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Acción Social Amnistía Social

Comunicado de la plataforma «Altsasukoak aske» ante la sentencia

Ignominia, barbaridad humana y jurídica, injusticia, venganza de psicópatas, horror, aberración… no hay palabras para describir lo que supone esta sentencia. Han secuestrado la juventud de nuestros amigos y amiga. Quieren encerrarlos durante largos años, entre 13 y 9, en oscuros calabozos, y destrozar la vida de ocho familias de Altsasu. Se han basado en la mentira, en la manipulación, en la tergiversación, en la exageración, en la sobreactuación y sobre todo, en el abuso de poder, de un poder despótico, el de la Audiencia Nacional, el de la Guardia Civil y el de algunos medios de comunicación. Todo ello ha desembocado en la conculcación de los principios básicos que deben sustentar una sociedad sana.

Y la justicia española, ni es justicia, ni es sana. Primero, porque esto no es terrorismo. Hasta la Audiencia Nacional lo reconoce. Antes ya lo había dejado claro de manera argumentada la Audiencia Provincial de Navarra. Y si no es terrorismo, los hechos deberían ser juzgados en Navarra, no en Madrid. En cambio, la intromisión y la injerencia de los poderes centrales desde Madrid, han llevado a que los hechos ocurridos en Navarra, no se juzguen en Navarra sino en Madrid, en un tribunal especial y excepcional que desconoce y desprecia completamente nuestra realidad. Han detenido a nuestros amigos y los han llevado a Madrid y los han encerrado en cárceles de Madrid, alejados de todas sus familias y sus amistades. ¿Cómo podemos defendernos de la intromisión, secuestro y el abuso que provienen desde los poderes centrales?

La justicia española, ni es justicia, ni es sana, porque han vulnerado las garantías a un juicio justo y al derecho a la defensa. La sombra de la Guardia Civil, y no sólo la sombra, ha sobrevolado en todo este proceso. La jueza Lamela, la instructora de la causa en la Audiencia Nacional, la que no permitió la inclusión de pruebas y relatos de testigos a las defensas, está condecorada por la Guardia Civil. La Guardia Civil ha llevado a cabo la investigación de esta causa. ¿Dónde queda la imparcialidad en la investigación de los hechos? La Guardia Civil ha detenido a nuestros amigos. Testigos y peritos han sido miembros de la Guardia Civil. Y lo que es más alarmante, la presidenta del Tribunal que ha condenado a estos ocho jóvenes, está casada con un Coronel de la Guardia Civil y ha recibido la cruz al mérito de la Guardia Civil. ¿Dónde queda la neutralidad del tribunal y de la Justicia? ¿Cómo podemos defendernos de un cuerpo y un modelo policial que en lugar de estar al servicio de la sociedad y supeditado al sistema judicial, se comporta con tales ansias vengativas y se sitúa por encima de los poderes democráticos?

Y la justicia española, ni es justicia, ni es sana, ni es garantista, porque se guía por la venganza y eleva el punitivismo a doctrina. Por un lado, como efecto más grave tenemos una lesión de tobillo, y por otro lado, tenemos provocativas penas de cárceles. La desproporción y la arbitrariedad jurídica resultan vergonzosas y terroríficas. 9571 casos similares en el año 2016 y en ningún caso con lesiones equivalentes ha habido condenas que supongan ingreso en prisión. Hoy mismo hemos conocido la sentencia sobre unos hechos similares ocurrido con unos Policías Nacionales en un bar de Pamplona y la condena máxima ha sido de dos años y medio. ¿Quién nos defiende de esta llamada Justicia vengativa que actúa con odio y contra la convivencia y los derechos humanos fundamentales?

Queremos Justicia, justicia con mayúsculas, justicia garantista, justicia enraizada en nuestra tierra, justicia que actúe al nivel de los estándares democráticos de respeto a los derechos y las libertades que prevalecen en la sociedad navarra. Por todo ello, para denunciar esta vergonzosa y indigna INJUSTICIA y para construir una sociedad y un sistema judicial democrático llamamos a la sociedad a difundir estos mensajes, a ser parte activa y participar en las movilizaciones que se realizarán en las siguientes fechas. El día 16 de Junio, por la tarde, volveremos a llenar las calles de Pamplona para pedir JUSTICIA en mayúsculas.

Gracias

Plataforma ALTSASUKOAK ASKE.

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Acción Sindical Ferroviarios

CGT denuncia el incumplimiento de la ley de accesibilidad en RENFE y ADIF

El 4 de diciembre de 2017 era la fecha en la que deberían haber desaparecido en España todas las barreras arquitectónicas en todos los espacios púbicos y privados, de acuerdo al decreto 1/2013 que desarrolla la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y su Inclusión Social. Un incumplimiento más, que afecta a millones de personas en su tránsito diario: personas con discapacidad, personas con andadores o carritos bebé y a un 10% de la población española que son personas mayores cuya movilidad se ve comprometida por la edad.

Desde el Sector Ferroviario de CGT creemos, que la Ley nos afecta a todos por igual (sector público y privado), pero debería haber sido de obligado y estricto cumplimiento en todo el sector público, especialmente en lo tocante al transporte público, y en los caso de Renfe y Adif, en trenes e instalaciones.

Desde CGT, denunciamos el incumplimiento sistemático de esta ley que el mismo gobierno del PP creó y al que no le duelen prendas reconocer que al día de hoy en España existen 346 estaciones de tren que no están adaptadas a personas con discapacidad y a la Ley. De igual forma, aún quedan cientos de trenes que por su antigüedad y la falta de inversión para su adaptación siguen sin poder ser utilizados por los viajeros con serios problemas de movilidad y a los que la ley protege.

Debemos reseñar, que la no adaptación de estaciones y trenes obedece simple y llanamente, a la poca conciencia social que se tiene por parte de algunos estamentos públicos y sobre todo, a la falta de inversiones públicas.

Desde CGT llevamos décadas denunciando las ingentes cantidades de dinero público que se invierten y derrochan en las políticas del “Todo AVE”, en las que priman por encima de las necesidades de la población, el impacto mediático y electoralista. Prácticas políticas que acarrean situaciones de incumplimientos de ley, desigualdad y una clara discriminación de los colectivos más sensibles respecto al resto de la población que ostenta una movilidad normal.

En RENFE existe actualmente un servicio de ayuda a los viajeros de Atención y Asistencia a viajeros con discapacidad o movilidad reducida (ATENDO), una prestación que da cobertura solamente a 135 estaciones de un total de 2500 aproximadamente, que componen el entramado ferroviario español. Sin lugar a dudas, un servicio insuficiente para garantizar los derechos de los usuarios con movilidad reducida.

Desde CGT compartimos la iniciativa de la fiscalía provincial de Valencia que se hizo eco de la demanda de la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) por la situación de desamparo y discriminatoria que sufren las personas con discapacidad y movilidad a la hora de utilizar algunos servicios de Cercanías, por el claro incumplimiento de la legalidad vigente en cuanto a la discriminación de las personas por carencias en la accesibilidad en el transporte.

De igual forma, apoyamos la iniciativa a título individual del viajero J.A.P. que hace unos días, deseaba ir a Cullera en un tren de cercanías y ante la solución dada por RENFE, una espera de varias horas, decidió encadenarse al tren de cercanías en la estación de Valencia Nord.

Han sido muchos los viajeros y asociaciones específicas de estos colectivos las que a lo largo del tiempo han denunciado hechos similares, sin que hasta la fecha se haya apostado seriamente por parte de la Administración en solventar estos graves problemas. Por lo que desde CGT, demandamos el cumplimiento de la Ley de manera urgente, destinando los fondos públicos necesarios para garantizar el derecho de estas personas y su no discriminación.

SFF-CGT

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Acción Social Internacional

Desterrada de Gabón, Veolia acude nuevamente al arbitraje internacional

Después de 20 años de privatización del agua y la electricidad en beneficio de Veolia, Gabón acaba de decidir deshacerse de dicha multinacional francesa. En respuesta, el grupo francés ha recurrido de nuevo a un tribunal de arbitraje internacional, una estructura opaca que, dentro del marco de los tratados de inversión, se encarga de defender los intereses de las multinacionales frente a los Estados.

Desde la privatización de 1997, la empresa francesa Veolia disfrutaba de un monopolio absoluto sobre la distribución del agua y la electricidad en Gabón a través de su filial SEEG (Sociedad de Energía y Agua de Gabón), de la que controlan el 51%. Un acuerdo ventajoso mutuamente para la multinacional francesa y el régimen de Omar Bongo y, posteriormente, para su hijo Alí, ya que ambos poseían una parte de las acciones de la SEEG, a través de un holding familiar, con sus consiguientes y sustanciosos dividendos (800.000 euros según una investigación de Mediapart).

De repente, giro espectacular: el pasado 16 de febrero, el Estado gabonés rompió el contrato de concesión que le ligaba al grupo privado francés, procediendo de inmediato a la requisición de la SEEG. La concesión había sido renovada por cinco años en marzo de 2017, pero las negociaciones acabaron fracasando. Teniendo en cuenta su gestión desastrosa antes de recurrir a la privada, nada parece indicar que el Estado llegue a garantizar la provisión de agua y electricidad a la población después de más de 20 años de gestión privada con un balance más que moderado.

Veolia y el Estado Gabonés comparten probablemente la responsabilidad de la degradación de la situación, pero como el contrato firmado con Veolia ha sido mantenido en secreto por las dos partes, es difícil evaluar a quién incumbe más la falta flagrante de inversión y lo vetusto de las infraestructuras. El Gobierno y los más cercanos a la familia Bongo han ido acumulando impagos, beneficiándose hasta ahora de la indulgencia de la SEEG.

Declarándose ofuscado por la decisión de Gabón, el grupo francés ha denunciado una “grave violación de las normas de derecho” y se declara “víctima de una expropiación brutal por parte del Estado gabonés”. El pasado 8 de marzo, Veolia, a través de su filial SEEG, presentó una demanda de recurso ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), una oficina del Banco Mundial con sede en Washington.

El CIADI es uno de los principales tribunales de arbitraje internacional en los que se zanjan las disputas entre inversores y Estados, o, lo que es lo mismo, entre las grandes multinacionales y los gobiernos que atentan contra sus intereses. Opacos y estructuralmente inclinados a favor del sector privado, estos mecanismos llamados ISDS son el centro de la controversia de los acuerdos de libre comercio como el Tafta y el Ceta. Las empresas occidentales los utilizan desde hace tiempo contra los países del sur del planeta.

VUELTA A LA GESTIÓN PÚBLICA

Sin embargo, se constata forzosamente que Veolia se ha hecho muy impopular en el seno de la población gabonesa a causa de los numerosos apagones y cortes de agua. Según Mays Mouissi, analista económico gabonés, el descontento de la población está justificado: “Barrios enteros de Libreville y su periferia se quedan sin agua durante dos semanas sin que se registre un descuento del total a pagar en la factura. Veolia hace pagar varios millones de francos CFA a los usuarios por los postes de electricidad cuando éstos quieren conectarse a su red para luego atribuirse la propiedad de manera unilateral; a veces hay que esperar más de seis meses desde la solicitud de un contador (de agua o electricidad) hasta la instalación”.

El activista y defensor del medio ambiente gabonés Marc Ona Essangui cita concretamente el gigantesco apagón que sumió a Libreville en la oscuridad, justo en el momento de la celebración de Nochevieja, el 31 de diciembre pasado. Él opina que el grupo francés y su filial someten a los gaboneses a un esclavismo disfrazado. “Hay que nacionalizar la SEEG, poner los medios, poner a los gaboneses a la cabeza de la SEEG. ¡Que estamos en 2018!”, exclama un gabonés en el momento del nombramiento de la nueva dirección provisional de la SEEG.

En pleno centro de la capital, Libreville, numerosos ciudadanos recolectan el agua de lluvia o hacen idas y venidas hasta los pozos más cercanos… El ministro del Agua y la Electricidad, Guy Bertrand Mapangou, afirma que las tarifas han aumentado “más del 75% las de electricidad y más del 88% las de agua en 19 años”, desde que Veolia gestiona la distribución. Se olvida de mencionar que estos aumentos fueron también en beneficio de los intereses del clan Bongo. El Gobierno de Gabón ha denunciado asimismo a la empresa francesa por llevar a cabo acciones contaminantes. Estos hechos han sido confirmados por las organizaciones de la sociedad civil gabonesa, como Brainforest, que se ha preguntado públicamente por qué el Gobierno no había denunciado antes, a pesar de que les habían alertado repetidamente en el pasado.

VEOLIA, ¿ADICTA AL ARBITRAJE INTERNACIONAL ?

Gracias al maná financiero de la gestión privada del agua en Francia, Veolia y su competidora Suez llevaron a cabo una política agresiva de expansión por todo el mundo desde los años 1990. Sin embargo, poco después de la “guerra del agua” de Cochabamba en Bolivia, en el año 2000, las multinacionales del agua sufrieron fracasos rotundos. Muchas ciudades del mundo entero, e incluso en Francia, eligieron deshacerse de sus prestatarios privados o no renovar sus contratos (léase el informe publicado por el Observatorio de las Multinacionales con el Transnacional Institute (TNI) y otros: Agua pública, agua de futuro. La experiencia mundial de la remunicipalización). Paralelamente, los conflictos entre las autoridades públicas y las multinacionales del agua, como ocurre hoy en Gabón, se han multiplicado.

Dentro de semejante contexto, la posibilidad de recurrir al arbitraje internacional privado es el arma preferida para un grupo como Veolia, que no ha dudado en utilizarla en numerosas versiones. El 20 de agosto de 2007, por ejemplo, el CIADI ya había condenado a la provincia argentina de Tucumán a pagar 105 millones de dólares en concepto de daños, más intereses y gastos, a Veolia, que operaba entonces bajo el nombre de Vivendi, y a su filial argentina, la Compañía de Aguas de Aconquija, tras la pérdida de la concesión del agua de la provincia, rescindida en 1997.

Debemos recordar que en abril del 2015 el CIADI condenó a Argentina a pagar 405 millones de dólares (380 millones de euros) de indemnización a Suez Environnement —que reclamó 1.200 millones de dólares cinco años antes— por haber vuelto a nacionalizar el servicio del agua de Buenos Aires en 2006, después de años de conflictos a causa de la falta de inversión y de una bajada en la calidad del agua potable. Veolia también se vio implicada en este proceso como accionista minoritaria de la nueva empresa nacionalizada.

Otro objetivo emblemático: Egipto. El aumento del salario mínimo egipcio de 400 a 700 libras al mes (de 41 a 72 euros) le pareció inaceptable a la multinacional, que presentó una querella ante el CIADI contra Egipto el 25 de junio de 2012. Según Veolia, las nuevas categorías salariales infringían los compromisos contraídos dentro del marco del convenio de colaboración público-privado firmado con la ciudad de Alejandría para el tratamiento de residuos y que reducían el margen de beneficio de la empresa.

UN ARMA ANTIRREMUNICIPALIZACIÓN

En Lituania, Veolia gestionaba el servicio de calefacción urbana de la capital, Vilnius, y de otros nueve municipios, pero la sociedad francesa aplicaba costes muy elevados y los fiscales lituanos la acusaron de manipular los precios de la energía y le impusieron varias multas. El municipio de Vilnius decidió finalmente no renovar su contrato de 15 años con el grupo francés, que finalizaba en 2017. Veolia reaccionó llevando por primera vez a un Estado europeo ante el CIADI y reclamó a Lituania 100 millones de euros en enero de 2016, antes de exigir 120 millones de euros de indemnización en abril de 2017.

Veolia afirma que las autoridades lituanas se negaron a compensar las pérdidas de sus filiales Vilniaus Energija y Litesko, sufridas a causa de los cambios legislativos y reglamentarios que la empresa juzga discriminatorios. Por su parte, el Ayuntamiento, que acusa a Veolia de imponer tarifas prohibitivas, responde en abril de 2017 declarándose listo para reclamar a Veolia 200 millones de euros ante el tribunal de arbitraje de Estocolmo.

Tampoco hay que olvidar que todos estos procedimientos de ISDS puestos formalmente en marcha no son más que la punta del iceberg. Por una parte, ciertos procedimientos no se hacen públicos, y por otra, la simple amenaza de recurrir a este tipo de arbitraje es a menudo suficiente para intimidar a las autoridades públicas, que desearían remunicipalizar sus servicios o por lo menos renegociar los contratos.

En Marruecos, recientemente, la amenaza de la no renovación del contrato en Rabat con Redal, la filial de Veolia a cargo de la distribución del agua y la electricidad, llevó al grupo francés a anunciar en los medios que había contratado los servicios de un gabinete de abogados especializados para preparar una nueva reclamación ante el CIADI.

Los acuerdos de libre comercio, a través de los mecanismos ISDS y otras disposiciones como a las cláusulas “sin retorno” una vez que un sector ha sido liberalizado, aparecen como una amenaza directa para las autoridades públicas y los ciudadanos que deseen volver a debatir la privatización de servicios básicos como el agua o la electricidad. Por esa razón, sin duda, el Gobierno francés y los demás gobiernos europeos, sensibles a los intereses de sus multinacionales, continúan promoviendo la adopción de tales acuerdos a pesar del descontento del público. El último ejemplo hasta la fecha: Francia acaba de pedir a sus socios europeos que “se aceleren” las negociaciones en vistas a la firma de un tratado de inversión entre la Unión Europea y Japón. ¿Hace falta destacar la conexión con el hecho de que Veolia esté intentando implantarse en el archipiélago japonés?

Por lo que respecta a Gabón, una cosa está clara: con el procedimiento opaco del arbitraje internacional privado no se sale de la lógica de negociaciones secretas y de acuerdos a los más altos niveles entre Veolia y el Gobierno de Ali Bongo. En detrimento de los gaboneses mismos. Régis Essono, activista de la asociación Survie y del Comité para la abolición de las deudas ilegítimas (CADTM), lucha por la auditoría ciudadana de la deuda pública de Gabón. Nos da parte de su preocupación: “La población gabonesa se arriesga a ser la gran perdedora de este combate. Constatan ya que el servicio todavía es igual de catastrófico, a pesar de la salida de Veolia. Sobretodo teniendo en cuenta los elementos de los que disponemos por el momento, no veo que Veolia pueda perder el combate jurídico y no recibir una enorme compensación, que privará aún más a la población gabonesa de recursos de los que ya son expoliados y privados por sus dirigentes”.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/multinacionales/isds-desterrada-gabon-veolia-acude-arbitraje-internacional

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Acción Social

Ramón Grosfoguel: “Si te posicionas del lado del Estado españolista, no te quejes”

El profesor Ramón Grosfoguel considera que Podemos es “la violación del derecho de autodeterminación y lo opuesto a la soberanía de los pueblos”.

Ramón Grosfoguel (Puerto Rico, 1956), profesor del Departamento de Estudios Étnicos de la Universidad de Berkeley, está considerado uno de los máximos referentes ideológicos dentro de la teoría decolonial. Su voz ha resonado con fuerza dentro de los foros de la izquierda en el Estado español en el último año debido a la contundencia con que ha argumentado en contra de la posición tomada por Podemos en referencia al Procés catalán. Sus vídeos, en particular una discusión mantenida con Juan Carlos Monedero, se han convertido en virales. Nos encontramos con él en una céntrica cafetería de A Coruña para conversar acerca del Procés y de las consecuencias que este ha acarreado.

Usted ha definido en diferentes ocasiones al Estado español como un Estado imperialista-colonial. En este sentido, ¿podemos considerar el proceso de autodeterminación del pueblo catalán como un proyecto decolonial? 
Como un proyecto anticolonial definitivamente. Decolonial no sé, no estoy seguro, porque lo decolonial ya plantea muchas otras cosas. Plantea un cambio epistemológico en el proyecto político que te estás planteando. Yo no creo que todo el independentismo catalán se plantee la creación de una República en el sentido indígena plurinacional o en el sentido kurdo confederal. Es decir, donde el Estado no sea el Estado-nación de una nación, una identidad, una población que corresponde a esa identidad. Eso es una gran ficción, no existe en ninguna parte del mundo. Y no creo que todo el mundo, ni siquiera la mayoría, se esté planteando eso.

Eso está planteado en grupos como la CUP, la gente de la izquierda más radical independentista catalana. Una República que sea antisistémica, que no solo sea anticapitalista sino también antipatriarcal, antirracista, anticolonial, que no sea imperialista, que mire hacia el Sur y que no sea otra república más dentro de la Unión Europea… Hay propuestas muy interesantes que vienen de los grupos más radicales.

Ya no es suficiente con ser simplemente república anticapitalista porque no estamos hablando solamente de un sistema económico, estamos hablando de una civilización-mundo que nace de la expansión colonial europea

Y la idea de descolonizar el concepto de Estado-nación, el concepto de República, de romper con esa ficción de un Estado-una nación-una población que ha creado más problemas que soluciones. Es la forma de autoridad política por excelencia de la Modernidad occidental, que lo que hace es crear estructuras de dominación, de exclusión , etc.

Lo que ha pasado con los movimientos de liberación nacional del siglo XX ha sido que fueron anticoloniales-anti-imperialistas, pero no decoloniales en su pensamiento. Por tanto, han hecho luchas de liberación que han derrotado el poder colonial-imperialista, pero no han logrado construir otra cosa nueva porque en el chip mental siguen con los paradigmas eurocéntricos reproduciendo otra vez todos los esquemas y todas las estructuras contra las cuales estaban luchando. Una de ellas es esto del Estado-nación, que es una estructura muy problemática.

La otra cuestión es el concepto mismo de República. Ya no es suficiente con ser simplemente república anticapitalista porque no estamos hablando solamente de un sistema económico, estamos hablando de una civilización-mundo que nace de la expansión colonial europea, y que hoy es una civilización planetaria, ya no existen otras civilizaciones alternativas. Estamos todos adentro de esta civilización planetaria, el mecanismo usado ha sido el colonialismo, a través del colonialismo lograron destruir todas las otras civilizaciones e incorporar a esta en todo el planeta. Estamos en una civilización de muerte por la destrucción, no solamente de seres humano, sino de la vida en su sentido más general, por el desastre ecológico que tiene una civilización que opera con la cosmología cartesiana del mundo, que es una cosmología dualista.

Ya no es suficiente con ser República anticapitalista como diría mucha gente en la CUP, hay que pensar una República antisistémica que aborde todos los ejes de dominación de esta civilización-mundo

Toda tecnología tiene cosmología, por tanto toda tecnología que se ha construido en el sistema-mundo en los últimos cuatrocientos años ha sido del tipo dualista-cartesiana, es decir donde no se concibe la reproducción de la vida sino la destrucción. Si pones en una exterioridad la naturaleza y otras formas de la vida humana ontológicamente duales, entonces no te preocupas por destruir estas formas de vida porque se supone que no afectan a la vida humana. Pero en realidad estas cosas están imbricadas, por tanto lo que ocurre es que desarrollas tecnología destructiva de la vida, y el desastre ecológico tiene todo que ver con eso. No es solamente que el capitalismo es un aparato voraz de acumulación de capital y ganancias que se lleva todo por el medio, es que además opera con una cosmología dualista-cartesiana que es destructiva de la vida.

Digo esto porque ya no es suficiente con ser República anticapitalista como diría mucha gente en la CUP, hay que pensar una República antisistémica que aborde todos los ejes de dominación de esta civilización-mundo, que yo le llamo un sistema-mundo capitalista/patriarcal occidentalocéntrico/ cristianocéntrico moderno/colonial. Uso esa frase larga a riesgo de sonar ridículo precisamente para nombrar todo lo que está en juego, que no es solamente un sistema económico, sino muchas otras cosas. Y que ese sistema económico ya está organizado desde adentro no como superestructura, sino como constitutivo de la acumulación de capital por todas las lógicas de la Modernidad occidental, patriarcales, cristrianocéntricas, racistas, eurocéntricas, cartesianas, etc. Por eso el capitalismo es tan destructivo de la vida, es ecologicida, es genocida, es epistemicida; porque está organizado desde adentro con lógicas civilizatorias de la Modernidad. Y para eso hay que pensar en un proyecto político de cara a, por ejemplo, la lucha en Catalunya, que tome en cuenta todos los ejes de dominación y que nos descolonicemos de los paradigmas que han formado la manera de pensar. Autoridad política, economía, la forma de relación entre la vida humana y otras formas de vida, todo, hay que hacer una descolonización de todo eso.

En uno de sus vídeos usted ha asegurado que en octubre del año pasado se dio en Catalunya un momento de oportunidad que se perdió, pero que momentos como estos generan una nueva subjetividad, una nueva verdad, que se debe transformar en una nueva respuesta política. ¿Cree que las fuerzas catalanas están siendo capaces de articular una respuesta política acorde a esta nueva realidad?
Lo que ocurrió el 1-O y el 3-O en Catalunya es lo que el filósofo Alain Badiou llamaría el acontecimiento, o Walter Benjamin el tiempo mesiánico, o los indígenas quechuas el Pachakuti. Todos estos conceptos están nombrando la irrupción de algo inesperado en una situación. La situación tiene una lógica de reproducción monótona-continua, y de momento irrumpe un movimiento social que nadie se esperaba y hay un levantamiento , y hay una cosa que ocurre que era totalmente impensada por la lógica de la situación. Esos acontecimientos siempre son efímeros, nunca son duraderos.

Para ponerte ejemplos, el caracazo en Venezuela fue un acontecimiento efímero, un levantamiento popular contra el austericidio del FMI en 1989, que pudo haberse quedado como una cosa anecdótica si no se le daba respuesta política al acontecimiento de acuerdo a la nueva subjetividad que se produce en el acontecimiento que marca un antes y un después, ya que la gente ya no está subjetivamente donde estaba antes. Ocurre algo donde la gente hace una ruptura en su subjetividad y ya no vuelve al punto en el que estaba.

Los acontecimientos, si no se les da respuesta política, se quedan en algo anecdótico a pesar de que la gente cambie su subjetividad, porque si no se traduce en un nuevo discurso político que dé cuenta de la nueva verdad que emerge del acontecimiento, este se desvanece y queda como algo anecdótico en la historia. Lo que hace que el acontecimiento tome vida es si hay un movimiento político que articula un discurso de acuerdo a la nueva verdad y a la nueva subjetividad. Eso fue Hugo Chávez para el caracazo. Y fíjate que la respuesta al acontecimiento no ocurre necesariamente un mes después, usualmente toma años, osea que al ciclo político que inicia un acontecimiento no necesariamente se le va a dar respuesta un año después. Hugo Chávez tomó nueve años. O el caso de la guerra del agua en Bolivia, que fue un acontecimiento que tuvo como respuesta política a Evo Morales y el MAS. En el caso de Argentina, con el que se vayan todos y el corralito, la respuesta política fue el kirchnerismo. En el caso de Ecuador el acontecimiento fue la caída del presidente Gutiérrez con el levantamiento indígena en Quito, y la respuesta fue el Movimiento Ciudadano de Correa.

Podemos hizo una lectura muy parecida, porque son latinoamericanistas que estudiaron con Heriberto Cairo e hicieron tesis doctorales donde trabajaron América Latina, y entendieron esto. Cuando vino el 15M ellos la pregunta que se hicieron fue “¿de qué es la respuesta política el 15M?”, porque el acontecimiento fue el 15M, que fue efímero como cualquier acontecimiento, pero que produjo un cambio en la subjetividad de la gente que participó. Entonces ellos, al darle respuesta al acontecimiento, producen un nuevo discurso político que da cuenta de eso y que atrae a millones de personas que fueron afectadas por el acontecimiento, personas cuya subjetividad estaba ya en otro lado. Ellos le hablaron a esa gente, pero ese ciclo se agotó. Y se agotó en gran medida porque ellos dejaron de ser fieles al acontecimiento, se convirtieron en un partido del régimen.

Todo el lenguaje de la casta, del no somos ni de izquierdas ni de derechas, articuló un sentir de una nueva subjetividad que nace del acontecimiento del 15M

Comenzaron como un partido contra el régimen, abandonaron ese discurso, y trataron de repetir el modelo de ocupar el espacio del PSOE dentro del régimen. Al hacer eso tuvieron que abandonar todo el nuevo discurso político, que era muy creativo e innovador, por el cual generaron tanta ilusión al principio y tuvieron tanto éxito. Porque todo el lenguaje de la casta, del no somos ni de izquierdas ni de derechas, articuló un sentir de una nueva subjetividad que nace del acontecimiento del 15M. Pero luego abandonaron todo eso, lo dejaron de lado, porque se metieron en la realpolitik y en el pragmatismo de ver cómo ocupaban el puesto del PSOE, y ahí se cerró el ciclo. El ciclo tuvo vida mientras el discurso de Podemos daba cuenta de la nueva subjetividad del acontecimiento.

El concepto de plurinacionalidad de Podemos es realmente el de multiculturalismo liberal. Yo reconozco tu identidad, te doy migajas para que brinques y saltes en tu carnaval, pero no cuestiones quién decide aquí

La pregunta es de qué es respuesta el 1-O y el 3-O, y lo lanzo como provocación y porque sería interesante abrir un debate sobre esto. Ahí ocurrió algo inesperado por la lógica de la reproducción de la situación estructural, y es que apareció un pueblo a defender su soberanía, el derecho a decidir. Un pueblo que no estaba defendiendo las urnas y preguntándole al otro “¿tú qué vas a votar? ”. No importaba lo que se iba a votar, allí se estaba defendiendo el derecho de la nación catalana a decidir su destino. Y había miles de no independentistas que con sus cuerpos defendieron ese derecho a votar.

La figura de Albano Dante Fachín es una figura muy interesante que nace del acontecimiento y que sin ser independentista es consecuentemente soberanista. No en el sentido de Podemos, porque Podemos no cree realmente en la soberanía de los pueblos ni cree en lo plurinacional como lo conciben los indígenas latinoamericanos que implica un diálogo horizontal entre nación y nación, sino que el concepto de plurinacionalidad de Podemos es realmente el de multiculturalismo liberal. Yo reconozco tu identidad, te doy migajas para que brinques y saltes en tu carnaval, pero no cuestiones quién decide aquí.

Aquí la soberanía la sigue teniendo el Estado imperial-colonial español, tú puedes decidir en tu referéndum cómo te quedas dentro del Estado. ¿Qué derecho de autodeterminación es ése si ya la izquierda españolista te está condicionando las opciones que puedes votar? Es realmente una burla, y es la reproducción de un discurso imperialista-colonial pero desde la izquierda españolista.

Hay una nueva subjetividad que tiene una visión crítica tanto del régimen del 78 y de España como de Europa, que no necesariamente son independentistas

Entonces nace un nuevo sujeto político que son los soberanistas catalanes que no son independentistas, por lo que el discurso político tiene que dar cuenta del acontecimiento porque hay una nueva subjetividad y una nueva verdad. La gente ya no está donde estaba el 30 de septiembre, la gente está en post 1-O. ¿Eso qué quiere decir? Que el cuento de España y de la democracia del régimen del 78 se acabó, ya nadie cree en eso después de lo que vivieron. El cuento de la Europa cuna de derechos civiles y democráticos que los iba a defender frente a España se fue a la basura. Hay una nueva subjetividad que tiene una visión crítica tanto del régimen del 78 y de España como de Europa, que no necesariamente son independentistas. Incluso independentistas que se creían que Europa los iba a venir a defender ya no se creen eso. Hay un cambio en el chip mental que es muy importante.

Cuando estuve en las elecciones catalanas de diciembre, que me invitaron a participar en algunos actos con la CUP, yo no vi que actualizaran el discurso. Yo vi como si estuviéramos en las elecciones autonómicas de septiembre del 2015. Vi a todos los partidos y a todas las fuerzas repitiendo el mismo discurso de siempre. No vi a nadie que asumiera el discurso del acontecimiento excepto una persona, Albano Dante Fachín. Fue el único que yo vi, y cuando él hablaba le tocaba la fibra a todos los catalanes, la gente le aplaudía, porque estaba tocando algo del acontecimiento que les tocaba a todos, seas independentista o no.

Soberanía no es equivalente a ser independentista, soberanía es equivalente al derecho del pueblo a decidir, lo cual puede ser una solución federalista, confederalista, independentista, etc

De hecho, los independentistas le tienen un gran respeto a Albano Dante Fachín, además de todo ese pueblo que no es independentista pero que dio el salto al soberanismo. Federalistas, confederalistas, como tú quieras, pero que ya están fuera del régimen de las autonomías del 78. Esto es muy importante porque ahora creo que el discurso político de la izquierda soberanista catalana, y cuando digo soberanista ya no me refiero solamente al independentismo, tiene que de alguna manera dar cuenta del acontecimiento, y se tiene que producir un nuevo discurso y una nueva concepción de la soberanía.

Soberanía no es equivalente a ser independentista, soberanía es equivalente al derecho del pueblo a decidir, lo cual puede ser una solución federalista, confederalista, independentista, etc. Hay otras fórmulas para eso. Y, en ese sentido, creo que hay un potencial enorme para hacer un gran frente unido popular que integre tanto soberanistas independentistas como soberanistas federalistas.

Cuando digo esto no estoy hablando de Podemos, que quede claro, porque para mí Podemos es la violación del derecho de autodeterminación y es lo opuesto a la soberanía de los pueblos. Estoy hablando de otra cosa, estoy hablando de la gente que se salió de Podemos como Albano Dante Fachín, y de la gente que, aunque no estaban en Podemos, dieron el salto a la soberanía sin ser independentistas. Tengo muchas amistades en Catalunya que son así y que fueron con sus cuerpos a defender el derecho a votar. Aparecieron allí sin ser independentistas y, luego de lo que vivieron, no quieren saber de España. Y no necesariamente articulan un discurso independentista sino soberanista, federalista, etc. Y es gente que respeta.

Si se va a un referéndum y el pueblo catalán vota por la independencia, aunque ellos no sean independentistas apoyarían que esa es la decisión mayoritaria del pueblo y no se irían en contra como hacen estos de Podemos, que ni siquiera conciben eso como posibilidad de opción a votar. Ellos te condicionan a priori las posibilidades de votar. Así que yo no estoy hablando de los Comunes y estas cosas, estoy hablando de un federalismo soberano consecuente.

Entonces, vamos a mirar el caso de Córcega. Allí ahora mismo hay una coalición de soberanistas independentistas y soberanistas autonomistas (autonomistas en Francia no quiere decir el autonomismo de aquí, es lo que las Naciones Unidas reconocen como República autónoma), que gana tranquilamente las elecciones. Tienen una plataforma de lucha y demandas del pueblo corso, y están negociando con el Estado francés. Si se hiciera algo así en Catalunya sería muy potente porque el movimiento soberano tendría tranquilamente dos tercios de los votos. Si ya el independentismo tiene casi el 50% de los votos, tú le añades otro 15% u otro 20% y tendrían un poder enorme en términos de interpelación de la nación catalana, y les daría un gran respiro en términos de legitimidad. Sin embargo todavía no veo ese gesto. He hablado con individuos de la izquierda catalana que lo ven y que están por ahí, pero no veo todavía a ninguna organización haciendo este gesto. Albano intentó hacer algo para hacer unas coaliciones en está dirección, pero era muy prematuro porque todavía no estaba allí el discurso y le dijeron que no. ¿Y qué hizo él? Llamó a votar por los partidos independentistas sin ser independentista. ¿Por qué? Porque dijo “la única garantía que tenemos de un proceso constituyente soberano es votando al independentismo”. Digo esto porque por ahí va mi interpelación del caso catalán, que es un ejemplo de un caso en el que hubo un acontecimiento y la única manera de ser fiel al mismo es renovando el discurso político de acuerdo a esa nueva subjetividad.

Y si eso es así en Catalunya, imagínate en Galicia donde el movimiento independentista no tiene los números ni la fuerza para convocar grandes mayorías. Tienes que revisar el concepto de soberanía, tienes que ampliarlo para incluir gente como Albano Dante Fachín, que existen aquí en Galicia y que podrían perfectamente incorporarse a un proceso de ese tipo, pero para eso tienes que crear estructuras organizativas que no lleven el sello de una organización. Se tiene que empezar por hacer estructuras de frentes amplios donde quepa todo el soberanismo.

Lo otro que hay que hacer es que el soberanismo tiene que dejar de ser un discurso única y exclusivamente de identidad. Tiene que ser un discurso que asuma los problemas de un pueblo, y la soberanía se tiene que insertar en ese discurso para que soberanía signifique comer mejor. Que no sea celebrar solamente la lengua y la identidad, sino que tiene que ir más allá. Para que cale en los pueblos, para que sea un movimiento de soberanía popular, tiene que vincular la soberanía a el control sobre los recursos de una nación, sean energéticos, primarios, referentes al control de la autoridad política, los impuestos, etc. Tiene que ir sobre una serie de cosas que le muestren a la gente que tener más soberanía implica mejoras en su calidad de vida. Un discurso soberanista que se queda en la lengua, en la cultura, en la identidad, no le va a llegar a muchas personas, porque mucha gente no le ve el sentido al celebrar eso pero le ve sentido a mejorar su situación. Por eso tienes que hacer un discurso soberanista popular con un matiz social y no solamente identitario. Y no estoy diciendo que no sea importante defender la identidad, no estoy diciendo que se descarte eso, sino que tiene que estar acompañado de demandas sociales. Y yo no veo eso de una manera fuerte en los movimientos soberanistas gallegos. Hay intentos, hay esfuerzos, se puede ver en el discurso de Ana Pontón un intento de ir en esa dirección, pero todavía no lo ves como una cosa generalizada en el BNG, por ejemplo. O luego tienes lo opuesto, gente que atiende lo social pero abandona lo nacional, que es el caso de Anova, que se fueron por el lado de recuperar lo social en el planteamiento soberano y se olvidaron de lo soberano. Se olvidaron de la situación nacional gallega y terminaron de alguna manera de rabo de Podemos.

¿Qué lecciones deberían sacar los partidos soberanistas de las naciones periféricas de la respuesta que el Estado dio al movimiento catalán?
Esto es muy importante. Yo creo que hay que hacer un debate en todas las naciones sin Estado sobre qué significa soberanía popular después del 1-O y del artículo 155. Cualquier estrategia soberanista tiene que tener como centro una lucha transversal y horizontal entre las naciones sin Estado. Se demostró en Catalunya que los catalanes solos no pueden. Si se van a hacer ese tipo de luchas tiene que haber una coordinación con las naciones sin Estado donde tiene que haber o movimientos que surjan al mismo tiempo, parecidos, o al menos una solidaridad mejor organizada. Ahora mismo los catalanes se quedaron solos. Se demostró que solos no pueden, y esa es una de las lecciones que sacaría.

Tienes que hacer un trabajo que no sea el trabajo siempre folclórico donde en una mesa se reúnen un gallego, un vasco, un andaluz y un catalán que hablan sobre lo que pasa en su país, mostrando solidaridad cada uno con el otro, pero que luego al acabarse la mesa se van y no se hablan más hasta el próximo evento folclórico. Tiene que haber lazos organizativos de trabajo político, no se puede seguir en esa dispersión porque no va a funcionar. Ya se vio en Catalunya que, aún con ese movimiento de masas, solos no pudieron.

La segunda lección ya la mencioné, y tiene que ver con ese tema de cómo entiendes el soberanismo. Tienes que tener un concepto de soberanía que desborde el independentismo para que tengas de verdad una fuerza popular, sino se divide el movimiento.

Otra cosa es que tienes que romper con la encerrona donde te quiere encasillar el Estado españolista de que la República catalana lo que va a hacer es imponer el catalán a toda la gente que vive ahí. Tienes que salirte de ese encasillamiento en que te ponen. Si tú respondes a eso con un “pues sí, aquí la lengua es el catalán”, ya te encasillaste y te echas en contra a un montón de gente que está ahí, que son catalanes, que vienen de otros orígenes, y que el catalán no es su lengua. Tendrías que plantear un proyecto que esté más allá del Estado-nación, por eso este concepto es muy problemático porque entonces repites contra otra gente aquello contra lo cual estabas luchando. Tendrías que tener un proyecto, por ejemplo, de diversidad lingüística, donde en comunidades que quieran tener la escuela en castellano la puedan tener, o si la quieran tener en urdu porque hay comunidades pakistaníes en Barcelona la puedan tener. No puedes venir con el esquema de Estado-nación donde hay una nación, una lengua, y se uniformiza a todo el mundo como hace la República francesa. Si vas a hacer eso apaga la luz y vámonos, porque vas a hacerle a otra gente lo que ya te han hecho a ti. Ahí tienes que tener una forma de autoridad política que sea más plurinacional, no en el sentido de Podemos, sino en el sentido indígena, o una confederación de pueblos como los kurdos, algo así. Tienes que tener otro modelo de autoridad política que se desentienda de la noción de Estado.

En lo que refiere a las repercusiones que el proceso catalán está teniendo a nivel estatal, hay una gran preocupación en la izquierda por el ascenso en las encuestas de Ciudadanos ¿Por qué cree que la ciudadanía está escorándose a nivel estatal hacia la derecha? ¿Qué responsabilidad tienen los partidos pertenecientes a lo que usted define como izquierda españolista?
Creo que la manera en que Podemos intenta explicar el ascenso de la derecha y la pérdida de seguidores que han tenido es una cosa impresionante. Le echan la culpa a los catalanes. Lo que dicen es que ellos tienen un discurso que es el más racional, y así lo ha dicho Pablo Iglesias, mientras que los independentistas tienen un discurso irracional porque están demandando cosas que no son posibles y el Estado de España tiene un discurso anti derecho a que los catalanes decidan. Entonces, ellos dicen tener el discurso más racional que es el de hacer un referéndum legal. Pero, ¿qué pasa? Dicen que el discurso es el más racional, pero que no le llega a nadie, no emociona a nadie, no tiene afectividad con nadie. Porque, claro, los nacionalistas tiene sus símbolos de afectividad, y la gente del Estado español tienen sus símbolos de afectividad, y un discurso racional como el de ellos, que era el mejor de todos, no tuvo éxito. Eso es una manera de camuflajear sus propios problemas políticos, porque si quedaron donde quedaron en todo este proceso fue por no tener una posición clara.

En otras palabras, ¿por qué ellos quedaron donde quedaron en ese proceso? ¿Por qué la derecha terminó ocupando el espacio? Porque ellos se posicionaron con las posiciones del Estado españolista, de la derecha, contra el movimiento por el referéndum en Catalunya. Ellos coincidieron con Rajoy diciendo que era ilegal, que no se podía participar, y que no se debía reconocer, y llamaron a boicotear el referéndum. Y dijeron: “si yo fuera catalán, yo no votaría en ese referéndum”. Eso lo dijo Pablo Iglesias muchas veces. Perdóname, pero tú no eres catalán, cállate la boca y que los catalanes decidan lo que quieran decidir. ¿Que tú no eres independentista? Vale, no tienes que serlo, pero respeta que hay un acto de desobediencia civil (que es el primer acto realmente de masas que pone en cuestión el régimen del 78). Y en lugar de tú como izquierda vincularte, apoyarlo, participar, aunque sea como dijo Boaventura de Sousa Santos documentando la represión del Estado como observadores, te fuiste del lado del Estado español. Y eso tiene un coste político, tanto desde el punto de vista de los catalanes como desde el punto de vista del País Vasco o de Galicia. La ciudadanía ve esto y piensa que esta gente que tanto se llena la boca hablando del régimen del 78 y de que hay que acabar con él, cuando tuvo una oportunidad, mostró la careta de un partido de régimen. Son un partido del régimen del 78, lo mostraron de una vez por todas.

¿Para qué votar por la fotocopia, por la gente que está imitando? (…) Vota PP o Ciudadanos que son los originales, para qué vas a votar a Podemos si es la fotocopia

¿Eso qué hizo? Que mucha gente de las naciones sin Estado se desilusionara con el proyecto de Podemos, y que mucha gente dentro del Estado español los viera como inconsecuentes porque se quedaron en un limbo político. Si te posicionas del lado del Estado españolista, no te quejes si el PP y Ciudadanos capitalizan ese apoyo, porque tú estás reproduciendo un discurso imperial-colonial y estás siendo participe y cómplice de eso. En otras palabras, como dice el famoso fascista francés Jean-Marie Le Pen: “voten por el original, no por la fotocopia”. ¿Para qué votar por la fotocopia, por la gente que está imitando? Vota por nosotros que somos los originales. Vota PP o Ciudadanos que son los originales, para qué vas a votar a Podemos si es la fotocopia.

Te pusiste en el campo político del lado del régimen, y no te quejes si ahí pierdes la batalla, porque en ese terreno no tienes nada que ganar con un discurso de izquierdas. Te posicionaste con un discurso de derechas, luego no te quejes si los votos van para la derecha y no para ti, y no te quejes si ahora las naciones sin Estado están desilusionadas con tu proyecto, sobre todo en Catalunya donde los castigaron fuertemente en las elecciones.

Por último, ¿por qué el nacionalismo español no se ve a sí mismo como un nacionalismo sino que se considera neutral?
Porque cuando estás en una situación de privilegio hablas desde un no-lugar, desde una situación donde nadie te está oprimiendo por tu lengua, y no tienes que defender tu identidad, no es necesario porque tú estás en el poder. Entonces, como no tienes necesidad de hacer eso, pareciera que no hay nacionalismo españolista, pero cuando surgen situaciones de crisis como la catalana aparecen las banderas. En la cotidianidad, cuando esos momentos de acontecimientos de crisis no están, se guardan las banderas en los armarios porque no tienen que defender nada. Entonces, hablan desde un no-lugar, desde un uni-versalismo, como si los demás fueran los particularistas y su discurso fuese el universal.

Que eso lo haga la derecha, bueno, es entendible. Pero que lo hagan proyectos de izquierdas como Podemos o Izquierda Unida es una gran vergüenza porque se están localizando en el punto cero universalista de un discurso que aparenta no estar situado, pero que está hiper situado como nación opresora españolista. Y son ciegos a las represiones que generan, tanto de tipo nacional como de tipo racial, y no le dan siquiera importancia. Eso es lo que pasa, que el españolismo se caracteriza por ser un discurso que es ciego a su propio españolismo, es un nacionalismo que se camuflajea, pero tiene que ver con la posición de privilegio.

El que está en el privilegio no tiene que defender su identidad, ¿para qué? Si ya es dominante. El que defiende su identidad es el que está abajo, el que está siendo oprimido. El que está arriba la deconstruye todo lo que quiera porque está tranquilo en el poder, nadie le está cuestionando su lengua, su identidad, nada. Entonces vienen con esa cara de “yo no fui” a decirnos que aquí nadie es nacionalista español, que eso no existe. Y ese es el peor de los nacionalismos, el que no sabe cuan nacionalista es. Son chovinistas imperalistas-coloniales. No se dan cuenta, pero eso es lo que son.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/nacionalismo/ramon-grosfoguel-si-te-posicionas-del-lado-del-estado-espanolista-no-te-quejes

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Acción Social Internacional

CHARLA RESISTENCIA EN PALESTINA Y ORIENTE MEDIO


Viernes 8 de junio, a partir de las 19:30, tendrá lugar en la sede de la Confederación General del Trabajo (CGT) en Santander, una charla-debate de apoyo a la causa Palestina, organizada por el PCPE y su Juventud (J-PCPE).
En ella intervendrá Fayed Badawi, portavoz en Europa del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), organización histórica de la resistencia palestina, de orientación marxista y laica, que nos hablará de la situación actual en la región, y de cómo los pueblos enfrentan la ocupación y la barbarie imperialista en Palestina y Oriente Medio.

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Acción Social Ferroviarios Internacional

Nuestro pésame y solidaridad ante la pérdida del compañero ferroviario de SUD-RAIL

Desde CGT España queremos trasladar a nuestros camaradas y amigos de SUD-Rail nuestro más sincero pésame por la pérdida de su compañero y militante, así como a la familia y allegados.

Asimismo, mostramos todo nuestro cariño y afecto en estos duros momentos de lucha en los que las presiones por parte de la SNCF y del Gobierno de Macron no están libres de culpa en esta tragedia acontecida el pasado domingo en el seno de la propia empresa. Por si fuese poco, de ahora en adelante, nuestros compañeros ferroviarios han de afrontar este combate con el sufrimiento y el dolor que ésta pérdida conlleva. Ahora más que nunca, todos los ferroviarios del mundo entero, hemos de mostrar nuestra solidaridad a los camaradas franceses, en especial a los de PSE, haciéndoles llegar todo nuestro apoyo para que su fortaleza y determinación no decaigan.

Camaradas franceses, sois un gran ejemplo de lucha y reivindicación para el sector ferroviario y con gran orgullo os animamos a seguir luchando para que el gobierno retire la demoledora e indecente “reforma de la SNCF”, en defensa de unas condiciones justas para tod@ l@s que forman parte del mundo ferroviario y por un futuro digno.

Recibid un afectuoso abrazo

SECTOR FEDERAL FERROVIARIO

Madrid, 23 de mayo de 2018.

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Acción Social

CGT muestra su solidaridad con Fran Molero, un preso político más del Estado español y sus leyes mordazas

CGT critica que solo los pobres pisen las cárceles mientras verdaderos delincuentes con corbata pueden comprar su libertad con el dinero expoliado a la ciudadanía.

La Confederación General del Trabajo (CGT) manifiesta su solidaridad con el activista y compañero del SAT, Fran Molero, tras haber ingresado este miércoles en prisión para cumplir una condena de 5 años por haber participado en las manifestaciones de ‘Rodea el Congreso’ de 2013 en Madrid.

La organización anarcosindicalista considera que este es un nuevo montaje-chantaje del gobierno y de la policía contra un trabajador que estaba ejerciendo su legítimo derecho a manifestarse contra la situación extrema que se vivía (y se continúa viviendo) en el Estado español.

Fran Molero ha sido acusado de participar en los incidentes derivados de las manifestaciones que tuvieron lugar el 25 de septiembre de 2013 en Madrid. Sin embargo, el joven malagueño ha defendido siempre su inocencia, alegando haber tenido un proceso injusto después de que trascendiera, a través de cientos de imágenes y vídeos, que en aquellas manifestaciones había agentes de policía infiltrados con el único objetivo de identificar y detener a los activistas sociales que participaban de aquellas importantes protestas.

CGT además ha recalcado que siempre son las mismas personas las que terminan en las cárceles, “gente pobre, sin recursos, activistas o sindicalistas que han salido en algún momento a la calle a defender sus derechos y libertades, en un país en el que cada vez existen menos garantías democráticas”.

CGT también explica que el Estado español y su clase política, económica y judicial se ha blindado gracias a leyes cuyo único fin es perseguir la disidencia política, acallar la protesta y perseguir a quienes como Fran han tenido el valor de enfrentarse a las mismas.

Desde CGT se lanza un mensaje de solidaridad y apoyo, ya no solo con Molero, sino también con todas aquellas personas que están siendo en estos momentos perseguidas y procesadas por pelear contra las injusticias de este sistema, cada día más corrupto.

Gabinete de prensa del Comité Confederal de la CGT

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Acción Social

Ante desaloxo da Insumisa

Ante o violento desaloxo do Centro Social Okupado Autoxestionado “A Insumisa”, a CGT da Coruña quere manifestar o seguinte:

a) Declaramos que a chamada “Comandancia de Obras” é un espazo público abandonado durante anos e que foi recuperado polo CSOA “A Insumisa” para o desenvolvemento de actividades para o pobo, sen aproveitamento persoal e sen ánimo de lucro. Non é esta actuación unha usurpación, senón unha okupación lexítima ante a desidia das chamadas institucións.

b) Rexeitamos absolutamente os métodos violentos utilizados pola policía no desaloxo, que provocaron numeros@s ferid@s entre @s presentes nas concentracións de apoio e no propio desaloxo. Neste sentido, amosamos o nosa solidariedade co@s afectad@s.

c) Denunciamos a incapacidade do goberno municipal para atopar solucións pactadas alternativas á xestión institucional e o desaproveitamento dunha oportunidade única para que a xestión do que é de tod@s fose compartida por tod@s e non monopolizada polo poder político.

A Coruña, 29 de maio de 2018

O Comité Local da CGT da Coruña

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Acción Social

“¿Se han ido ya los puercos y puercas de seguridad del Estado?”

Esta es una de las frases que Evaristo Páramos, el cantante de Gatillazo, lanzaba antes del comienzo de uno de sus conciertos, concretamente en el que tuvo lugar en Leganés (Madrid) a finales de octubre de 2017.

Yo estuve por allí, cubriendo para Rojo y Negro Televisión, la tele de CGT, dos días de actuaciones de grupos punk-rock en el Festival Akubierto. Era la primera vez que veía en directo a Evaristo y también la primera vez que iba a poder tratar el tema de la libertad de expresión con personas que llevan toda su vida profesional plantando cara al sistema a través de la música.

En aquella entrevista que realizamos entre ensayo y ensayo Evaristo nos contaba que en realidad nunca, hasta ese momento, había tenido que enfrentarse a “movidas judiciales” por el contenido de sus letras y que los “mayores problemas” a los que había tenido que hacer frente solo pasaban por las típicas paradas o registros en controles policiales antes o después de conciertos. “Nos paraban no por pertenecer a un determinado grupo de punk o por lo que decíamos cuando cantábamos, sino porque nos consideraban gente rara”.

Evaristo Páramos lleva más de 30 años subiéndose a escenarios. Sus letras han sido la banda sonora de varias generaciones que han crecido siendo conscientes de la mentira democrática en la que vivimos. Los mensajes de sus canciones, y esto es lo realmente triste, siguen estando de actualidad. Paro, precariedad laboral, machismo y violencia institucional contra las mujeres, desahucios, recortes de derechos y libertades, expolio y desmantelamiento de los servicios públicos para costear los privilegios de una clase política, empresarial, judicial y religiosa totalmente desconectada de la población a la que dicen “representar”.

Evaristo es un artista comprometido. No ha dejado de serlo a lo largo de toda su vida profesional y jamás ha tenido complejos a la hora de decir lo que siente por políticos, curas, empresarios y aristócratas de este país. Especialmente le ha dado “caña” a ese brazo armado del Estado, conformado por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, que están al servicio de gobernantes que a su vez lo están al de los más ricos. Evaristo jamás ha escondido su animadversión por los uniformes y ha criticado, a través de sus letras, el “trabajo” que estos hombres y mujeres realizan en nuestra sociedad cuyo único objetivo es reprimir a quienes luchan contra las injusticias, y en los últimos tiempos, a quienes muestran una clara disidencia contra las instituciones del Estado, como la monarquía, el poder judicial, los gobiernos, el ejército o la policía.

En relación a los últimos acontecimientos en los que se ha visto envuelto el vocalista de Gatillazo o de la Polla Rércords, somos muchos y muchas las que compartimos puntos de vista similares a los de Evaristo. Por eso nos sentimos identificados con las letras de sus canciones que reproducimos y  compartimos constantemente, porque a través de ellas nos hemos unido soportando un poco mejor la compleja realidad social en la que nos ha tocado nacer y sobrevivir. También somos muchas y muchos quienes, en algún momento de nuestras vidas, hemos sido testigos de algún abuso policial, y cómo algunas de estas personas, “antes hombres y ahora polis”, se han dejado llevar por el “poder” de una placa para imponer su particular justicia. Entiendo perfectamente que Evaristo Páramos lance su mensaje antipolicial desde su tribuna particular, los escenarios en los que lleva más de tres décadas, y espero que no deje de hacerlo en mucho tiempo.

A pesar de todo, existen también muchas personas que actualmente, después de las decenas de vídeos que en los últimos años han dado la vuelta al mundo a través de las redes sociales, siguen negando la existencia de “montajes policiales” y por lo tanto niegan estar sufriendo las consecuencias de vivir en un “Estado policial”, con restricciones en derechos fundamentales como el de la libertad de expresión o la libertad de información. Las leyes mordazas se han encargado de que decenas de músicos, artistas, tuiteros y periodistas estén siendo perseguidos, y en algunos casos procesados, por ejercer derechos supuestamente reconocidos en la Constitución Española de 1978.

En este sentido, resulta paradójico que la  “identificación” de Evaristo Páramos por agentes de la Guardia Civil en el festival jerezano ‘Primavera Trompetera’, se haya producido a pocos días de conocer que el rapero mallorquín Valtonyc ha tenido que huir de este país (en teoría un país democrático) por hacer canciones críticas con la monarquía española. No es el único músico que pasa por lo mismo. Pablo Hasel, César Strawberry (Def con Dos) o los raperos y raperas del colectivo ‘La Insurgencia’ también han sido juzgados y juzgadas por el contenido de sus canciones y andan a la espera de que los jueces decidan si entran en la cárcel por estos hechos o no. En cualquier caso, el simple hecho de pasar por un tribunal a consecuencia de un tuit, un poema, un artículo o una canción es inadmisible, pero es una realidad que está ocurriendo con demasiada frecuencia y que todavía muy poca gente comprende y por lo tanto asimila.

Volviendo a la entrevista que hicimos a Evaristo para Rojo y Negro Televisión hace apenas seis o siete meses, el cantante nos decía que “la garra del sistema llega y captura un muñeco y a mí todavía no me ha tocao. Lo que llamamos ‘poder’ funciona de una forma sencilla. Hay unos señores arriba y un mogollón de gente abajo. Y abajo tenemos distintos niveles de distracción que utilizan para tenernos divididos”.

Parece que le llegó el turno a Evaristo Páramos. El sistema ya ha puesto sus ojos en él y esto solo acaba de comenzar. ¿Qué será lo próximo? ¿A quién le tocará medir sus palabras la próxima vez?

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Acción Sindical Comunicados

CGT muestra su preocupación por la desaparición de dos trabajadores tras el derrumbe en el distrito madrileño de Chamberí

La Confederación General del Trabajo (CGT) ha querido mostrar su preocupación ante la falta de buenas noticias sobre el paradero de dos trabajadores, de 56 y 42 años, que quedaron atrapados el martes bajo los escombros de un edificio que se vino abajo en la calle Martínez Campos de Madrid.

Una cuadrilla de más de 20 albañiles se encontraban realizando tareas de rehabilitación en el interior de este edificio de 7 plantas cuando, alrededor de las 17’00 horas, se desplomó sobre ellos. Pudieron salir casi todos a excepción de Agustín Bello Moreno y José Raúl Barrado que continúan, 48 horas después del fatal accidente y a pesar de la incansable búsqueda de los equipos de bomberos de la ciudad, desaparecidos.

CGT viene denunciando las condiciones en las que tienen que ganarse la vida las personas de clase trabajadora. Los accidentes laborales no son casualidades sino que están motivados y detrás de todos ellos hay responsables con nombres y apellidos que siguen practicando el terrorismo patronal impunemente.

CGT señala directamente a la clase política, sobre todo a los gobiernos del PP y PSOE por las reformas laborales que han puesto en marcha en los últimos años y que solo han traído más paro y precariedad para la clase obrera. Además, la organización anarcosindicalista, señala la hipocresía de algunos de estos políticos que tras una desgracia como la que tenemos en estos momentos de actualidad no tienen ningún pudor en acudir a mostrar su “tristeza” mientras que en parlamentos y ayuntamientos elaboran y votan leyes que atentan contra la dignidad de las personas trabajadoras.

CGT quiere volver a denunciar la falta de compromiso existente por parte de las instituciones públicas con las personas que tienen que ganarse la vida en unas condiciones precarias, jugándose la vida diariamente para poder sobrevivir.

Gabinete de prensa del Comité Confederal de la CGT