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Acción Social

Encuentro de preparación para la jornada en memoria de Amparo (17F)


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Huelga Mujer

¿Y yo qué tengo que hacer? El papel de los hombres en la huelga del 8M

Si soy hombre y apoyo la huelga feminista del 8 de Marzo, ¿qué tengo que hacer exactamente? La pregunta sobrevoló la última parte del debate ¿Qué es una huelga feminista?, organizado por El Salto el 3 de febrero, en el que participaron ocho mujeres del movimiento feminista y más de 150 personas el público.

Un hombre preguntaba a la mesa si tenía que hacer huelga. Otro cogía el micrófono para sondear a quién cuidaba si no tenía personas a su cargo. “¿Tengo que organizarme con otros hombres?”, preguntaba otro.

Técnicamente, la huelga de 24 horas a la que se ha adherido CGT, CNT, la Intersindical-CSC o el Movimiento Asambleario de Trabajadores/as de la Sanidad —así como CC OO y UGT con paros parciales— está dirigida por igual a hombres y mujeres, tal como exige la ley. Todas las personas que deseen ir a la huelga estarían por tanto amparadas por las leyes que regulan el derecho a la huelga. Sin embargo, el movimiento feminista acota: se trata de una huelga de mujeres.
“Precisamente lo que queremos es visibilizar que si paramos nosotras se para el mundo. Si quisiéramos otra cosa llamaríamos a una huelga general de todo el mundo”, dice Justa Montero, histórica activista del movimiento feminista, desde la mesa de ponentes.

La huelga, convocada por la Plataforma 8 de Marzo, donde participan más de un centenar de organizaciones feministas, ha sido planteada como huelga laboral, huelga de cuidados, huelga de consumo y huelga estudiantil. Una huelga que forma parte, tal como insisten desde la Comisión, de un proceso: “Porque dejar de responsabilizarnos nosotras de los cuidados un día, igual que dejar de consumir un día, no significa nada… la propuesta es para cuestionar y hacer visible socialmente y en nuestros entornos cercanos qué pasaría si las mujeres hacemos huelga”.

Carlota Álvarez Maylín, de la Comisión 8 de Marzo, se muestra tajante: “Nosotras llamamos a la huelga a todas las mujeres desde la interseccionalidad, es decir, a mujeres, bolleras y trans, no a más gente. ¿Cuál es el papel de los hombres? Cubrir los servicios mínimos. Van a tener que ir al trabajo igualmente. Porque nosotras no vamos a valorar el éxito de la huelga si se paralizan tantas fábricas, porque la mayoría de nosotras no estamos en las fábricas. Estamos en otro montón de sitios, en el sector de los servicios, en los cuidados”.

Sin embargo, los interrogantes son muchos, no solo para los hombres. Entre el público, una mujer pregunta en voz baja a su vecino de silla: “Si hago huelga de cuidados y no llevo a mis hijos al colegio, tengo que quedarme con ellos en casa. ¿O tiene que quedárselos mi compañero y hacer huelga él?”.

“Cuando nos preguntan cómo vamos a parar no tenemos todas las respuestas. No se han hecho huelgas de cuidados masivas, es algo nuevo”, comenta Viviana Dipp Quitón, también de la Comisión 8 de Marzo. “Por suerte, algo que nos sobra a las feministas es imaginación, pensar un mundo diferente, imaginarnos otros mundo posibles, tener esa inteligencia colectiva y comunitaria, resolver problemas. Las mujeres lo hemos venido haciendo durante siglos, así que encontremos las soluciones”, añade.

Consultado sobre este tema, Miguel Lázaro, de la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (AHIGE), aclara a El Salto la posición de su colectivo: “Los hombres debemos dar apoyo, cobertura, acompañamiento y colaboración para permitir la participación de las mujeres. Y especialmente debemos informarnos sobre los motivos de la huelga y reflexionar sobre la desigualdad estructural que denuncian, y así involucrarnos individual y colectivamente para acabar con ella”.

Se trata de una huelga, dice Lázaro, que debe ser liderada por mujeres: “Si los hombres también hacemos huelga laboral limitamos su impacto y alcance, y les restamos protagonismo [a las mujeres]. En sectores con alta presencia femenina debemos cubrir los servicios mínimos, e instamos a compartir la paga de ese día con las mujeres en lucha que hagan huelga. Los hombres sí podemos y debemos participar en la huelga estudiantil y de consumo”.

UNA HUELGA DIFERENTE, UN PROCESO

Muchas de las presentaciones de la huelga del 8M en barrios y pueblos han terminado, cuenta Haizea Miguela, hablando en torno al empleo y al papel de los hombres, cuando se trata en este caso de “una huelga de mujeres”. Esta activista feminista identifica este 8M como una oportunidad, como lo fue su precedente en Islandia en 1975, para luchar contra la violencia machista, las fronteras, las desigualdades y conseguir un reparto justo de los cuidados. Aunque, reconoce con ironía, “quizá no todo se consiga cambiar este día”. Lo realmente importante, continúa Haizea, es “que los hombres se pregunten por qué se propone esta huelga y qué tienen que hacer para evitar una segunda huelga”.

Es una oportunidad, enlaza desde la mesa Rafaela Pimentel, del colectivo Territorio Doméstico, para reflexionar sobre “por qué esa amiga tiene que correr para llevar al niño o a la niña a la escuela o por qué le toca siempre a ella tener que cuidar a su madre”. Y augura un mes movido: “Febrero debe ser nuestro, vamos a quitárselo a ese San Valentín asqueroso y vamos a tenerlo para hablar de nosotras, que se dejen de regalos del Corte Inglés”.

En una huelga de mujeres, el trabajo de cuidados —realizado en su enorme mayoría por mujeres— necesariamente debe estar en el centro. Para Justa Montero, la huelga del 8M debería servir para reflexionar y hablar en el entorno familiar, en el círculo de amistades, en la pareja, en el barrio o en los colectivos sobre cómo se van a organizar ese día las tareas que normalmente asumen las mujeres. “Antes del 8M tendríamos que haber hablado sobre cómo nos organizamos en la vida cotidiana para ver qué pasa con las personas en situación de dependencia, en las escuelas infantiles, en los centros de día, ver qué carencias hay y exigir… porque el 8M es un día de exigencia a los hombres, a la sociedad y a todo el mundo”.

Para Justa Montero, la receta para “acabar de hablar de los hombres” es que estos escuchen. “Escuchad a las mujeres que tenéis a vuestro alrededor y os dirán un montón de cosas muy importantes que podréis hacer: si no se os ocurre nada seguro que es un día perfecto para hacer limpieza general de la casa”, dice Montero, y suenan los aplausos en la sala. “Para nosotras sería un apoyo en ese día pero también os vamos a emplazar para que sea igual al día siguiente, porque si no, no nos sirve de nada la palmadita en la espalda del 8M”.
Una huelga de cuidados es una huelga muy particular. ¿Se puede dejar de cuidar? En muchos casos —reconocen desde la mesa— no se puede. ¿Quién cuida entonces? Cada caso es distinto, como los modos de convivencia y tipos de familia, pero como respuesta genérica las ponentes responden: los hombres. En efecto, eso supondrá en muchos casos que tengan que hacer huelga laboral. De otra forma, la huelga de cuidados sería literalmente imposible.

“Si tienes hijos, igual te tienes que quedar con ellos”, les dice Haizea Miguela a los hombres de la sala. “Y entonces es muy difícil que puedas ir a tu trabajo. Si te tienes que encargar de los cuidados que normalmente se encargan las mujeres de repente puedes contar en esa huelga”, añade.

Entonces, ¿qué tengo que hacer: ir o no ir a la huelga?

“¿Y yo que tengo que hacer?”, parodia Haizea Miguela la pregunta que tantas veces le han hecho. “Coño, tío, que es que hacemos la huelga por esto, porque todo el rato nos preguntáis ‘¿y yo qué tengo que hacer?’”.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/huelga-feminista/que-deben-hacer-los-hombres-papel-huelga-feminista-cuidados-8-marzo-trabajo

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Acción Sindical

Las trabajadoras y trabajadores de Aena se concentraran frente al Congreso el miercoles 14 de febrero

El próximo 11 de febrero, se cumplirán tres años de la salida a bolsa de la red pública de aeropuertos de Aena. Desde su privatización (58€), el 11 de febrero de 2015, las acciones de Aena cotizan a tres veces precio de salida, en torno a los 180 euros.

Los accionistas ademas de la revalorización de las acciones están siendo recompensados con la mitad de los beneficios de la compañia, pues esa cantidad es la que promete Aena en su política de dividendos. Las compañías aéreas han conseguido que Aena venga reduciendo sus tarifas sobre el 2,2% anual con un objetivo del 11% en las tasas aeroportuarias hasta 2021. Por otro lado los Bancos que tienen la deuda de Aena con la garantía de ENAIRE (el estado), vienen recibiendo las amortizaciones y los intereses en tiempo y forma. Y como guinda del pastel, los aeropuertos de la red de Aena cerraron 2017 con más de 249,2 millones de pasajeros, un 8,2% más que en el año anterior, en el que es ya el mejor año de su historia. Se estiman unos ingresos brutos de 4000 millones de €uros. Por si fuera poco, ahora Aena quiere hacer caja con la venta de terrenos, algunos expropio para las ampliaciones de Madrid-Barajas y Barcelona, sera otro regalo a los de siempre.

SI, podemos decir que Aena va bien!!!

Pero ¿ les va bien a los trabajadores que trabajan para Aena?, Podemos decir bien alto, que NO!!!

Ni a les va bien a los trabajadores de Aena, ni tampoco a los trabajadores del sector aéreo que trabajan para Aena. La precarización laboral se ha instalado y no tiene mucha intención de irse de encima de nuestras espaldas. Ejemplo cercano tenemos el de nuestros compañeros temporales en Aena, o el acoso que tenemos con los Coberturas Obligarías, entre otros. Pero fuera de Aena siguen apretando a la baja temeraria, en contratos de las concesiones y subcontratas, con el deterioro que supone para las condiciones laborales de los trabajadores.

Coincidiendo con el aniversario del expolio de Aena, debemos hacer visible el deterioro laboral que está suponiendo y reivindicar la mejora de las condiciones laborales.

Se han marcado unas relaciones con otros sindicatos de aena y también con otros compañeros del sector aéreo así como con los movimientos de los trabajadores aeroportuarios como las cafeteras, handling, limpieza,  o PMR´s. Tambien con los trabajadores de CGT que trabajamos por la reivindicación y defensa de lo público y lo común.

Podemos coincidir a todos,en la CONCENTRACIÓN frente al CONGRESO

  • 14 de febrero de 2018, (miércoles) entre las 11:30 y las 13:00 horas, Plaza de las Cortes, 28014 Madrid.
  • Por la erradicación de la temporalidad. Contra la precarización creciente de las condiciones de trabajo en los Aeropuertos.
  • Por el uso público del Aeropuerto de San Javier y la garantía en el empleo de sus trabajadores.
  • Por la recuperación de la calidad y la seguridad. Contra la precariedad laboral, el abaratamiento y el deterioro del servicio en los Aeropuertos, Aena, y el Sector Aéreo.
  • Por la gestión del Sector Aéreo, de Aena, y los Aeropuerto en interés y beneficio general.Por lo público y lo común y contra su privatización y expolio, y contra las maniobras y planes especulativos que perjudican a trabajadores y usuarios.
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Correos

CGT celebra que la movilización de la plantilla haya logrado que Correos cubra las vacantes de San Vicente en València

La plantilla de la Unidad de Reparto nº9 de la calle San Vicente 175 de València acordó en asamblea realizar una huelga de 2 horas desde el pasado 27 de diciembre y con carácter indefinido en contra de los recortes de personal, la pérdida de empleo y por un servicio público de calidad. De esta forma, los trabajadores del distrito 17 del centro de trabajo, tras dos días de huelga parcial, han conseguido finalmente un resultado positivo e inmediato: la empresa ha procedido a cubrir la totalidad de los puestos de trabajo vacantes.

Como consecuencia de las campañas de recortes de personal, falta de cobertura de puestos y pérdida de empleo que de manera periódica acomete Correos, y de las que los auténticamente perjudicados son tanto los trabajadores como la calidad del servicio postal y los usuarios de Correos, CGT propuso la posibilidad de elaborar algún tipo de estrategia en defensa de estos intereses, que son los de todos. Fruto del debate en la propia Unidad de Reparto 9 de València, se acordó convocar los paros reivindicando unas condiciones dignas de trabajo y un servicio público digno.

Cabe señalar que Correos no cumple ni con los requisitos que ella misma planifica. Así, tras lo que la empresa llama reestructuraciones (supresión de secciones de reparto), las secciones que el personal reparte, crecen al serles asignadas partes del recorrido de las secciones suprimidas. Esto ha ocurrido una vez tras otra, llegando a ampliarse hasta ser imposible de asumir. Cuando Correos realiza estas supresiones de puestos de trabajo lo hace asegurando que tras ellas todas las secciones de reparto que quedan permanecerán cubiertas. Pero no es cierto, pues la plantilla permanece cubierta al completo durante unos pocos meses, transcurridos los cuales repite la mecánica, dejando de cubrir nuevos puestos de trabajo, al principio temporalmente, para luego pasar a suprimirlos de forma definitiva. Y así, se repite la historia como si de un bucle se tratara.

Además, a esto hay que sumarle la falta de cobertura de los puestos en las situaciones de absentismo por baja médica y de permisos retribuidos de la plantilla, ya que en estos casos Correos opta por no cubrir los puestos dejando más trabajo para la ya insuficiente plantilla existente, que tiene que asumir ese «extra».

Esta coyuntura ha provocado que lo trabajadores de la UR 9 de Valencia se movilizaran en contra de los recortes, la falta de personal y el deterioro del servicio público. Así, los trabajadores del distrito 17 de Valencia optaron por poner en marcha esta huelga parcial de 2 horas que, con unos costes reducidos para la plantilla (descuentos de 2 horas en nómina) han obtenido unos resultados manifiestamente positivos, ya que tras dos días de paros la empresa reaccionó cubriendo todas las secciones vacantes. Esto demuestra claramente que tener una actitud reivindicativa y de lucha da sus frutos.

CGT-Correos València

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Acción Social

Proyección del documental: «Los antifascistas»


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Huelga Mujer

Argumentario de CGT para la Huelga General del 8 de Marzo

¿A QUIÉN AFECTA?

Afectará a todos los trabajadores y trabajadoras, de todos los ámbitos sectoriales, públicos y privados, funcionarios y funcionarias, al igual que a empresas y organismos encargados de servicios públicos, sin distinción alguna de situación laboral, sexo, edad o condición social.

 TIPO DE HUELGA

Huelga General el día 8 de marzo de 2018, de 24 horas (desde las 00 horas hasta las 24 horas del mismo día): huelga laboral, de consumo, de cuidados y estudiantil.  El objetivo es parar la vida en toda su extensión y visibilizar el papel protagonista que tiene la mujer en el engranaje de esa vida. La huelga general se plantea como huelga laboral (convocando a toda la clase trabajadora); huelga de cuidados (que evidencie la sobrecarga e invisibilidad de los cuidados, la ausencia de corresponsabilidad en el trabajo doméstico y de cuidados y permita la visibilidad máxima de las mujeres); de consumo (la mejor herramienta para luchar contra el capitalismo y potenciar la economía feminista que ponga la vida en el centro) y estudiantil (buscando el apoyo y convocatoria de los sindicatos y organizaciones estudiantiles.

¿QUIÉN CONVOCA?

La CGT en coordinación con el Movimiento Feminista quien viene planteando desde hace años esta propuesta de huelga general de las mujeres y, en consecuencia, son las mujeres quienes deben ocupar el papel protagonista en esta convocatoria y movilización.

FINALIDAD DE LA HUELGA GENERAL

HG contra la ineficaz política en materia laboral, económica y social lo que provoca desigualdad permitida entre hombres y mujeres; convierte a las mujeres en ciudadanas de segunda o tercera categoría; así como para poner fin a los asesinatos y violencias machistas.

MOTIVACIÓN Y PETICIONES DE LA HUELGA

1.        Acabar con la desigualdad en el ámbito laboral, económico y social de las mujeres respecto de los hombres

2.        Poner fin a la desigualdad constatada de la división sexual del trabajo en este sistema capitalista y patriarcal

3.        La retirada de las políticas, leyes y actuaciones del capital que conllevan la discriminación y desigual oportunidad en el acceso al empleo y promoción profesional de las mujeres y el fomento de medidas efectivas para la disminución de la mayor tasa de paro femenina.

4.        La adopción de medidas concretas e inmediatas que acaben con la brecha salarial y la desigualdad en las pensiones

5.        Modificar los estereotipos de género y la persistencia de los valores masculinos en las estructuras de las organizaciones

6.        Control sobre las implantaciones de los Planes de   Igualdad en las empresas

7.        La erradicación del persistente acoso sexual laboral, la precariedad laboral, temporalidad y la alta tasa de contratos con jornadas parciales que sufren las mujeres

8.        El establecimiento de políticas laborales sociales y económicas que hagan efectivas la conciliación real de la vida familiar laboral y personal, así como la corresponsabilidad en los cuidados.

9.        Consideración de las tareas de cuidados como trabajo con derecho a remuneración y derecho a sus prestaciones contributivas independientes.

10.   La equiparación efectiva y real de las Empleadas del Hogar al régimen general.

11.   La exigencia al gobierno de medidas concretas y efectivas contra las violencias machistas

12.   La igualdad material efectiva de las mujeres migrantes y refugiadas.

DESARROLLO DE CONTENIDOS DEL ARGUMENTARIO

A.       La retirada de las políticas, leyes y actuaciones del capital que conllevan la discriminación y desigual oportunidad en el acceso al empleo y promoción profesional de las mujeres y el fomento de medidas efectivas para la disminución de la mayor tasa de paro femenina.

A nivel europeo, según datos de la Comisión Europea para el año 2017, las mujeres representan el 60% de las trabajadoras y los trabajadores con estudios superiores y el 45% del empleo total, pero según aumenta la categoría profesional disminuye la presencia de la mujer y en alta dirección se reduce al 14%.

En el Estado español, menos del 10% de embajadores son mujeres, menos del 14% de jueces del Tribunal Supremo son mujeres, menos del 30% de los ministros, menos del 20% de los catedráticos y así numerosas profesiones más (INE 2017).

Son precisos Planes de Igualdad en las empresas de más de 250 personas trabajadoras en donde se deben implantar medidas que garanticen la igualdad en la promoción profesional.

Rechazar las políticas que sitúan al hombre en el centro de la vida y a las mujeres inferiores y subordinadas a él en un contexto de relaciones patriarcales.

El acceso al empleo y la tasa de paro deja patente la desigualdad entre hombres y mujeres. Claro ejemplo de lo anterior son los trabajos feminizados (telemarketing, trabajo de cuidados, enfermería, etc.) que tradicionalmente relacionan la empleabilidad de las mujeres con trabajos precarios.

A su vez, la tasa de paro de las mujeres en el tercer trimestre de 2017 supera en más de nueve puntos a la de los hombres (14,59% respecto a los hombres y 23,88 % de mujeres, con una diferencia entre ambos sexos de 9,29%).

B.        La adopción de medidas concretas e inmediatas que acaben con la brecha salarial y la desigualdad en las pensiones.

No existe igualdad real retributiva por trabajos de igual valor entre hombres y mujeres, a pesar de que la directiva de 2006 de la Unión Europea que promueve la igualdad de género en el mercado de trabajo. En el Estado español, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) para el año de 2017, las mujeres cobran de media un 23% menos que los hombres, lo que supone trabajar 60 días al año gratis o trabajar 10 años más o empezar 10 años antes para ganar tanto como los hombres.

Esto se traduce en una enorme brecha de género también en las pensiones, con bases de cotización más bajas de las mujeres.

En el Estado español, según datos del INE para el 2017, la cuantía de la pensión media de jubilación de un hombre es de 1.140,4 euros mientras en el caso de las mujeres se sitúa en 718,23 euros.

En cuanto a las pensiones contributivas, en 2017, el número de mujeres que percibe pensiones con cuantía entre 300-700 euros mensuales duplica al número de hombres; mientras que el número de hombres que percibe pensiones a partir de 700 en adelante duplica al número de mujeres que las perciben.

En las pensiones no contributivas, el 76,55% la cobran las mujeres.

C.        La erradicación del persistente acoso sexual laboral, la precariedad laboral, temporalidad y la alta tasa de contratos con jornadas parciales que sufren las mujeres.

Dentro de la precariedad laboral, las mujeres sufren una doble discriminación: el acoso sexual o por razón de sexo, temporalidad y la contratación de jornadas parciales.

El acoso sexual o por razón de sexo contra las mujeres en el trabajo es un reflejo más de las violencias machistas de la sociedad patriarcal en la que vivimos.

Hay una clara diferenciación entre las mujeres migrantes y las españolas, referente a que más de un millón de mujeres han sufrido situaciones de acoso en su actividad laboral, siendo que el 18% de las mujeres migrantes encuestadas declara haberlo sufrido, frente al 9,5% de las mujeres españolas.

Las mujeres tienen una mayor inestabilidad y precariedad laboral, siendo el 26,4% de las mujeres trabajadoras tienen contrato temporal frente al 25,7% de los hombres.

Respecto a la alta tasa de contratos con jornadas parciales, muy vinculado a las tareas de cuidado asignadas a las mujeres, es necesario destacar que según el INE y Ministerio de Empleo y Seguridad Social reflejan una realidad marcadamente diferenciada: el 26,6% de mujeres empleadas con 1 hijo tienen un contrato a tiempo parcial frente al 5,7% de hombres y, en el caso de 3 o más hijos, los porcentajes son un 26,2% de mujeres frente al 6,4% de hombres, siendo que el 97,3% de las personas ocupadas a tiempo parcial para hacerse cargo del cuidado de hijos de 14 o menos años son mujeres.

En el conjunto de 2016, por ejemplo, las mujeres firmaron 8.763.700 contratos, 4.573.000 a tiempo completo (el 52,2%) y 4.190.700 a tiempo parcial (el 47,8%). En cambio, el año previo al estallido de la crisis (2007) los porcentajes fueron del 65,2% y del 34,8%, respectivamente, con un volumen total de contratos muy parecido (8.565.900).

D.       El establecimiento de políticas laborales sociales y económicas que hagan efectivas la conciliación real de la vida familiar laboral y personal, así como la corresponsabilidad en los cuidados.

La conciliación de la vida laboral, familiar y personal requiere políticas que permitan el cuidado y la atención de las personas dependientes (menores, mayores, personas enfermas y personas con diversidad funcional; la reorganización de los tiempos y espacios de trabajo; de las organizaciones laborales que posibiliten a las personas trabajadoras desarrollarse en las diferentes facetas de su vida; la modificación de los tradicionales estereotipos de mujeres y hombres respecto a su implicación en la familia, hogar y el trabajo.

Las medidas de conciliación se consideran como un «problema exclusivo de las mujeres».

Universalización, es decir, se aplican tanto a trabajadores como a trabajadoras ya que su finalidad es promover la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

INE 2017: hay 1.997.800 mujeres que no tienen empleo ni lo buscan por razones familiares frente a tan solo 130.800 hombres; la tasa de actividad es del 53,41% en el caso de las mujeres y un 67,1% en el caso de los hombres; cada año 380.000 mujeres abandonan el mercado de trabajo frente a 14.000 hombres; el 74,34% de los contratos a jornada parcial en 2012 se firmaron con mujeres.

Y es que la convicción social de que la mujer ha de ocuparse de criar y educar y los beneficios económicos y sociales que supone el trabajo doméstico y cuidados no remunerados hace que: 318.598 mujeres hagan uso del permiso de maternidad frente a 5.807 hombres (98% de los casos); 32.012 mujeres pidan una excedencia por cuidado de hijos/as frente a 2.116 hombres (94% de los casos); las mujeres dediquen 4 horas y 29 minutos al trabajo doméstico (actividades de mantenimiento del hogar) frente a 2 horas y 32 minutos que dedican los hombres. Además, las mujeres dedican 2 horas y 22 minutos al cuidado de hijos/as frente a 1 hora y 46 minutos los hombres; cerca del medio millón de mujeres empleen a la atención de familiares dependientes el equivalente a una jornada laboral (40 horas semanales) durante 4-8 años; casi un 80% de familias se quede sin plaza pública de atención en los primeros años de vida de sus hijos e hijas; existe incompatibilidad de las jornadas laborales, escolares y familiares (33% de las mujeres se incorpora al puesto de trabajo antes de que abra el colegio y el 59% termina su jornada después de que los centros educativos cierren sus puertas).

La inexistencia de conciliación entre la vida laboral y familiar tiene un enorme impacto sobre la natalidad y lo reflejan estos datos: el 44% de las mujeres entre 20 y 44 años aún no ha tenido hijos/as y el 58% de las mujeres que residen en el Estado español asegura que tener hijos/as representa un obstáculo para la vida profesional. La conciliación sigue tratándose como una cuestión de mujeres, por lo que cuando una mujer no puede conciliar, o bien cuenta con otras mujeres de la familia (el 70% de las abuelas mayores de 65 años han cuidado o cuida a sus nietos/as), o bien contrata a otra mujer.

Respecto al reparto de cuidados entre hombres y mujeres, siguen siendo mujeres, de diferentes generaciones, o de “otros” orígenes étnico-sociales, las que se redistribuyen los trabajos y las responsabilidades del cuidado.

E.         La equiparación efectiva y real de las Empleadas del Hogar al régimen general.

La actividad laboral con más contratación extranjera es la de servicio de personal doméstico: más de la mitad de los contratos

El empleo doméstico es de los sectores más precarios. Las empleadas del hogar siguen sin poder acceder a la prestación por desempleo; no tienen protección ni prestación social y el despido es libre. Las pensiones de jubilación son inalcanzables.

Exigimos la equiparación total de la acción protectora en materia de incapacidad temporal por contingencias comunes y profesionales de las empleadas del hogar con el régimen general, la garantía de despido indemnizado conforme a las reglas del Estatuto de los Trabajadores y, por supuesto, la cobertura de desempleo de las trabajadoras domésticas.

F.         Exigencia al Gobierno de medidas concretas y efectivas contra las violencias machistas.

La posición social y económica a la que se ha relegado históricamente a las mujeres hace que la mayoría de mujeres no cuenten con la posibilidad real de acceso a un empleo que garantice su autonomía.

Las políticas de empleo y la violencia machista tienen vínculos evidentes, pues las dificultades a las que se enfrentan las mujeres en el terreno laboral vienen condicionadas por la reclusión de las mujeres en los hogares y tareas domésticas, y al mismo tiempo, estas políticas de empleo favorecen el más que asentado binomio de mujer/ama de casa.

Sus políticas hacen que nuestra sociedad no se construya sobre la base de la igualdad real entre mujeres y hombres.

Los asesinatos de mujeres por el mero hecho de ser mujeres (feminicidios) ascienden en el año 2017 a 98; Esta cifra no coincide con la cifra del Gobierno, pues sólo computan como víctimas de violencia de género, las mujeres que tienen o han tenido vínculo sentimental o matrimonial con los asesinos feminicidas. Los asesinatos por violencia machista son la punta del iceberg de la sociedad patriarcal en la que vivimos. El Ministerio de Sanidad reconoce sólo 47 feminicidios en el año 2017.

La falta de medidas políticas y de prestaciones públicas unidas a los recortes hacen que no se esté prestando medidas de protección reales y efectivas para proteger la vida y la integridad de las mujeres en riesgo. Esta falta de medidas efectivas favorece que las otras mujeres no logren emanciparse de sus agresores por miedo e inseguridad. La violencia machista, por tanto, se retroalimenta desde el propio Estado.

G.       La igualdad material efectiva de las mujeres migrantes y refugiadas.

Las mujeres migrantes en el Estado español constituyen el eslabón más precario de nuestra sociedad.

En el ámbito laboral, casi la mitad de las mujeres extranjeras ocupadas desarrollan trabajos no cualificados y en sectores como la hostelería, el comercio o el trabajo doméstico. En sus empleos, más de un millón de mujeres declaran haber sufrido situaciones de acoso en su actividad laboral, siendo que el 18% de las mujeres migrantes encuestadas declara haberlo sufrido, frente al 9,5% de las mujeres españolas.

Y es que la estructura ocupacional española, caracterizada por la terciarización, precarización y segmentación del empleo, fomenta la concentración sectorial y ocupacional de mujeres en empleos precarios y de menor cualificación.

Las condiciones precarias del trabajo de las mujeres migrantes se unen a un paro elevado del 25,36% (diciembre 2017) frente a un 17,44 de las mujeres trabajadoras españolas. Las pensiones de las mujeres migrantes tampoco van a experimentar ninguna mejoría, pues las altas tasas de paro y la contribución de su salario no permiten que puedan disfrutar de ningún tipo de jubilación. Estas condiciones laborales, además, incluyen el acoso sexual y racista en los centros de trabajo, acoso que difícilmente puede ser denunciado por miedo a una expulsión o deportación, debiendo soportar agresiones y violencias habituales.

Se carece de una política migratoria que garantice la regularización, la integración laboral y social de cientos de miles de personas, que en muchos casos pusieron en riesgo sus vidas para acceder a nuestro país.

No se palía la realidad y violencia racial y económica que sufren las mujeres trabajadoras migrantes. expulsión de personas migrantes penadas con 1 año de cárcel, las “devoluciones en caliente” que acaban de ser calificadas como ilegales por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, o la negativa del Estado a proporcionar asistencia sanitaria a personas migrantes sin papeles.

Se mantienen los CIE que son destinados al internamiento de personas migrantes “sin papeles”, dificultando la reagrupación familiar de las mujeres; en  los controles discriminatorios en barrios, pueblos y ciudades sobre la población con base en meros criterios étnicos o de aspecto exterior, o en facilitar la expulsión de aquellas personas que sean condenadas por la comisión de algún delito, incluso tras el cumplimiento de la oportuna pena de prisión, o la expulsión de las menores en lugar de articular su documentación e integración.

La política en materia de extranjería, la militarización de las fronteras y falta total de medidas de integración social de la población migrante, en concreto de las mujeres, las colocan en una posición altamente peligrosa y vulnerable, pues son más susceptibles de ser raptadas por grupos criminales de trata, explotación sexual y cualquier actividad delictiva que no podría mantenerse con colectivos tan precarios.

H.       Consideración de las tareas de cuidados como trabajo con derecho a remuneración y prestaciones contributivas independientes.

Los sectores con mayor tasa de feminización (limpieza, sector doméstico y atención sanitaria, telemárketing) no son casuales. Esto es el reflejo de la reclusión histórica de las mujeres en los hogares privados para el desarrollo de todas estas tareas.

Las tareas domésticas han cumplido un papel fundamental en el funcionamiento del mercado y la economía. El trabajo invisibilizado de las mujeres en el hogar ha permitido al Estado recortar y privatizar los servicios sanitarios y educativos. Las políticas del Estado capitalista no ofrecen guarderías, residencias de personas ancianas, centros de salud ni hospitales que presten servicios con eficacia, capaces de atender a la sociedad española. El doble papel: por un lado se educa a las mujeres en la maternidad, pero por otro lado se castiga y se penaliza a las mujeres en el mercado de trabajo al ser madres. Esto hace de las mujeres trabajadoras un colectivo altamente precario que beneficia la explotación laboral y las ganancias de las empresas.

El trabajo en el hogar y las tareas de cuidados suponen en las mujeres trabajadoras una doble jornada de trabajo: de un lado el trabajo asalariado y de otro, el trabajo doméstico no remunerado. Existen fuertes dificultades en el acceso y promoción en el empleo y una alta tasa de jornadas parciales en las mujeres como consecuencia del trabajo doméstico que desarrollan o por cuidado de hijos e hijas y demás familiares.

Desde CGT reivindicamos la creación de prestaciones contributivas para las mujeres que desarrollan trabajo doméstico y de cuidados, prestaciones independientes de otras prestaciones relacionadas con vínculos matrimoniales o afectivos con la pareja (pensión de viudedad, compensatoria, etc.). Retribuir el trabajo doméstico de las mujeres además permite autonomía económica a mujeres que sufren violencia machista en sus hogares. Reivindicamos el derecho a una renta suficiente de subsistencia para todas las personas sin contrapartidas, en especial para las mujeres trabajadoras y migrantes, para garantizar su autonomía básica en la sociedad.

I.           Igualdad efectiva entre funcionarios y funcionarias públicas.

Más de la mitad de sus integrantes de las Administraciones Públicas son mujeres (55,29%), mayor porcentaje en el personal de las Comunidades Autónomas (69,07 %). En las áreas de Sanidad y Educación, competencias de las CC.AA., trabajan mujeres en porcentajes muy superiores a la media y este hecho no es casual sino cultural.

Sólo el 26,4% de las Direcciones Generales están al mando de mujeres.

RESUMEN – CONCLUSIONES

  • El sistema capitalista y patriarcal, sustentándose en la capacidad reproductiva de las mujeres, nos ha relegado al ámbito privado, con las responsabilidades de reproducción y cuidados; excluyéndonos del ámbito público y, por lo tanto, de la posibilidad de luchar contra el orden dominante, consiguiendo así un mundo desigual, desvalorizando las funciones reproductivas y de cuidados, desposeyéndolas de valor monetario y haciéndolas invisibles. Así, las mujeres nos convertimos en mano de obra gratuita, al estilo de las personas esclavas, para el mantenimiento del sistema.
  • La CGT nos hacemos eco y hemos venido denunciando la situación de explotación laboral, social y personal, de las mujeres de nuestra clase social, tanto en España como en el resto del mundo, y que se define desde la feminización de la pobreza, la precariedad y la injusticia.
  • Desde CGT hemos declarado y luchado por unas relaciones entre las personas que no tuvieran que verse sometidas a intercambios comerciales de ningún tipo y que, por lo tanto, la explotación laboral no existiera, desapareciendo las relaciones de trabajo sometidas a las leyes del mercado y dejando paso a la autoorganización y la autogestión.
  • Hemos defendido y reivindicado la autogestión de los Servicios Públicos y denunciamos la privatización a los que éstos están sometidos y que afecta especialmente a las mujeres en sectores como telemárketing, limpieza, educación, sanidad…
  • Es precisa la inclusión de la economía feminista en todos los órdenes de la vida, para erradicar las desigualdades como la brecha salarial, la explotación de doble jornada, el acceso a los servicios sociales, pensiones, educación feminista y coeducación, planes de igualdad, rompiendo el “techo de cristal” porque todas las vidas merecen ser sostenidas.
  • Es de justicia el reconocimiento de los derechos de las mujeres refugiadas y migrantes con independencia de su país de origen y etnia.
  • Lo que existe es una falsa igualdad, y denunciamos las situaciones de doble discriminación que sufren las mujeres, una como clase trabajadora (ya sea remunerada o sin remuneración a través de los trabajos reproductivos y de cuidados) y otra como mujeres. Las sucesivas «crisis» económicas, en las que nos sitúan periódicamente la clase dominante político-financiera, siguen manteniendo un sistema social, político y económico de progresiva desprotección y precarización hacia las personas que desarrollan la mayor parte de las tareas productivas y reproductivas del país y hacia las personas que no pueden trabajar, mientras que incrementan los arcos salariales a favor de los equipos directivos, juntas de accionistas y demás atracadores y corruptos que desde la política, la patronal y las instituciones públicas y privadas, saquean el país.
  • Denunciamos el salario precario y el vivir en la precariedad laboral, económica y de prestaciones. Es claro el descenso de la tasa de actividad de las mujeres en el mercado laboral, el aumento del desempleo femenino, el aumento de la temporalidad en el trabajo de las mujeres, la recarga de los cuidados, el deterioro de su salud, la privación de sus derechos sexuales y reproductivos.
  • Denunciamos el peor acceso y condiciones en la educación, el aumento del peso que llevan las mujeres en el sostenimiento económico y psicológico de la familia.
  • Reivindicamos los espacios seguros, erradicando todos los tipos de violencias machistas, sexuales. Denunciamos el incremento de la violencia que sufren las mujeres, tanto en los hogares como en los entornos laborales, manteniéndose los roles sexistas en todos los ámbitos de la vida.
  • Denunciamos la cultura patriarcal, los recortes en la ley del aborto, la represión del derecho a la identidad personal, la expropiación del cuerpo.

Porque los derechos no se piden ni mendigan, se luchan y se conquistan hasta erradicar el que las mujeres sigamos siendo precarias, sumisas, devotas, invisibles. En el contexto actual que estamos viviendo de constante pérdida de derechos y libertades, las personas que conformamos la CGT, luchamos contra todas las discriminaciones y por conseguir la igualdad y lo hacemos junto a todas aquellas otras personas, colectivos, movimientos, asambleas, organizaciones que así lo quieren y sienten.

Las mujeres y hombres de la CGT, no nos resignamos a la precariedad, la explotación, la exclusión social, la injusticia social y la desigualdad. Contra todos los abusos del sistema capitalista y patriarcal, la CGT convoca Huelga General, laboral, de consumo, de cuidados, estudiantil, junto al Movimiento Feminista, de 24 horas, el 8 de Marzo de 2018, haciendo un llamamiento a toda la sociedad para que la secunde y participe en cuantas acciones, manifestaciones y movilizaciones se organicen.

Igualmente, consideramos que el espacio privado en esta huelga debe de ser ocupado por los compañeros y el espacio público por las compañeras.

SIN NOSOTRAS EL MUNDO NO FUNCIONA

HUELGA PARA VIVIR, HUELGA PARA CUIDARNOS

ÚNETE A LA LUCHA QUE SOMOS MUCHAS

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Acción Social

El dilema de las pensiones: quién y cómo pagarlas

Los pensionistas están en pie de guerra. Tras la decisión del gobierno de una subida de las pensiones del 0,25% para el 2018, parte de los pensionistas han decidido salir a la calle a protestar, porque su poder adquisitivo se verá reducido un año más. Por otra parte, en la Comisión del Pacto de Toledo se producen fuertes tensiones entre los diferentes grupos políticos ante el anuncio por parte de la Ministra Fátima Bañez de aumentar los años cotizados para calcular el valor de las pensiones. ¿Qué está pasando con las pensiones? Cómo es posible que personas tan agradecidas como los pensionistas, que tradicionalmente han sido utilizadas por los dos grandes partidos para ganar las elecciones, se subleven y manifiesten abiertamente su descontento? ¿Cómo puede ser que uno de los Pactos más sólidos en España, el Pacto de Toledo de las pensiones, se esté tambaleando?

Sin duda, los cimientos del sistema público de pensiones están en entredicho y muchos se plantean si el sistema es o no es sostenible. Varias generaciones de españoles y españolas se preguntan si cobrarán su pensión cuando les toque jubilarse y si alguna vez podrán hacerlo. La cuestión es si esta valoración es puramente política y, por tanto, subjetiva y condicionada a intereses partidistas y particulares o si realmente es una valoración objetiva derivada de un análisis económico serio y riguroso. Y de ser cierta desde el punto de vista económico, ver si existen soluciones que permitan resolverlo.

El sistema público de pensiones en España está basado en el llamado sistema piramidal o esquema de Ponzi, según el cual las pensiones de quienes han abandonado el mercado laboral, son pagadas por quienes están en activo. Llevamos ya varias décadas en las que se ha producido un incremento del envejecimiento de la población (cada vez hay más pensionistas), a la vez que el empleo, no solo se ha reducido como consecuencia del incremento de las tasas de paro, sino que además se ha precarizado, con salarios cada vez más bajos e inestables. Hemos llegado a un punto en el que de una relación ideal de 4 trabajadores en activo por cada pensionista, se ha pasado a una de menos de 2 trabajadores en activo por pensionista.

Lógicamente, cuando son cada vez más lo que se jubilan y menos los que trabajan y además lo hacen en peores condiciones, llega un punto en el que el sistema ya no se sostiene. Como consecuencia de ello, la Seguridad Social ha ido incrementando su déficit desde el año 2011 hasta llegar al 1,7% del PIB en el 2016, debido a un aumento constante del gasto en pensiones, que ha pasado del 7,6% del PIB en 2008 al 10,7% en 2016. Además, las previsiones estadísticas, según el INE, señalan que este gasto continuará creciendo durante los próximos años y que a pesar de que se consiga reducir el desempleo al 6% en 2060, será insuficiente para compensar el incremento del gasto de las pensiones.

De este análisis puramente matemático se deduce que el sistema público de pensiones deja de ser sostenible y se colapsa. Pero también se deduce otro elemento que a menudo se deja de lado pero que es muy importante tener en cuenta a la hora de buscar soluciones: las causas que han provocado este desajuste vienen de la mala política laboral seguida por los gobiernos, es decir, el incremento del paro y el deterioro de las condiciones laborales. Y estas causas han sido provocadas por las reformas laborales llevadas a cabo por los diferentes partidos que han gobernado España. Señalo esta cuestión porque todas las medidas que se han implantado para tratar de parar el colapso del sistema público de pensiones no han sido más que auténticos parches totalmente inútiles y que en ningún caso han abordado el problema de fondo. Medidas como la modificación del número de años de cotización para el cómputo de la base reguladora de las pensiones, el aumento de la edad de jubilación, el número de años cotizados para alcanzar el 100% de la pensión o la limitación de la subida de las pensiones con un máximo en el 0,25% (que es la medida que ha creado el malestar actual), son medidas que no abordan en ningún caso las causas de fondo y que realmente lo que pretenden es ir deteriorando el sistema de pensiones de manera intencionada con el fin de sustituirlo por un sistema privado. A finales de 2013, el gobierno del PP aprobó (solo con sus votos) una reforma de las pensiones que desvinculaba su crecimiento de la evolución del IPC (Índice de Precios al Consumo) al sustituirlo por el Índice de Revalorización (IR) y establecía un mínimo de subida en el 0,25% y un máximo en el 0,5% por encima del IPC. Durante los cuatro años siguientes, la subida aprobada ha estado siempre en el mínimo y, por tanto, por debajo del IPC, lo que ha provocado una pérdida constante del poder adquisitivo de los pensionistas.

En el año 2000 se creó el Fondo de Reserva (hucha de las pensiones) con el fin de garantizar el pago de las pensiones. Este Fondo llegó a alcanzar los 66.815 millones de euros en 2011, pero a partir de ese momento ha ido reduciéndose hasta alcanzar los apenas poco más de 8 mil millones en diciembre de 2017. Las pagas extras exigen cerca de 8 mil millones de euros adicionales, por lo que el Fondo de Reserva de las pensiones ya no es suficiente, lo que obliga a buscar otros mecanismos de financiación alternativos. El gobierno ha tenido que solicitar un préstamo a cargo de los Presupuestos Generales del Estado para poder pagar las pensiones del mes de diciembre de 2017.

Sin ninguna duda, quienes señalan que el sistema público de pensiones en España está quebrado y no existen soluciones reales para recuperarlo, están en parte en lo cierto. Pero lo que no dicen es que no ha habido una verdadera voluntad política por resolverlo y que las medidas aplicadas sobre el mercado de trabajo han acelerado aún más la posible quiebra de la Seguridad Social. ¿Porqué ha sido así? Porque detrás de un sistema privado o mixto de pensiones se esconde un gran negocio para los bancos, empresas aseguradoras y grandes grupos empresariales en general. El sistema público de pensiones en España ha sido históricamente uno de los pilares más importantes que sostiene el Estado de bienestar, desde que se constituyó el Retiro Obrero Obligatorio en 1919. Atentar contra él significa atentar contra el Estado de bienestar, y la crisis económica de 2007 ha sido la excusa perfecta para hacerlo. Es harto improbable que quienes están a favor de la privatización del sistema de pensiones en España, intenten buscar soluciones reales y efectivas a su situación actual. Alentar el negocio privado de los planes de pensiones les asegura el uso de las puertas giratorias, de manera que defender políticamente los privilegios de estas empresas les permite cobrar retribuciones astronómicas una vez abandonan los cargos políticos que ostentaban. El segundo sector que mayor número de exaltos cargos contrata es el bancario, tras el sector energético.

¿Es necesario mantener un sistema público de pensiones? y, si es necesario, ¿es viable?; o ¿lo mejor sería crear un sistema privado-mixto de pensiones al estilo anglosajón? La mayor parte de la población necesita de un sistema público de pensiones, sin ninguna duda. Con un incremento de las desigualdades económicas y de la pobreza, con un empleo de cada vez peor calidad, con salarios bajos y altas tasas de temporalidad, parece improbable que una gran parte de la población reúna las condiciones económicas adecuadas para contratar un plan de pensiones privado suficiente para garantizar un retiro digno. Por tanto, la eliminación del sistema público de pensiones incrementaría aún más la pobreza y las desigualdades en España, lo que afectaría al consumo y la caída de este al desarrollo económico del país. Una gran cantidad de ciudadanos quedaría excluido de las prestaciones por jubilación y dejaría de tener acceso a bienes y servicios de primera necesidad. Luego desde el punto de vista social es fundamental seguir manteniendo un sistema público de pensiones. Quienes defienden un sistema privado de pensiones, lo hacen pensando en el gran negocio que supondría para determinados grupos empresariales, especialmente para bancos y compañías aseguradoras.

El Estado tiene implantado un mecanismo de desgravaciones fiscales y de deducciones en la base impositiva del Impuesto sobre la Renta con el fin de promocionar los planes privados de jubilación y otros tipos de aseguramiento privado dotado con más de 2 mil millones de euros anuales. Sin embargo, hay que decir que no es oro todo lo que reluce, es decir, que se venden las pensiones privadas como un instrumento para aumentar las ganancias de los particulares, cuando se ha demostrado que la rentabilidad de las pensiones privadas en España es ridícula. Según un informe de la OCDE, la rentabilidad media de los fondos de pensiones privados en España durante el período 2008-2012 fue negativa y solo Estonia y Polonia presentaron una rentabilidad más baja que España. De los 257 fondos de pensiones privados que existen en España, solo el 1,16% de los mismos alcanzó una rentabilidad media superior a los bonos del Estado a 15 años. Por otra parte, el dinero que estas empresas consiguen a través de los planes de pensiones los utilizan para especular a través de diferentes tipos de fondos de inversión, entre ellos los fondos buitre. Estamos, por tanto, ante un negocio engañoso para los consumidores, nada ético y al que el Estado destina miles de millones de euros.

La siguiente pregunta que hemos de abordar es si es posible asegurar la viabilidad del sistema de pensiones. No cabe ninguna duda de que manteniendo el sistema económico actual es imposible que el sistema público de pensiones se sostenga. Los salarios más habituales en España ascienden a poco más de 16 mil euros brutos anuales, la devaluación salarial ha sido superior al 10% y el 90% de los contratos que se están creando al amparo de la última reforma laboral son temporales. En este contexto, no solo no es viable el sistema público de pensiones, sino el conjunto del sistema económico. La economía española, con una deuda pública superior al billón de euros y más del 100% del PIB y con un mercado de trabajo cada vez más precarizado, está al límite del colapso. No están en juego las pensiones, sino el conjunto del sistema económico español. Las decisiones en materia económica van directas al corazón del Estado de bienestar, y las pensiones son uno de sus pilares más importantes, como ya hemos señalado anteriormente.

Por tanto, ¿hay solución? Sí la hay, pero exige un cambio del modelo productivo. Mientras sigamos con un modelo productivo basado en la especulación y la temporalidad, va a ser imposible que el sistema económico se recupere. Para asegurar las pensiones y el resto de elementos que constituyen el Estado de bienestar, hay que tomar decisiones pensando en el largo plazo, pero también hay que adoptar medidas a corto plazo. A largo plazo, la única manera de garantizar la sostenibilidad de las pensiones es a través de un empleo de calidad, estable y con salarios altos. Las empresas han de ganar competitividad, no devaluando los salarios, sino apostando por el conocimiento y la innovación. El cambio de modelo productivo solo se consigue con un cambio de mentalidad de las empresas. Lo he dicho en más de una ocasión: empresas socialmente responsables, comprometidas con el entorno, capaces de crear valor añadido a través de la diferenciación, la calidad, el diseño y la innovación y dispuestas a retribuir justamente a sus empleados.

Solo así se consigue un sistema económico inclusivo y sólido. Pero el problema del pago de las pensiones es inmediato, por lo que hay que buscar soluciones a corto plazo. Agotado el Fondo de reserva, solo hay una opción: pagar las pensiones a través de los Presupuestos Generales del Estado. Y para ello hay que incrementar los ingresos fiscales, no reducir los gastos sociales. Incrementar los impuestos a quienes más ganan y a las grandes fortunas, desde una visión de solidaridad y de justicia social, es clave en este proceso; al igual que lo es acabar con el fraude fiscal y crear mecanismos para que las grandes empresas paguen los impuestos que realmente les corresponde. Tampoco tiene sentido seguir aplicando exenciones y bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social de los empresarios, porque se ha demostrado que se trata de una medida totalmente ineficaz. Con estas medidas no se crea más empleo, sino que lo que se consigue es transformar empleo fijo y estable en empleo temporal y precario. La gran cantidad de recursos destinada a este tipo de medidas tan ineficaces, se podría dirigir a apoyar a las empresas en la implantación de sistemas de gestión basados en el conocimiento y la innovación, lo que redundaría en un empleo de calidad, asegurando así el pago de las pensiones del futuro. Otra medida que se podría tomar para incrementar los fondos destinados a las pensiones públicas sería eliminar las desgravaciones en el Impuesto sobre la Renta por la contratación de planes de pensiones y otros seguros privados, que como ya hemos señalado supera los 2 mil millones de euros anuales. Con todas estas medidas se conseguiría una cantidad económica significativa que podría ir destinada al pago de las pensiones y de otro tipo de prestaciones sociales, asegurando así el Estado de bienestar.

Como se puede observar, existen múltiples medidas que pueden ayudar a mantener el sistema público de pensiones y asegurar su sostenibilidad, tanto a corto como a largo plazo. Por tanto, no es cierto que las pensiones públicas no se puedan pagar y que haya que buscar otros instrumentos alternativos (o complementarios) como son los planes privados de pensiones. Estos últimos no son más que un negocio poco ético para bancos y compañías de seguros y que en ningún caso resolverían el problema de la quiebra del sistema. Que no nos engañen, quienes sostienen que la Seguridad Social está en quiebra y las pensiones públicas ya no se pueden pagar, son quienes buscan con estas medidas acabar con el Estado de bienestar y lucrarse personalmente. Otra economía es posible.

Texto: Joan Ramon Sanchis Palacio

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/nueva-revolucion/el-dilema-de-las-pensiones-quien-y-como-pagarlas

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Proyección del documental «Ciutat Morta» en el aniversario del 4F


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EPA 2017 Cuarto Trimestre 2017

La cadena de la precariedad se consolida y las mujeres se encuentran en la mayoría de los eslabones.

SECRETARIADO PERMANENTE DEL COMITÉ CONFEDERAL DE LA CGT

Los datos son eso, datos. Pero los cuentos que nos cuentan las “cuentas” son ya un relato insoportable que no puede ser invisibilizado bajo las “grandes cifras de los titulares”: se crean 480.000 puestos de trabajo… la economía crece al 3’2%… el déficit cumple con Bruselas…

Estos datos macro no pueden esconder la situación de las clases asalariadas en su devenir cotidiano por el “mercadeo” del mercado de trabajo: la consolidación estructural de la precariedad laboral -y por lo tanto social- de la inmensa mayoría de los y las trabajadoras.

  • El último trimestre muestra que se pierden 50.900 empleos y con ello se invierte la tendencia positiva anterior sobre el porcentaje del desempleo.
  • Las mujeres, nuevamente, consolidan su desigualdad social al ser su porcentaje de desempleadas mayor que los hombres y, a la vez, las mujeres que salen del desempleo son sustancialmente menos que los hombres.
  • La tasa de temporalidad (la proporción de contratos temporales sobre el total de contratos del país) se acerca peligrosamente a los datos del 2013, cuando se llegó a alcanzar casi el 32% de la población ocupada, situándose a finales del 2017 en el 26’7%.
  • El 30% de todos los contratos suscritos en el 2017 tuvieron una duración inferior a un mes.

  • de los 21’5 millones de los contratos realizados en este período, solamente 1’2 millones fueron fijos y 19’5 temporales.
  • ·el 30% de todos los contratos realizados en el 2017 -6’15 millones- se realizaron en el sector servicios y, de éstos, 3’4 millones tuvieron una duración máxima de 7 días.
  • ·la población contratada en estas modalidades temporales son, mayoritariamente, mujeres.

– Las horas extras no pagadas ascienden a 6’4 millones a la semana y suponen el 46% de todas las horas extras realizadas.

  1. la mayoría de esas horas extras son realizadas por hombres.
  2. su porcentaje de cobro supuso el 66% en el caso de las realizadas por hombres y no alcanzó al 45% si  las realizaron mujeres.

Esta realidad, insoportable para la clase obrera en “abstracto”, resulta demoledora en el caso de las mujeres, pues su realidad de explotación laboral lleva implícita la grave violación de su derecho fundamental a la igualdad.

¡YA BASTA, SIN NOSOTRAS EL MUNDO NO FUNCIONA!

Madrid, 29 de Enero de 2018

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Manifiesto final de la Red Sindical Internacional de Solidaridad y Luchas

La red sindical internacional de solidaridad y de luchas, constituida en marzo de 2013, durante nuestra reunión de Saint-Denis (Francia) es el producto de años de intercambios y de trabajo en común entre varias de las organizaciones fundadoras. Es así, y sobre la base de orientaciones y de prácticas sindicales en común, que hemos podido reunir organizaciones sindicales, corrientes sindicales y tendencias sindicales de numerosos países de las Américas, de Europa, de África y de Asia.

Dos años más tarde, en junio del 2015, organizamos un nuevo encuentro internacional, en Campinas (Brasil). En esta ocasión, apreciamos colectivamente las evoluciones positivas en la construcción de nuestra Red, fundamentalmente su expansión, pero también el camino que nos falta recorrer para dotarnos de la herramienta en común internacional y necesaria a todas las fuerzas sindicales que se reivindican y practican un sindicalismo de luchas anticapitalistas, autogestionario, democrático, ecologista, independiente de los patrones y los gobiernos, internacionalista y en contra de todas las formas de opresión (machismo, racismo, homofobia, xenofobia). La democracia obrera, la auto organización de los trabajadores y las trabajadoras están también entre nuestras referencias en común.

El 3 Encuentro International se ha celebrado en Madrid (Estado español). Nos ha proporcionado la oportunidad de profundizar en el trabajo común sobre los temas anteriormente citados. Además, hemos consagrado el tiempo necesario a la consolidación de nuestras redes sectoriales, ya que concebimos el sindicalismo desde de las realidades concretas de las empresas y los servicios en los que trabajamos. Dado que la opresión patriarcal pesa sobre el conjunto de la humanidad y que debemos combatirlo, este tema ha sido la prioridad de nuestro tercer encuentro. De manera general, hemos actualizado nuestros análisis, nuestras propuestas y nuestras estrategias de acción a partir de una realidad, la de las trabajadoras y trabajadores de todos los países, y siempre con el propósito de alcanzar nuestras reivindicaciones de hoy y de lograr así de la construcción de la sociedad que queremos para el mañana.

La burguesía y sus gobiernos llevan a cabo una guerra social contra las trabajadoras y los trabajadores.

Las crisis económicas, financieras, ecológicas y sociales se entremezclan y se auto alimentan. Esta crisis global del capitalismo muestra el impase de un desarrollo basado en el reparto cada vez más desigual de la riqueza producida por la explotación de los trabajadores y de las trabajadoras, de la desregulación financiera, del libre intercambio generalizado y el desprecio de los imperativos ecológicos. Para salvar los beneficios de los accionistas y de los patrones, para asegurar el porvenir de los bancos y las instituciones mundiales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Organización mundial del Comercio, etc). Los gobiernos y la patronal atacan cada vez con más fuerza los derechos de los trabajadores y las trabajadoras.

Los trabajadores y las trabajadoras sufren todavía las consecuencias de una de las más graves crisis del capitalismo, la que se inició en 2007. La situación está todavía marcada por un ataque sin precedentes al nivel de vida de los trabajadores y las trabajadoras, un ataque que tiene como fin garantizar los beneficios de los banqueros y de las grandes empresas. El imperialismo y los burgueses están llevando a cabo una guerra social, reduciendo los salarios, las pensiones y los derechos, incrementando la pobreza y las desigualdades.

El sistema económico y político actual organiza el pillaje de numerosos países, obliga a millones de personas a dejar su lugar de origen para sobrevivir…. Y niega enseguida todos sus derechos bajo el pretexto de que ellos y ellas son inmigrantes.

Destrucción de los servicios públicos, cuestionamiento de todos los derechos sociales, ataques hacia los derechos sindicales, libertades sindicales burladas, desarrollo de la precariedad y del paro para presionar sobre las poblaciones…. Son los mismos métodos los que se utilizan en todos los países ¡

Para conseguir sus fines, utilizan todos los medios: criminalización, proceso, arrestos, intervenciones policiales, ocupaciones militares, trabas de todo tipo a los derechos colectivos e individuales. La represión es una de sus armas contra las y los que resisten, se oponen, y construyen alternativas. Nuestra solidaridad, más allá de las fronteras, es una de nuestras respuestas.

La reformas laborales y de pensiones, los ataques contra los salarios, las condiciones de trabajo, los seguros sociales, el servicio público y las libertades democráticas forman parte de un plan estratégico del capitalismo destinado a cambiar perdurable y fundamentalmente la relación de fuerza entre clase dominante por un lado, asalariados-asalariadas y clases populares por otro lado. Ese proyecto se inscribe en el marco de un capitalismo globalizado, de una economía que hace concurrir las regulaciones sociales, las legislaciones, las condiciones y los cuadros de trabajo. Ello provoca una precarización creciente del mundo del trabajo.

La cuestión de la salud y de la seguridad en el trabajo, las condiciones generales de la calidad de vida para los asalariados-asalariadas en los medios populares, adquieren en las luchas y las reivindicaciones una importancia decisiva.

En los países mantenidos en situación de subdesarrollo, evidentemente a través del colonialismo y el imperialismo siempre vivos, esas situaciones condenan en masa a los Humanos a morir de hambre o emigrar, a menudo con peligro de su vida, a países donde son víctimas de fuertes discriminaciones. El colonialismo y el imperialismo oprimen todavía a numerosas poblaciones en todo el mundo; el sindicalismo tiene el compromiso de combatir estas formas de dominación.

El mecanismo de la deuda asfixia los países y nos empobrece: su deuda no es nuestra deuda; no tenemos porque pagarla! Las políticas económicas y financieras presentadas como incitando a retomar la demanda parecen poco susceptibles de asegurar una reactivación económica fuerte y de larga duración.

Las hipótesis políticas gubernamentalistas que suponen que la conquista de las posiciones institucionales a nivel estatal nacional podrá permitir, por medio de los instrumentos clásicos de poder público y dentro del cuadro institucional creado para servir al capitalismo, forzar una nueva orientación de las políticas, con un nuevo compromiso social de envergadura, que involucre a todas las clases, nos parecen ilusorias.

La evolución de los bloques económico políticos evan a una radicalización de las luchas sociales y ecológicas en general y de la lucha entre los asalariados y sistema de dominación en particular.

El derecho a la tierra es un tema particularmente importante en muchos países, especialmente aquellos victimas del colonialismo y del imperialismo; hemos de ser activos contra ello, luchando por verdaderas reformas agrarias enlazadas con los movimientos sociales que luchan por este derecho.

En 2017, las luchas contra la opresión se hicieron más visibles. El año se abrió con una enorme movilización de mujeres contra Trump en Estados Unidos. El día de la lucha de las mujeres, el 8 de marzo, entró en la historia como una de las mayores movilizaciones globales.

El movimiento Black Lives Matter, también en Estados Unidos, así como las Marchas da Periferia en Brasil y otras en América Latina y África fueron expresión de la lucha contra el racismo. La resistencia a la homofobia y a la violencia se manifestaron también en las grandes movilizaciones LGBTT. La lucha de los inmigrantes en los Estados Unidos, así como en Europa, también alcanzó una importancia tremenda.

Estamos en contra de toda forma de expolio y de opresión colonial. Por eso rechazamos al gobierno sionista de Israel y defendemos la libertad de Palestina: por la autodeterminación de todos los pueblos oprimidos.

Por todo ello, seguimos con el compromiso de construir y fortalecer la unidad internacional de los trabajadores para luchar contra la criminalización de los movimientos sociales, los planes de ajuste, las reformas y las privatizaciones, así como contra toda forma de opresión y de explotación.

Reforzar el sindicalismo para romper el capitalismo

El sindicalismo que reivindicamos no sabe celebrar pactos con los poderes en ejercicio para validar medidas antisociales. El sindicalismo tiene la responsabilidad de organizar la resistencia a escala internacional, para construir a través de las luchas la necesaria transformación social. Queremos construir un sistema fundado en los bienes en común, en la redistribución de las riquezas entre aquellas y aquellos que la crean, es decir los trabajadores y las trabajadoras, fundado en los derechos de los trabajadores y las trabajadoras y en un desarrollo ecológicamente sostenible.

La independencia del movimiento sindical que se moviliza y lucha efectivamente constituye la cuestión clave de este periodo. En efecto, la apuesta es vencer la estrategia del sistema de dominación del capitalismo globalizado que trata de imponer al asalariado una regresión histórica, con la ruina pura el simple de su capacidad autónoma de organización, de acción y de posicionamiento en beneficio del sindicalismo de jerarquía, incluso de la pura y simple desaparición del movimiento obrero; he aquí que, una parte cada vez más importante de la población mundial, se proletariza y, en consecuencia, queda en condiciones sociales cada vez mas difíciles.

Reafirmamos nuestra oposición al sindicalismo oficialista y nuestra voluntad de pluralismo y democracia sindical. Esto no es en absoluto contradictorio con la búsqueda de la unidad de acción sindical, de la unidad obrera, de la unidad de todas las personas explotadas y/o oprimidas. Por contra, huimos de relacionarnos con quienes se pretenden sindicalistas y, al tiempo, cogestionan fondos de pensiones y se dejan corromper por la clase dirigente…Clase dirigente, que además, ha hecho de la corrupción el modo habitual de funcionamiento de una parte importante de los responsables políticos.

Nuestro sindicalismo aúna la defensa de los intereses inmediatos de los trabajadores y trabajadoras, y la voluntad de cambio social profundo. No se limita a la reivindicación del campo económico, engloba asuntos como el derecho a la vivienda, a la tierra, la igualdad entre hombres y mujeres, el antiracismo, el combate a homofobia y la xenofobia la ecología, el anticolonialismo, etc.

Los intereses que defendemos son los de la clase obrera (trabajadores y trabajadoras en actividad o jubilados, parados y paradas, jóvenes en formación). Se articulan con pueblos de todas las regiones del mundo. En este tema nos oponemos frontalmente a la patronal, a los gobiernos e instituciones que están a su servicio, y reivindicamos nuestra autonomía respecto de toda organización política.

Se han creado diversas organizaciones sindicales; las redes sindicales se han creado sobre campos profesionales o geográficos. De una región del mundo a otra, nuestras historias sindicales, nuestras afiliaciones sindicales, son diferentes. Pero, compartimos lo que es esencial: estamos decididos a avanzar en la coordinación del sindicalismo de lucha, en el plano internacional.

Queremos compartir nuestras experiencias, enriquecernos de las resistencias y logros de todos, construir la unidad a través de las fronteras, construir la solidaridad internacional de los trabajadores y trabajadoras. De cara a la crisis que golpea a las poblaciones de todos los países, y de la que el capitalismo es responsable, es necesario coordinar y unificar nuestras luchas. Llamamos a los colectivos sindicales a unirse a nosotros para construir esta unidad de acción sindical, necesaria para combatir los retrocesos sociales, conquistar nuevos derechos y construir una sociedad diferente.

La construcción y la afirmación de la RSISL (la Red) es fundamental en un mundo con una economía crecientemente globalizada. En él se hacen necesarias luchas conjuntas contra las empresas y contra la burguesía cuyos negocios se han internacionalizado. Esto exige el desarrollo de acciones de solidaridad activa; acciones y campañas coordinadas mundialmente ya sea por categorías, sectores, países o continentes. Es nuestro deber dotar a cada una de esas luchas objetivas de un sentido estratégico en la lucha contra el capitalismo.

Decidimos reforzar, ampliar, aumentar la eficacia, una red de sindicalismo ofensivo, de luchas, anticapitalista, democrático, autónomo, independiente de los patrones y los gobiernos, y que construyen el cambio a través de las luchas colectivas en contra todas las formas de opresión (machismo, racismo, homofobia, xenofobia), ecologista e internacionalista.

Juntos los definimos y juntos los llevaremos a buen término:

  • Trabajamos, durante este tiempo por la solidaridad internacional, y sobre todo contra cualquier represión antisindical. Nuestro combate se lleva a cabo contra todas las opresiones, en especial aquellas que van contra las mujeres, los negros, los migrantes y los LGTB (Lesbians, Gays, Transsexuals, Bisexuals).
  • Actuaremos de forma unitaria y coordinada para apoyar las luchas y las campañas internacionales, reafirmando el derecho a la autodeterminación de los pueblos.
  • Reforzamos y extendemos el trabajo internacional realizado en los sectores profesionales (transporte, educación, centros de atención de llamadas, industria, comercio, salud, etc.) y sobre los asuntos interprofesionales (derechos de las mujeres, los negros, los LGBT, migración, alojamiento, ecología, salud y trabajo…).
  • Perseguimos el trabajo de reflexión y de elaboración sobre las cuestiones críticas del sistema capitalista y de las alternativas a éste.
  • Ponemos, juntos, los medios materiales necesarios para el éxito de nuestros proyectos comunes: sitios web, listas de intercambio por correo electrónico, coordinación para sectores profesionales, etc. Las organizaciones que participan en la red darán a conocer todo esto a través de nuestras propias herramientas de comunicación (vínculos en las páginas web, artículos en nuestros periódicos, logos en nuestros folletos, difusión de textos comunes en cada organización, etc.).
  • Para ser más eficaces, organizamos la coordinación de las organizaciones miembros de la Red a escala de las regiones del mundo: Américas, Europa, África…
  • La jornada internacional de luchas de las mujeres el 8 de marzo es un momento importante para las luchas feministas y, por tanto, para el sindicalismo: la Red Sindical Internacional de Solidaridad y de Luchas apoya las huelgas de mujeres que tendrán lugar ese día en todo el mundo.
  • El 24 de abril de 2013, al menos 1135 personas murieron en su puesto de trabajo en Dacca, Bangladesh, en el incendio del Rana Plaza. Todas estas personas fueron asesinadas por capitalistas que les hacían trabajar sin el más mínimo respecto por las reglas de seguridad. La Red Sindical de Solidaridad y de Luchas participará en las manifestaciones organizadas el 24 de abril para denunciar este sistema económico y político que mata a las personas a las que explota.
  • Las organizaciones de la Red Sindical de Solidaridad y de Luchas desarrollarán las acciones necesarias para que el 1º de mayo sea una jornada de lucha sindical internacional.
  • La lucha del pueblo palestino es el símbolo de múltiples resistencias. La Red Sindical de Solidaridad y de Luchas participará activamente en las acciones que tendrán lugar el 15 de mayo de 2018 con motivo del 70º aniversario de la Nakbat.
  • La acción sindical contra las multinacionales es primordial. Nuestras coordinaciones sectoriales son una herramienta para ello. Pero debemos, además, construir vínculos con los movimientos sociales que actúan en este ámbito. La Red Sindical de Solidaridad y de Luchas participará en las campañas comunes que se inscriban dentro de nuestra concepción del sindicalismo.
  • Necesitamos momentos para convergir a nivel internacional. Cada año, aquellas y aquellos que dirigen el capitalismo en nuestros países se encuentran en Davos (Suiza) para organizar nuestra explotación y el saqueo del mundo. La Red Sindical de Solidaridad y de Luchas propone organizar una jornada de manifestaciones, de la manera que sea más apropiada en cada país, con motivo de la próxima edición del encuentro de Davos en 2019. Esta propuesta se hace tanto a los movimientos sindicales como a los movimientos sociales más allá de nuestra propia Red y podría adoptar la forma de una manifestación internacional contra el Fórum Económico Mundial. A través de nuestras acciones destacaremos nuestra oposición directa al capitalismo y a los gobiernos que le sirven.
  • Ante la usurpación y expolio por parte del capitalismo de los bienes públicos esenciales para la vida,, la RSISL realizará una campaña por la reapropiación de los mismos fomentando que  estos sean autogestionados por trabajadores/as y usuarios/as.