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1º de Mayo: Hay que tomar las calles

Se cumplen ahora 10 años de esta crisis del sistema capitalista, una crisis que no es más que otra herramienta de la gran patronal, de las multinacionales y de los dueños de la banca, con la complicidad de un sistema político corrupto, para aumentar sus enormes beneficios siempre a costa de los derechos de la ciudadanía y especialmente de la clase trabajadora. Esta crisis es en realidad una gran estafa.

Llevamos 10 años en una situación de emergencia social, donde ya no solo las personas sin trabajo están bajo el umbral de la pobreza, sino que más del 14% de las personas con trabajo son pobres como consecuencia de la precariedad de los nuevos contratos de trabajo, con contratos parciales y sueldos de supervivencia, que constituye la nueva realidad laboral de indignación. A ello se suma el retroceso en el poder adquisitivo que han sufrido las pensiones, ocasionando que uno de cada tres pensionistas esté por debajo de ese umbral de pobreza, a la vez que ha aumentado la brecha salarial de género, tanto en los salarios como en las pensiones.

Nos enfrentamos a un ataque ideológico y estratégico que pretende que lo que hasta hace poco tiempo eran derechos sean ahora negocio: la educación, la sanidad, las pensiones… todo aquello que en suma es nuestro, de todos y todas, se está convirtiendo en dividendos para las grandes corporaciones empresariales. A cambio nos obligan a rescatar bancos y autopistas, pagando una deuda que no es nuestra, pagando una deuda que es ilegítima y que en gran parte procede de la corrupción. Nos están estafando.

Desde la CGT decimos que no vamos a resignarnos a que los bancos sean más importantes que las personas; desde la CGT nos negamos a que buena parte de los servicios públicos sigan siendo privatizados y precarizados; desde la CGT no consentiremos que se desmantele el sistema público de pensiones; en la CGT no aceptamos que la clase trabajadora vea reducidos sus derechos todos los días con nuevas reformas laborales.

Es hora de que se produzca un reparto del trabajo reduciendo la jornada laboral, acabando con las horas extras y adelantando la edad de jubilación para que todos y todas podamos tener trabajo. Deben recuperarse los servicios públicos privatizados, donde solo sea importante la eficiencia de los mismos para que de verdad exista una protección social que sea pública y universal, para todas y todos. Es imprescindible repartir la riqueza a través de una reforma fiscal que haga que quienes soporten la mayor parte del gasto sean las grandes fortunas y corporaciones, que son las que han visto incrementados sus beneficios con esta crisis-estafa. Hay que acabar con el fraude y los paraísos fiscales.

Para la CGT la resignación no es una opción, es hora de ocupar de nuevo las calles, es más necesario que nunca que la CGT esté presente allí donde se producen situaciones de injusticia social, es necesaria una movilización permanente de la CGT contra este sistema corrupto, convocando y participando en cuantas movilizaciones sean necesarias para conseguir una sociedad autogestionaria, antipatriarcal, ecologista, no racista ni xenófoba… libertaria.

LA ESTAFA CONTINÚA

SEGUIMOS EN LAS CALLES

Viva el 1º de Mayo

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Acción Sindical Correos

CGT impugna en la Audiencia Nacional las bolsas de empleo de Correos por irregulares

El pasado mes de octubre, Correos publicó las bases de acceso para sus nuevas bolsas de empleo temporal. Desde CGT hemos denunciado que esta nueva regulación pretende masificar los contratos basura y minijobs, y relegar el contrato a tiempo completo a la extinción.

Además, hemos denunciado en los tribunales algunos aspectos que consideramos abusivos e ilegales. En primer lugar se otorga un poder empresarial sin precedentes para poder no admitir y excluir de las bolsas de empleo a trabajadores alegando criterios médicos. Correos exige que cada aspirante entregue dos certificados médicos, firmados por un medico colegiado, en donde se expone que pueden realizar numerosas funciones. De esta forma se pretende expulsar y mantener en el ostracismo a cualquier compañero que sufra cualquier patología o problema de salud, en búsqueda de una especie de raza aria, sana al 100%, para aguantar los ritmos de trabajo cada vez mas exigentes impuestos por Correos. No solo quieren vincular nuestra salud a nuestro salario, sino hasta el propio empleo, aunque sea temporal.

También denunciamos otros abusos establecidos en las bases, como impedir participar en las bolsas de quienes han sido evaluados negativamente, pese a que numerosas sentencias judiciales han condenado esta práctica regresiva de Correos. Denunciamos el recorte de la valoración en lo méritos de la antigüedad del personal a los últimos 5 años, echando por la borda a trabajadores mayores de 45 años, y el desproporcionado aumento de la valoración de los cursos de formación empresarial – un 30% de la puntuación total- que imparten los sindicatos que firmaron el convenio colectivo vigente desde 2011.

Todos estos aspectos abusivos de la nueva regulación han sido llevados por CGT a los tribunales. El juicio tendrá lugar el próximo 12 de abril y se ha convocado una concentración frente a los juzgados (c/ Goya, 14 a las 10,30h)  para mostrar la repulsa de la plantilla a esta nuevas bolsas que suponen un aumento de la precariedad laboral.

CGT-Correos Madrid

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Acción Social

HOY, 19.30, ¿Otra vez armas en nuestro puerto?


Amigas, amigos,

Esta madrugada parece haber llegado un nuevo buque saudí a a cargar armas y explosivos que probablemente, por desgracia, tendrán como destino la masacre que Arabia Saudí está perpetrando en Yemen.

El oscurantismo con que opera el barco nos ha tenido en tensión estos días, pues se iba retrasando su llegada, y eso no nos ha permitido hacer una convocatoria de concentración o similar en toda regla.

Hemos decidido citarnos, nosotras y todas nuestras amigas interesadas en saber qué ocurre en nuestra ciudad, entre las que te encuentras,  a las 19.30 en el monumento al Machichaco (Plaza de las Cachavas) para plantearnos dar un paseo hasta el puerto, y comprobar si efectivamente el comercio de armas vuelve a producirse contra la voluntad ciudadana y el pronunciamiento del Parlamento autonómico. Se trata de una actividad lúdica improvisada que no hemos tenido tiempo de comunicar a Delegación de Gobierno aunque entendemos que un paseo ciudadano por el puerto no debiera requerir comunicación.

Te esperamos, a tí y a tus amigas/os.

¡No a la guerra! ¡No en nuestro nombre!

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Acción Social

Objeción Fiscal 2018


No con nuestro dinero

Implacable en su presión fiscal, El Estado no cesa de pedirnos: IRPF, IVA, impuestos indirectos, tasas…  Y en este tiempo de tremendos recortes en gasto social, de pérdida de derechos y de la mayoría de nuestras conquistas, de desmantelamiento de lo público, cuando el parco estado del bienestar que aún disfrutábamos se tambalea, observamos con vergüenza cómo, año tras año, se renuevan enormes inversiones en el más estéril de los gastos: el Gasto Militar.  

La Administración se queda, ejercicio tras ejercicio, con cientos de euros de cada contribuyente. ¿Para qué? Para comprar armamento (¿contra quién se usará?), para absurdas intervenciones militares en el exterior (los nuevos modos del colonialismo “humanitario”), para sostener el complejo de la inútil investigación militar…

Hacer Objeción Fiscal

Frente a este despropósito, la ciudadanía tiene un arma: la Objeción Fiscal.

La Objeción Fiscal que no es otra cosa que nuestra negativa a colaborar con el Estado en los gastos de preparación de guerras y en el mantenimiento de la estructura militar, desobedeciendo activamente en el momento de realizar la declaración de la renta (IRPF). Consiste, técnicamente, en aprovechar la declaración del IRPF para desviar una parte de la totalidad de nuestros impuestos a un proyecto que trabaje en la defensa de un progreso social solidario.

¿Cómo se hace?

La declaración del IRPF supone una magnífica oportunidad de recuperar este dinero y destinarlo a un fin justo. Cualquier persona, tenga o no ingresos, tenga o no nómina, esté o no dada de alta, puede hacer la declaración de Hacienda y reclamar este dinero al Estado para desviarlo a un proyecto alternativo por la Paz. Puede salir a pagar, a devolver o de cuota cero… En todos los casos es posible objetar. Si la declaración es recibida ya hecha o se confecciona con un programa informático, siempre es posible copiar manualmente los datos a un impreso en papel –añadiendo la objeción– y presentarla en Hacienda o en el banco.

Dos maneras concretas de hacerla:

Cuota fija: teniendo en cuenta que el Estado ha destinado este último año la cantidad de 890,87€/persona, para gastos militares, se establece una cuota orientativa para objetar de 84€. Teniendo en cuenta que es orientativa y que la persona que objeta decidirá si la cantidad es mayor o menor.

Cuota abierta: puesto que la administración dispone de tantos medios para recaudar nuestro dinero, resulta complicado determinar la cantidad exacta que nos cobran a lo largo de todo un año. Sin embargo, la Objeción Fiscal es, ante todo, una acción pública y colectiva de denuncia al militarismo y una interpelación a la sociedad. Es mucho más importante el hecho de objetar que la cantidad objetada y, por ello, cualquier cantidad (por pequeña que pueda ser) es válida.

En ambos casos la mecánica es muy fácil:

Hacer la declaración de la renta hasta llegar al apartado de “Retenciones y demás pagos a cuenta”. Tachar uno de los subapartados no utilizado y escribir encima: “Por Objeción Fiscal al Gasto Militar”. En la casilla, añadir, la cantidad a objetar (la cuota fija o cualquier cuota abierta decidida).

Terminar normalmente el resto de la declaración, sin olvidar que el “Resultado de la declaración” tiene que verse disminuido -si es “a pagar”- en una cantidad igual a la cantidad objetada o que la cantidad a devolver -si es “a devolver”- tiene que verse aumentada también en dicha cantidad.

Recuerda:

La declaración puede salir a pagar, a devolver o de cuota cero. Siempre es posible declararse persona objetora y reclamar el dinero de los impuestos destinado al gasto militar y desviarlo a un proyecto alternativo por la PAZ.

Es posible utilizar el programa P.A.D.R.E., la página web de Hacienda, los servicios de una gestoría o la cita previa para hacer los cálculos generales de la declaración, pero sin entregarla. Después se trasladan los números manualmente a un impreso, se calcula la objeción y, ahora sí, se entrega a Hacienda o se presenta en el banco.

Para las dos opciones:

Acabada la declaración, se ingresa la cantidad de la objeción fiscal al gasto militar en el proyecto alternativo elegido. Es necesario solicitar que en el concepto del recibo requerido al banco al realizar el ingreso alternativo aparezca “Objeción Fiscal al Gasto Militar”.

No olvidar adjuntar a la declaración el justificante del ingreso.

La Objeción Fiscal al Gasto Militar es una herramienta humilde pero eficaz, permite evitar que parte de nuestra riqueza se destine a fines criminales y, a la vez, denunciar la financiación del militarismo y poder dedicar algo de nuestro dinero a fines socialmente útiles y transformadores.

Nuestros destinos Alternativos

Asamblea de Parad@s de Canarias Autogestionaria

Creada en noviembre de 2013, comienza en la ciudad de Las Palmas para ramificarse posteriormente por varios municipios de la isla de Gran Canaria y Fuerteventura. Formando parte al final de varias plataformas de Parad@s en el estado español.

Entre sus objetivos están la difusión de las ideas libertarias por medio de la recuperación de tierras de labranza, lo cual ha desencadenado una despensa solidaria como solidaridad con las personas en precario y necesitadas surtiéndolas de productos frescos y no perecederos. Al igual que una cena solidaria el 24 de diciembre a 531 personas.

CIF G35449859 Nº de cuenta: Asamblea de Parad@S de Canarias Autogestionaria ES44 2038 7238 5560 0042 8410

Escuelita Villana

El primer objetivo de la Escuelita Villana es que niños, niñas y adolescentes del barrio encuentren un espacio donde aprender y desde donde afrontar su educación contando con el apoyo familiar, comunitario y escolar que precisen. 

Nuestro proyecto se inserta dentro de una comunidad específica y ya existente que es la conformada por las personas y grupos que participan del centro social La Villana de Vallecas. En este centro trabajan colectivos y proyectos como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, integrada por más de 100 personas y 40 unidades familiares; La Despensa Solidaria, espacio autoorganizado de recogida de alim entos y formado por 65 familias; dos grupos de consumo ecológico que reparte 40 cestas semanales de comida ecológica; las clases de español para personas extranjeras que agrupan a 11 profesores y profesoras y a más de 20 alumnos y alumnas; además de la propia Escuelita Villana en la que actualmente participan tanto en sus clases como en su espacio de ludoteca más de 15 profesores y profesoras y 40 niños, niñas y adolescentes.  

CIF G85241008 Nº de cuenta: «Asociación Entrepuentes»ES45 3025 0006 2314 3323 4233 Concepto «Objeción Fiscal Escuelita Villana».

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Numerosas personas reivindican la defensa de lo Público en las calles de Madrid

La manifestación ha sido convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) en el marco de la campaña que desarrolla desde hace un año en defensa de lo Público y lo Común.

La Confederación General del Trabajo (CGT) ha convocado para este sábado, 7 de abril, una manifestación en defensa de los Servicios Públicos que deberían estar al alcance de todas las personas que conviven en la sociedad para el desarrollo de una vida digna.

La organización anarcosindicalista ha expresado a través de un manifiesto que no solo reivindican los Servicios Públicos que se prestan directamente desde las Administraciones Públicas, sino a todos los servicios que han sido expoliados y vendidos a través de privatizaciones.

CGT aclara que entre estos Servicios Públicos están el derecho a la salud, los derechos sexuales y reproductivos, el derecho a la educación, a los cuidados y la dependencia, el derecho a la vivienda, a la energía y a las comunicaciones y a una información veraz, el derecho a una pensiones dignas y a la protección por desempleo e invalidez, el derecho a una atención durante la infancia y durante la tercera edad, derecho a un transporte público y de calidad, al medio ambiente, el derecho a la igualdad y los derechos al asilo y al refugio como respuesta a la situación de muchas personas inmigrantes.

Además, la organización anarcosindicalista considera que durante demasiados años se ha atacado a lo de todos y todas desde las instituciones responsables de gestionar estos recursos con la excusa de la “crisis-estafa”.

Desde la CGT explican que la denuncia de la gran estafa que ha supuesto la crisis para las Clases Populares viene haciéndose desde hace años poniendo énfasis sobre todo en las grandes cantidades de dinero público que han ido a parar a manos de banqueros y grandes empresarios, la corrupción y las privatizaciones, el deterioro de los Servicios Públicos para fomentar los privados, la falta de plantilla para prestar servicios eficientes, los recortes sociales y la represión ejercida por el Estado sobre quienes han luchado contra todo ello.

Por este motivo, CGT ha vuelto a salir a la calle para exigir la devolución de todo lo robado y la defensa de derechos fundamentales de las personas.

Gabinete de prensa del Comité Confederal de la CGT

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Acción Social

Factor de sostenibilidad: una nueva vuelta de tuerca a las pensiones

Hay una solución para la sostenibilidad de las pensiones: fallecer. Si se hace en masa es mucho mejor. “Dense prisa en morir”, dijo el primer ministro japonés, Shinzo Abe, a sus mayores en 2013. Para todo lo demás está el factor de sostenibilidad de las pensiones que, casualidad o no, se diseñó y aprobó en España aquél mismo año y que comenzará a aplicarse en 2019. Sí, está a la vuelta de la esquina.

El factor es el resultado de la siguiente fórmula: la cuantía de la pensión que corresponde cobrar, multiplicado por el resultado de dividir la esperanza de vida a los 67 años en 2012 entre la esperanza en 2017. Lo lógico es que se viva más años, por tanto, el resultado será menor que uno, lo que significa que la pensión bajará.

La esperanza de vida se calcula cada cinco años. Para 2019 se ha optado por el periodo 2012-2017, dejando 2018 libre para resolver la fórmula. Todavía no se conoce el resultado, pero la cifra del 0,5%, centésima arriba o abajo, genera un cierto consenso. “El primer año la pensión disminuirá un 0,45%”, matiza y concreta Enrique Devesa, profesor de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de Valencia y uno de los miembros del comité de expertos convocados por el Gobierno en 2013 y que inspiró la última reforma del sistema.

El 0,45% es una estimación. En eso y en lo “oscuro” del cálculo incide Victoria Portas, portavoz de la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones. “A día de hoy ya se están haciendo muchas reclamaciones por cálculos mal hechos. No se incluyen complementos a mínimos y otras cuestiones. Ahora, con el factor de sostenibilidad, las reclamaciones aumentarán”.

Dando por buena la cifra del profesor Devesa, un trabajador con derecho a una pensión de 1.000 euros cobrará 995,50 euros si se retira en 2019. Si lo hace en 2020, la paga le menguará hasta los 991 euros mensuales. Se irá añadiendo un 0,45% año a año hasta el sexto, cuando se volverá a hacer el cálculo. Para entonces “creemos que se obtendrá un valor muy próximo a ese 0,45%, con lo cual, al cabo de diez años, en 2028 la disminución será del 4,5%”.

La fórmula afecta al cálculo de la pensión inicial “porque pensábamos que era lo menos gravoso”, argumenta Devesa. Sin embargo, para el miembro de Economistas Frente a la Crisis y Profesor de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Autónoma de Madrid, Borja Suárez, detrás hay “una justificación implícita: el convencimiento de que nuestro país no puede permitirse pagar unas pensiones públicas ‘tan generosas’ como las que perciben en la actualidad los pensionistas”. Lo dice en el artículo El factor de sostenibilidad: ¿el caballo de Troya del sistema público de pensiones?.

Ya en conversación con El Salto, Suárez habla de medidas “inconstitucionales”. Se refiere tanto al factor de sostenibilidad, como a la fórmula de revalorización de las pensiones: la del 0,25%. Esa es la cantidad mínima que pueden subir las pagas mientras la salud del sistema esté resentida. El tope máximo es el IPC más un diferencial del 0,5%. “Precisamente eso, que puedan subir las pensiones por encima de los precios, no se destaca”, contesta Enrique Devesa.

Pero eso nunca ha pasado. Además, queda 0,25% para rato si se atiende a lo dicho recientemente por Pablo Hernández Cos. Para el director de estudios del Banco de España, con los últimos tijeretazos, la Seguridad Social irá reduciendo su déficit a una velocidad de una décima por año. Ese déficit es del 1,5%, así que se tardará 15 años en dejarlo a cero, condición necesaria para que las pensiones aumenten más de lo que lo llevan haciendo los últimos años.

La suma de los dos elementos conlleva una reducción de las cantidades cobradas “que nadie discute y que provoca que haya pensionistas pobres”, sostiene Suárez. Según cálculos del Fondo Monetario Internacional, una revalorización del 0,25% anual a los jubilados de hoy reduciría su poder adquisitivo en un 30% en 2050. El factor de sostenibilidad supone que un trabajador que hoy tenga 48 años sufrirá un recorte del 10% en la pensión inicial cuando se jubile sólo por el factor de sostenibilidad, siempre según el organismo con sede en Washington.

EL BABY BOOM: UNA FUENTE DE PREOCUPACIONES

Entre 1957 y 1977 nacieron en España algo más de 14 millones de criaturas. De media son 668.277 al año. La última vez que se superó siquiera el medio millón fue en 2008, y la penúltima en 1982.

Toda esa gente, la generación del baby boom, querrá jubilarse, y lo hará, pero con un factor de sostenibilidad que le restará cuantía a su pensión porque, dicen quienes lo defienden, son muchos y además viven más.

Esta preocupación ya quedaba recogida en la reforma que se aprobó en tiempos de Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. La de 2011 planteaba un factor de sostenibilidad del sistema que tuviese en cuenta que el Estado debe pagar durante más años las pensiones.

Pero aquella reforma tendría en cuenta la esperanza de vida a los 67 años a partir de 2027 con impacto en 2032 (en pleno proceso de jubilación de la generación del baby boom), y no a partir de 2012 con impacto en 2019, como hace la última. Tampoco la primera impedía que el ajuste se hiciese del lado de los ingresos en lugar de en las pagas, como indica Borja Suárez. Eso se traduciría en “un incremento de las cotizaciones sociales (más plausible a medio plazo) o el recurso a fuentes alternativas de financiación complementaria”. Sin embargo, la última reforma, ya de tiempos de Mariano Rajoy, ajustó directamente por el lado de los gastos.

La reforma del Partido Socialista contemplaba recortes en las pensiones provocados por el retraso paulatino de la edad de jubilación desde los 65 hasta los 67 años, o el aumento, también progresivo, del periodo de cálculo de la pensión de los 15 a los 25 años. Hay otra diferencia: el primer gran tijeretazo al sistema lo firmaron junto al Gobierno, las patronales CEOE y CEPYME y los sindicatos UGT y CC OO.

“Había que mirar el contexto del momento”, dice Anatolio Díez, secretario general de la Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT. “Quizá lo miras ahora y a lo mejor piensas que no lo hubieras firmado. Aunque es verdad que aquella reforma incrementó la edad de jubilación y los periodos de cotización, pero no es menos cierto que las pensiones se revalorizaron con el IPC”.

Ese es uno de los grandes ajustes de 2013: subidas del 0,25% de las pensiones mientras el sistema no alcance el equilibrio y un nuevo factor de sostenibilidad. Todo añadido a los recortes de 2011.

El nuevo tijeretazo sí contó con el rechazo de los sindicatos aunque, en el comité que elaboró el informe que inspiró la ley, el representante de CC OO, Miguel Ángel García, votó a favor. Sólo dos miembros de doce votaron diferente. Abstención el representante del PSOE, Miguel Ángel García; y no el de UGT, Santos Ruesga.

Enrique Devesa dijo sí y hoy defiende el resultado de aquél trabajo, incluido el factor de sostenibilidad, cuyos efectos se pueden “compensar” retrasando la edad de jubilación de forma voluntaria. “Hay unos coeficientes que dicen que si retraso un año la jubliación, puedo ganar hasta un 4%, así que compensa”.

Pero, o bien porque no se quiera trabajar pasada la edad ordinaria de jubilación o bien porque no se pueda, las estadísticas no parecen apoyar esa idea. La tasa de actividad en personas de 65 o más años supera ligeramente el 2% a cierre de 2017. Solo 186.400, de una población de 8,6 millones, trabaja o está dispuesto a hacerlo.

Además, algunos pueden evitar el factor de sostenibilidad con un método opuesto: jubilándose antes. Ya. En 2018, a meses de que entre en vigor.

Es una cuestión que se está dando entre los funcionarios, y, en concreto, entre los que todavía cotizan en Clases Pasivas, un régimen en extinción que conserva ventajas para quienes permanecen en él como la de poder retirarse de forma voluntaria a los 60 años si se tienen 30 años de servicios reconocidos al Estado.

Según UGT a partir de los datos del Ministerio de Hacienda, los retiros voluntarios de estos servidores públicos se disparan en 2012 hasta los 13.972, desde los 5.647 del año anterior. El máximo se alcanza en 2013, año de la reforma del PP, con 15.788. Salvo el registro de 2014, desde entonces no ha bajado de 15.000.

Falta por conocer el dato de 2017, aunque desde la Federación de Servicios Públicos de UGT calculan que seguirá siendo alto y este año “se superarán con toda seguridad las 15.000 jubilaciones voluntarias”, dice su secretario de Administración General del Estado, Carlos Álvarez. “Esa perspectiva es superior por el inicio de la aplicación del factor de sostenibilidad, que genera la incertidumbre de no saber cuánto van a caer las pensiones”.

NO HAY DINERO

Estaba previsto que todas las pensiones se revalorizasen este año el 0,25%, como ocurre sin excepción desde 2013. Pero las mínimas, las de viudedad y otras hasta los 860 euros subirán entre un 1 y un 3% si se aprueban unos Presupuestos Generales del Estado que ha presentado recientemente el Gobierno sin tener todavía los apoyos parlamentarios necesarios.

Quienes se oponen frontalmente a esas cuentas sacan una misma conclusión: las medidas demuestran que si se quiere, se encuentra dinero. “Es evidente que sí hay dinero y que es posible actualizar las pensiones al IPC”, dijo Irene Montero, portavoz de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados, tras la aprobación del proyecto de presupuestos en Consejo de Ministros. “Rajoy decía, cuando planteamos una subida de las pensiones conforme al IPC, que era una tomadura de pelo. Ahora se ve que la tomadura de pelo no es tal. Si fuera el caso, sí hay posibilidades presupuestarias”, dijo esa misma tarde Manuel Escudero, secretario del Área de Política Económica y Empleo del PSOE.

Sin embargo, una subida puntual de ciertas pensiones puede convivir con el mensaje que unos días antes dejó el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el debate monográfico que se celebró en el Congreso. “Les propongo seguir avanzando sobre lo ya construido y no dar marcha atrás en ninguna reforma. En ninguna. Cuando digo en ninguna, me refiero a las de 2013, 2011 y a todas las que se han hecho los últimos años”.

¿Motivo? “El gasto en pensiones es el mayor de las Administraciones Públicas, y eso nos obliga a actuar con responsabilidad para hacer sostenible el sistema”. O sea, no hay dinero.

Las agrupaciones de jubilados consultadas no ven tampoco que la oposición señale el camino hacia ese remanente necesario para revertir la situación. “Salí muy defraudado de aquél debate”, dice Anatolio Díez. “Se dicen cosas que todo el mundo sabe. Claro que todos sabemos lo que ha subido la luz o la cesta de la compra. Se debió ir con otra serie de planteamientos”.

“La propuesta del PSOE nos pareció muy pobre”, dice Victoria Portas. Se refiere al impuesto que plantean los socialistas para la banca y cuyos fondos irían destinados al pago de las pensiones. “Un poco más acertados estuvieron en Unidos Podemos, aunque no concretaron mucho”. Portas alaba que el grupo presidido por Pablo Iglesias presentase un proyecto de ley unos días antes que incluyese una subida de las pensiones correspondiente al IPC.

“No veo ningún intento de acercar posturas. Lo veo muy complicado”, dice Saturnino Álvarez, de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados.

Entonces ¿hay o no hay dinero? Para comprobarlo quizás convenga salir del Parlamento y revisar toda la baraja, todas las opciones para, al menos, componer una lista más rica que la que se ofreció en el debate. En esa lista cabe, claro, lo más conocido: propuestas que dan por agotado el sistema. El FMI augura décadas de revalorización de las pensiones a razón de 0,25% por año. Sin posibilidad alguna de aumentos superiores, el Fondo propone como alternativa los planes privados, unos instrumentos sobre los que no se advierte que también se puede perder poder adquisitivo.

A veces pasa. Según la patronal Inverco, los fondos de pensiones en España acumulaban una rentabilidad a 20 años del 48,6%, mientras que los precios habían crecido en ese periodo —desde febrero de 1998 hasta febrero de 2018— un 53,7%, según el INE.

Atendiendo a lo que argumentan muchos organismos internacionales y el propio Gobierno, parece imposible aumentar las pagas conforme al IPC, como se hizo hasta 2013.

Sin salir de la ortodoxia económica, cabe la posibillidad de revalorizar por encima del 0,25% si el sistema dejase de pagar las pensiones de viudedad u orfandad. Son cuestiones que ya discute el Pacto de Toledo. Si esas pagas se financiasen vía Presupuestos Generales del Estado, la Seguridad Social soltaría lastre, y, en consecuencia, “el Índice de Revalorización pasaría en dos años a ser de entre el 0,5% y el 0,7% en lugar del 0,25%”, calcula Devesa.

“La solución pasa por derogar todo lo que se ha hecho. Se han recortado pensiones a la clase obrera. No hay ni una sola medida para incrementar ingresos”, señala Victoria Portas. Tanto la Coordinadora Estatal Por la Defensa del Sistema Público de Pensiones como los sindicatos miran el lado de los ingresos. Desde CGT consideran que los gobernantes “mienten” y que las causas del “desfalco” se encuentran en las subvenciones de cuotas a la Seguridad Social de las empresas, las tarifas planas, las horas de trabajo no declaradas y no pagadas o los topes máximos de cotización, dicen en un comunicado.

UGT y CC OO hacen números. Calculan que por el fin de las ayudas a la contratación a costa de la caja de las pensiones se ahorrarían 3.000 millones de euros. Además, entrarían 7.000 millones en la caja si los sueldos por encima de 3.400 euros mensuales pagaran cotizaciones. Por último, si los gastos de personal de la Seguridad Social los asumiese directamente el Gobierno, se ahorraría otros 4.000 millones. “Con estas tres propuestas sumamos 14.000 millones, mientras que el déficit de 2017 fue de 18.000 millones”, indica Anatolio Díez.

Para Stuart Medina, lo relevante es el empleo y su calidad. “Hemos creado una generación perdida de jóvenes. No están trabajando, no adquieren competencias y tendrán menos productividad”. Este economista cuestiona los escenarios que se plantean a futuro. “A lo mejor dentro de 30 años, la productividad es tan alta que basta con que trabaje una persona por cada pensionista”.

Un informe de Economistas Frente a la Crisis también cuestiona las proyecciones. Su autor, Antonio González, critica que se dé por hecho que en los próximos 30 años la población caiga permanentemente y el PIB esté estancado, y alude a otro escenario que contempla incluso la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), el policía del déficit impuesto por Bruselas. Ese supuesto alternativo dice que la población crecerá al ritmo que lo está haciendo ahora, lo mismo que la ocupación. Eso da como resultado que, en 2050, el gasto en pensiones equivaldría al 11% del PIB incluso revalorizando las pagas conforme al IPC. Una cifra “asumible”, dice el informe y sólo dos décimas superior al gasto final en Pensiones del periodo 1994-2017.

Pero Medina propone no entretenerse en esos números. Como defensor de la Teoría Monetaria Moderna, sostiene que el déficit de la Administración Pública es un simple “apunte contable” y que implica transferencias a un sector privado muy endeudado.

Por eso aboga por eliminar el sistema de Seguridad Social y que sea el Presupuesto General del Estado el que transfiera las pensiones directamente a los jubilados. “El Estado es emisor de moneda y no se le puede acabar nunca, así que ese ‘no hay dinero’ no es más que una mala excusa”, sostiene. Los impuestos, según esta postura, no financian al Estado, “aunque sea una visión extendida”, simplemente sirven para que la población acepte la moneda.

Esa moneda de curso legal en España se llama euro y conlleva la aceptación de limitar el déficit, algo que esta lectura de la economía ve como el arma apropiada para combatir los tiempos de vacas flacas y no como un problema. “Se está restringiendo la capacidad de creación de dinero de los Estados, lo que resta capacidad de actuación frente a la crisis”, apunta Medina.

Y así es como se compone una lista de ideas más amplia que la que solemos conocer. Mientras, lo expuesto como “la única solución posible”, conlleva que en unos meses comience a hacer efecto el factor de sostenibilidad de las pensiones.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/pensiones/factor-de-sostenibilidad-una-nueva-vuelta-de-tuerca-a-las-pensiones

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«Anarquismo frente a los nacionalismos»


Autores: Manel Aisa Pàmpols, Miquel Amorós, Octavio Alberola, Juan Pablo Calero, Pep Castells Casellas, Rafael Cid Estarellas, Miguel Gómez, Tomás Ibáñez Gracía, José Ramón Palacios García, Fernando Ventura Calderón, Laia Vidal Juanola, Julio Reyero González.

¡Que ardan todas las patrias!

«A veces uno sabe de qué lado estar

simplemente viendo quiénes están del otro lado.»

Un sector del anarquismo, al apoyar a los nacionalistas, ha perdido la trabazón con los obreros, pero parece haber encontrado un lazo bastante sólido con la clase media y el nacionalismo. El derecho laboral se ha hermanado con la libertad de los pueblos, y las papeletas electorales, con la acción directa. Queremos denunciar cómo el nacionalismo ha sido asimilado por la izquierda política y ha contribuido a distraer a los trabajadores de los problemas reales de corrupción, privatizaciones, falta de derechos civiles y laborales, etc. El movimiento obrero desde tiempos de la Primera Internacional siempre ha pretendido ser internacionalista, como sinónimo de cosmopolita o universal. Internacionalismo entendido como la superación de todo tipo de barreras culturales y nacionales que separan a las gentes, a los pueblos, en identidades subjetivas. El socialismo se adhirió a un internacionalismo obrero para hacer frente a las nuevas injusticias sociales que salieron de las llamadas revoluciones liberales, revoluciones burguesas, ante todo. Cuando alguien mezcló el socialismo con el nacionalismo parió el fascismo, para frenar el avance del movimiento obrero y defender los intereses capitalistas, en nombre de un falso anticapitalismo. El anarquismo había vivido siempre en simbiosis con el movimiento obrero, al que había proporcionado ideales y cambios sociales. Cualquier anarquista habría dicho que el nacionalismo no era sino un intento de la burguesía de dividir al proletariado; que el conflicto nacionalista era un falso conflicto (Madrid-Cataluña-Pais Vasco) y que había que combatirlo incluso con armas en la mano, tal y como se aprobó en el Congreso de CNT celebrado en el teatro de La Comedia en 1931.

«El nacionalismo de los de arriba sirve a los de arriba.

El nacionalismo de los de abajo sirve también a los de arriba.

El nacionalismo, cuando los pobres lo llevan dentro,

no mejora: es un absurdo total»

Bertolt Brecht

Fundación Anselmo Lorenzo / Madrid, 2018 / 190 págs.; rústica; 21×15 cm / ISBN 9781234567897

Enlace web: http://larosanegraediciones.com/…/978-anarquismo-frente-a-l…

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Acción Social Internacional

La autorreproducción y la Comuna de Oaxaca

En 2006, una sublevación popular en masa barrió el estado sureño de Oaxaca, México, movilizando a cientos de miles de participantes de la región y destituyendo al poder estatal de la capital y decenas de municipios. Durante casi seis meses no hubo policía en la ciudad de Oaxaca y, en un momento dado, el paisaje urbano se vio transformado por hasta 3.000 barricadas.

Después de años de gobierno represivo y autoritario de la mano del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el gobernador Ulises Ruiz, el levantamiento estuvo motivado por el desalojo violento de una acampada de maestros en la plaza del zócalo durante una huelga anual del sindicato Sección 22 el 14 de junio. Miles de oaxaqueños se lanzaron a las calles para tomar la plaza de manos de la policía y surgió una insurrección espontánea en la que las autoridades estatales fueron desalojadas y los participantes en la protesta ocuparon plazas, edificios gubernamentales, medios de comunicación y autobuses urbanos.

El movimiento formó un organismo organizativo central horizontal, la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO), que exigía la destitución de Ulises Ruiz. Durante siete meses, uno de los estados más pobres de México trató de reorganizar la sociedad sin un gobierno estatal ni instituciones sociales capitalistas. Cuando las emisoras de radio ocupadas comenzaron a cerrar con el eslogan “Transmitiendo desde la Comuna de Oaxaca”, a las comparaciones que se hacían con la histórica Comuna de París se les contestaba con: “La Comuna de París duró 70 días. ¡Nosotros hemos durado más de 100!”.

La Comuna de Oaxaca terminó el 25 de noviembre de 2006, después de que el movimiento perdiera las calles tras un asedio violento y brutal de la policía federal y los paramilitares apoyados por el gobierno. Hacia el final del levantamiento, cientos de personas había sido arrestadas y decenas desaparecidas o asesinadas.

EL DÍA A DÍA EN LAS BARRICADAS

No se puede separar la creación de la Comuna de la organización social de su actividad diaria. La Comuna de Oaxaca no se formuló a partir de los medios del levantamiento —las barricadas, las ocupaciones—, sino a partir de las relaciones sociales generadas para organizar la vida cotidiana que reproducirían dichos medios. En lugar de estar aislada en las casas, la reproducción de la vida cotidiana se reorganizó para desobedecer la lógica capitalista de una división del trabajo por género, así como para dar lugar al reparto de recursos, la pertenencia y la vida comunales como ámbitos de lucha.

Mientras que la APPO proporcionaba una alternativa formal al gobierno estatal como organismo político, la increíble longevidad del levantamiento de Oaxaca y la toma de la capital implicó que las cuestiones de la vida cotidiana y la economía informal se convirtieron en ámbitos de contestación clave y en un proyecto de imaginación política de pleno derecho. Durante el levantamiento, el movimiento de mujeres formuló directamente algunas de estas cuestiones y también demostró que es necesaria una confrontación consciente con la división social del trabajo para construir una comuna que realmente desafiara al poder estatal a través de la desmercantilización de los recursos comunes y la desprivatización del trabajo doméstico y reproductivo.

Una contradicción central de la Comuna de Oaxaca, como veremos, giró en torno a las cuestiones sociales, políticas y estratégicas que surgieron cuando los hombres trataron de mantener la división del trabajo por género y forzar a las mujeres a volver al hogar.

Las barricadas que conformaron el paisaje urbano de la Comuna de Oaxaca no eran sólo lugares de defensa física contra los ataques militares, sino también el hogar de una miríada de actividades reproductivas en las que el trabajo históricamente feminizado se convirtió en la base para la transformación de las relaciones sociales. Las barricadas eran lugares donde la gente de Oaxaca dormía, cocinaba y compartía la comida, tenía relaciones sexuales, compartía noticias y se reunía al terminar el día. Los recursos como la comida, el agua, la gasolina y los medicamentos se reapropiaban y redistribuían y, del mismo modo, el trabajo reproductivo era reapropiado desde la esfera del hogar y se convertía en el medio más importante para reimaginar la vida social y los lazos colectivos.

En lugar de volver a casa por la noche y encender la televisión, los oaxaqueños volvían a las barricadas y escuchaban a las retransmisiones de las emisoras de radio ocupadas juntos antes de irse a las camas improvisadas a partir de cartones y mantas. A todas horas había café que se traía de las casas o los comercios, se hacía en un fuego en la barricada y se pasaba a los demás. Se enviaban mensajes románticos y de reconocimiento entre los participantes de distintas barricadas a través de la radio ocupada.

Las tareas del día a día en las barricadas, desde la distribución de comida de un camión de Doritos que había sido reapropiado tras haberlo detenido en la autovía hasta organizar talleres educativos, recrearon una infraestructura comunitaria que se suele naturalizar como trabajo femenino en el hogar o en el barrio. La gente pertenecía a la Comuna simplemente porque formaba parte de esta reproducción de la vida cotidiana —desde cocinar en las barricadas, acercar café de las casas o los comercios, traer y llevar noticias, fabricar cócteles molotov, apilar piedras o simplemente compartir historias.

El sostener las barricadas a partir de sostener la vida cotidiana en las barricadas socavó la idea del “hogar” y el trabajo que las mujeres llevan a cabo en éste como lugar de trabajo aislado y no reconocido, reformulando tales actividades como relaciones públicas y colectivas de la lucha. La organización social del trabajo reproductivo en las barricadas comenzó a erosionar la división capitalista del trabajo por género, en la que el trabajo reproductivo genera valor o capacidad de trabajo en otros ámbitos para su extracción capitalista. La colectivización y generalización de las actividades reproductivas le permitieron al movimiento hacerse cada vez más “autorreproductivo” y, como tal, una amenaza cada vez mayor del orden social.

La autorreproducción, o la capacidad del movimiento de reproducirse directamente en el día a día sin la mediación de una división del trabajo por género o de una fuerza de trabajo invisibilizada de mujeres haciendo todas las tareas necesarias para sostener la vida de manera que el movimiento pudiera sobrevivir, significó que el levantamiento de Oaxaca se reprodujera como Comuna. La autorreproducción forjó una subjetividad colectiva desde las barricadas como experiencia compartida de la vida cotidiana.

Cuando la gente comenzó a identificarse como barricadistas y, después, según barricadas específicas (“Soy de la Barricada de Cinco Changos”, o “Soy de la Barricada de Sonora”), hubo un cambio claro en la identificación subjetiva que se alejaba de roles asignados por el trabajo asalariado (“Soy médica” o “Soy estudiante”) u otras subjetividades organizadas por el capitalismo. En este sentido, la Comuna forjó sujetos que no se identificaban según la mercantilización de su trabajo, sino por la colectivización de relaciones cotidianas y los medios de autorreproducción en las barricadas.

Debido a la necesidad de la Comuna de surgir a partir de su capacidad de autorreproducción, no sorprende que fuera común encontrar en su mayoría a mujeres en las barricadas, o que en muchas de las barricadas todas fueran mujeres. Las mujeres consideraron que el ámbito de lucha se encontraba precisamente en las relaciones informales que se requieren para mantener unidas las comunidades. Las barricadas también tendían a proteger los campos de batalla primarios en los que se forjaban las relaciones de la Comuna, en los barrios y en las ocupaciones de los medios.

Conforme pasaban los meses de insurrección y aumentaba el número de asesinados y desaparecidos, las mujeres participaron en la protección de las barricadas a través de patrullas nocturnas y defensas contra las caravanas de la muerte: las camionetas de los paramilitares que con frecuencia disparaban a las barricadas. Las mujeres comenzaron a asumir el tipo de actividades políticas revolucionarias que históricamente se han definido como masculinas.

LA OCUPACIÓN DE LA TELEVISIÓN DE LAS MUJERES

El punto álgido de la Comuna de Oaxaca, y lo que se entendió como el surgimiento de un movimiento de mujeres, fue la decisiva toma de la televisión y la radio estatales, Canal Nueve, por miles de mujeres el 1 de agosto de 2006. Enfurecidas con los medios por la difusión de mentiras sobre el movimiento, una marcha de mujeres convocó una cacerolada a las puertas de la emisora y exigió 15 minutos de emisión. Cuando se les denegaron, las mujeres forzaron su entrada en la emisora y la ocuparon de forma espontánea. Las mujeres enseguida se enseñaron a sí mismas a utilizar los equipos y comenzaron a emitir a través de la televisión y la radio.

Aunque en agosto la APPO había estado retransmitiendo desde dos emisoras de radio de la capital, cuando las transmisiones de alta potencia de la televisión y radio estuvieron en manos de las mujeres de Oaxaca se abrió un horizonte de posibilidades más amplio de lo que nadie había imaginado. Colectivizar los medios de comunicación y generar contenidos de manera comunal era necesario para reclamar la vida cotidiana en términos de lo que estas mujeres llamaron sus “verdades”. Muchas mujeres de las que ocuparon la emisora se referían repetidas veces a presentar la “verdad” como motivación para ocuparla y, como bien expresó una mujer, “para presentar un poco de tanta verdad que existe”.

Estas “verdades” que las mujeres buscaban desvelar en la radio y la televisión eran una descripción de las condiciones económicas y sociales experimentadas por las comunidades más vulnerables a los efectos socialmente destructivos del ajuste estructural neoliberal y de la hegemonía racista y represiva del PRI. La privatización de los recursos públicos no sólo tiene profundos efectos neocoloniales sobre los grupos indígenas, que conforman el 70% de la población del estado de Oaxaca, sino que los cercamientos capitalistas de recursos y servicios como la educación, la sanidad y la infraestructura básica de la comunidad han supuesto una sobrecarga para las mujeres en particular, ya que tales problemas tienden a estar profundamente “feminizados” y mistificados como “trabajo de mujeres”.

Las transmisiones de las mujeres, por tanto, reunieron a grupos indígenas, a los pobres de las zonas urbanas y a las amas de casa en la tarea de analizar dichas realidades cotidianas en todo el estado, y sirvieron para movilizar a la gente para participar en la insurrección. La capacidad de las “masas” para comunicarse en masa no sólo reveló un sufrimiento colectivo, sino un deseo colectivo de continuar en la lucha. Puede que la Comuna no se hubiera conocido a sí misma de no haber sido por las imágenes y las voces de muchos otros y por las verdades colectivas que se transmitieron desde la emisora ocupada.

CONTRADICCIONES DE GÉNERO

La tensión por mantener la división social del trabajo por género conformó un límite fundamental para que la Comuna de Oaxaca produjera una identidad colectiva en la lucha. Dicha contradicción surgió en la ocupación de Canal Nueve y continuó en las barricadas. Cuando las mujeres tomaron el control de la reproducción social en las barricadas y en los plantones (las plazas ocupadas), al renunciar a limitar sus contribuciones al movimiento a la esfera privada, toda la estructura de la comuna así como la capacidad de las mujeres de permanecer en las calles se vieron perjudicadas por la violencia doméstica, las amenazas y el rechazo de los hombres a colectivizar el trabajo doméstico. Como explicó Ita, una participante de la toma del Canal Nueve:

“Hubo camaradas que se quejaban de que desde el 1 de agosto (la toma del Canal Nueve), mi mujer no me sirve a mí. Hubo muchas mujeres que sufrieron violencia doméstica por estar en las ocupaciones y en las marchas, algunas veces sus maridos incluso intentaron divorciarse o separarse. Los maridos no llevaban bien la idea de que las mujeres abandonaran el trabajo doméstico para participar en política. No ayudaban en las tareas de casa, como ocuparse de los niños o lavar la ropa, para que las mujeres pudieran seguir en la emisora”.

El número de mujeres de la ocupación del Canal Nueve disminuía poco a poco puesto que las mujeres no tenían otra opción que volver al hogar y cuidar de los hijos o desempeñar otras labores domésticas. El 21 de agosto, después de tres semanas de ocupación del Canal Nueve, los paramilitares se aprovecharon del reducido número de personas en la emisora para disparar a los transmisores de la red, inutilizándolos. Aun así, las mujeres no se dieron por vencidas: salieron a la calle de nuevo al día siguiente y lideraron un movimiento para ocupar diez emisoras de radio diferentes, cuatro de las cuales permanecieron en manos de la Comuna por un extenso periodo de tiempo.

Mientras que la tarea doméstica hizo que muchas mujeres volvieran a sus casas, la mayoría de ellas no se sometió a la violencia y amenazas patriarcales. Una mujer continuó defendiendo la barricada incluso después de que un hombre le rompiera el brazo para evitar que ella siguiera en las calles. Como señaló Eva, un ama de casa: “Nadie vino a casa a sacarnos diciéndonos, ‘vayan a la lucha’. Al contrario, nos dijeron: ‘dejen de irse, cálmense’— nos reprimieron. Pero los desafiamos”.

Las mujeres eran tan conscientes de las contradicciones de género que iban a surgir a raíz de su participación en el levantamiento, que colgaron una pancarta en el estudio de televisión ocupado que aparecía en la pantalla durante las primeras transmisiones, que decía: “Cuando una mujer avanza, ningún hombre retrocede”. Así, las mujeres trataron de apelar a un sentimiento de pertenencia de clase, sugiriendo que el movimiento de mujeres era un avance para la clase en su totalidad. Sin embargo, la tensión por la participación de las mujeres en el movimiento nunca se resolvió por favorecer cuestiones estratégicas mayores o por el proyecto político de la Comuna. Como indicó Eva: “Seguimos luchando en dos frentes diferentes —contra el sistema y contra los hombres dentro de nuestro movimiento”.

El trabajo reproductivo suponía a la vez un límite para la participación de las mujeres así como una fuerza movilizadora de la autonomía de las mujeres y la organización colectiva. El poder de la comunicación y la sociabilidad a la hora de identificar y forjar luchas colectivas no sólo ocurrió en las transmisiones de los medios ocupados, sino también en las discusiones informales que tenían lugar entre las mujeres del Canal Nueve. Cuando, por primera vez en sus vidas, las mujeres tuvieron un espacio autónomo ajeno a los hombres, se encontraron con que el régimen autoritario del estado y la economía se extendía a su experiencia de la división social del trabajo y la vida cotidiana en el hogar. Como expresó Ita: “Lo bello que ocurrió allí fue que, por las noches, todas nosotras empezábamos a contar nuestras vidas, y de ahí fue de donde sacamos más rabia para continuar en la lucha —no sólo para derrocar al gobierno, sino también para organizarnos como mujeres y enfrentarnos a lo que la mayoría de nosotras estamos viviendo”.

Por tanto, ser parte de la Comuna no sólo significó que las mujeres generalizaron su participación política junto con los demás, sino que además entendieron su participación conforme a su lucha contra la división social del trabajo y la mercantilización del capitalismo del trabajo reproductivo del trabajo en el hogar. La tensión por mantener la división social del trabajo significó que, para las mujeres que se enfrentaban tanto al gobierno como al trabajo reproductivo, ambas luchas devinieron la misma.

Revolucionar la vida cotidiana a partir de la recuperación de los espacios y los recursos mercantilizados y privatizados era un principio central de la Comuna de Oaxaca. En él se basó la evolución del movimiento desde su exigencia esencial de destituir al gobernador hacia una articulación de cómo sus políticas habían mantenido la invasión del capitalismo en todas las esferas de la vida pública. Pero fue la articulación de la explotación en el hogar que llevaron a cabo las mujeres lo que realmente llamó a una reorganización de la vida diaria fuera de la lógica capitalista.

PROCESOS INFORMALES DE COLECTIVIZACIÓN

Tal y como el trabajo reproductivo y no asalariado suele ser informal, las relaciones sociales informales y los gestos cotidianos de solidaridad y apoyo mutuo dentro de la Comuna constituyeron un imaginario más allá —y en ocasiones sin— las representaciones formales del movimiento, la APPO.

Al analizar el levantamiento de Oaxaca, la izquierda se ha centrado sobre todo en la APPO en sus intentos de describir y justificar los asombrosos siete meses de insurrección contra el capitalismo y el estado. Pero este foco de atención sobre las estructuras de organización del movimiento puramente formales en cierto modo imita la división capitalista del trabajo, en la que el trabajo sólo se produce en una esfera formal, dejando pasar desapercibidos los aspectos sociales de organización que se dieron paralelamente a las exigencias políticas y las organizaciones públicas. Mientras que la APPO fue descrita como un movimiento de movimientos, y las demandas políticas que salieron de la APPO —principalmente la destitución del partido en el poder— abarcaban un deseo político colectivo, su descripción no sirve para englobar los procesos informales de colectivización que lidiaban con la cuestión de la reproducción del día a día.

El sentido de identidad colectiva que destacó en la Comuna de Oaxaca no fue sólo la identificación con la APPO. De hecho, muchos participantes —en especial amas de casa y pobres urbanos— se identificaban como militantes del levantamiento pero no como parte de la APPO. Sería necesario llevar a cabo una investigación sociológica para entender todas las razones por las que los participantes en el levantamiento no se identificaban con la APPO, o cómo la APPO no logró englobar a todos los sectores demográficos del levantamiento en sus estructuras particulares de organización y representación; sin duda, las mujeres lucharon sin éxito por una participación más igualitaria en la APPO, dando lugar a otra contradicción de género del levantamiento. Hasta noviembre, siete meses después de que comenzase la insurrección, la APPO no consideró expresamente la representación igualitaria de géneros, e incluso entonces, con la trascendental participación del movimiento de mujeres, tampoco tuvo en cuenta la paridad.

En última instancia, la experiencia de la vida cotidiana que formuló la Comuna de Oaxaca y las articulaciones de las mujeres participantes respecto a las limitaciones de la Comuna nos ayudan a expandir nuestra comprensión de la lucha como confrontación con formas en las que el capitalismo ha mercantilizado el trabajo reproductivo y lo ha convertido en una esfera feminizada —en la que cualquier movimiento anticapitalista serio debe lidiar directamente con la lógica de género de la reproducción de la vida social colectiva.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/mexico/la-autorreproduccion-la-comuna-de-oaxaca

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Acción Sindical Feminismos

Trabajadoras del hogar, desprotección laboral

He visto a compañeras ir a trabajar con la pierna recién escayolada, a otras a las que se las despedía al quedarse embarazadas, sin finiquito ni una mínima indemnización. He visto compañeras internas a las que sus empleadores les han prohibido salir de casa o les han negado la comida… Y, aunque parezca mentira, he visto incluso a compañeras que han sufrido gritos, insultos, malos tratos físicos y psicológicos, acoso y condiciones de semiesclavitud. A nivel global, se estima que el 14,4% de las personas trabajadoras cuenta en su casa con el apoyo de trabajadoras del hogar regular. En total somos aproximadamente 2 millones, pero solo 435.000 de nosotras estamos afiliadas a la Seguridad Social.

El Parlamento Europeo y los Estados miembros, llevan mucho tiempo siendo conscientes de la necesidad de abordar la situación de desprotección y precariedad que sufren muchas trabajadoras del hogar. Es un sector que necesita salir de la informalidad y que se garantice una protección social, salario mínimo, seguridad social y mayores inspecciones laborales.

Aunque ya existe el Convenio 189 sobre las Trabajadoras y los Trabajadores domésticos de la Organización Internacional del Trabajo, el marco jurídico internacional que regula el sector. Sin embargo, España no lo ha rectificado.

Por otro lado, con la entrada en vigor de la Ley 27/2011 de 1 de agosto sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de Seguridad Social, se aprobó la inclusión en el Régimen General de Trabajadores de las empleadas de hogar. Con esta reforma las empleadas domésticas cotizaban desde la primera hora trabajada a través de un sistema de tramos de cotización.

Posteriormente el gobierno del PP modifica esta reforma a través del Real Decreto Ley 29/2012 de 28 de diciembre, de Mejora de la gestión y protección social en el Sistema Especial para empleadas de hogar, que entró en vigor el 1 de abril del 2013.

Desde Territorio Doméstico estamos en contra de esta reforma y denunciamos:

  • Esta reforma es un gran paso atrás en cuanto a la equiparación de las trabajadoras de hogar con el resto de trabajadores/as, ya que recaen sobre las empleadas domésticas obligaciones extra que no son soportadas por el resto de afiliados al Régimen General.
  • Esta reforma es también un paso atrás en el fortalecimiento público de los cuidados: el Estado se retira y son las mujeres inmigrantes, en su gran mayoría, las que asumen los costes de los cuidados al cotizar a la Seguridad Social de forma mayoritaria como medio para renovar sus papeles.
  • Promueve la economía sumergida en un contexto de crisis y de desmantelamiento de servicios públicos. Al tener que pagar una cuota mayor, muchas empleadas se abstendrán de hacerlo, máxime si sus papeles no dependen de ello.
  • También denunciamos su afán recaudatorio: la base mínima de cotización ha sido aumentada de los 90,90 euros de 2012 a 147,68 euros, que en trabajos de pocas horas puede hacer que sea superior la cuota a pagar al salario realmente percibido.
  • Esta reforma supone un importante retroceso para los derechos de las mujeres.

Mientras los Estados piensan si el sector merece unas condiciones de trabajo dignas, las mujeres que se dedican al trabajo doméstico han decidido no esperar y se han organizado en cooperativas como es el caso de “Territorio Doméstico”, con su lema “sin nosotras no se mueve el mundo”, y cuya reivindicación inicial es el reconocimiento de sus derechos como trabajadoras del hogar en un sistema que devalúa los cuidados, los invisibiliza y precariza, pero que son imprescindibles en el sostenimiento de todas nuestras sociedades.

Gracias a esta cooperativa “Territorio Doméstico”, mujeres que trabajan en el sector han encontrado su espacio de lucha donde pueden formarse, cuidarse y establecer cadenas de apoyo. En este trabajo de ámbito privado es importante organizarse porque ahí estamos juntas, luchamos por derechos y conseguimos que este trabajo sea visibilizado y reconocido. Analizamos en conjunto por qué no tenemos derechos laborales y por qué son las mujeres las que siempre se dedican a los cuidados.

Estamos organizadas desde 2006 porque pensamos que juntas podemos garantizar nuestros derechos como trabajadoras del hogar, y nos empoderamos. Sí se puede.

Fuente: http://coordinacionbaladre.org/noticia/trabajadoras-del-hogar-desproteccion-laboral

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Acción Sindical Huelga

CGT muestra su solidaridad y apoyo al sindicalismo combativo francés en lucha contra la privatización del ferrocarril público

La Confederación General del Trabajo (CGT) ha mostrado su apoyo y solidaridad a través de un comunicado a las personas trabajadoras que están luchando en el Estado francés contra la privatización del transporte ferroviario.

Tras el anuncio del gobierno del “socialista” Emmanuel Macron de llevar a cabo una importante reforma de la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF) que implicaría la liberalización del empleo público y numerosos despidos colectivos, se han convocado 36 jornadas de huelga para protestar contra esta medida.

La organización anarcosindicalista ha explicado en un comunicado “conocer a la perfección” esta situación porque en el Estado español ya se ha vivido con la fragmentación de las empresas públicas que gestionaban el transporte ferroviario y la privatización de sus servicios, que dieron lugar a un aumento de los precios del transporte público, un menor desarrollo del mismo en aquellas zonas que son menos rentables al capital y un empeoramiento de los servicios.

Las movilizaciones que se han estado dando en el Estado francés en los dos últimos días han logrado visibilizar la importancia de la lucha obrera organizada. Por eso, desde CGT se ha lanzado un mensaje de apoyo y solidaridad a las compañeras y compañeros que están protagonizando esta huelga, y recuerda que la concienciación de la población usuaria del transporte es tan fundamental como la solidaridad y la lucha sin fronteras.

Gabinete de prensa del Comité Confederal de la CGT