sálvese quien pueda». Esto sigue vigente en la actualidad.

Desde la cárcel, muchas van a pelear por crear comunas con la intención de resistir a la presión de los funcionarios y del propio sistema que intenta dividir a los presos. La comuna significa unidad y solidaridad. Además, según Carmen, los presos y presas son también militantes políticos y tienen derecho a continuar pensando libremente en la cárcel, tienen derecho a opinar sobre lo que pasa en la calle y a seguir formándose. Esto el Estado también intentará arrebatárselo con la puesta en marcha de toda esta nueva política penitenciaria.

A partir de 1987, el PSOE destaca por llevar a cabo todas las medidas impopulares que no pudo poner en marcha UCD por mantener todavía en las camisas azules el yugo y las flechas. La entrada en la OTAN, la reconversión industrial que perjudicó a la clase obrera, etc. Hubo conflictos que duraron años, incluso algunos terminaron en tragedia con el asesinato de varios obreros. La cárcel no estará durante esta etapa al margen de lo que ocurre en la calle. El PSOE se centrará en eliminar la resistencia en las mismas. «Ahí tenemos la Ley Corcuera o la continuidad de las torturas y la represión tras los muros».

En 1987 comenzará también, bajo el gobierno socialista de Felipe González, la política de dispersión de presos. «Nos reparten para terminar con nuestros lazos. La dispersión significa ser mucho más vulnerable a la represión. Las palizas y malos tratos se hacen más frecuentes y esto está estrechamente relacionado con la dispersión».

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CGT lleva la contratación de personal en RTVE al Tribunal de Cuentas

La sección sindical de CGT en RTVE ha pedido al Tribunal de Cuentas que fiscalice la contratación de personal en RTVE, ante los reiterados incumplimientos de la dirección de la empresa respecto a anteriores informes del organismo. CGT-RTVE presentó la denuncia el pasado 14 de junio.

En sus informes de 2014 y 2015, el Tribunal ya alertaba sobre la mala gestión de personal y lamentaba que no se hubieran asumido responsabilidades.

La semana pasada, el mismo Tribunal dio a conocer las deficiencias halladas en la licitación y en adjudicaciones de concursos por parte de la corporación.

Contratación temporal

En 2016, RTVE efectuó 332 contratos temporales, la mayoría (más del 40%) para cubrir puestos de Información y Contenidos. La dirección ha aumentado la «redacción paralela» en Madrid a la vez que hacía caso omiso a las quejas de los trabajadores y del Comité de Empresa sobre la falta de plantilla en las áreas técnicas (cámaras, montadores, operadores de sonido…), que pone en peligro la calidad y continuidad del servicio público y la salud de los trabajadores y trabajadoras. Como ejemplo, en la madrugada del pasado lunes el Canal 24 H emitió sin operadores de cámara, ni mezcladores ni técnicos de sonido, para informar sobre el atentado en Londres.

En ningún momento RTVE ha transmitido a la representación de los trabajadores las previsiones de contratación, ni se ha producido ninguna negociación sobre plantillas-tipo, ni concurso de traslados.

Contratos por obra e incorporaciones por sentencia

Durante 2016, RTVE ha tenido que incorporar por sentencia judicial a 19 trabajadores. En el mismo periodo, y a requerimiento de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, ha convertido en indefinidos los contratos de 50 trabajadores contratados por obra que habían excedido los tres años (artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores).

En su informe de 2014, el Tribunal de Cuentas ya había advertido que RTVE había «incurrido en un riesgo potencial de que estos contratados por obra de duración determinada puedan adquirir la condición de trabajadores fijos una vez transcurridos tres años».

Y en 2015 recomendó a la Corporación «prevenir los incumplimientos en las condiciones y requisitos de trabajo que se pueden exigir al personal contratado, para evitar las continuas sentencias judiciales desfavorables que la obligan a hacer fijo a este personal».

Contratos de Víctor Arribas y Elena Sánchez

Entre los contratos por obra, la denuncia de CGT destaca los de Víctor Arribas (presentador de La Noche en 24 Horas) y Elena Sánchez (directora adjunta de Los desayunos de TVE).

Entre otras irregularidades, ninguno de los dos constan en el banco de datos de RTVE; su salario está muy por encima de lo que marca el Convenio (Arribas cobra más de 5.000 euros al mes, según informaciones periodísticas) y la dirección no ha justificado la necesidad de contratar a estas personas en lugar de cubrir el puesto con personal de RTVE. Ambos pueden pasar a indefinidos en RTVE si sus contratos se extienden más allá de los tres años.

El presidente de RTVE mintió en el Congreso sobre la contratación

Por último, CGT reitera en su denuncia que el presidente de la Corporación, José Antonio Sánchez, mintió en el Parlamento el 27 de julio de 2015, cuando fue preguntado sobre la contratación en RTVE.

El presidente dijo entonces que existía un «plan plurianual de recursos humanos aprobado por SEPI para el periodo 2013-2016» que establecía cupos de contratación. Dicho «plan», sin embargo, no existe, según reconoce la propia SEPI en una respuesta al Consejo de la Transparencia y Buen Gobierno (CTBG), que solicitó el citado documento a instancias de CGT, al amparo del artículo 24 de la Ley 19/2013.

El CTBG concluye en su dictamen que «las manifestaciones vertidas» por José Antonio Sánchez «pueden no ser conformes con la realidad».

La sección sindical de CGT en RTVE considera que la dirección de la Corporación, comenzando por su presidente, utiliza la contratación temporal y por obra para reforzar la «redacción paralela» y el control de la Corporación, en lugar de hacer frente a las necesidades de la plantilla. RTVE adolece de carencias estructurales de personal en Centros Territoriales, en las áreas técnicas (cámaras, sonido, ingesta, montaje, peluquería y maquillaje, mantenimiento de sistemas…) y en redacción multimedia, a lo que se suman bajas y periodos vacacionales que no se cubren. En las actuales circunstancias, peligran la calidad y la sostenibilidad del servicio público esencial que RTVE presta a la ciudadanía.

SECCIÓN SINDICAL DE CGT EN RTVE Tlf. 91 581 7578

CONTACTO de prensa: Mario Vallejo, sec. gral. de la sección sindical

Enlaces de Interés:

http://www.cgtrtve.org/el-fraude-de-la-contratacion-en-rtve

http://cgtrtve.org/se-coge-antes-un-mentiroso-que-un

http://www.cgtrtve.org/en-agosto-mucho-rostro

Corporación RTVE – www.rtve.es

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Los estibadores convocan ocho jornadas más de huelga

Los nuevos paros se realizarían entre los próximos 28 de junio y 7 de julio.

Los sindicatos de estibadores han convocado ocho jornadas de huelga adicionales entre el 26 de junio y el 7 de julio, en las que se llevarán a cabo paros en las horas impares, aunque tampoco afectarán al tráfico de pasajeros. Según el preaviso de huelga que ha sido registrado este jueves, los paros tendrán lugar los lunes y martes de esas dos semanas, además de los jueves y viernes. En total se llevarán a cabo 48 horas de huelga semanales, el 28,57% del tiempo de trabajo semanal.

En la primera semana, la primera tanda de paros arrancará a las 8.00 horas del lunes 26 de junio y concluirá a esa misma hora del miércoles 28, mientras que la segunda será entre las 8.00 del jueves 29 y las 8.00 del sábado 1 de julio.En la segunda semana, la primera tanda comenzará el lunes 3 de julio a las 8.00, terminando el miércoles 5 a esa hora, y la segunda será entre las 8.00 horas del jueves 6 y las 8.00 del sábado 8.

Esta nueva convocatoria se produce durante la segunda jornada de huelga de 24 horas y un día antes de que la Asociación Nacional de Empresas Estibadoras y Consignatarias de Buques (Anesco) celebre una asamblea extraordinaria para dar su respuesta a la última propuesta de los sindicatos, que de ser aceptada supondría la desconvocatoria de las huelgas.

Dicha propuesta contempla aplicar ya de forma inmediata una rebaja salarial del 5% en las empresas que acepten la subrogación de los trabajadores, además de constituirse como centro portuario de empleo. Asimismo, se abriría un plazo hasta el 30 de septiembre para cerrar el acuerdo definitivo en el que se aplicaría ya la rebaja salarial del 10%.Durante ese periodo, en el que se analizaría la situación de cada puerto, los sindicatos se comprometerían a no convocar nuevas huelgas mientras que las empresas deberían garantizar la estabilidad de los puestos de trabajo.

Antes de las huelgas parciales convocadas este jueves, los sindicatos tienen previsto realizar paros los días 19, 21 y 23 de junio, en este caso solo en las horas impares, algo que hicieron también la semana anterior. Los paros celebrados hasta ahora han discurrido sin incidencias destacables y han sido secundados prácticamente por la totalidad de los estibadores.

Estas movilizaciones, convocadas por los sindicatos CETM, UGT,CCOO, CIG y CGT, se producen por la falta de garantía del 100% del empleo por parte de la patronal Anesco tras la aprobación del decreto de regulación de la estiba.

http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/economia/estibadores-con…

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Acción Social

Elecciones y poderes de abajo

En las recientes  décadas la cultura política de izquierda convirtió las elecciones en el principal barómetro de su éxito o fracaso, de avances o retrocesos. En los hechos, la concurrencia electoral se convirtió en el eje de la acción política de las izquierdas, en casi todo el mundo.

Una realidad política nueva, ya que en tiempos no lejanos la cuestión electoral ocupaba una parte de las energías y se considerada un complemento de la tarea central, que giraba en torno a la organización de los sectores populares.

Lo cierto es que la participación electoral fue articulada como el primer paso en la integración en las instituciones (de clase) del sistema político (capitalista). Ese proceso destruyó la organización popular, debilitando hasta el extremo la capacidad de los de abajo para resistir directamente (no mediante sus representantes) la opresión sistémica.

Con los años la política de abajo empezó a girar en torno a lo que decidían y hacían los dirigentes. Un pequeño grupo de diputados y senadores, asistidos por decenas de funcionarios pagados con dineros públicos, fueron desplazando la participación de los militantes de base.

En mi país, Uruguay, el Frente Amplio llegó a tener antes del golpe de Estado de 1973 más de 500 comités de base sólo en Montevideo. Allí se agrupaban militantes de los diversos partidos que integran la coalición, pero también independientes y vecinos. En las primeras elecciones en las que participó (1971), uno de cada tres o cuatro votantes estaba organizado en aquellos comités.

Hoy la realidad muestra que casi no existen comités de base y todo se decide en las cúpulas, integradas por personas que han hecho carrera en instituciones estatales. Sólo un puñado de comités se reactivan durante la campaña electoral, para sumergirse luego en una larga siesta hasta las siguientes elecciones.

En paralelo, la institucionalización de las izquierdas y de los movimientos populares –sumada a la centralidad de la participación electoral– terminaron por dispersar los poderes populares que los de abajo habían erigido con tanto empeño y que fueron la clave de bóveda de las resistencias.

En el debate sobre las elecciones creo que es necesario distinguir tres actitudes, o estrategias, completamente diferentes.

La primera es la que defiende desde hace cierto tiempo Immanuel Wallerstein: los sectores populares deben protegerse durante la tormenta sistémica para lograr sobrevivir. En ese sentido, plantea que llegar al gobierno por la vía legal, así como las políticas sociales progresistas, pueden ayudar al campo popular tanto para acotar los daños producto de las ofensivas conservadoras como para evitar que fuerzas de ultraderecha se hagan con el poder estatal.

Este punto de vista parece razonable, aunque no acuerdo, ya que considero las políticas sociales vinculadas al combate a la pobreza como formas de contrainsurgencia, con base en la experiencia que vivimos en el Cono Sur del continente. En paralelo, llegar al gobierno casi siempre implica administrar las políticas del FMI y el Banco Mundial. ¿Quién recuerda hoy la experiencia de la griega Syriza? ¿Qué consecuencias sacamos de un gobierno que prometía lo contrario?

Es evidente que focalizarse en que tal o cual dirigente cometieron traición, lleva el debate a un callejón sin salida, salvo que se crea que con otros dirigentes las cosas hubieran ido por otro camino. No se trata sólo de errores; es el sistema.

La segunda actitud es la hegemónica entre las izquierdas globales. La estrategia sería más o menos así: no hay bases sociales organizadas, los movimientos son muy débiles y casi inexistentes, de modo que el único camino para modificar la llamada relación de fuerzas es intentar llegar al gobierno. Esta situación ha mostrado ser fatal, incluso en el caso de que las izquierdas consigan ganar, como sucedió en Grecia y en Italia (si es que a los restos del Partido Comunista se les puede llamar izquierda).

Diferente es el caso de países como Venezuela y Bolivia. Cuando Evo Morales y Hugo Chávez llegaron al gobierno por la vía electoral, existían movimientos potentes, organizados y movilizados, sobre todo en el primer caso. Sin embargo, una vez en el gobierno decidieron fortalecer el aparato estatal y, por tanto, emprendieron acciones para debilitar a los movimientos.

Siendo las experiencias estatales más avanzadas, hoy no existen en ninguno de ambos países movimientos antisistémicos autónomos que sostengan a esos gobiernos. Quienes los apoyan, salvo excepciones, son organizaciones sociales cooptadas o creadas desde arriba. En este punto propongo distinguir entre movimientos (anclados en la militancia de base) y organizaciones (burocracias financiadas por los estados).

Una variante de esta actitud son aquellos movimientos que, en cierto momento, deciden incursionar en el terreno electoral. Las más de las veces, y creo que México aporta una larga experiencia en esta dirección, al cabo de los años las bases de los movimientos se debilitan, mientras los dirigentes terminan incrustados en el aparato estatal.

La tercera orientación es la que impulsa el Concejo Indígena de Gobierno, que a mi modo de ver consiste en aprovechar la instancia electoral para conectar con los sectores populares, con el objetivo de impulsar su autoorganización. Lo han dicho: no se trata de votos, menos aún de cargos, sino de profundizar los trabajos para cambiar el mundo.

Me parece evidente que no se trata de un giro electoral, ni que el zapatismo haya hecho un viraje electoralista. Es una propuesta –así la entiendo y puedo estar equivocado– que pretende seguir construyendo en una situación de guerra interna, de genocidio contra los de abajo, como la que vive México desde hace casi una década.

Se trata de una táctica que recoge la experiencia revolucionaria del siglo XX para enfrentar la tormenta actual, no usando las armas que nos presta el sistema (las urnas y los votos), sino con armas propias, como la organización de los de abajo.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/06/09/opinion/020a2pol

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Acción Social Internacional

Comunicado sobre renovación detención administrativa Hasan Sadafi

La Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina, RESCOP,a la que pertenencen El Comite de Solidaridad con los Pueblos y la Asociacion Interpueblos , muestra su condena a la renovación de la detención administrativa de un trabajador de la Asociación de Derechos Humanos y defensa de presos/as políticos/as palestinos/as Addameer, socia palestina de las organizaciones SODePAZ y Paz con Dignidad, miembros de la RESCOP.

Ramallah, 12 de junio de 2017.- Una vez más ha ocurrido. Tras la huelga de hambre de presos palestinos y cuando se baja el listón de las miradas internacionales, la desaparición de la detención administrativa era una de sus reclamaciones,Israel ha renovado seis meses más la detención administrativa bajo la que se encuentra el periodista palestino y defensor de Derechos Humanos, Hasan Safadi, a su vez Coordinador de Comunicación de Addameer. Cuando estaba a punto de salir en libertad de la prisión del Desierto del Negev el jueves, 8 de junio, una nueva orden de detención administrativa, que puede renovarse indefinidamente por periodos de 6 meses, lo condenará a la privación de libertad hasta el próximo 8 de diciembre de este año. En total un año y medio de prisión sin cargos ni juicio ni posibilidad de defensa.

Safadi fue detenido el 1 de mayo de 2016 mientras cruzaba el paso de Allenby entre Jordania y Cisjordania y fue llevado al centro de interrogación Al-Moskobiya donde permaneció 40 días. A pesar de que un juez dictó una orden de liberación y su familia pagó una fianza por su liberación (un robo más a los palestinos), el mismo día en que iba a ser puesto en libertad se ordenó su detención administrativa que hasta la fecha ha sido renovada en dos ocasiones. Safadi es uno de los/as 500 palestinos/as que se encuentran en detención administrativa por parte de Israel sin otra prueba que las evidencias que, bajo secreto de sumario, aporta el Shin Bet, la inteligencia israelí.

Addameer es una de las organizaciones palestinas con las que trabajan Sodepaz y Paz con Dignidad apoyando la asistencia legal a prisioneros políticos y sus familias así como en actividades de sensibilización hacia la sociedad palestina en términos de prevención de violaciones de Derechos Humanos, especialmente con niños de Jerusalén Este y en actividades de sensibilización de la comunidad internacional. Desafortunadamente no es la primera vez que Addameer sufre la detención arbitraria de uno de sus trabajadores por parte de Israel. Y tampoco es menos habitual la continua persecución a periodistas y activistas sociales de Palestina, muchos de los cuales se encuentran en detención administrativa sin cargos y sin juicio.

La organización palestina así como otras entidades que promueven la defensa de Derechos Humanos y de activistas y prisioneros políticos palestinos, recibe este tipo de agresiones por parte de las autoridades israelíes con mucha frecuencia  impidiéndoles así llevar a cabo la tarea encomendada.

Desde la Red Estatal Solidaria Contra la Ocupación de Palestina, RESCOP, nos unimos a la enérgica condena que ha realizado Addameer en relación a la continua detención de Hasan Safadi. Del mismo modo, queremos manifestar nuestro más firme apoyo al trabajo de Addameer y de tantas otras organizaciones palestinas que promueven la defensa de los Derechos Humanos y el cumplimiento de la legalidad internacional vigente por parte de la potencia ocupante, Israel.

Addameer estará de visita en el Estado español el próximo mes de octubre y tendrá encuentros con la sociedad civil, instituciones y medios de comunicación en Barcelona, Euskadi, Navarra, y Madrid.

Más información: www.addameer.org/es

Perfil de Hasan Sadafi: http://www.addameer.org/es/prisoner/hasan-safadi

Más información sobre la detención administrativa: http://addameer.org/es/content/la-detenci%C3%B3n-administrativa

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Acción Social Libros

Presentación-taller del libro «SIN PODER. Construyendo colectivamente la autogestión de la vida cotidiana»


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Acción Social Libros

Presentación del libro «Tiqqun y la cuestión del bloom» y «La política no es un plátano»con su autor Pedro José Mariblanca corrales