Categorías
Mujer

Apuntes introductorios sobre el ecofeminismo

El Ecofeminismo es una corriente de pensamiento y un movimiento social que explora los encuentros y posibles sinergias entre ecologismo y feminismo. A partir de este diálogo, pretende compartir y potenciar la riqueza conceptual y política de ambos movimientos, de modo que el análisis de los problemas que cada uno de los movimientos afronta por separado gana en profundidad, complejidad y claridad (Puleo, 2011). Es una filosofía y una práctica que defiende que el modelo económico y cultural occidental se ha desarrollado de espaldas a las bases materiales y relacionales que sostienen la vida y que “se constituyó, se ha constituido y se mantiene por medio de la colonización de las mujeres, de los pueblos “extranjeros” y de sus tierras, y de la naturaleza” (Shiva y Mies, 1997:128).

La primera vez que aparece el término ecofeminismo es en 1974 con la publicación del libro Feminismo o la muerte de Francoise D´Eaubounne. Ella apuntaba que existía una profunda relación entre la sobrepoblación, la devastación de la naturaleza y la dominación masculina y que para salir de la espiral suicida de producción y consumo de objetos superfluos y efímeros, de la destrucción ambiental y la alienación del tiempo propio, era preciso cuestionar la relación entre los sexos. (Cavana, Puleo y Segura, 2004). Para D´Eaubounne, el control del propio cuerpo es el comienzo del camino no consumista, ecologista y feminista.

Este primer ecofeminismo no despertó gran interés en Francia, pero sí encontró cierto eco en Norteamérica y en Australia, por ejemplo en el trabajo de Ynestra King que realiza un interesante análisis de las diferentes relaciones de dominación interconectadas y la posición histórica de las mujeres respecto a esa dominación.

10366139_682260845180279_1032587980920582329_nIgualmente, durante la década de los setenta tenían lugar en varios países de la periferia manifestaciones públicas de mujeres en defensa de la vida. La más emblemática fue la del movimiento Chipko, en la India. También en el mundo anglosajón se desarrollaban numerosas actividades feministas pacifistas impulsadas por el vínculo entre las mujeres y la defensa de la vida. Así por ejemplo, las manifestantes de Greenham Common ejercieron una gran presión alrededor de las bases de misiles y centros de investigación militar, organizado actos no violentos, como el tejido de redes con las que cerrar las entradas de abastecimiento.

Estos movimientos fueron abordando la problemática de las relaciones entre las personas y con la naturaleza desde visiones muy diferentes, originando varias corrientes que nos obligan a hablar de ecofeminismos. Simplificando mucho la variedad de propuestas ecofeministas, se podría hablar de dos corrientes: ecofeminismos esencialistas y ecofeminismos constructivistas (Cavana, Puleo y Segura, 2004).

Los ecofeminismos de corte esencialista, denominados también clásicos, entienden que las mujeres, por su capacidad de parir, están más cerca de la naturaleza y tienden a preservarla. Esta corriente tiene un enfoque ginecocéntrico y esencialista que encontró un fuerte rechazo en el feminismo de la igualdad, que renegaba la vinculación natural que había servido para legitimar la subordinación de las mujeres a los hombres. Las ecofeministas clásicas otorgan un valor superior a las mujeres y a lo femenino y reivindican una “feminidad salvaje”. Consideran a los hombres como cultura, en el sentido roussoniano al hablar de la cultura como de degradación del buen salvaje. Este ecofeminismo presenta una fuerte preocupación por la espiritualidad y el misticismo y defiende la idea de recuperar el matriarcado primitivo.

Este primer ecofeminismo pone en duda las jerarquías que establece el pensamiento dicotómico occidental, revalorizando los sujetos antes despreciados: mujer y naturaleza. Las primeras ecofeministas denunciaron los efectos de la tecnociencia en la salud de las mujeres y se enfrentaron al militarismo, a la nuclearización y a la degradación ambiental, interpretando éstos como manifestaciones de una cultura sexista. Petra Kelly es una de las figuras que lo representan.

A este primer ecofeminismo, crítico de la masculinidad hegemónica, siguieron otros propuestos principalmente desde el Sur. Algunos de ellos consideran a las mujeres portadoras del respeto a la vida. Acusan al “mal desarrollo” occidental de provocar la pobreza de las mujeres y de las poblaciones indígenas, víctimas primeras de la destrucción de la naturaleza. En esta amplia corriente encontramos a Vandana Shiva, María Mies o a Ivonne Guevara.

Críticos con el esencialismo del ecofeminismo clásico, surge el ecofeminismo constructivista. Desde este enfoque, se defiende que la estrecha relación entre mujeres y naturaleza se sustenta en una construcción social. Es la asignación de roles y funciones que originan la división sexual del trabajo, la distribución del poder y la propiedad en las sociedades patriarcales, las que despiertan esa especial conciencia ecológica de las mujeres. Este ecofeminismo denuncia la subordinación de la ecología y las relaciones entre las personas a la economía y su obsesión por el crecimiento.

En esta línea, Bina Agarwal (Agarwal, 1996) señala que el papel de las mujeres en la defensa de la naturaleza es importante porque son las que se preocupan por el aprovisionamiento material y energético, no porque les guste particularmente esa tarea ni por predisposición genética, sino porque son ellas las que están obligadas a garantizar las condiciones materiales de subsistencia.

Sin restar valor a muchas de las aportaciones, análisis y luchas sociales que se han derivado de los ecofeminismos de corte esencialista, esta introducción se sitúa en un ecofeminismo constructivista. Este ecofeminismo es deudor de todos los campos de pensamiento en los que el feminismo ha deconstruido muchos de los dogmas dominantes, mostrando que existen formas de entender la historia, la economía, la ordenación del territorio, la politología, o la vida cotidiana que pueden permitir construir otras formas de relación y organización emancipadoras para todas las personas.

A pesar de las diferencias de enfoques, todos los ecofeminismos comparten la visión de que la subordinación de las mujeres a los hombres y la explotación de la Naturaleza son dos caras de una misma moneda y responden a una lógica común: la lógica de la dominación y del sometimiento de la vida a la lógica de la acumulación.

Un ecofeminismo crítico y constructivista

El ecofeminismo somete a revisión conceptos clave de nuestra cultura: economía, progreso, ciencia… Considera que estas nociones hegemónicas han mostrado su incapacidad para conducir a los pueblos a una vida digna. Por eso es necesario dirigir la vista a un paradigma nuevo que debe inspirarse en las formas de relación practicadas por las mujeres.

Desde los puntos de vista filosófico y antropológico, el ecofeminismo permite reconocernos, situarnos y comprendernos mejor como especie, ayuda a comprender las causas y repercusiones de la estricta división que la sociedad occidental ha establecido entre Naturaleza y Cultura, o entre la razón y el cuerpo; permite intuir los riesgos que asumen los seres humanos al interpretar la realidad desde una perspectiva reduccionista que no comprende las totalidades, simplifica la complejidad e invisibiliza la importancia material y simbólica de los vínculos y las relaciones para los seres humanos.

Desarrolla una mirada crítica sobre el actual modelo social, económico y cultural y proponen una mirada diferente sobre la realidad cotidiana y la política, dando valor a elementos, prácticas y sujetos que han sido designados por el pensamiento hegemónico como inferiores y que han sido invisibilizados.

Posiblemente todos los ecofeminismos estén de acuerdo con King, cuando afirma que: “desafiar al patriarcado actual es un acto de lealtad hacia las generaciones futuras y la vida, y hacia el propio planeta.” (Agra, 1997)

Desde parte del movimiento feminista, el ecofeminismo se ha percibido como un posible riesgo, dado el uso histórico que el patriarcado ha hecho de los vínculos entre mujer y naturaleza (Cavana, Puleo y Segura, 2004). Esta relación impuesta se ha usado como argumento para mantener la división sexual del trabajo. En la misma línea advierte Celia Amorós contra lo que ella denomina la práctica de una “moral de agravios” (Amorós, 1985) con respecto a las mujeres.

Esta moral de agravios, para Amorós, se produce cuando lo que se pide y se exige no es el cambio de estatus de las mujeres, sino simplemente el respeto y consideración a las tareas que ellas realizan. Para un ecofeminismo constructivista, no se trataría de exaltar

lo estereotipado como femenino, de encerrar a las mujeres en un espacio reproductivo, aun cuando fuese visible, negándoles el acceso al espacio público. Tampoco se trata de responsabilizarles en exclusiva de la ingente tarea del cuidado del planeta y la vida. Se trata de hacer visible el sometimiento, señalar las responsabilidades y corresponsabilizar a hombres y mujeres en el trabajo de la supervivencia.

Si el feminismo ha denunciado cómo la naturalización de la mujer ha servido para legitimar el patriarcado, el ecofeminismo plantea que la alternativa no consiste en desnaturalizar a la mujer, sino en “renaturalizar” al hombre, ajustando la organización política, relacional, doméstica y económica a las condiciones materiales que posibilitan la existencia. Una “renaturalización” que exige un cambio cultural que convierta en visible la ecodependencia para mujeres y hombres (Herrero y otros, 2006).

Algunas bases conceptuales

No pretende este epígrafe agotar la amplitud de temas que forman parte de la preocupación del ecofeminismo, como son la deconstrucción y reconstrucción de las miradas emancipadoras, la conciencia crítica de la tecnología y la ciencia, la crítica al mito del progreso indefinido, la bioética, el culto al trabajo, la producción, o la concepción de riqueza hegemónica.

En este avance, solamente van a ser abordados aquellos que forman parte del diálogo que establece la economía ecológica con la economía feminista.

El ecofeminismo denuncia cómo los ciclos vitales humanos y los límites ecológicos quedan fuera de las preocupaciones de la economía convencional. Esta denuncia trastoca las bases fundamentales del paradigma económico capitalista.

Contribuye a desmantelar el artificio teórico que separa humanidad de naturaleza; establece la importancia material de los vínculos y las relaciones; se centra en la imanencia y vulnerabilidad de los cuerpos y la vida humana; y otorga papel esencial a la producción y a la reproducción como elementos indisociables del proceso económico.

Una economía que crece de espaldas a la ecodependencia y a la interdependencia

La vida de las personas tiene dos insoslayables dependencias: la que cada persona tienen de la naturaleza y la de otras personas.

Los seres humanos obtenemos lo que precisamos para estar vivos de la naturaleza: alimento, agua, cobijo, energía, minerales… Por ello, decimos que somos seres ecodependientes: somos naturaleza. Sin embargo, a pesar de la evidente dependencia que las personas tenemos de la Naturaleza, el ser humano en las sociedades occidentales ha elevado una pared simbólica entre él y el resto del mundo vivo, creando un verdadero abismo ontológico entre la vida humana y el planeta en el que ésta se desenvuelve.

La idea de progreso se relaciona, en muchas ocasiones, con la superación de aquello que se percibe como un límite. La dominación sobre la naturaleza toma cuerpo en la obsesión por eliminar los obstáculos que impidan la realización de cualquier deseo. Cualquier límite que impida avanzar en este dominio se presenta como un reto a superar. La modificación de los límites de la naturaleza ha sido vivida como una muestra de progreso. En la cara oculta de la superación de los límites se sitúa la destrucción, agotamiento o deterioro de aquello que necesitamos para vivir.

Pero además, cada ser humano presenta una profunda dependencia de otros seres humanos. Durante toda la vida, pero sobre todo en algunos momentos del ciclo vital, las personas no podríamos sobrevivir si no fuese porque otras dedican tiempo y energía a cuidar de nuestros cuerpos. Esta segunda dependencia, la interdependencia, con frecuencia está más oculta que la anterior.

En las sociedades patriarcales, quienes se han ocupado mayoritariamente del trabajo de atención y cuidado a necesidades de los cuerpos vulnerables, son mayoritariamente las mujeres, porque ese es el rol que impone la división sexual del trabajo en ellas. Este trabajo se realiza en el espacio privado e invisible de los hogares, organizado por las reglas de institución familiar.

Si no se politiza el cuerpo y su vulnerabilidad, no podemos ver la centralidad del trabajo de quienes se ocupan del mantenimiento y cuidado de los cuerpos vulnerables ni la necesidad de que el conjunto de la sociedad, y por supuesto los hombres, se responsabilicen de estas tareas. En las sociedades occidentales cada vez es más difícil reproducir y mantener la vida humana, porque el bienestar de las personas encarnadas en sus cuerpos no es una prioridad (Carrasco 2009).

Asumir la finitud del cuerpo, su vulnerabilidad y sus necesidades, es vital para comprender la esencia interdependiente de nuestra especie, para situar la reciprocidad, la cooperación, los vínculos y las relaciones como condiciones sine qua non para ser humanidad.

La ignorancia de estas dependencias materiales (eco e interdependencia) se traduce en la noción de producción y de trabajo que maneja la economía convencional y que ha contribuido a alimentar el mito del crecimiento y la fantasía de la individualidad. El ecofeminismo, al analizarlas conjuntamente, ayuda a comprender que la crisis ecológica es también una crisis de relaciones sociales.

Una producción que no tiene en cuenta el sostenimiento de la vida

La reducción del valor a lo exclusivamente monetario configura aquello que forma parte del campo de estudio económico. Esta reducción expulsa del campo de estudio de la economía a la complejidad de la regeneración natural y todos los trabajos humanos que no forma parte de la esfera mercantil. Sin ser contabilizados por la vara de medir del dinero, pasan a ser invisibles. La producción pasa a ser exclusivamente aquella actividad en la que se produce un aumento del excedente social medido exclusivamente en términos monetarios.

Razonar exclusivamente en el universo abstracto de los valores monetarios ha cortado el cordón umbilical que une la naturaleza y la reproducción cotidiana de la vida con la economía. Hemos llegado al absurdo de utilizar un conjunto de indicadores que, no solamente no cuentan como riqueza bienes y servicios imprescindibles para la vida, sino que llegan a contabilizar la propia destrucción como si fuera riqueza.

Desde el punto de vista ecofeminista, la producción tiene que ser una categoría ligada al mantenimiento de la vida y al bienestar de las personas (Pérez Orozco 2007), es decir, lo producido, debe ser algo que permita satisfacer necesidades humanas con criterios de equidad. Hoy, se consideran como producciones la obtención de artefactos o servicios que son socialmente indeseables desde el punto de vista de las necesidades y del deterioro ecológico. Igualmente, se considera como producción lo que es simplemente extracción y transformación de materiales finitos preexistentes. Distinguir entre las

producciones socialmente necesarias y las socialmente indeseables es imprescindible y los indicadores monetarios al uso (como el Producto Interior Bruto) no permiten discriminar entre ambas.

Al visibilizar la dependencia de la economía de la naturaleza y de los trabajos ligados al cuidado de la vida humana, se derrumban las fronteras entre la producción y la reproducción, socavando de esta manera el patriarcado capitalista.

Una mirada ecofeminista sobre el concepto de trabajo

La noción de trabajo acuñada en las sociedades industriales se reduce a la tarea que se realiza en la esfera mercantil a cambio de un salario. Todas las funciones que se realizan en el espacio de producción doméstica de forma no remunerada, aunque garantizan la reproducción social y el cuidado de los cuerpos pasan a no ser nombradas, aunque obviamente siguen siendo imprescindibles y explotables, tanto para garantizar la supervivencia como para fabricar una «mercancía» muy especial: la mano de obra (Carrasco 2009).

La nueva economía transformó el trabajo y la tierra en mercancías y comenzaron a ser tratados como si hubiesen sido producidos para ser vendidos. Pero ni la tierra ni el trabajo son mercancías porque, o no han sido producidas – como es el caso de la tierra – o no han sido producidas para ser vendidas – como es el caso de las personas. Polanyi advierte que esa ficción resultaba tan eficaz para la acumulación y la obtención de beneficios como peligrosa para sostener la vida humana. Se puede entender el alcance de esta Gran Transformación si se recuerda que «trabajo no es más que un sinónimo de persona y tierra no es más que un sinónimo de naturaleza» (Polanyi 1992)

La nueva noción del trabajo exigió hacer el cuerpo apropiado para la regularidad y automatismo exigido por la disciplina del trabajo capitalista (Federeci 2010). El cuerpo se convierte en una maquinaria de trabajo, fortaleciendo las nociones previas que la Modernidad había asentado. La regeneración y reproducción de esos cuerpos no son responsabilidades de la economía que se desentiende de ellas, relegándolas al espacio doméstico. Allí, fuera de la mirada pública, las mujeres se ven obligadas a asumir esas funciones desvalorizadas a pesar de que sean tan imprescindibles tanto para la supervivencia digna como para la propia reproducción de la producción capitalista(Carrasco 2009). Desde este punto de vista, podemos defender que las mujeres efectúan una mediación con la naturaleza en beneficio de los hombres.

Mies propone reformular el concepto de trabajo definiéndolo como aquellas tareas dedicadas a la producción de vida. Cristina Carrasco (Carrasco, 2001) profundiza estas propuesta cuando señala que es preciso reorganizar todos los trabajos y corresponsabilizar a los hombres y al conjunto de la sociedad de esos trabajos que han realizado a lo largo de la historia las mujeres. Se trata de un trabajo repetitivo y cíclico intensivo en tiempo, que libera a los hombres – y a algunas mujeres – para hacer trabajos menos esenciales y en muchas ocasiones dañinos para las propias personas y para la naturaleza. De esta forma, se plantea también la ruptura de la dicotomía que separa el trabajo reducido al empleo, del resto de los trabajos que sostienen cotidianamente la vida.

Desde este punto de vista, el trabajo sólo puede ser productivo en el sentido de producir excedente económico mientras pueda obtener, extraer, explotar y apropiarse trabajo empleado en producir vida o subsistencia. La producción de vida es una precondición para la producción mercantil. El trabajo de las mujeres es esencial para producir las

propias condiciones de producción. Por ello, el capitalismo no puede mantenerse sin el patriarcado.

La valorización del cuidado lleva a la economía feminista a acuñar la idea de sostenibilidad de la vida humana (Carrasco, 2001) bajo un concepto que representa un proceso histórico complejo, dinámico y multidimensional de satisfacción de necesidades que debe ser continuamente reconstruido, que requiere de recursos materiales pero también de contextos y relaciones de cuidado, proporcionados éstos en gran medida por el trabajo no remunerado realizado en los hogares.

En nuestra opinión, este concepto se relaciona dentro de la idea más amplia de sostenibilidad ecológica y social. De acuerdo con Bosch, Carrasco y Grau (2005:322) entendemos la sostenibilidad:

“Como proceso que no sólo hace referencia a la posibilidad real de que la vida continúe –en términos humanos, sociales y ecológicos–, sino a que dicho proceso signifique desarrollar condiciones de vida, estándares de vida o calidad de vida aceptables para toda la población. Sostenibilidad que supone, pues, una relación armónica entre humanidad y naturaleza, y entre humanas y humanos. En consecuencia, será imposible hablar de sostenibilidad si no va acompañada de equidad”

Recomponiendo un espacio seguro de vida para la humanidad desde el ecofeminismo

Las dimensiones ecológica y feminista son imprescindibles para transformar la concepción y la gestión del territorio y para reorganizar los tiempos de la gente… Sin ellas, es imposible alumbrar un modelo compatible con la biosfera y que trate de dar respuesta a todas las diferentes formas de desigualdad. Se esbozan a continuación, de una forma somera, algunas pautas imprescindibles para orientar desde una perspectiva ecofeminista las transiciones hacia un modelo económico, cultural y político que permita la sostenibilidad de la vida humana.

El punto de partida es la inevitable reducción de la extracción y presión sobre los ciclos naturales. En un planeta con límites, ya sobrepasados, el decrecimiento de la esfera material de la economía global no es tanto una opción como un dato. Esta adaptación puede producirse mediante la lucha por el uso de los recursos decrecientes o mediante un proceso de reajuste decidido y anticipado con criterios de equidad.

Una reducción de la presión sobre la biosfera que se quiera abordar desde una perspectiva que sitúe el bienestar de las personas como prioridad, obliga a plantear un radical cambio de dirección. Obliga a promover una cultura de la suficiencia y de la autocontención en lo material, a apostar por la relocalización de la economía y el establecimiento de circuitos cortos de comercialización, a restaurar una buena parte de la vida rural, a disminuir el transporte y la velocidad, a acometer un reparto radical de la riqueza y a situar la reproducción cotidiana de la vida y el bienestar en el centro del interés.

La economía convencional valora exclusivamente la economía del dinero y formaliza la abstracción del Homo economicus como sujeto económico (My economy). Frente a esta concepción, el ecofeminismo se centra en la “We economy”, una economía centrada en la satisfacción de las necesidades colectivas. Se trata de buscar nuevas formas de socialización, de organización social y económica que permitan librarse de un modelo de desarrollo que prioriza los beneficios monetarios sobre el mantenimiento de la vida.

Abandonar la lógica androcéntrica y biocida obliga a responder a las preguntas ineludibles: ¿Qué necesidades hay que satisfacer para todas las personas? ¿Cuáles son las producciones necesarias y posibles para que se puedan satisfacer? ¿Cuáles son los trabajos socialmente necesarios para ello?

Responder a estas preguntas implica el cambio radical de la economía, de la política y de la cultura. Se trata por tanto de abordar un proceso de reorganización del modelo productivo y de todos los tiempos y trabajos de las personas.

Abordar esta transición con criterios de equidad, supone abordar la redistribución y reparto de la riqueza, así como una reconceptualización de la misma. En un planeta físicamente limitado, en el que un crecimiento económico ilimitado no es posible, la justicia se relaciona directamente con la distribución y reparto de la misma. El acceso a niveles de vida dignos de una buena parte de la población pasa, tanto por una reducción drástica de los consumos de aquellos que más presión material ejercen sobre los territorios con sus estilos de vida.

El ecofeminismo, poco a poco, va calando en los análisis de otros movimientos sociales y políticos. Creemos que esta mirada resulta imprescindible para realizar un análisis material completo del metabolismo social y establecer diagnósticos más ajustados sobre la crisis civilizatoria. Esta mirada es central para ayudar a diseñar las transiciones necesarias hacia una sociedad más justa y compatible con los límites de la naturaleza.

Fuente: http://boletin.hegoa.efaber.net/mail/37/12552

Categorías
Acción Social Comunicados

EPA segundo trimestre 2015: “Precariedad y precariedad… El Estado y las grandes Empresas productores de sufrimiento”

El estado y las grandes Empresas (las del Ibex 35), parecen dar por bueno el modelo laboral y social que desde el 2008 impusieron a la mayoría social: despido libre y barato; destrucción del empleo fijo y con derechos; caída vertiginosa del gasto social en prestaciones de desempleo; vaciamiento del fondo de reserva de la Seguridad Social y desestabilización del sistema público de Seguridad Social; creación de empleo (temporal) precario y desnudo de derechos.

SECRETARIADO PERMANENTE DEL COMITÉ CONFEDERAL DE LA CGT

image_80El PP ha generado leyes “superiores” a las implantadas por el PSOE desde el 2008 y, al final de su legislatura, ni tan siquiera ha logrado alcanzar las “cuotas de miseria” en las que nos dejó el PSOE: hay 300.000 personas paradas más que en el 2011 y han “logrado” rebajar las prestaciones de desempleo, es decir no pagarles ni “un euro”, a más de 700.000 personas. A 30 de junio 2015, el paro obligado, se sitúa en 5,2 millones de personas.

El empleo creado, más de 400.000 puestos de trabajo, ha seguido la pauta generada por este “modelo criminal de recuperación de la tasa de beneficios de los capitalistas”: solamente menos de 70.000 empleos generados han sido contratados por “tiempo indefinido” y no todos ellos a jornada completa precisamente. 

Es un empleo PRECARIO, PRECARIO y desnudo de derechos, solo de obligación de “trabajar y trabajar temporalmente, hasta que el patrón quiera y con salarios que de hace 25 años”. Empleo temporal, que dispara la tasa de temporalidad hasta el 25% de la población ocupada, empleados/as en su mayoría en la “industria del turismo” y los Servicios, los cuales serán despedidos y despedidas, cuando “termine la temporada” y, percibirán (en el mejor de los casos) prestaciones de desempleo de 6 meses o menos, disminuyendo –aún más- el gasto en prestaciones de desempleo, para que el Estado y los grandes empresarios dediquen esos “dineros” al pago de una deuda “ilegítima, ilegal e indecente”.

Quieren (cada vez más) que veamos como “natural y normal” el hecho de mostrarnos los datos “macroeconómicos” como la única racionalidad: “crece el PIB y todos y todas contentos”. Que aumente la riqueza (crecimiento del PIB) significa ni más ni menos que, las personas trabajadoras “trabajamos más y producimos más”. 

Ahora bien, ese incremento de la “riqueza” se distribuye de manera absolutamente desigual: las grandes Empresas incrementan sus beneficios netos en un 35% sobre el semestre anterior y las rentas salariales, disminuyen un 0,5% en este mismo semestre. Los intereses de la “deuda ilegítima, ilegal e indecente” siguen creciendo y creciendo y los “acreedores” cada vez se llevan más parte de la riqueza social que producimos entre todos y todas. La cobertura de las personas desempleadas decrece dramáticamente y la Seguridad Social sigue en una escalada “suicida” de vaciamiento de su fondo de reserva, a la vez que de aportaciones empresariales (reducciones, exenciones, subvenciones) y con los salarios a la baja, de aportaciones de los trabajadores y trabajadoras.

¿Qué dicen los “grandes productores de sufrimiento y dolor” para la mayoría social? Pues sencillamente que “todo siga igual” y que hay que profundizar en las reformas del mercado de trabajo, que “vamos por el buen camino”.

Al igual que la deuda “pública” que nos han endosado por generaciones y generaciones, es ilegal, ilegítima e indecente, las políticas de Empresarios y el Estado y todo su sistema de “partidocracia”, son ilegítimas, indecentes y no reconocemos su legalidad.

Categorías
Acción Social Internacional

CGT se moviliza en defensa de las Comunidades Zapatistas. 12 a 19 de julio 2015

Ante el llamado de la Red contra la Represión (RvsR) para pronunciarse y realizar acciones a nivel internacional de apoyo a la autonomía zapatista, la CGT ha realizado acciones en Ruesta (Zaragoza), Barcelona, Valencia, Nafarroa y Vallès Oriental para contribuir a visibilizar que las gentes y organizaciones de abajo nos apoyamos mutuamente. ¡Ya Basta! de provocar y ejecutar hostigamientos y asesinatos a l@s que luchan por autogestionar sus vidas al margen del Estado y del Capitalismo.

unnamedDesde la CGT denunciamos el recrudecimiento que se apunta en la denuncia de la Junta de Buen Gobierno (JBG) de La Garrucha con fecha 25 de junio de 2015 (http://enlacezapatista.ezln.org.mx/) por el ataque paramilitar descrito, el cual es la continuación de la estrategia que desde el 2 de mayo de 2014, con el asesinato del maestro Galeano en La Realidad, se pretende imponer en las Comunidades Rebeldes de Chiapas.

El clima de tensión contra las compañeras y compañeros zapatistas resulta infame, y, cada vez que se acercan elecciones políticas como las de este domingo 19 de julio, la presión aumenta porque desde arriba, los partidos políticos de cualquier color no pueden soportar que los pueblos opten por autogestionarse, rechazando frontalmente cualquier intervención gubernamental, y al margen de sistema depredador capitalista.

En la dirección de denunciar las maniobras que desde arriba planifica el gobierno de Peña Nieto, recientemente hemos denunciado la complicidad y responsabilidad directa de las instituciones del Estado español en la implantación de las empresas y corporaciones que «operan» en México. El comunicado de firme condena de la visita de la monarquía española así lo evidencia (http://www.cgtchiapas.org/noticias/cgt-ante-visita-monarquia-espanola-mexico).

Movilizaciones de apoyo.

En distintas ciudades del Estado español hemos realizado concentraciones y foto-acciones exigiendo el alto a la guerra de Velasco y Peña Nieto contra el EZLN. Destacar que en Ruesta, durante la Escuela libertaria anual de la CGT, mientras se desarrollaba la Jornada de formación «La Comunicación importa» (http://www.cgt.org.es/escuela-libertaria-de-verano-ruesta-2015), exigimos también la presentación con vida de los 43 de Ayotzinapa y Justicia para los 46. También en apoyo a la Campaña contra la represión política y la tortura sexual. En Vallès Oriental (Catalunya), se realizaron distintas acciones conjuntamente entre varias organizaciones con motivo del 79 aniversario de la Revolución Social: CGT del Vallès Oriental, CNT-AIT de Granollers y comarca, Comité de Solidaridad con el Kurdistan, Anònims y Assemblea Llibertària del Vallès Oriental.

Nos declaramos en #Alerta ante cualquier irrupción que se ejerza contra la lucha del EZLN por ese nuevo mundo que llevamos en nuestros corazones. Seguiremos apoyando y denunciando.

¡Viva la Revolución Social!
Arriba l@s que luchan!!

¡Viva el EZLN! ¡Viva el CNI!

¡Apoyo total a la autonomía en Ostula!

CGT. A 20 de julio de 2015

Categorías
Acción Social

Viñeta del TTIP


TTIP_EDICRT20150725_0004_13

Categorías
Acción Sindical Correos

JUANDE READMISIÓN

Este jueves pasado, 16 de julio, tuvo lugar la conciliación del despido de nuestro delegado sindical, Juande. En el acto de Conciliación Correos no hizo intento de conciliación, mostrando una vez más su nula capacidad de resolver los conflictos. Ahora el caso continuará en la vía judicial, que puede alargarse más de un año, donde esperamos poder aportar todas las pruebas que evidencian este nuevo caso de represión sindical.

arton411-9aefeSegún consta en el expediente, se le imputaban 4 cargos, uno por indicar una hora diferente en el intento de entrega de notificaciones en la PDA y en el acuse de recibo, dos por desobedecer órdenes del jefe, y la última por tener escasa colaboración con el jefe y “portarse mal”.

De los 4 cargos que se le imputaban, sólo lo han acabado acusando de uno, el de indicar horas diferentes en la PDA y en el acuse de recibo, a pesar de que quedó demostrado que la PDA fallaba, y la hora real era la del acuse de recibo.

Desde el sindicato seguimos exigiendo la readmisión inmediata de Juande en su puesto de trabajo porque no entendemos de ninguna manera los motivos de su despido. Por todo esto, hemos empezado una campaña de recogida de firmas para denunciar el caso.

Toda la información de la campaña pidiendo su readmisión, así como la recogida de firmes se puede seguir a través de la página web www.juandereadmissio.cat.
Se puede descargar la hoja de recogida de firmas y una vez que la tenguais rellenada, nos la enviáis a la sección sindical.

CGT Sindicato Federal de Correos y Telégrafos
Vía de Dublín nº 7 28042 – MADRID
Secció Sindical CGT Correus Girona ‐ Avd. Ramon Folch, 2 ‐ 17070 – GIRONA
Tel. 972 22 72 57 ‐ RICO: 55158 ‐ cgtcogi@cgt.es

Categorías
Mujer

Imputan a la CGT por participar en la procesión del ‘Sagrado Coño Insumiso’

El secretario general de Confederación General de Trabajadores (CGT) en Sevilla, Miguel Sevillano, ha recibido una citación judicial para declarar como imputado en el Juzgado de Instrucción número 10 por un presunto delito contra los sentimientos religiosos por la participación sindical en  la procesión del Santo Coño Insumiso y el Santo Entierro de los Derechos Laborales.

168716-620-282

La denuncia, interpuesta por una asociación de abogados cristianos, proviene de otra presentada hace mas de un año contra toda la CGT por el mismo motivo. Entienden los querellantes que desde el sindicato se han promovido una serie de manifestaciones, tanto en Sevilla como en Málaga, donde participó la procesión del Santo Coño Insumiso y el Santo Entierro de los Derechos Laborales, y que eso supone un ataque a sus creencias religiosas y a la Conferencia Episcopal.

Un juzgado de Madrid se inhibió al entender que los hechos eran competencia de los juzgados de Málaga y Sevilla. El juzgado de Málaga, tras la pertinente investigación policial, archivó el caso, al no identificar a los supuestos autores y mandó las diligencias a Sevilla para continuar con las pesquisas, según informa en su web la CGT.

Una vez en Sevilla, el Juzgado de Instrucción número 10 ha solicitado una fianza de 3.000 euros a los demandantes para poder continuar como acusación popular. El asunto pasó a la Fiscalía, que continúa con la investigación. Los abogados cristianos recurrieron dicha fianza, que aún se encuentra pendiente de resolución.

El sindicato considera la denuncia «un ataque a la libertad de expresión amparado en supuestos legales anacrónicos e impropios de un estado aconfesional». Por ello, la CGT está estudiando la respuesta que va a dar frentea  lo que entiende como  «una agresión por parte de estos pequeños grupos sectarios» y ha convocado una concentración el próximo día 17 de septiembre frente a los juzgados «en repulsa a las imputaciones y en defensa de la libertad de expresión, exigiendo la derogación de los artículos relacionados con los sentimientos religiosos».

Asimismo, entiende que esta denuncia se enmarca en «una campaña de acoso por parte de estos grupos integristas» y anuncia que buscará el apoyo de otras organizaciones y colectivos afectados a nivel local, autonómico y estatal.

Fuente: http://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/VIDEO-Imputan-CGT-Sagrado-Insumiso_0_412608893.html

Categorías
Acción Social Internacional

Comunicado conjunto del CNI y el CCRI-CG del EZLN sobre el ataque de fuerzas federales contra la comunidad indígena de Santa María Ostula

Hacemos un llamado a la comunidad internacional y a los hermanos y hermanas de la Sexta Nacional e Internacional a permanecer atentos a los acontecimientos que se presenten en lo futuro en el territorio de la Comunidad Indígena de Santa María Ostula, sumándose a la solidaridad con su lucha y sus exigencias.

A la Comunidad Indígena Nahua de Santa María Ostula, Aquila, Michoacán:
A la Sexta nacional e Internacional:
A los pueblos de México y del Mundo:

21 de julio del 2015.

Ante los violentos acontecimientos perpetrados el pasado 19 de julio de 2015 en contra de la comunidad indígena de Santa María Ostula por un numeroso comando conformado por miembros de la Policía Federal Preventiva, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina, hechos en los que fue detenido el comandante de la policía comunitaria de Ostula, Cemeí Verdía Zepeda, y en los que los soldados federales asesinaron POR UN IMPACTO DE BALA EN LA CARA AL NIÑO EDILBERTO REYES GARCÍA DE DOCE AÑOS e hirieron a la niña Yeimi Nataly Pineda Reyes, de 6 años, a Edith Balbino Vera, a Delfino Antonio Alejo Ramos de 17 años, a Horacio Valladares Manuel de 32 años, a José Nicodemos Macías Zambrano, de 21 años, y a Melesio Cristino Dirzio, de 60 años, …

unnamed (3)DENUNCIAMOS

La criminal actuación de dichas corporaciones militares y policiacas y su complicidad con el crimen organizado, en este caso Los Caballeros Templarios, para escalar la guerra de conquista que desde hace años han desatado contra la comunidad indígena nahua de Santa María Ostula con el fin de ocupar sus territorios, favorecer los intereses mineros y turísticos trasnacionales y como castigo por haberse atrevido dicha comunidad a recuperar sus territorios de los que era despojada y a defenderse, haciendo valer su derecho a la vida, del crimen organizado que hoy sirve de brazo paramilitar al Estado Mexicano.

El motivo de estos criminales sucesos no es otro que avanzar dicha guerra de conquista capitalista en contra de Ostula y en contra de los pueblos originarios y comunidades indígenas y no indígenas de este país.

Asimismo EXIGIMOS:

-LA LIBERTAD INMEDIATA E INCONDICIONAL DEL COMANDANTE CEMEÍ VERDÍA ZEPEDA Y EL RETIRO DE LOS CARGOS QUE EXISTEN EN SU CONTRA.
-El CASTIGO DE LOS MANDOS Y DE LOS INTEGRANTES DE LAS CORPORACIONES MILITARES Y POLICIACAS QUE ASESINARON AL NIÑO EDILBERTO REYES GARCÍA, E HIRIERON Y GOLPEARON A DIVERSOS COMUNEROS DE OSTULA.
-El respeto a las tierras de la comunidad de Santa María Ostula que pretenden ser despojadas por empresas mineras extranjeras como Ternium, con el apoyo del mal gobierno coludido con el crimen organizado.
-La presentación con vida de los 6 comuneros desaparecidos y el castigo a los autores intelectuales y materiales del asesinato de 33 comuneros, todos pertenecientes la comunidad de Ostula a lo largo de los últimos cuatro años en su lucha por la defensa de sus libertades y de sus tierras.
-El respeto y otorgamiento de garantías para el funcionamiento de la policía comunitaria de la comunidad indígena de Santa María Ostula.

Finalmente, hacemos un llamado a la comunidad internacional y a los hermanos y hermanas de la Sexta Nacional e Internacional a permanecer atentos a los acontecimientos que se presenten en lo futuro en el territorio de la Comunidad Indígena de Santa María Ostula, sumándose a la solidaridad con su lucha y sus exigencias.

Atentamente

Julio de 2015

Nunca más un México sin nosotros

Congreso Nacional Indígena.

Comité Clandestino Revolucionario Indígena- Comandancia General del EZLN.

chps_logo

Categorías
Acción Social

Boletin de la Iniciativa Ciudadana Europea Stop TTIP

8712a27efff97ad1f3671f428c622c40Boletin Nº6/2015 de la Iniciativa Ciudadana Europea STOP TTIP

 

Categorías
Acción Sindical

CGT pisa el acelerador en una campaña contra la represión laboral y sindical en la empresa MARKTE

La compañía Marktel está reprimiendo el sindicalismo directo y comprometido de la Confederación General del Trabajo, llevando a cabo prácticas mafiosas para implantar el miedo entre los trabajadores y trabajadoras, despidos ilegales de representantes sindicales, así como imposición de sanciones de forma reiterada a afiliados de esta organización.

CGT – TELEMARKETING

218-Marktel-2

Todo ello ha ocasionado que CGT haya llevado a cabo distintas acciones sindicales tanto en defensa de los trabajadores y trabajadoras de la empresa como de sus legítimos representantes. Se van a llevar a cabo distintas concentraciones que empezaran el día 24 de julio en todo el territorio español frente a las tiendas Vodafone de las ciudades más importantes, ya que la compañía Marktel da servicio a distintas firmas entre las que destaca Vodafone-Ono como cliente principal, así como Jazztel, Bankia, Aguas de Valencia, Mapfre, Gas Natural y Sanitas.

La fundación de Grupo Marktel, íntimamente ligada a la Casa Real y a instituciones eclesiásticas, consta en el Registro de Fundaciones Asistenciales y se dedica a, según reza en el BOE, “asistencia e inclusión social y culturales” con el fin de “apoyar el acceso al trabajo del colectivo de minusválidos, así como el de otros colectivos mal representados en el mercado, como mujeres y jóvenes.”

Lo cierto es que, tal y como ha denunciado en reiteradas ocasiones CGT, la Dirección de Grupo Marktel deja mucho que desear en cuanto al trato hacia su propia plantilla, así como al respeto de los derechos laborales.

CGT-Marktel denuncia ritmos de trabajo insostenibles, vulneraciones constantes de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, retrasos sistemáticos en el abono de las nóminas, doble escala salarial basada en aplicación de distintos convenios, congelación de sueldos desde el año 2009 y una presión constante basada en la amenaza y el temor. A todo esto se suma una estrategia antisindical que va encaminada a una sola cosa: erradicar el sindicalismo de clase y comprometido que representa la CGT.

Y no sólo eso, sino que a raíz del rechazo de la CGT a la imposición de un nuevo convenio  absolutamente regresivo, algo a lo que la empresa no estaba acostumbrada en las negociaciones, ésta ha iniciado una auténtica campaña de acoso y persecución a los representantes sindicales. Contratación de detectives para controlar la actividad de los delegados (incluso fuera de horas de trabajo); recogida de firmas entre la plantilla para revocar al Comité de Empresa; campaña a través de folletos desacreditando la acción sindical de los representantes de trabajadores y trabajadoras… Todo ello en medio de un clima de terror creciente entre la plantilla a la que se pretende dividir y que vive cómo el simple hecho de exigir el cumplimiento de la legalidad se convierte en motivo de despido.

De momento, además de haber interpuesto sendos recursos a los despidos y sanciones, el sindicato continúa con la lucha directa en favor de los derechos laborales y con la denuncia pública de un caso de dictadura empresarial que ocasiona sufrimiento, miedo, precariedad e  inseguridad entre decenas de familias.

Categorías
Acción Social Comunicados

La CGT considera que el paro y la precariedad siguen siendo una lacra en este país

Los datos de la última EPA sólo reflejan mejoras parciales y muy frágiles de las condiciones de vida de las familias trabajadoras

GABINETE DE PRENSA DE LA CGT – SECRETARIADO PERMANENTE DEL COMITÉ CONFEDERAL DE LA CGT

ndice_7La Confederación General del Trabajo (CGT) no comparte el entusiasmo que hoy transmiten la mayoría de los medios españoles al dar cuenta de los datos recogidos en la última Encuesta de Población Activa (EPA) que ha facilitado en Instituto Nacional de Estadística (INE). Según dicha EPA, el número de parados habría bajado en 295.600 en el segundo trimestre de 2015, hasta situarse en 5.149.000, lo que reduciría la tasa de paro en 1,4 puntos, dejándola en el 22,37 % y la colocaría en valores de mediados de 2011, mientras que el empleo aumentaría en 411.800 trabajadores, el mayor incremento según la versión oficial, desde el segundo trimestre de 2005.

Con los datos publicados por el INE, en los últimos doce meses el empleo ha crecido en 513.500 personas, al mismo tiempo que el paro se reduciría en 473.900. Según la Encuesta de Población Activa (EPA), en el conjunto de España el número de parados disminuyó en el segundo trimestre del año en 295.600 personas respecto al primer trimestre del año y alcanzó la cifra de 5.149.000 personas.

Pero lejos de significar la excelente noticia que se nos quiere transmitir (sobre todo porque se aproximan unas elecciones generales) en opinión de la CGT la moderada caída del paro está muy lejos de diagnosticar una mejoría significativa de la grave situación que bien millones de familias españolas. Porque aunque sea cierto que hay 473.900 parados menos, debemos tener en cuenta que la gran mayoría de empleos no deberían ser considerados como tales; nos referimos a los contratos basura (tanto a los que se hacen por unos días o incluso por horas, como los de media jornada o menos, así como a los que tienen una retribución salarial miserable).

No podemos olvidar que todavía (según el propio INE) tenemos más de 5 millones de personas en paro (por encima del 22%), lo que representa el mayor porcentaje de la UE, ni tampoco que podríamos estar en cifras muy superiores si 600.000 jóvenes universitarios y 2.000.000 de trabajadores extranjeros no hubieran abandonado el país ante la imposibilidad de encontrar un puesto de trabajo. Y es que hoy, tener empleo no supone salir de la pobreza. Hemos pasado –sin que el coste de la vida deje de subir- del “mileurismo” (salarios de mil euros mensuales) a retribuciones de 700 u 800 euros, por jornadas de 8 o más horas de duro trabajo.

Por otro lado, la CGT quiere llamar la atención sobre la fragilidad de estas leves tendencias al alza que se producen en los últimos trimestres. Un dato a tener en cuenta es que uno de los sectores más dinámicos de la economía nacional, el turismo, se está viendo beneficiado por la inestabilidad política en países que hace unos años eran directos competidores: Túnez, Egipto, Grecia, Turquía, etc. Otra consideración importante es que la cercanía de las elecciones tiene la virtud de movilizar recursos económicos para obras públicas, ayudas sociales y pago de atrasos al funcionariado, cuyo nada secreto objetivo es ganar votos para el partido en el poder en cada ocasión.

Por último, la CGT denuncia la constante destrucción del empleo digno y aceptablemente retribuido en sectores con grandes beneficios: banca, telecomunicaciones, energía, transportes, automoción, etc. La continuada presentación de ERE en muchos sectores y la paulatina sustitución del trabajo digno por precario y subcontratación en todos los ramos de la economía es la razón de que el 90% de los contratos realizados sea temporal o que más de la mitad de los jóvenes no tenga ni espere un puesto de trabajo. En definitiva, celebrar que tengamos 4 ó 5 veces más paro que EE.UU. Europa o Japón, y cuando todos los organismos internacionales resaltan la mala calidad del empleo en España, por muy electoralista que resulte, desde CGT no nos parece correcto.

Gabinete de Prensa Confederal – 23 de julio de 2015