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Varapalo judicial al Tribunal Médico Central de Correos

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha estimado que el Tribunal Médico Central, utilizado por Correos para limitar las bajas médicas de sus empleados, no tiene potestad para contradecir informes médicos de especialistas.

carteroDos sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCYL), a las que ha tenido acceso Diagonal, la segunda emitida hace escasas fechas, han acabado con el peculiar entramado creado por Correos para limitar las bajas médicas de sus empleados, el denominado Tribunal Médico Central.

Estas sentencias han sido consecuencia de una demanda interpuesta por el funcionario de Correos y delegado sindical de CGT Luis Posadas Lubeiro.

El Tribunal Médico Central lo componen tres médicos de familia (no especialistas) que se reúnen semanalmente en la sede central de Correos para emitir altas médicas a los empleados.

Luis Posadas padece una meralgia parestésica del nervio femorocutáneo (irritación de un nervio de la pierna que le deja paralizado) desde enero de 2013, por lo que los especialistas a los que acudió (neurólogo, reumatólogo, etc.) decretaron su baja médica. Pese a que su dolencia persistía, el 13 de junio de ese año el Tribunal Médico Central de Correos, sin ningún tipo de reconocimiento médico al trabajador, resuelve que está en condiciones de trabajar y emite el alta con un informe estándar utilizado para todos los casos, fotocopiado incluso con la firma ya puesta.

Este funcionario indicó que su dolencia le impedía incorporarse y presentó cerca deuna veintena de informes médicos de siete especialistas que certificaban que no estaba en condiciones de trabajar. Sin embargo, Correos le abrió expediente sancionador y, tras varios meses incoándolo, le sancionó con un año de suspensión de funciones por falta disciplinaria de carácter grave por “ausencia injustificada”.

Luis Posadas interpuso dos recursos contencioso-administrativos, uno contra la decisión del Tribunal Médico Central por darle el alta sin pasar reconocimiento y otro contra la sanción recibida por no incorporarse al puesto de trabajo. En ambos, el TSJCYL le ha dado la razón, en sendas sentencias de suma importancia porque sientan jurisprudencia contra el proceder de este Tribunal Médico creado por Correos. En la primera se reconoce su situación de incapacidad laboral y se establece que Correos no tiene potestad para contradecir informes médicos de especialistas, y en la segunda se anula la sanción recibida indicando que no se produce ausencia injustificada al puesto de trabajo.

Tras estas sentencias, además de venirse abajo el entramado médico montado por Correos, este organismo tiene un gran problema que solucionar, ya que según las sentencias legalmente Luis Posadas no ha dejado de estar de baja y lleva tres años sin cobrar, por lo que tendría que percibir su salario con sus correspondientes vacaciones, días de libre disposición, etc. Además de las costas del juicio. Y, según la normativa, si está de baja más de 18 meses le tenían que haber jubilado.

“¿Cómo se soluciona eso ahora?”, se pregunta Posadas, que indica que “lo malo es que ese dinero no va a salir del bolsillo de los culpables, que son los jefes que toman la decisión de expedientar, o los médicos que firman sin más…, sino de los ciudadanos por ser una empresa estatal; por ello, si a partir de ahora toman alguna represalia, interpondré querella no contra Correos, sino contra quien firme la resolución para que tenga que responder de forma personal por sus decisiones sin ampararse en Correos”.

Desde que se le manifestó la enfermedad, Posadas no ha vuelto a trabajar. Se trata de una dolencia considerada rara y que se cronifica, aunque con el tiempo puede estabilizarse y hacerse más llevadera. Consiste en una inflamación de un nervio que va de la zona lumbar hasta la rodilla y provoca dolores insoportables. “Y en esas circunstancias querían que fuera a trabajar, cuando no podía ni andar”, seña este funcionario de Correos, que ha manifestado a Diagonal que “es la primera vez en España que un funcionario llega hasta el final y desmonta la infraestructura del TMC, que no tiene amparo legal, funciona con criterios economicistas siguiendo las directrices de la empresa y hace dejación administrativa, ya que fotocopian los informes hasta con la firma, es un tribunal que sólo da altas y cobra por ello, como una especie de comisión por el beneficio que produce a la empresa el alta médica”.

Según Luis Posadas, “no respetan la baja médica indicada por especialistas que sí examinan a los pacientes, y esto lleva a situaciones extremas, como carteros repartiendo el correo con muletas o carteros que se pierden porque tienen alzhéimer pero no les permiten estar de baja médica”. Y añade que “muy poca gente puede permitirse estar años sin cobrar y encima pagando abogados, y cuando se abusa de alguien que no se puede defender, eso es fascismo”.

Sobre la razón última de este comportamiento, Luis Posadas apunta que “es una estrategia de Correos para cargarse a todos los funcionarios y dejar solamente al personal laboral; la situación de Correos es cada vez peor porque internet le está comiendo el terreno, y como los jefes quieren mantener sus suculentos beneficios se quieren deshacer del colectivo de funcionarios machacándonos por donde más sensibles podemos ser, que es en temas de salud, y quedarse sólo con el personal laboral, al que le pueden decir que trabaje sólo cuatro horas (contratadas, pero exigiéndoles que se queden más horas), con contratos basura, etc.”.

Luis Posadas es delegado sindical de CGT, y afirma que “los sindicatos mayoritarios se callan porque reciben prebendas”.

Fuente: https://www.diagonalperiodico.net/global/29745-varapalo-judicial-al-tribunal-medico-central-correos.html

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RNtv El caso Delphi y la lucha obrera – La bahía en pie

RNtvDelphiEmitimos este programa especial sobre la lucha que mantienen los y las trabajadoras de Delphi Puerto Real, este programa especial constara de la emisión del documental “La Bahía en Pie” y posterior debate.
Esta es una historia de políticos que mienten, sindicatos que se alían con las fuerzas a las que deben vigilar y personas que, encerradas desde hace casi dos años, dan una lección de dignidad, justicia, perseverancia, solidaridad y lucha obrera.

Aunque es una historia que merece ser contada, el silencio mediático que soporta hace aún más meritoria la resistencia y más necesaria su difusión. Pero sobre todo, es una historia de convivencia, de hermandad obrera, de acciones obligadas por las circunstancias.

Esta es una historia de políticos que mienten, sindicatos que se alían con las fuerzas a las que deben vigilar y personas que, encerradas desde hace casi dos años, dan una lección de dignidad, justicia, perseverancia, solidaridad y lucha obrera.


Participan en el programa de hoy:

  • Francisco Senra (Extrabajador de Delphi) representante del encierro
  • Joaquín Sánchez  (Extrabajador de Delphi)
  • Juan José Cumplido  (Extrabajador de Delphi)
  • Jacinto Morano Abogado

Presenta: Jorge del Olmo @SandokRN

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Acción Social

“La manera de vivir se ha de convertir en práctica política”


El activista y teórico anarquista Tomás Ibáñez participa en el 30 aniversario del Ateneo Libertario Al Margen (Valencia).

209896_1Nunca se toma el poder, sino que el poder es el que le toma a uno, según afirmó en una entrevista publicada por el periódico “La Marea”. La anarquía no radica en el futuro, ni tampoco en el pasado (en los grandes personajes de 1936), sino en el presente. Éstas son dos de las ideas que vertebran el pensamiento del militante y teórico anarquista, Tomás Ibáñez (Zaragoza, 1944), con las que introduce su conferencia en los actos que conmemoran el 30 aniversario del Ateneo Libertario Al Margen de Valencia. ¿Qué puede apuntarse sobre “el anarquismo que viene”? A responder esta cuestión ha dedicado unas palabras quien fue catedrático de Psicología Social de la Universitat Autónoma de Barcelona hasta el año 2007, activista en el mayo del 68 francés y en los intentos de reconstrucción de la CNT.

Del anarquismo que viene puede afirmarse que será inevitablemente distinto del heredado, y también del hoy vigente. Por un lado el anarquismo implica una formidable exigencia de libertad, pero también de pensamiento crítico y lucha política contra la dominación en todos los ámbitos. “Es en el seno de estas luchas donde se fragua el anarquismo”, resalta Tomás Ibáñez. Los dispositivos de dominación evolucionan a lo largo del tiempo, pero también las prácticas antagonistas, de manera que el anarquismo se va modificando. “Si cambia la Idea, cambia asimismo la acción, pues se trata de ejes indisolubles”, señala el autor de los libros “Anarquismo es movimiento”, “Contra la dominación” o “Municiones para disidentes”, entre otros.

Uno de los retos del anarquismo es “reinventarse”, y para ello los activistas tendrían que movilizar su creatividad. Estos cambios dependerán del contexto social en el que se desenvuelva el anarquismo, ineluctablemente inserto en un cambio de época que ya se apunta. “La destrucción del capitalismo es irrenunciable para el ideal libertario, ya que éste se define por la lucha contra la dominación”, afirma Ibáñez. Pero el sistema capitalista que se avizora no es como el del pasado, por lo que se requieren nuevas formas de lucha. “Frente a quienes anuncian desde hace mucho tiempo un gran colapso, el capitalismo ha demostrado una gran capacidad de regeneración”, matiza Tomás Ibáñez. Esta nueva modalidad de capitalismo obtiene unos grandes beneficios de los flujos financieros y de información, es más, la producción de valor ya no se obtiene exclusivamente del trabajo. Todas las actividades de la vida cotidiana se han convertido en fuente de beneficio, y de lo que trata el Capital es de producir subjetividades que se adapten a su lógica. Producir la forma de ser, sentir y relacionarse de las personas. “Hasta la libertad –para consumir, para buscar empleo- se convierte hoy en una forma de sometimiento”.

El capitalismo no sólo representa en la actualidad un sistema económico específico, sino una forma de vida que tiende a ser hegemónica. Además, en la actual fase de la globalización capitalista no hay “afuera” ni “exterioridad”, “se ha colonizado todo el planeta así como sus alrededores”. En cuanto al sistema político, Tomás Ibáñez se remite al libro “A Nuestros amigos”, texto del colectivo “Comité Invisible” publicado por “Pepitas de Calabaza” en 2015. El poder político, convertido en teatro y escenario de comedia, se ha desplazado desde los parlamentos hasta las grandes infraestructuras de la economía capitalista. “Es ésta nueva modalidad de capitalismo donde se está construyendo el anarquismo que viene”, concluye Tomás Ibáñez. A esta primera gran mutación se agrega otra no menos considerable, la protagonizada por la informática, que opera a un ritmo de vértigo, mucho mayor que el de la construcción de resistencias.

El actual capitalismo, con sus flujos financieros y de información, no asumiría su forma actual sin la informática. Se trata de un sistema económico caracterizado por una fabulosa densificación y rapidez de las interconexiones, casi siempre en tiempo real. Son los sistemas informáticos los que han dado un impulso enorme a la ingeniería genética y a la creciente sofisticación del armamento, con sus drones y misiles autoguiados, pero son también los mecanismos que están permitiendo “un totalitarismo de nuevo cuño”, subraya el teórico y activista en el acto celebrado en el Colegio Mayor Rector Peset Aleixandre de la Universitat de València. La informática abre posibilidades a la acumulación ilimitada de datos, los análisis sistemáticos del ADN o la autoexposición de la vida cotidiana a través de las redes sociales. “Incluso nuestras no acciones pueden ser archivadas para siempre por el estado y las grandes empresas privadas”. De este análisis infiere Tomás Ibáñez una reflexión demoledora: “El principal peligro totalitario no procede del auge de la extrema derecha (que también), sino de los nuevos dispositivos vinculados a la informática que atrapan nuestras vidas”. En ese contexto, “hay que buscar las grietas que hacen posibles las prácticas de libertad”.

El autor de “Anarquía es movimiento” señala una tercera gran mutación, de carácter ideológico. “Hemos iniciado la salida de la modernidad, que en Occidente se definía por el discurso de la Ilustración”. Este basamento teórico hoy se resquebraja: periclitan los relatos de la razón triunfante y del Progreso como credos contemporáneos. “Pero el nuevo discurso se nos presenta todavía incipiente y confuso como para que podamos atisbar sus nuevos rasgos”, expone Tomás Ibáñez.

Caracterizado el presente, descritas las tres “mutaciones”, las raíces del anarquismo que viene han de rastrearse necesariamente en el movimiento libertario actual. Tras un largo periodo de escasa presencia internacional, el conferenciante pone el foco en el anarquismo juvenil, al que en algunos textos ha denominado “neoanarquismo” para distinguirlo de los “clásicos” de la Idea. Resalta que en todo el mundo operan colectivos juveniles, heterogéneos, fragmentados, volcados en temáticas muy diversas, que se adhieren a todas las movilizaciones que se enfrentan al capitalismo. A las posibilidades que ofrece la nueva realidad “líquida”, estos colectivos se adaptan constituyendo redes autónomas que se tejen y autoorganizan según la coyuntura. Después de estos apuntes, Tomás Ibáñez lanza una advertencia: “La tentación de romper esta fluidez, este movimiento reticular y viral, conduciría seguramente al anarquismo hacia un nuevo eclipse”.

Una de las singularidades de estos grupos de jóvenes es que viven inmersos en los valores que el cambio social tendría que promover: relaciones no sexistas y antipatriarcales (incluso en el lenguaje), lógicas no mercantiles y, principalmente, el desarrollo de prácticas, hechos, que rompan con la mera discursividad. “Lo fundamental es el hacer, de manera conjunta”. Así, las fiestas, conciertos, comidas veganas, movilizaciones en los barrios y manifestaciones contundentes forman parte de la acción política. “Se trata de que el modo de vida se convierta en praxis política, y también de ayudar a un cambio en la subjetividad de las personas: la des-subjetivación resulta esencial para escapar al control del capitalismo”, concluye Tomás Ibáñez.

Preguntado por una posible relajación en el movimiento popular, la relación entre la calle y las instituciones y las derivas actuales del 15-M, señala el autor de “Contra la dominación”: “No me preocupa que determinadas personas que han estado en el 15-M defiendan un asalto a la Institución, si ésa es su perspectiva, ahora bien, lo que me fastidia es que esto se vea como una proyección natural del movimiento, cuando más bien se trata de una traición”. Al igual que organizar un partido político para tratar de ingresar en el Parlamento: “Eso no es anarquismo”. “Podemos tampoco es el 15-M, es otra cosa”. Tomás Ibáñez levanta la mirada y compara estos procesos con lo que sucede en países como México, Uruguay, Australia, Grecia o Turquía. “Allí no ocurre nada de todo esto, de hecho, continúan los grupos anarquistas; en Grecia no se han planteado en momento alguno entrar en Syriza o promover una alternativa electoral; estas mezclas libertarias con el asalto a las instituciones y el 15-M son muy particulares del estado español”.

Ibáñez rechaza los dogmatismos, se considera “muy ecléctico”. En Cataluña se está configurando el “Procés Embat”, en el ámbito estatal se ha impulsado “Apoyo Mutuo”, “adelante con cada una de estas iniciativas”, señala el autor de “Anarquía es movimiento”, quien valora estos intentos de organización pero también iniciativas como la okupación y autogestión de una sucursal bancaria en el barrio de Santa Eulalia, en Hospitalet de Llobregat. Señala que el problema estribaría en “hacer fetichismo de la organización y pensar que con ella se resolverían muchas de las dificultades”. En otros términos, no se trata de forjar una gran organización que reúna los múltiples colectivos libertarios, con la excusa de que estos son “fragmentarios”. “También en las grandes organizaciones hay un riesgo de guetización”, concluye Tomás Ibáñez en el 30 aniversario del Ateneo Libertario Al Margen.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=209896

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Acción Social Internacional

Presentación del libro «De verso y piedra. La saharaui, una cultura de la tierra» a cargo de Fernando Llorente

Jueves 17 de marzo, a las 19:30 h
en La Libre
Rampa Sotileza 1, Santander

unnamedPocos han conjugado mejor Sáhara y palabra que Fernando Llorente, capaz de plantar una jaima imaginaria en cualquiera de los Picos de Europa y de llenar de bruma y niebla la badía. Un cántabro con corazón de arena.A sus libros más antropológicos, sucede ahora un libro de poemas y fotografías.El libro, editado por los bubisheros Alouda Cantabria, es una pequeña joya, con momentos como este:
En las noches de luna
Se compadece el cielo
Con los fantasmas vivos
Que sufren el infierno.

Si admirable es la constancia de este quijote del desierto, admirable es también la de Alouda que, como nos recuerda el propio Fernando, significa regreso, en hasanía. Porque ambos saben que, mientras llega, el único atajo desde el corazón de un pueblo hasta la supervivencia es la conciencia de uno mismo: la cultura, la belleza y la verdad. Participan en la presentación, además de Fernando Llorente, autor del libro: Raquel Martín (actriz), Ángel Oria y Geli Gutiérrez (cantan poemas) y Almudena Arce (Alouda).

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Mujer

“El capitalismo invisibiliza y niega el valor de los cuidados”


La investigadora y activista Marta Malo destaca que la vida humana requiere cuidados que hoy no se garantizan.

209978_1Tenían entre 20 y 30 años cuando reflexionaban sobre algo que hoy, en medio de la recesión global, pudiera parecer una obviedad. La precariedad no sólo apunta a los contratos de trabajo, entendieron, sino que cabía ampliarla a toda la existencia. La investigadora militante, activista social y miembro del Observatorio Metropolitano de Madrid, Marta Malo, formaba parte entonces del colectivo “Precarias a la deriva”. Allí, a través de una investigación y diferentes conversaciones –las de mayor interés, con empleadas del hogar latinoamericanas- empezó a aflorar de qué modo se construía la educación femenina, la de los varones y sobre todo la función de los cuidados. A los 30 años, la investigadora se hacía cargo de su hijo, experiencia que en otros lugares del mundo tiene lugar a edades mucho más tempranas. La conclusión es que, aunque de manera muchas veces invisible, los cuidados son el suelo sobre el que se organizan las sociedades de carácter neoliberal.

¿Qué significa, de manera precisa, la organización social de los cuidados? La imagen socialmente más naturalizada es la de una mujer cuidando de los hijos en el hogar, pero también puede referirse a la vida sana (cuidado del cuerpo) o la atención que se le presta a un enfermo en el hospital. Es decir, no hay sólo una manera de entender los cuidados, ni tienen por qué identificarse con el trabajo (doméstico) femenino. Pero sí que puede constatarse un elemento invariable a lo largo de la geografía y la historia: “La especie humana atraviesa etapas de vulnerabilidad en las que necesita, para subsistir, de otros seres humanos”. Así lo afirma Marta Malo en el Foro Luis Vives organizado por el Ayuntamiento de Valencia, dedicado en su 24 edición al “Trabajo, precariedad y juventud”. Otra de las simplificaciones consiste en reducir el cuidado la provisión de sustento, pues el cuidado implica también un vínculo afectivo con otra persona.

A pesar de la polisemia y los matices, desde los siglos XVII y XVIII las sociedades occidentales asocian los cuidados al tipo de hogar que nace con la Revolución Industrial. Es entonces cuando se inaugura la distinción entre los mundos “productivo” y “reproductivo”, que en las sociedades agrícolas se presentaban mucho más entremezclados que hoy. Se produce entonces un gran cambio, ya que la actividad “productiva” se remunera y desarrolla en el espacio público, mientras que la “reproductiva” no se realiza a cambio de dinero, queda relegada al ámbito privado, aparece socialmente “devaluada” y es desempeñada mayoritariamente por mujeres. Todas las destrezas y saberes asociados al cuidado y el trabajo “reproductivo”, en el campo de la educación, la higiene o la medicina, se comienzan a vincular a los expertos y al conocimiento que estos transmiten en sus manuales. “Se supone que las mujeres no saben de todo ello, y por tanto hay que enseñarles”, explica Marta Malo, coordinadora y una de las autoras del libro “Nociones comunes. Experiencias y ensayos de investigación militante”, publicado por “Traficantes de Sueños”.

Con la Revolución industrial aparece la noción contemporánea de hogar, pero también los lugares de encierro como las residencias de personas mayores y discapacitadas, donde se dispensan los cuidados con el mismo tipo de organización que el de una fábrica. En definitiva, “el cuidado se convierte en ago invisible, subalterno, encerrado y algo humillante, porque se necesita a otra persona: ya no eres una persona autónoma y con capacidad de decidir, es más, se te infantiliza”. En ese contexto, Marta Malo destaca que nace el concepto de “ama de casa”, que realiza tareas devaluadas, depende del salario de su marido y permanece recluida en su pequeño feudo, el hogar. Pero ya en el siglo XVIII surgen las primeras críticas a este modelo, que llegan hasta hoy.

Podrían señalarse múltiples ejemplos. La investigadora y activista selecciona un cartel del 8 de marzo de 1973, diseñado por el colectivo autónomo “Lotta Feninista”. Defendían que, ciertamente, el trabajo doméstico y los cuidados sostienen el mundo pero también limitan, sofocan, a la mujer, por lo que hay que socializarlos. “Mamá ha salido y no va a volver”, fue otra de las consignas del feminismo autónomo italiano. Asimismo se reivindicaba no pasar de la tutela del padre a la del marido. Marta Malo recuerda las manifestaciones en el estado español por el derecho al divorcio o que el adulterio femenino estuvo castigado con pena de prisión durante la dictadura franquista. También se protestaba contra las instituciones de encierro destinadas a las personas que requerían cuidados. Irrumpen, así, en la década de los 70, los movimientos de renovación pedagógica, por la democratización de la psiquiatría, contra el enclaustramiento de los “locos” en manicomios (considerados cárceles para pobres) o en defensa de la salud comunitaria (se reivindican los centros de proximidad frente al encierro en hospitales).

Lo que vino después se lo resumió a la investigadora, de manera lacónica, una compañera boliviana: “Ganamos pero perdimos”. Se conquistó el acceso a los anticonceptivos, el derecho al divorcio y al aborto o los cuidados de proximidad, por ejemplo en los Centros de Día. Pero también cerró sus puertas la gran fábrica fordista, que permitía organizar las luchas obreras a partir del criterio de igualdad salarial. Después de esa “reestructuración” capitalista, “trabajamos en pequeñas empresas con una nómina integrada por una pequeña base y casi todo lo demás, incentivos”, destaca Marta Malo en la conferencia titulada “Neoliberalismo, cuidados y formas de vida”. Muchas de las prácticas que las mujeres aprendían tradicionalmente para ser amas de casa, adquirieron valor en el mercado de trabajo, principalmente en el sector de los servicios. El cuidado y la escucha –valores considerados femeninos- empezaron a cotizar al alza, lo que supuso un aumento de las contrataciones laborales a mujeres. Al final, se fracturó el modelo del hombre que labora y mantiene a la familia con su salario, mientras la mujer permanecía en el hogar.

El proceso dio lugar a una crisis de los cuidados, del hogar y, más aún, a una crisis de toda la existencia, según la cual todo depende de cómo uno “se busca la vida”. Durante mucho tiempo en el movimiento feminista se habló del “autocuidado” desde una perspectiva emancipadora, explica Marta Malo, sin embargo hoy se ha generado una “ola” de autocuidado que pasa por el consumo de terapias, el yoga, la meditación o la autoayuda. “Mirarme yo, tomar mis decisiones y adoptar una autoconciencia extrema para continuar estando bien”. Algo así como mirarse permanentemente el ombligo. En las antípodas de este enfoque, la autora sostiene que todo ser humano atraviesa por fases de vulnerabilidad en su vida y requiere cuidados que hoy no están garantizados. Es el caso, aunque extremo, de los ancianos que fallecen en su casa sin apenas recursos, cuando antiguamente se hacían cargo de ellos las familias. “Además se generan nuevos nichos de negocio en relación con los cuidados”, apunta la investigadora y colaboradora del colectivo “Yo sí, sanidad universal”. Las plazas en las guarderías de 24 horas, en las residencias para discapacitados o los servicios para el cuidado de ancianos se compran y venden en el mercado.

En muchas ocasiones estas labores vinculadas a los cuidados se reservan a mujeres de los países del Sur, además, se trata de servicios cada vez más precarizados (se les paga poco a las trabajadoras, que además tienen generalmente pocas probabilidades de promoción laboral) y “externalizados” a empresas. Si es uno o una quien se encarga de las personas dependientes de su familia, ha de hacerlo multiplicándose después de la jornada laboral. En este estado de cosas aparece la perspectiva de la conciliación, en la que la mujer se lanza a la “emprendeduría”, el empleo de media jornada o el “teletrabajo”, con el fin de disponer de tiempo para la crianza. También se defiende el “reparto” de las tareas de cuidado entre mujeres y hombres, en la que ellos acceden a los permisos de paternidad. Circunstancia distinta es la de las mujeres que se plantean volver al hogar, disfrutar de la crianza y una vez despojadas de las obligaciones laborales, recuperar los vínculos familiares. Son mujeres que ya no asumen la carrera profesional como una prioridad absoluta. Un problema distinto es el de las personas que han vivido el “encierro” en instituciones de cuidado y deciden romper con éstas, con el fin de llevar una existencia independiente.

Marta Malo observa un problema en muchas de estas propuestas parciales: “No van al nudo de la cuestión, el capitalismo”. La clave de su exposición es la siguiente: “La vida humana atraviesa necesariamente fases de vulnerabilidad y requiere de otros, de hecho, nuestro primer vínculo como seres aún muy frágiles se establece con otra persona; esta vulnerabilidad y dependencia se trata de ocultar mediante el dinero, de manera que se le paga a alguien o a una empresa para que te preste un servicio”. Pero el cuidado es algo irrenunciable, no una carga, lo que obliga necesariamente a una organización distinta de la sociedad. También a un giro radical en el lenguaje, como ocurrió en una manifestación que tuvo lugar en Sevilla, cuando de manera espontánea y fruto de una errata a la “Plaza de la ciudadanía” se la rebautizó como de la “cuidadanía”. Es un concepto nuevo, la “cuidadanía”, de importante potencial: “Si ponemos el cuidado en el centro de nuestras vidas, se modifica toda nuestra aproximación a los saberes, de manera que ya no es el PIB el valor que todo lo contabiliza”, explica Marta Malo.

También cambiaría el acercamiento a campos como la Biología, pues la vida se abre paso cooperando, de hecho, puede constatarse que el paso de una célula simple a una compleja tiene lugar mediante el vínculo y el acoplamiento. Además de una nueva perspectiva, apunta Marta Malo, hacen falta instituciones –no entendidas como el aparato del estado- sino como organizaciones y normas que apoyen la tarea de los cuidados. La investigadora asegura que no prescindiría de pequeñas reformas como establecer un salario para el trabajo doméstico, “medidas que no son transformadoras pero que pueden ser palancas de cambio”. Se trataría de apuntar, como hacen las redes de economía solidaria, más allá de los patrones establecidos para otorgar más tiempo al vínculo personal. “También son necesarios los cambios en la forma de percibirnos, ya que el neoliberalismo nos dice que uno sólo ha de mirar por sí mismo, sus inversiones y apuestas personales”. En cambio, “poner en el centro los cuidados nos obliga a estar en el mundo con los otros y a no desvincular nuestro cuidado personal del de los demás”, remata la activista.

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Concentración celebrada ayer en el Parlamento de Cantabria


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Desde hace semanas, los dirigentes del PSOE nos bombardean con declaraciones sobre la necesidad de un gobierno de cambio, un gobierno progresista que revierta las políticas de recorte de derechos sociales y laborales del PP, que frene las privatizaciones y recortes en Servicios Públicos y que defienda a los trabajadores y trabajadoras.

Pero, detrás de toda esa retórica, la realidad vuelve a ser que el PSOE hace política que coloca las exigencias y el beneficio de las multinacionales por encima de los derechos de las mayorías sociales, relegando los servicios públicos, los derechos de los trabajadores y la democracia a un segundo plano en favor de los intereses de los grandes lobbies y multinacionales europeas.

IMG-20160314-WA0009El pasado 3 de febrero el PSOE, junto al resto de partidos socialistas europeos, votó a favor de una resolución en el Parlamento Europeo que da luz verde a la Comisión Europea para seguir negociando el Acuerdo de Comercio de Servicios, más conocido como TISA por sus siglas en inglés. En esta votación, los socialistas votaron conjuntamente con el Partido Popular, Convergencia Democrática de Catalunya, UPyD, Ciudadanos.

Este tratado, igual que el Tratado de Libre Comercio (TTIP), busca la liberalización de la actividad económica entre 22 países o zonas económicas, que incluyen a Estados Unidos, la Unión Europea, Australia y otros países.

Estos acuerdos están siendo negociados con total opacidad, sin apenas información pública y con cláusulas de secreto. La liberalización económica siempre beneficia a las grandes empresas multinacionales, en contra de los intereses y derechos de la clase obrera, los autónomos y el pequeño comercio. EL TTIP y el TISA no son excepciones, son instrumentos para liberalizar y desregular la actividad económica, eliminando protecciones y derechos laborales y sociales.

IMG-20160314-WA0005La Unión Europea muestra una vez más su carácter imperialista, con políticas que siempre benefician los intereses de los grandes monopolios, en su necesidad permanente de ampliar sus mercados, reducir los derechos de los trabajadores y arruinar al pequeño comercio y pequeña empresa.

¿Es éste el cambio de políticas que promete el PSOE si consigue el gobierno? ¿Qué posición tiene el PSOE de Cantabria, que también prometió un cambio de políticas económicas y sociales cuando pactó con el PRC para echar al PP del gobierno autonómico? ¿Qué opinas sus socios de gobierno, directos o indirectos, sobre la posición del PSOE a favor del TTIP y TISA?

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La secretaria general de la CEOE Ana Plaza sugiere a los tribunales que reduzcan el porcentaje de sentencias favorables al trabajador

ana-ceoe-02_ampliacion-300x203La patronal ha abogado este jueves por, «aproximar el mundo judicial y el empresarial para lograr una mayor “sensibilidad” de los tribunales sociales hacia los problemas de las empresas y poder reducir el “amplio porcentaje de sentencias” que son favorables al trabajador.

La patronal ha abogado este jueves por, “aproximar el mundo judicial y el empresarial para lograr una mayor “sensibilidad” de los tribunales sociales hacia los problemas de las empresas y poder reducir el “amplio porcentaje de sentencias” que son favorables al trabajador.

Lo anterior significa que los tribunales sociales no realizan sentencias justas, o bien, es una injerencia para debiliar el acceso al derecho debido. El acceso a la justicia siempre ha sido una cuestión de clase. Una característica de la hegemonía neoliberal ha sido la limitación deliberada del acceso a la justicia para la clase trabajadora y en especial para el precariado.

La patronal Española es insaciable, quiere más. No es suficiente con la Reforma Laboral, aprobada en el 2012 por el PP, donde se vacían de contenido los derechos laborales, dondetodos los derechos son para la patronal. Pueden despedir mucho más barato, cuando quieran y sin dar cuentas a nadie. Pueden cambiar el trabajo de calidad por trabajo precario. Pueden modificar a su antojo los horarios, los turnos, los tiempos, las formas de trabajo y los salarios.

 Para Ana Plaza, ” La negociación colectiva juega un papel fundamental para la actividad económica, por su incidencia directa en la regulación de las condiciones de trabajo“, cuando la Reforma Laboral elimina la fuerza normativa de los Convenios Colectivo por dos vías, una, permitiendo que el empresario se descuelgue de la aplicación de las condiciones salariales y de las condiciones de trabajo: jornada, sistemas de retribución, sistemas de turnos, movilidad funcional y geográfica y, la otra, terminando con la ultraactividad de los convenios fijando un tiempo máximo de 24 meses.

Para esta representante de la patronal, la negociación colectiva “mejora la competitividad de las empresas y la creación de empleo” y olvida que la Reforma Laboral instaura los contratos precarios como norma de contratación (contratos muy baratos que el trabajador, si quiere, complementa con sus prestaciones de desempleo) y, a la vez, la contratación incentivada y subvencionada, para el empresario.

Además esta Ley concede a los empresarios, la libertad absoluta para despedir, al objetivar por ley el despido procedente y eliminar la autorización administrativa en los despidos colectivos (ERE). Rebaja sustancial de la indemnización por despido, generalizando la de 20 días, con un máximo de 12 mensualidades y, deja el despido improcedente en 33 días con un máximo de 24 mensualidades, como norma general para todos los contratos a partir de la entrada en vigor de la ley en el 2012.

Cuanto cinismo, la CEOE no quiere personas con derechos en sus empresas, quiere personas sometidas y esclavizadas.

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RNtv 12. Reformas laborales y (des) regularización del Mercado de Trabajo


En el programa número 12 de RN-Debate hablamos sobre la reforma laboral y la (des)regularización del mercado de trabajo.

Participan en el programa:

RNtv12Jose Antonio García Rubio, secretario de economía y de trabajo de IU
Desiderio Martín, miembro del comité de empresa de Gas Natural
Raul Peña, miembro de Podemos de la Comunidad de Madrid
Raul Maillo, abogado de CGT
Presenta: Jorge del Olmo @SandokRN

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Documental: Kurdistán, guerra de chicas


9c6fe1c968db328e216ec811fa7a37c6_lDe París a Kobané (Siria), del Kurdistán de Turquía a Sinyar (Iraq), una inmersión en el movimiento de las mujeres kurdas que luchan contra Dáesh, herederas de una larga tradición de resistencia.

FICHA DEL PROGRAMA

    • País : Francia
    • Año : 2016
    • Directora: Mylène Sauloy
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Internacional Mujer

Charla Mujeres en México y Lucha Zapatista


 

Charla Mujeres en México y Lucha Zapatista
a cargo de Lumaltik Herriak

Esta charla se enmarca dentro de las acciones desarrolladas por el Centro Obrero Popular Bertotlt Bretch (COP) y la Confederación General del Trabajo (CGT) en torno al 8 de marzo Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

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