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Acción Social Comunicados

Presupuestos Generales del Estado – Un juego de “trileros” para seguir tratándonos como súbditos

Resulta muy tramposo –populismos aparte- que la clase política, la que manda por delegación de las oligarquías financieras e industriales, ahora planteen unos PGE 2018 basados en la “recuperación económica”, que sin duda desde el 2014 las grandes empresas y los banqueros se han beneficiado de la misma, para plantear medidas electoralistas, en primer lugar, y de “reparto de las migajas” que les sobran a la clase empresarial y rica, en segundo lugar.

Medidas como la subida de pensiones hasta un 3% para el 2018, a la vez que el mantenimiento del poder adquisitivo de todas las personas que trabajan en lo público para los próximos tres años, no restituyen, ni tan siquiera el poder adquisitivo perdido desde que comenzaron las políticas autoritarias en el 2008, siendo el caso de las personas de la función pública a las que directamente les bajaron los sueldos un 15% de media, a la vez que las pensiones, con excepción de las mínimas, desde el 2010, han sido o bien congeladas o bien incrementadas en el 0,25%.

Los empleos públicos perdidos en educación, sanidad, cultura, dependencia, fueron miles, a la vez que se dejó de invertir en todo lo que significa lo público, para entregárselo al mercado y de esta manera, expoliar recursos públicos.

Nada de esto se revierte, todo lo contrario, “sus propuestas de migajas” se basan en que resulta cuanto menos “poco presentable” –injusticias sociales aparte- que se mantengan el 52% de las pensiones por debajo del SMI; que tengamos unas pensiones no contributivas, muy por debajo del nivel de pobreza y que solamente 1,4 millones de pensionistas, sobre los casi 9 millones, tengan una pensión suficiente y adecuada.

Como resulta absolutamente “tramposo y trilero” que el acuerdo de “rentas y empleos” para los próximos tres años, pactado entre el gobierno corrupto del PP y los sindicatos “del régimen”, oculte la falta de inversión en lo público, la reversión de todo lo externalizado, el fraude masivo en las contrataciones públicas, y la no dignificación del trabajo público.

Sus otras medidas “populistas y electoralistas” basadas en la reducción del IRPF en 1.000 € para familias con menores de 0 a 3 años, ocultan la falta de inversión en la creación de una red de escuelas públicas infantiles que garantice a las familias el compatibilizar realmente la conciliación de la vida laboral y social.

Tampoco hay financiación para dependencia (en el 2017 han dejado de ejecutar 44 millones de euros), ni vivienda social (un 37% menos que el anterior plan), ni financiación para que regresen las personas emigradas (2,5 millones). No existe dotación presupuestaria para terminar con la discriminación (brecha salarial) de género, como tampoco aparece dicha dotación para luchar contra la violencia de género.

El Gasto Público continúa 5 puntos porcentuales por debajo de la media europea, y resulta “sangrante” que, cuando el PIB aumenta el 2,7%, el gasto social solamente lo haga en el 1,1%. No puede ser de otra manera pues nos encontramos con un techo de gasto inferior en 62.000 millones de euros, comparado con el 2010.

La reforma fiscal que ponen encima de la mesa vuelve a ser “garantía” de que el Impuesto de Sociedades (es decir, el impuesto sobre los beneficios de las empresas financieras e industriales o de servicios) seguirá decayendo a cuotas de menos del 50% sobre lo que pagaban en el 2008 y la bajada de impuestos que anuncian (hasta 17.000 €), cuanto menos es un “chiste”, pues no se puede reducir impuestos a la gente que no gana dinero (las personas paradas suponen el 16,5% de toda la población activa y solamente perciben prestaciones el 52% de las mismas) o se encuentra con salarios disminuidos y devaluados, como casi 13 millones de personas asalariadas con salarios entre 12.000 a 14.000 euros anuales.

Y además siguen con el “chantaje” del 155 que tan bien les ha venido a las burguesías nacionalistas (PNV y Convergencia) y a las “españolistas” (PP, C´s, PSOE), para ocultar unos y otros sus vergüenzas, no sólo en las corrupciones en que andan metidos, sino fundamentalmente en las políticas antisociales y de vaciamiento de derechos que llevan aplicando y ejecutando en toda la población del estado español.

Las personas asalariadas, paradas, mujeres, pensionistas, jóvenes… tenemos que dejar de ser súbditas. Pensar que tenemos derechos: sociales, laborales, civiles y, como se ha demostrado en la huelga feminista del 8 de marzo y en las movilizaciones de las personas pensionistas, los derechos se conquistan en la calle y, las migajas, ni tan siquiera para los “perros de los amos”.

Secretariado Permanente

Madrid, 5 de Abril de 2018

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Acción Social Internacional

Nos corresponde a todos defender la Revolución en Rojava. Afrin no ha caído

Afrin no ha caído. Afrin ha sido abandonada a su suerte por los gobiernos de eso que llaman “comunidad internacional”.

El silencio cómplice de los grupos gobernantes de la UE, los EE.UU, Rusia, y otros influyentes países del Medio Oriente ha permitido que las fuerzas del Ejército turco, el segundo en importancia numérica de la OTAN, con la probada colaboración de numerosos militantes del Estado Islámico, masacraran a la población civil de Afrin. Una comunidad que está demostrando al mundo lo qué significa democracia directa, desde la base, participativa, y como se puede llevar adelante una verdadera revolución de género.

Turquía necesitaba destruir esa realidad, contener el peligroso y contagioso virus que se llama libertad. Una libertad ni importada ni impuesta sino autóctona, esa que nace desde profundos sentimientos humanos. La “comunidad internacional”, la Unión Europea, la ONU han guardado silencio, un silencio teñido de rojo sangre, un silencio miserable repleto de intereses espurios y cálculos geoestratégicos. Y es ese silencio el que ha garantizado a Erdogan, y a sus aliados islámicos, la impunidad. En este macabro y retorcido juego de tronos que suelen llamar “geopolítica”, la Rusia de Putin ha preferido llegar a un acuerdo con el presidente turco, para exportar su gas al mundo vía Turquía.

En lugar de defender y apoyar lo que es un modelo para todo el mundo, una fórmula posible y democrática para sembrar una paz estable y sostenible para esta región sumida en la guerra interminable, la comunidad internacional ha preferido cerrar los ojos. Los poderosos mandatarios del mundo decidieron dar la espalda a esas dos niñas sonrientes, que nos regaron sus rostros inocentes, a pesar de las bombas y la destrucción que las rodeaban en Afrin. En sus inocencia nunca sospecharon que fuera posible que el mundo las ignorara, que las abandonaran a su suerte para dejarlas en manos de quienes quieren aplastar sus derechos y secuestrar sus sonrisa tras un negro y tupido velo.

Afrin no ha caído. Sus habitantes, su administración autónoma y libre, sus milicianos y milicianas han demostrado al mundo lo que significa tener sentido de responsabilidad y respetar el derecho a la vida. Ese valor que ningún Estado reconocido, ni ninguna proclamada democracia occidental han sido capaces de demostrar en estos 7 años de guerra en Siria.

Las Unidades de Defensa Popular de las YPG y YPJ decidieron evacuar a la población civil al mismo tiempo que ellos se replegaban. Una decisión motivada precisamente en el intento de evitar que el Ejército turco y sus aliados mercenarios del ISIS pudiesen continuar con la masacre de civiles.

Afrin no ha caído. La resistencia ha decidido re-adaptarse, como ha anunciado la Administración Autónoma del cantón. “Nuestra lucha contra la invasión estatal turca y las fuerzas oscuras, que utilizan el nombre de «Ejército Libre Sirio» continúa”, han dicho los co-presidentes añadiendo que “la guerra ha pasado a otra etapa con nuevas tácticas para evitar la masacre de civiles y asestar un golpe a los mercenarios. Nuestras fuerzas se despliegan por todas partes en Afrin e infligen un golpe al ejército turco invasor y a sus mercenarios en su propia base. Una declaración de victoria de Erdogan y sus socios no tiene ningún valor a los ojos de Turquía ni de la opinión pública mundial. Nuestras fuerzas serán una pesadilla para ellos. La resistencia de Afrin continuará hasta liberar cada centímetro y la gente de Afrin vuelva a sus hogares”.

Si la comunidad internacional de las instituciones ha guardado silencio, por el contrario en numerosas calles y plazas de Europa y del mundo, miles de hombres y mujeres han dicho alto y fuerte NO a esta masacre, NO al asesinato de la democracia participativa y verdadera. Afirmando su apoyo fraternal a esta revolución de género que miles de ciudadanas y ciudadanos en el Norte de Siria han hecho realidad.

Las instituciones democráticas de Afrin agradecen la solidaridad internacional con palabras afectuosas. Y hacen un llamamiento: “Les pedimos que continúen apoyando a nuestra gente contra las políticas genocidas y presionen para que nuestra gente regrese a casa y para que las fuerzas de invasión turca se vayan de Afrin”.

Afrin no ha caído. Afrin resiste. ¿Estará la comunidad internacional, y muy especialmente las fuerzas de izquierda, a la altura del urgente desafío de defender la libertad, la democracia directa y una revolución de género?

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=239756

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Acción Social Feminismos Mujer

Mayores y mujeres, tercera fase de la crisis

La manifestación feminista del 8M y las de jubilados, celebradas antes y después, mandan mensajes nítidos al poder: de un lado, una demanda intensa por la igualdad de genero y contra la discriminación; de otro, un rechazo a los recortes crecientes en pensiones, la nueva fuente del ajuste en gasto social que dominará las próximas décadas.

Son aparentemente diferentes pero tienen mucho en común porque, en su raíz, ambas responden a la llamada “crisis de los cuidados”. Y es que los jubilados son, por un lado, los principales demandantes de cuidados, sobre todo cuando se acercan o superan los 80 años. Pero antes de que el envejecimiento les convierta en sujetos dependientes, son también cuidadores, y como parte de la oferta, un complemento esencial del “trabajo femenino” en el hogar. Son ellos los que están asumiendo la descarga asistencial a hijos y nietos y son ellos los que les aportan recursos económicos que les alivian la vida.

La invisibilidad económica de los cuidados

Las actividades indispensables de reproducción social que asociamos con los cuidados, tienen dos rasgos evidentes: por un lado, la sociedad patriarcal los considera fundamentalmente trabajo de mujeres; por otro, se realizan, en buena medida, sin remuneración, y, por tanto, son invisibles en las estadísticas y en el PIB.

También las ayudas de los jubilados a sus familias son invisibles. Solo a través de encuestas privadas se puede estimar el tamaño ingente de la transferencia de rentas que esto provoca, que puede ascender al 1,5% del PIB(un 60% de jubilados aportan a sus descendientes entre 150 y 300 € al mes, alrededor de 15.000 mill € en total)

Ese sacrificio se suma a la merma de las pensiones que supone una descapitalización que, en valor actual, equivale a 63.000 € por jubilado. Ese es el tamaño del capital que la consultora AFI estima necesario para obtener una renta perpetua de 350€ al mes, que es la pérdida estimada de las pensiones futuras.

El estudio va dirigido a UNESPA, la patronal del Seguro, que lo ha festejado imaginando el negocio que les puede inducir el recorte de las pensiones públicas. UNESPA no parece contemplar el escenario alternativo más probable: familias desahuciadas viviendo en la calle, viejos recogiendo cartones y residuos para complementar su raquítica pensión, violencia y tensiones sociales por doquier.

La crisis de los cuidados, el principal problema en todo el mundo

Esa doble descapitalización de los mayores es el precio oculto pagado por la ausencia de recursos públicos en la ley de dependencia y en asistencias a la familia y guarderías. No es solo en España: junto a las mujeres, los jubilados conforman hoy los principales grupos sacrificados por la ausencia de red social y la privatización de los riesgos futuros en todo el mundo. Representan la tercera fase de la crisis y la recuperación de la movilización social dominante en los años siguientes al 2008.

A menudo relacionado con ideas como conciliación familiar, desigualdad de genero, sostenibilidad de las pensiones, precariedad del empleo juvenil, privatización de la sanidad… la crisis de los cuidados hace referencia a las presiones que desde diversos puntos están actualmente exprimiendo un conjunto clave de capacidades sociales: las disponibles para tener y criar niños, formar a los jóvenes, cuidar a los abuelos, atender a los enfermos, mantener hogares y comunidades y sostener las relaciones sociales más imprescindibles para la reproducción de la vida.

Este capitalismo suele olvidar que ese “reproducir la vida” es la actividad económica esencial para la sostenibilidad del sistema pues tiene como finalidad reponer a los trabajadores existentes y producir y preparar las nuevas generaciones. Ninguna sociedad que sistemáticamente debilite su reproducción social logra perdurar mucho.

Sin embargo, el neoliberalismo gestor del último capitalismo financiarizado, está haciendo exactamente eso. El resultado es una enorme crisis, no solo de los cuidados, sino también de la reproducción social en su sentido más amplio.

La actual crisis es una crisis de reproducción

El feminismo es hoy una fuente imprescindible para comprender y cambiar la sociedad actual y sus desigualdades. Pero también lo es para analizar con perspectiva crítica la realidad económica. Basta leer a la socióloga norteamericana Nancy Fraser y su artículo “Las contradicciones del capital y los cuidados”

Sostiene Fraser que la denominada crisis de los cuidados no es algo soluble desde la óptica neoliberal. La razón es que forma parte de la contradicción principal del capitalismo actual que tiende a la acumulación ilimitada, desestabiliza los procesos de reproducción y hace peligrar las capacidades sociales necesarias para sostener la vida, que es el nutriente de la acumulación económica a largo plazo.

Mientras que el Estado de Bienestar permitía subordinar los intereses cortoplacistas de las empresas privadas al objetivo de la acumulación sostenida a largo plazo, estabilizando la reproducción mediante la provisión de servicios públicos, el régimen actual impone la disciplina a los Estados y toma como bandera la desinversión pública en los servicios asociados a los cuidados y la reproducción social.

Al optar por la socialdemocracia en el siglo XX las clases trabajadoras estaban valorando no solo los salarios y el empleo estable, votaban por la familia y la recuperación del tiempo libre y la calidad de vida y contra el tiempo dedicado al trabajo y a las fábricas. Votaban por un modelo de vida completa frente al devorador dinamismo de la producción económica.

La naturaleza de la crisis define la naturaleza de las luchas

Lo que se denomina «crisis de los cuidados», tiene sus raíces en la dinámica estructural del capitalismo financiero que obtiene su rentabilidad de cualquier espacio. No solo extrayendo plusvalía de las clases populares tradicionales (del viejo proletariado, del autónomo, de las clases medias profesionales, de la pyme nacional) sino también de cualquier empresa, administración o familia endeudada, de cualquier recurso público estatal, regional o local (pensiones, desempleo, dependencia) y de cualquier estructura social debilitada.

Los movimientos contra los desahucios en la vivienda, la atención sanitaria, la seguridad alimentaria, la lucha por un permiso de paternidad intransferible, los impulsos por reducir la jornada laboral, las batallas de las camareras de pisos contra la sobreexplotación, la demanda de recursos para la ley de dependencia o por el mantenimiento de pensiones dignas o de una renta básica… demandan una profunda reordenación en las jerarquías actuales entre producción y reproducción.

Son luchas situadas en los espacios de la reproducción social, tan centrales para la actual coyuntura como las luchas de clases en el ámbito de la producción en el capitalismo tradicional.

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Acción Social

Cuatro mil millones en fragatas y otras cifras mareantes de las compras de armas de Cospedal

Los presupuestos generales de 2018 certifican el aumento del gasto destinado a Defensa, que crece un 7%. Aumenta en un 1% el monto destinado a la compra de armamento pesado, que ya supone una cuarta parte del total de las cuentas.

Ya es primavera para la industria armamentística. El aumento del presupuesto militar anunciado por el Ministerio de Defensa de María Dolores de Cospedal comienza a traducirse en noticias sobre la compra de armamento. En enero, la expresidenta de la Junta de Castilla-La Mancha anunció que España destinará un porcentaje mayor del PIB a gasto militar. Las cifras oscilan, pero se apuntan dos: aumentar hasta 18.000 millones los presupuestos anuales de Defensa en los próximos cinco años —este año se han superado por primera vez los 8.000— y un plan de inversiones de 10.800 millones para “adquisiciones” de los ejércitos en los próximos 15 años.Los Presupuestos Generales del Estado presentados el 3 de abril comienzan a plasmar ese nuevo ciclo de inversiones al destinar 2.164 millones al apartado de programas especiales de modernización. Es la segunda mayor partida, tras los gastos operativos de las fuerzas armadas (2.600 millones) y supone un 25% del total del presupuesto de este Ministerio, un punto porcentual más que en los presupuestos para 2017.

LA LISTA DE LA COMPRA

Defensa tiene ya la lista de la compra de los distintos ejércitos, tal y como ha ido señalando el portal especializado Infodefensa. En el caso de la Armada, son cinco fragatas F-110, cuya fabricación tiene un precio de 4.000 millones de euros. El proyecto está siendo llevado a cabo por una unión temporal de empresas formada por Indra y Navantia.El lunes se conocían detalles también de la compra de tres aviones cisterna y de transporte A330 MRTT, presupuestada en 800 millones. Y el miércoles 28 de marzo, víspera de las vacaciones de Pascua, se informaba igualmente de la compra de hasta 30 nuevos cazas Eurofighter. En ambos casos, los encargos se realizarían al grupo Airbus. En lo que se refiere a los cazabombarderos, está previsto que la compra se realice al mismo tiempo que Alemania haga un pedido de este mismo modelo fabricado por el consorcio europeo.

Las “prioridades” de los ejércitos también se extienden al de tierra, que espera que se autorice una compra de 1.500 millones de euros en vehículos de combate sobre ruedas 8×8. La parte del pastel de la Armada en es este “ciclo inversor” se completa, según Infodefensa, con una inyección de 1.550 millones de euros en el programa de submarinos clase S-80 —con lo que se aumentará el techo de gasto de este programa hasta 3.865 millones de euros—.La política de compras de armamento va por delante de los aumentos en partidas de personal. Esto no es casual, opina Jordi Calvo, del Centre Delàs de Estudios Por la Paz, quien explica que se trata de una tendencia impulsada desde Estados Unidos y que se extiende especialmente a los países integrados en la OTAN: “Parece que todo va unido a una idea de intensificar la seguridad y defensa de los Estados”.Para este investigador, la clave es la necesidad del Gobierno de adecuar los presupuestos al ritmo de la industria, el llamado Complejo Militar-Industrial, un conglomerado de empresas que guían en buena medida la geopolítica y los pasos del Gobierno estadounidense. Así, España ha seguido la recomendación —y en este punto, Calvo, insiste en que ningún país “está obligado” a seguirla— que la administración Obama hizo en Cardiff (Gales) en 2014 en una cumbre de la OTAN: subir a un 2% el presupuesto destinado a Defensa en relación al producto interior bruto.

En este sentido, detalla este investigador: “Cospedal está lanzando globos sonda para ver cómo es la acogida del aumento en 10.000 millones del gasto militar”. Un aumento que se debe sumar al primer presupuesto común europeo en materia de defensa, seguridad y vigilancia, que se espera para el año próximo y para el que se calcula un monto conjunto de otros 20.000 millones.

CONCEPTO DE SEGURIDAD

Calvo hace una reflexión y es “si esto nos va a dar más seguridad: gastar diez mil millones en barcos de guerra blindados, en nuevos aviones cazas o bombarderos, ¿de verdad sirve para dar más seguridad a la gente normal y corriente? La seguridad de la gente normal y corriente no depende de 50 eurofighters aparcados o en acciones de entrenamiento, sino depende de que los 20.000 o 30.000 millones de los que hablamos se puedan destinar a pensiones o gastos sociales que no están cubiertos”.Desde el Centro Delàs se hace un cálculo rápido, uniendo a ese “ciclo inversor” anunciado lo comprometido y adeudado a través de los Programas Especiales de Armamento (PEAS). 36.500 millones de euros de deuda que se generaron en el período desde 1998 hasta 2016. Los efectos de esa deuda es un vencimiento de los plazos de dos o tres mil millones cada año. Una deuda “ilegítima” en palabras de Calvo, que se unirá a los programas anunciados en los últimos días.Jordi Calvo recuerda que quien llegue al Gobierno “tendrá muy difícil cancelar los nuevos contratos” y explica que las cláusulas de cancelación salen tan caras, que los futuros Gobiernos pueden optar por “comerse” los encargos de armamento pese a que no sean su elección política, de forma que se “endeuda a una generación”, concluye.

 Fuente: https://www.elsaltodiario.com/industria-armamentistica/gasto-defensa-millones-fragatas-eurofighter-ciclo-inversor-cospedal

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Acción Sindical RNtv Videos

#RNtvLucha28


En este programa se incluyen las luchas de:

  • Amazon sufre la primera huelga en España. La plantilla de San Fernando movilizada contra los recortes de derechos laborales.
  • Parque Regional del Guadarrama, delegada de CGT despedida por reivindicar derchos y denunciar el deterioro del pqrque.
  • Michelín, trabajador de MAPER sufre acoso laboral a raiz de una denuncia  por cesión ilegal de trabajadores.

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Acción Social

Charla sobre autogestión de la salud con Ángel Fernández


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Acción Social Internacional

CGT condena la masacre de Israel contra el pueblo palestino y se suma a la conmemoración del ‘Día de la Tierra’

La Confederación General del Trabajo (CGT) ha condenado a través de un comunicado los últimos acontecimientos violentos que se han producido contra el pueblo palestino por parte del gobierno israelí.

La organización anarcosindicalista denuncia que Israel continúa actuando con total impunidad, y con el beneplácito de la Comunidad Internacional, contra personas desarmadas que reivindicaban el derecho al retorno de las personas refugiadas. Según CGT, “el gobierno israelí vuelve a actuar abusivamente contra una población cuyas mayores armas son piedras y su propia vida”.

CGT también se ha sumado a la celebración del ‘Día de la Tierra’, que evoca desde 1976 el asesinato de seis ciudadanos por las fuerzas ocupantes israelíes durante unas manifestaciones por las confiscaciones de tierra.

Este año se han convocado 6 semanas de protestas hasta el 15 de mayo, la ‘Nakba’ o Día de la Catástrofe, cuando el pueblo palestino fue sometido al exilio por las fuerzas de ocupación sionistas.

CGT manifiesta que todos los pueblos tienen derecho a decidir libremente y que esta convocatoria “no es una guerra”, sino un acto pacífico de reivindicación de un pueblo totalmente desarmado que solo reclama sus derechos más elementales. En este sentido, el Estado de Israel no puede desplegar a su ejército contra personas indefensas ni mucho menos se puede seguir consintiendo que la Comunidad Internacional se mantenga impasible ante acontecimientos tan graves contra un pueblo que solo reclama las tierras que les han sido robadas.

Gabinete de prensa del Comité Confederal de la CGT

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Acción Social Internacional Movilizaciones

CONCENTRACIÓN EN APOYO AL PUEBLO PALESTINO

 MARTES 3 DE ABRIL,  A LAS 20 horas, en la Plaza del Ayuntamiento de Santander

BASTA DE REPRESIÓN Y DE OCUPACIÓN DE PALESTINA POR PARTE DEL GOBIERNO SIONISTA. ¡PALESTINA LIBRE!

 

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Acción Social

Proyección y presentación del documental: «Tomad nuestra voz en nuestras gargantas»


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Acción Sindical

“Vas flojo, solo el 80%”: crónica de un día en un almacén de Amazon

Todos los procesos en Amazon están sometidos a una continua evaluación, medición y optimización. Normas de “safety” que no mitigan la carga ni la monotonía, “flexibilidad positiva” y toques de atención forman parte del día a día de los trabajadores del gigante del comercio electrónico.

Comprobamos nuestros turnos en las distintas pizarras para saber la tarea que nos toca hoy, aunque lo más probable es que sea que se acerca la hora de “fichar”, sean las 7 de la mañana o las 3 y media de la tarde, siempre con varios minutos de antelación para estar a “en punto” en nuestro lugar de trabajo ya esté a 5 o a 400 metros de la máquina de fichajes. Hablamos de una nave de más de 75.000 metros cuadrados en la que la mitad de la superficie la ocupan las “pick towers”, torres de 4 plantas con infinitas estanterías, escaleras y pasillos. Con suerte, hoy nos ponen de “runner” o “water”, con una carga física mayor, pero muchas veces preferible a la eterna monotonía de la mayoría de procesos de Amazon.

Así empieza un día cualquiera en un almacén como MAD4, en San Fernando de Henares. Unas experiencias que son plenamente exportables a los centros del resto del mundo de Amazon y también de otros gigantes logísticos.

Todos los procesos en Amazon están sometidos a una continua evaluación, medición y optimización para lograr la mayor productividad posible, ahorrando movimientos innecesarios que afecten a la “producción” individual y total. Así, se organiza todo el espacio de trabajo para que no tengas que mover apenas los pies en casi 8 horas al día mientras te dediques a tareas de empaquetado (“pack”, con una producción de hasta 3-4 artículos por minuto dependiendo del tamaño) o recepción de mercancía (“receive”, esperando la llegada de alguna caja con artículos pequeños que pueda levantar tu producción individual diaria).

Un “stower” se dedica a ubicar la mercancía en las kilométricas estanterías de la nave, muchas veces en plantas sin apenas espacio para objetos grandes, lo cual es una complicación para tu métrica individual. Si coincides con un compañero en cualquiera de los pasillos y piensas aprovechar para hablar mientras trabajas, lo más probable es que un superior se acerque a indicarte que no está permitido ubicar en el mismo pasillo por este carcelario motivo. El “picker” se dedica a recorrer el gran almacén recogiendo los artículos encargados por los clientes, calcula una media de unos 20-25 kilómetros andados en cada jornada laboral con tan solo un descanso, lo que son entre 2 y 3 maratones por semana.

A mitad del turno, el único descanso durante la jornada: unos 30 minutos, de los cuales casi un tercio se invierten en pasar los arcos de seguridad antirrobo, ir a las taquillas y esperar las colas para coger café o comida de las máquinas expendedoras. Finalmente, apenas 20 minutos sentados en mitad de una frenética jornada de trabajo.

Ya de vuelta en nuestro puesto de trabajo, comenzamos a mirar repetidamente la hora que parece ni moverse debido a la excesiva monotonía. Una vez los volúmenes del centro empezaron a estabilizarse, debido a la apertura de otros por toda España, la necesidad de trabajadores en categorías superiores fue disminuyendo. La promoción profesional quedó así como una posibilidad remota, empeorada aún más con el cambio de condiciones que la Empresa pretende y que explicaremos más adelante.

Muchas de las tareas exigen un sobreesfuerzo físico que no es posible obviar. Por eso, llama la atención el celo que se pone como algunas normas de “safety” (seguridad laboral), como un máximo para el peso que una persona sola puede levantar, mientras pueden dejarte sólo con tareas que implican tener que coger dicho peso repetidamente durante toda la jornada.

Cuando se acerca la hora de fichar las caras comienzan a dar signos de alegría al fin, a no ser que te hayan comunicado una hora de “flexibilidad positiva” con antelación para ese día. Alargando, por tanto, una hora más tu jornada laboral ese día sin que te sea retribuida, en principio, como hora extra (una gran cesión a los empresarios con la reforma laboral del PP de 2012).

En los últimos días del mes llega la tan ansiada nómina. Amazon presume de “salarios competitivos” cuando la realidad es que el entorno de los 1250€ netos mensuales se cobra en 12 pagas más 2 pequeños bonus de 400€, hablando de las categorías más bajas pero mayoritarias en Amazon. Una retribución que, por un lado queda por debajo de los 23.000€ brutos del salario medio en España, y por otro está alineado en sus categorías inferiores con los salarios del sector logístico en Madrid. De tal modo que trabajar en una de las primeras empresas del mundo por capitalización no tiene, a priori, ninguna diferenciación a nivel salarial con su entorno a pesar de los altos ritmos de trabajo y los enormes beneficios obtenidos.

TU TIEMPO A DISPOSICIÓN DEL “MERCADO”

La reforma laboral de 2012 duplicó la capacidad de las empresas para la “distribución irregular de la jornada” de sus trabajadores. Lo que en empresas como Amazon ha dado lugar a una bolsa de temidas “horas flexibles”. ¿En qué consisten? Básicamente en que hay 150 horas al año que se pueden redistribuir por parte de la empresa, siempre preavisando con 5 días de antelación. ¿Esto qué implica? Que durante ciertas semanas con picos de demanda se trabajen 9 horas la mayoría de días. Todo ello a coste 0 para la empresa, simplemente tiene que compensar esas horas acumuladas “mandándote a casa” en las temporadas de menos trabajo.

Una nueva modalidad de esta flexibilidad se empieza a abrir paso, especialmente en otros centros, esta vez teniendo como víctimas a los contratados a tiempo parcial. Por un lado, se firma con la empresa un contrato parcial a 27,5 horas semanales. Por otro, la “demanda del mercado” en ciertos periodos lleva a que la empresa exija “horas complementarias” con hasta tan solo 24 horas de antelación. Esto puede significar que puedas venir a trabajar bajo esta modalidad de horas con un límite del 50% de las horas contratadas a la semana. Una fórmula aún minoritaria pero que amenaza con convertirse en una relación precaria habitual: la empresa sólo se compromete a un número reducido de horas que puede ampliar en casos de necesidad pero sin asumir los “costes” de un trabajador a tiempo completo el resto del tiempo.

Amazon tampoco es excepción entre las empresas españolas a la hora de desplegar una auténtica política del miedo para controlar y exprimir a sus trabajadores. Con más de un 15% de desempleo en el país, el recambio de cualquier empleado es algo fácil y sencillo. Seas nuevo o antiguo, por ETT o fijo, el monitoreo de tu actividad es constante. Mes a mes, corren bulos sobre despidos masivos que a pesar de ser infundados, denotan lo que es una auténtica amenaza cotidiana en nuestro centro de trabajo.
El temido “feedback” o reporte, habitualmente negativo, es el “toque de atención” estandarizado que se da en Amazon. Puede ser por no cumplir con los ratios de productividad, por falta de actitud o hasta por incumplimiento de normas de “safety”. Lo habitual es que periódicamente los mánager –supervisores- se paseen por toda la nave informando al trabajador de su desempeño. Pero, claro, ¿cómo pueden medir cada una de las operaciones que realizamos en el día a día?

Existe un sistema de medición del desempeño que intentan extender progresivamente a todas las tareas posibles con la intención, no de encontrar los errores y los problemas organizativos que nos puedan hacer improductivos, sino de presionar constantemente al trabajador para que rinda más y más. Un sistema que siempre ha sido criticado y polémico, principalmente porque apenas es capaz de distinguir los artículos por su dimensión. Teniendo en cuenta que un artículo, para cualquiera que sea el proceso, tarda más en procesarse cuanto más grande sea, no tiene sentido hacer una media general de operaciones cuando, por ejemplo, el mismo tiempo que se ocupa en procesar una cafetera se utiliza en hacer lo mismo con 5 o 6 libros.

En el fondo, un análisis riguroso revelaría que la ristra de porcentajes que nos asignan (por ejemplo: “vas flojo, sólo al 80%”, “enhorabuena, estas dos semanas vas al 110%”, “ibas bien pero cada mes cae más tu “rate”, tienes que apretar más”) no miden realmente el desempeño individual del trabajo. No tiene en cuenta las diferencias entre plantas de las distintas “pick towers”, no entiende de diferencias entre muchos subprocesos, no computa adecuadamente los tiempos de ir al servicio, movimiento de palets, solución de problemas… Al final, todo queda en una carcasa en lo que realmente importa es la presión psicológica que tiene el trabajador para llegar a unos índices que raramente tienen que ver con la tarea concreta que estás realizando. Y esta práctica tiene también sus consecuencias psicológicas: no han sido pocos los casos de personas a quienes semana a semana, especialmente siendo de ETT, la comunicación de que no llega a la media da lugar a que la persona quede hundida incluso llegando a las lágrimas.

Lo racional sería utilizar estos mecanismos, no para tratar de exprimir, si no para localizar los factores que puedan hacer improductivos los procesos. Pero eso no va con la ideología empresarial americana en la que lo importante es como desempeñas individualmente sin hacer preguntas. En vez de optar por un clima laboral de compañerismo y diagnóstico colectivo de los problemas, se fomenta una jungla de competencia de unos con otros por elevar más y más los índices. Y quienes no estén dispuestos a correr más y más rápido como ratones de laboratorio podrían engrosar la próxima lista de no renovaciones o “finalizaciones” de contrato.

La temporalidad es otro de los cánceres que invade Amazon. Entre el 30 y el 40 por ciento del personal de MAD4 lo es a través de ETT, bien Adecco, bien Manpower. Los contratos habitualmente duran una semana, dos… con mucha suerte un mes o más. Es el personal sobre el que recae más presión, al fin y al cabo ese supuesto rendimiento es el que permitirá o no que sigas contratado más allá del próximo domingo. Además cabe añadir la ausencia de derechos sindicales: no existe representación de trabajadores, no hay un interlocutor ante las ETT… y su “derecho a huelga” es papel mojado como se verá más adelante.

IDEOLOGÍA EMPRESARIAL

Las nuevas técnicas de gestión de los recursos humanos tratan de desdibujar constantemente la relación trabajador-empresario con una amplia variedad de prácticas. Es por eso que se esfuerza en crear una especie de relato propio en el que los trabajadores puedan ver enmascarados sus intereses. Pareciera que ya no fuéramos trabajadores que acudimos al mercado laboral a ofrecer nuestro trabajo recibiendo un salario en contraprestación. Hoy día, en esta época de posmoderna relatividad, las grandes empresas nos tratan como asociados o “coworkers”. Encubren como libre, voluntaria y provechosa una relación laboral cuya duración muchas veces depende de la posibilidad de lograr un empleo más agradable aunque fuera por un salario menor.

Se sigue una lógica muy similar a la que acompaña a becarios y personas con contrato de prácticas: tu retribución no es sólo el salario que acompaña al servicio que prestas, sino la “formación” y el “valor añadido” de la experiencia de haber pasado por una gran corporación como Amazon. Se intenta concebir el paso por el trabajo como una experiencia positiva (el lema que preside las entradas de Amazon es “work hard, have fun, make history”: trabaja duro, diviértete, haz historia). Son encomiables las intenciones de compañeros de Recursos Humanos en hacer menos dura la “experiencia Amazon” con algunas “fun activities” pero estas tácticas finalmente tratan de invisibilizar unas muy mejorables condiciones de trabajo.

DAVID CONTRA GOLIATH, EL SINDICALISMO EN AMAZON

Aún a riesgo de vernos congelados profesionalmente, de hacer más cotidianas aún las tareas monótonas, algunos trabajadores y trabajadoras dimos el paso hacia adelante para intentar defender los derechos comunes. Muy a pesar de la cultura empresarial americana, que en sus orígenes trató de convencer a los trabajadores de hacer “encuentros de asociados” (en vez de un Comité de Empresa) para un trato directo entre dirección y trabajadores, el sindicalismo sigue siendo la principal herramienta de los trabajadores para luchar por el bienestar en el empleo y por retribuciones dignas para nuestra fuerza de trabajo.

Sin embargo, a pesar de que la legislación nos garantiza ciertos derechos, son varios los problemas, al margen de las consecuencias individuales, con los que nos encontramos a la hora de realizar tareas sindicales. El local del Comité de empresa, por ejemplo, que en teoría debería estar a disposición de los trabajadores, se encuentra apartado a más de 300 metros de la puerta principal, accediéndose desde la zona de entrada de camiones para la cual has de tener un permiso especial para acceder. Los recursos con los que contamos además las secciones en los 4 minúsculos despachos son escasísimos: apenas mobiliario y recursos informáticos, una impresora, ventanas selladas… Por motivos de seguridad, los ordenadores portátiles tampoco pueden entrar a la parte del almacén donde su encuentran dos de los despachos sindicales.

Y no puede obviarse en este apartado las distintas tácticas que utilizan para sembrar las divisiones entre Comité y trabajadores. La rumorología frente a sus miembros es constante. El intento de la sección sindical de CGT de hacer una asamblea a las puertas del centro fue anulado en diciembre por la Empresa al no dar permiso. En las recientes votaciones entre acuerdo con la empresa o huelga, llegaron a hacer reuniones informativas a los trabajadores en grupos de 30 para influir en la votación volcando en todas ellas las posibles consecuencias de empeoramiento de horarios o disminución del empleo que pudiera tener. A esta ya de por sí inusual práctica empresarial hay que sumarle el que se negara varias veces la entrada a miembros del Comité para dar la perspectiva completa sobre la falta de acuerdo entre Empresa y representantes.

LA REFORMA LABORAL ATERRIZA EN MAD4

Las negociaciones para el convenio 2017-2019, tras más de 12 meses sin avances, tuvieron un giro brusco a principios de diciembre pasado. La reforma laboral, de cara a mejorar la “competitividad” de las empresas, dio fin a la ultraactividad automática de los convenios colectivos según la cual un convenio se prorrogaba hasta la consecución de un acuerdo. Hoy por hoy, en caso de desacuerdo, el convenio que pasa a aplicarse es el de “ámbito superior aplicable” en nuestro caso el Sectorial de la Logística y la Paquetería de la Comunidad de Madrid.

Esta situación fue presentada por la empresa como una transición obligada. La jurisprudencia actual determina que los convenios de centro no tienen las mismas posibilidades que un convenio de empresa a la hora de descolgarse de algunas cuestiones determinadas por los convenios superiores aplicables. Al haber varios centros de Amazon en España desde tiempos recientes, ya no puede negociarse un convenio de empresa pues implica al resto de centros. Ante la inseguridad jurídica que la Empresa aducía que provocaría un nuevo convenio de centro, la posición empresarial pasó a ser, 13 meses después de comenzadas las negociaciones, la de que había que aplicar el Sectorial con un pacto que “conservara en su conjunto” las condiciones de trabajo del convenio propio.

En un primer momento, la parte sindical entendió que ese marco era de menos garantías en cuanto al punto de partida de las negociaciones, a la ultraactividad, a la negociación colectiva desde el centro, etc. Aun así, el bloqueo de la parte empresarial a negociar otra cosa llevó al replanteamiento de la posición para explorar la posibilidad de un pacto de mejora sobre el Sectorial lo suficientemente sustancial como para merecer el cambio de marco.

Dos meses después, el preacuerdo entre representantes sindicales y Empresa resultó imposible. La Empresa no estaba dispuesta, entre otras cuestiones, a asegurar subidas salariales para los próximos años ni a ceder en cuanto a la supresión de una categoría profesional intermedia. Una situación que llevó a los sindicatos a convocar una asamblea de trabajadores para el 1 de marzo. Dicho encuentro tuvo la mayor participación de las asambleas habidas en MAD4 con un resultado favorable a la huelga por tres cuartas partes de los trabajadores.

OTRO TRABAJO ES POSIBLE

Otro trabajo es posible en el que las condiciones permitan una vida digna, y en los que cada jornada no sea un calco exacto de la anterior. Un trabajo en el que nuestra salud física y psicológica sea lo primero, en el que seamos más compañeros y nunca competidores.

Pero para ese objetivo partimos de una derrota que la clase trabajadora lleva ya décadas sufriendo. Los valores empresariales, los del individuo, el sálvese quien pueda, el amiguismo hacia la Empresa… han minado la identidad y por tanto las luchas laborales de los tiempos recientes. Los años de bonanza económica en los que caló la idea de un capitalismo con bienestar social en España ya pasaron. Eso quedó como un mito en el que se diluyeron muchas iniciativas solidarias y de organización de los y las trabajadoras.

Tenemos que recuperar el sindicalismo de clase, pero no a través de grandes proclamas ni campañas virtuales. La recuperación de un sindicalismo consciente y militante vendrá del trabajo cotidiano, del día a día de reivindicación de mejoras para el trabajador y la trabajadora en cuanto a salud laboral, salarios, igualdad, promoción profesional, complementos para las bajas por incapacidad temporal, horarios, bienestar en el trabajo… Es necesaria también la articulación de los trabajadores temporales frente a los abusos de Empresa y ETT’s.

Otro trabajo es posible, pero sólo si recuperamos parte de la tradición sindical que tanto bienestar conquistó el siglo pasado. La huelga del 21 y 22 de marzo fue una importante batalla más en la lucha contra la regresión en derechos laborales. El sistema económico en el que vivimos funciona haciendo que las personas trabajadoras, ya sean manteros, obreros del metal u operadores logísticos, asuman rebajas en derechos de todo tipo para poder utilizar esos recursos en que las empresas mejoren su “competitividad”.

El 21 y 22 de marzo más del 95% de los trabajadores del almacén estuvimos en huelga frente al almacén, mostrando que el “milagro” de Amazon solo es posible a través de nuestro trabajo. La Empresa tomó represalias haciendo obligatorios los días posteriores que eran de descanso a través del recurso a la flexibilidad de la que hablábamos antes. Fueron 48 horas de paralización absoluta del almacén, ni un solo paquete fue enviado desde MAD4. Cabe destacar las amenazas y coacciones que sufrió el personal de ETT, cuyos contratos cumplían en su mayoría el 1 de abril y ya ha habido varios casos de huelguistas que han acabado sin renovar el contrato.

La avaricia de los gigantes económicos no tiene límite si no les frenamos. Y es por ello que en los próximos días convocaremos nuevas movilizaciones en caso de que no cambie la actitud empresarial. El día de la madre, el Prime Day, el Black Friday… suenan a fechas clave en la que el conflicto está asegurado en Amazon para este año.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/laboral/vas-flojo-solo-el-80-cronica-de-un-dia-en-un-almacen-de-amazon